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La eutanasia y las enfermedades no terminales

La eutanasia sigue siendo un tema controversial en muchos países. ¿Cuánto sufrimiento debe soportar una persona para que se le aplique el procedimiento?

27 de enero, 2022 La eutanasia y las enfermedades no terminales

En este mes por fin se autorizó la eutanasia de Martha Sepúlveda en Colombia, quien sufría de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) 1. En esta enfermedad “ …las células nerviosas (neuronas) motoras se desgastan o mueren y ya no pueden enviar mensajes a los músculos. Con el tiempo, esto lleva a debilitamiento muscular, espasmos e incapacidad para mover los brazos, las piernas y el cuerpo. La afección empeora lentamente. Cuando los músculos en la zona torácica dejan de trabajar, se vuelve difícil o imposible respirar” 2.

Esta enfermedad apenas cuenta con ciertos tratamientos que retardan los síntomas y su avance, pero rara vez hay un horizonte de vida superior a cinco años. Durante el desarrollo del padecimiento, la conciencia de la persona se mantiene íntegra, mientras debe soportar la pérdida gradual de movilidad hasta llegar a ser imposible comer y al último, se requiere un ventilador o respirador artificial para continuar con vida. Se produce, en consecuencia, un deterioro físico que puede generar mucho sufrimiento aún mucho antes de estar en estado terminal. 

De hecho, a Martha Sepúlveda se le había suspendido la ejecución del procedimiento en septiembre del año pasado. ¿La razón? Pues que no estaba en estado terminal. Como el estado terminal, en Colombia, no es requisito para solicitar la eutanasia se le terminó concediendo la misma en enero. ¿Por qué la solicitó? Así respondió: “Cobarde seré, pero no quiero sufrir más, estoy cansada. Lucho por descansar”3.

Naturalmente surge una pregunta ética: ¿Qué tanto sufrimiento debe uno soportar respecto a una dolencia física? La respuesta no es fácil de contestar. Tiene que preguntarse tanto la extensión del sufrimiento y en última instancia, del “sentido” del mismo que uno le dé. Así se puede, por ejemplo, tener un sufrimiento intenso después de un accidente automovilístico debido al politraumatismo. La recuperación podría resultar agotadora, pero el horizonte de verse recuperado y regresar a la normalidad justifica ese sufrimiento. En cambio, en las enfermedades crónicas no hay esa esperanza. Lo anterior ha planteado así el tema ya clásico del suicidio por razones de un sufrimiento intenso. 

 La percepción individual del sufrimiento es intransferible: no sabemos lo que sufre otra persona. Lo que nos parece un sufrimiento intolerable, para otros no solo es aceptable sino incluso deseable u obligatorio. Así, hay pacientes con cáncer que deciden someterse a infinidad de procedimientos terapéuticos pese a que no haya esperanza de recuperación y que algunos de ellos resultan superfluos, por lo que a veces hay que explicarles que ya no hay ninguna utilidad clínica.

Por otro lado, ¿qué sucede con pacientes que tienen alguna posibilidad de curarse y rechazan el tratamiento? La respuesta no es un simple sí o no. Las circunstancias modulan la respuesta ética: si hay responsabilidades personales esenciales, como podría ser el cuidado de los hijos implicaría que debe intentarse el tratamiento. Pero en una persona mayor sin deberes pendientes, podría suspenderse el tratamiento, no porque su “vida valga menos”, sino porque sus responsabilidades con los demás y consigo son diferentes. No obstante lo anterior no disminuye la objetividad moral: no debe ser una renuncia caprichosa o impulsiva.  

Tomás de Aquino ya se planteaba si era lícito suicidarse para evitar sufrimiento intenso 4. La respuesta de Tomás es de corte teológico: reconoce que las decisiones sobre la vida, el hombre es libre de tomarlas, pero respecto al tomar la vida de uno mismo sería sólo reservado a Dios 5.  

En una sociedad secular esa respuesta no convencería a todos. La decisión debe recaer, según esta postura, exclusivamente en el individuo afectado, ya que la libertad de elegir cómo vivir y cómo morir constituyen parte integral del respeto de la libertad humana como valor primario. Es decir, las preguntas podrían resumirse en: ¿somos dueños de nuestra vida? ¿Hay responsabilidades y límites a esa libertad? De ser así, ¿cuáles podrían ser? Estas preguntas son la clave para poder responder a los temas de la eutanasia.  

 

Referencias

1(09/01 2022). Colombia concede por fin la eutanasia a Martha Sepúlveda. Disponible en: https://www.dw.com/es/colombia-concede-finalmente-la-eutanasia-a-martha-sep%C3%BAlveda/a-60370546

2MedlinePlus en español [Internet]. Bethesda (MD): Biblioteca Nacional de Medicina (EE. UU.) [actualizado 23 junio. 2020].

3Esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000688.htm

4Op. Cit.

5Véase Suma de Teología II-IIa, q. 64 a. 5 obj. 3. Disponible en: https://hjg.com.ar/sumat/c/c64.html#a5

Ibid.

 

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Jose Enrique Gomez Alvarez
Doctor en Filosofía por la Universidad de Navarra. Maestro en Gerontología Social por la UNINI. Maestría y licenciado en Filosofía por la Universidad Panamericana. Ha sido profesor e investigador en áreas de ética aplicada. Actualmente colabora en el Centro de Investigación Social Avanzada (CISAV), la Universidad Panamericana y la Universidad Anáhuac. Ha publicado en revistas especializadas temas de Bioética, sobre todo desde la óptica de la argumentación. De sus publicaciones recientes se encuentran: En coautoría con Domingo López Rodríguez. El principio del doble efecto: análisis y aplicaciones. Aliosventos editores (Biblioteca de filosofía nº 2), México, 2019; “La enfermería como apertura a la interdisciplina”. Revista Latinoamericana de Bioética, 2018. “Bien, Mal y verdad ¡Eso es del siglo XVII!” en: Bioética Aporte para un debate necesario. México, 2018.; Nutrition problems specific to the adult Mexican population: the healthy eating plate as an intervention in the diets of older adults in Mexico, with an example. MOJ Gerontollogy, 2018; “Laicidad del Estado ¿Qué significa? Laicidad y laicismo”. En: Bioética Aporte para un debate necesario. México, 2018. Ha sido miembro del Sistema Nacional de Investigadores (Nivel I). Actualmente realiza investigaciones sobre la Bioética y la Gerontología.
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