Intolerancia que asesina

El discurso de odio nos distancia de los valores más nobles de la civilización, por eso debemos señalar su irracionalidad. 

19 de enero, 2022

Cuando era niño nunca quise ser bombero ni policía. Como todos los pequeños tuve sueños y quise ser piloto de avión para conocer el mundo que se adivinaba desde la azotea de los multifamiliares donde vivía; desde ahí, en días claros podía verse la pista del aeropuerto y aquello era un soñar continuo. Ávido siempre de lecturas, en aquellos días de la guerra fría que ahora, a vistas de nuestra realidad, parecen plácidos, mi padre leía el periódico cotidianamente y en seguida me apoderaba del ejemplar desechado. En la adolescencia mis sueños cambiaron y tal vez para mi fortuna, nunca se realizaron.

En la escuela convivía con niños que habían llegado de Chile y la Argentina. Siendo pequeño había seguido con interés el avance del Frente Sandinista en la liberación de Nicaragua; soñé entonces con ser corresponsal de guerra. Me imaginaba con mi camarógrafo esquivando las balas para lograr la entrevista en Masatepe, fantaseaba con tres pasaportes, todos de países distintos, infiltrándome en Santiago para dar a conocer la verdad de lo que sucedía en la dictadura; a veces, unas cuantas, dejaba la cámara y la libreta y me convertía en agente secreto del FSLN, del MIR, o de fantásticas conspiraciones internacionales, para llevar información, recursos o armamento, a los grupos que resistían la opresión. De aquello sólo me quedó la idea de escribir, de ser escritor, algo que, al menos me quiero creer, estoy trabajando.

Pero la violencia física, contra mi persona, me detenía en seco frente a los hechos. Todos mis sueños terminaban cuando mi poca pericia narrativa me hacía caer en manos de milicos y paramilitares; venía con ello la inevitable tortura y aquello, solo de imaginarlo me helaba la sangre; sabía ya que entonces, al primer zumbido de la picana eléctrica, cantaría todo lo que sabía y hasta lo que me imaginaba; viendo y leyendo los reportajes, platicando con algunos de los hijos de exiliados, me preguntaba ¿cómo es que los guerrilleros y los resistentes podían soportar aquellos ultrajes?, ¿qué los movía a aguantar tanto dolor y tanta humillación? La respuesta no llegó entonces, vino con el tiempo. Todos ellos soportaron por amor, porque su conciencia y su naturaleza se los exigía.

Amor es una palabra traicionera, inasible, pero contundente. Todos aquellos, mis héroes, anónimos que años y años de lectura e investigación me han permitido dar rostro, historia y nombre, soportaban por amor a sus familias, a sus camaradas, a su patria; no un amor discursero, sino uno de carne y piel; aguantaban porque no podrían haber vivido en adelante negándose a sí mismos. Soportaban porque la vergüenza y la deshonra, más frente al espejo incorruptible de la conciencia, les habría hecho inhabitable la vida.

Desde el estallido de la pandemia, México ha escalado inusitadamente en el discurso de odio y en el crimen homofóbico en escalas que no conocíamos. La lucha por los derechos de la diversidad sexual, de la identidad, es otra forma de resistencia frente a la opresión con rostro de prejuicio. Si a las estadísticas de la violencia homofóbica sumamos las de la feminicida, el cuadro de la identidad y la cultura nacionales es desolador. Hemos cultivado dos elementos tóxicos: una cultura de la muerte basada en el predominio de las peores prácticas de la masculinidad y una indiferencia absurda frente al dolor de los que no queremos comprender.

¿Por qué alguien que ha sido sometido a vejaciones y violencias casi siempre desde la infancia, por su aspecto, su estilo y sus deseos, sigue resistiendo?, ¿por qué las palizas y las humillaciones no son ejemplares?; por amor. Reconozcamos algo, ellas, ellos, se levantan todos los días para resistir frente al mundo, para defender su identidad, la forma en que se aman a sí mismos, la manera en la que aman a los demás, el camino que los lleva a amar a nuestro país, porque está en su forma de ser en el mundo y frente a ello no tienen opción como no la tiene nadie; porque ellas, ellos, han aceptado salir al mundo con el rostro que han elegido mientras que los agresores, los intolerantes han optado por la forma fácil y vergonzante, la ridícula comodidad del privilegio, la complicidad del silencio, la brutalidad de los golpes y las burlas.

Lo diferente los insulta, les hace pensar que ver a una mujer trans es un mal ejemplo para sus hijos, ¿con tan poca confianza los han educado?, el mal ejemplo lo castigan a golpes. En lo que va del año una pareja lésbica y otra homosexual fueron agredidos en restaurantes con ese pretexto. En la situación presentada con las mujeres, éstas fueron golpeadas por una mujer que quería defender la pureza de su hijo de 10 años quien, por cierto, también participó en la paliza. ¿Que dos mujeres se besen o se tomen de la mano es mal ejemplo pero alentar a un niño a golpear a quien no entiende es un buen ejemplo?

Porque no hay razones que valgan, en buena ley racional y a buena fe guardada no la hay. Dentro de los ataques una pareja homosexual fue expulsada de un parque de diversiones por muestras públicas de afecto, de nuevo, con el pretexto del mal ejemplo y el buen gusto, ¿si hubieran sido heterosexuales habrían tenido la misma suerte?, ¿fue mejor el ejemplo de la expulsión vergonzante que ser tolerantes frente a dos seres humanos que expresan su cariño? No nos hagamos tontos, que la mayoría de los ciudadanos no lo somos; se dice con profusión que los homosexuales están desatados, que han perdido el pudor y que se exhiben, quienes así se expresan muestran el poderío de una cultura en la que el machismo y su capacidad de violencia reciben el premio, mientras que otras masculinidades y otras formas de sexualidad son excluidas; ni se exhiben ni es materia de pudor, no es moda ni necesitan permiso, son ciudadanos que no sólo ejercen sus derechos sino que además ofrecen frente a la violencia la libertad de sus cuerpos y su capacidad de amar. Eso es lo que no les perdonamos.

Pero sigamos, los hechos del parque de diversiones tuvieron como reacción la convocatoria de los activistas a un “besatón”, en la que personas de todas las preferencias, sí heterosexuales también, se reunieron para besarse frente al parque y no, querido lector, abramos la mente pero también el corazón, no se trataba de abrazos y no balazos, esto es en serio, ¿querían un buen ejemplo? Pues ahí lo tienen, frente al insulto y la exclusión, el afecto. Sin embargo, la protesta pacífica terminó en que los participantes fueron atacados de nuevo, dos mujeres que se declararon heterosexuales atacaron con las uñas a un activista, con la mejor metáfora de la fiera desatada las garras buscaban los ojos y al final, el médico dice que las cicatrices quedarán de por vida.

Hace unos días apenas, una mujer trans, fue apuñalada en un hotel de la Colonia Portales, la picaron con una navaja en la nuca, la golpearon. Ella es una mujer que decidió serlo porque estaba en su naturaleza, los que odian la diferencia, los que no toleran y temen, creen que es moda, locura o enfermedad; se trata de un amor tan imbatible que no puede ser omitido. Natalia Lane ha apostado su vida para hacerla como su naturaleza le exige, no pide más que respeto y eso es lo que un sector de la ciudadanía le está negando.

No existe algo así como una “ideología de género que nos están imponiendo”, es absurdo, ridículo y ofensivo para la más elemental de las inteligencias; es el mismo argumento de los chips ocultos en las vacunas, son los estertores de la sinrazón que apelan al miedo para que nada se mueva, para que el patriarcado siga impune y esto, cuando se habla desde el poder de un legislador, ya no es cosa de histéricos, lo es de malintencionados y de recalcitrantes ofensores.

Nada nos obliga a apoyar las causas de la diversidad, pero sí estamos obligados a respetarlos; si no le gusta el matrimonio igualitario, no se case con alguien de su propio sexo; si no le agradan las personas trans, pues siga fiel a su propio rol genérico, ellos lo hacen y no quieren su aprobación, exigen su respeto; porque a final del día, ni ellos le piden permiso ni tampoco le roban el aire que respira. Pero el discurso intolerante, el crimen de odio, eso nos perjudica a quienes lo sufren y a quienes lo presenciamos porque nos distancia de la civilización, de la cultura, de la humanidad.

Hace ya muchos años cuando mi hija era muy pequeña, salíamos de la escuela y vimos una pareja de hombres que se besaban en la calle, la niña me miró y preguntó: “¿y eso…?”. Lo único que pude responder fue: “Mira, qué bueno que la gente se quiera…”. Anda, que nos dejen a que quienes creemos en la libertad, la buena voluntad y la potencia del amor, que eduquemos a nuestros hijos en este error tan humano, en este degenere que trae la libertad, mientras que quienes quieren seguir viviendo en la falsa paz de los prejuicios, sigan educando en la negación del mundo, la falta de compasión y la represión de sus deseos; pero por favor, cuando vivan, dejen vivir.

 

@cesarbc70

Comentarios


object(WP_Query)#18059 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(74749) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "28-04-2022" ["before"]=> string(10) "26-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(74749) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "28-04-2022" ["before"]=> string(10) "26-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "opinion-y-analisis" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#18062 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17951 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17949 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "28-04-2022" ["before"]=> string(10) "26-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(503) " SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-04-28 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-05-26 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (74749) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (15) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2 " ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17986 (24) { ["ID"]=> int(78914) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-13 11:09:00" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-13 16:09:00" ["post_content"]=> string(9605) "Pensar en el destino como una serie de acontecimientos predeterminados resulta desesperanzador, pues convierte la existencia en un sinsentido.  Sin dejar de lado los contextos que nos condicionan, existen espacios de maniobra para que la voluntad humana sea ejercida.  Si pienso en la mera posibilidad de la existencia de un destino preestablecido, lo que me vienen son unas cuantas preguntas elementales:  ¿Por qué alguien determinó que naciera una Marie Curie, un Albert Einstein, un Pablo Picasso, un Lionel Messi, una Malala Yousafzai o una Sor Juana Inés de la Cruz… mientras que esa misma inteligencia cósmica determinó que yo fuese… “solamente” yo?  ¿Bajo qué criterio se le asignan a algunos seres humanos destinos ejemplares y transformadores de su entorno, a otros se les castiga con vidas miserables de profundo sufrimiento, mientras que a la mayoría se nos condena a existencias anodinas, caracterizadas por la trivialidad y la irrelevancia? Pensar en el destino como una serie de acontecimientos predeterminados e inmutables no sólo me parece inverosímil sino sobre todo desesperanzador. Imaginar que mi vida está irremediablemente atada a un argumento inamovible y, escrito por algo o por alguien, con un  propósito oscuro y desconocido para mí en el cual, lejos de ser un participante activo en mi propio futuro, soy como el personaje de un videojuego que sube y baja a capricho de una fuerza controladora e incomprensible, me hace sentir que la existencia carece por completo de sentido y fundamento.  Esta manera prescriptiva de crear historias ni siquiera es una buena técnica para escribir una novela. Por más que se considere al autor como creador del universo literario que narra, incluso ahí es mucho más emocionante encararlo como descubridor de lo que los personajes hacen, respetando sus acciones y decisiones en función del carácter y temperamento del propio personaje,  que como preceptor que ordena las circunstancias y controla el futuro de todos según su capricho. A fin de cuentas, no olvidemos que el autor, por más “dios” de su mundo que se crea, depende del lector para que su trabajo tenga sentido, y éste sólo habrá de interesarse en lo que el autor dice en la medida en que las acciones y sentimientos descritos se correspondan con la lógica interna de la existencia en la que vive el lector. Si quien recibe la obra literaria no consigue mirarse en el espejo de lo narrado, el autor se quedará sólo con su creación, convirtiéndola en un paraje estéril y yermo. El autor requiere que sus personajes se expresen con verdad, aun cuando ésta no se corresponda con la “verdad” propia, tanto como los personajes necesitan del aliento de vida que les otorgan las palabras y artilugios narrativos de los que los provee el autor.    Para esa inteligencia cósmica, como quiera que cada quien decida llamarla, tendría que ser muy aburrido presenciar a lo largo de la eternidad miles de millones de películas que ya vio y vivir preso de un spoiler perpetuo.  Si no estoy habilitado para influir en lo que me sucede, si no soy capaz de aplicar en mi existencia y mi interacción con otros un poco de creatividad y si además las consecuencias de todos nuestros actos están ya predeterminadas, ¿qué sentido tiene cualquier experiencia?  En la Grecia clásica el destino lo marcaba todo. El oráculo expresaba de forma enigmática los retos que el individuo consultante habría de enfrentar de forma inevitable y en muchas ocasiones la vida entera era una lucha perdida de antemano contra ese destino del que no se podía escapar.  Tetis, diosa griega relacionada con el mar, recibió la profecía de que su hijo, Aquiles, podría tener una larga vida pero aburrida, o gloriosa pero corta, y por más que trató de protegerlo para que no muriese joven, tal y como el oráculo indicaba, no pudo evitar que el impetuoso guerrero marchase a la guerra de Troya en busca de su destino, donde efectivamente murió como consecuencia de una flecha envenenada que dio en su único punto vulnerable: el talón.  El caso más dramático del universo clásico es quizá el de Edipo, cuyos padres, Layo y Yocasta, recibieron la terrible profecía del Oráculo de Delfos de que su hijo mataría a su padre, se casaría con su madre y usurparía el trono de Tebas. Para evitar ese perturbador destino trataron de matar a Edipo siendo bebé, pero el destino inexorable conspiró para que sobreviviera y provocó que muchos años después, sin saber que lo era, Edipo matara a su padre en un duelo callejero, se casara con su madre y se convirtiera en rey de Tebas para terminar sacándose los ojos cuando se enteró de la verdad.   El destino para los griegos era ineludible; sin embargo, desde nuestra perspectiva actual, si el devenir traducido en infinidad de vivencias no deriva en un aprendizaje que influya en nuestras decisiones y resultados posteriores, ¿cuál podría ser la motivación para levantarse cada mañana? Si la conciencia que tengo de mi propio ser y de mis acciones no me faculta para participar en el diseño de mi ruta existencial, ¿qué sentido tiene que exista el concepto de bueno o malo, de correcto o incorrecto? Y, en última instancia, ¿qué sentido tendría existir?  Es innegable que dentro de nuestra existencia particular nacemos inmersos en una serie de contextos que si bien no califican como destino, en efecto condicionan nuestra vida de manera muy importante. El país en que nacemos, la familia que nos acoge, el credo religioso e ideologías que estructuran nuestro carácter, las condiciones culturales, económicas y sociales en que estamos inmersos, todo ello nos ubica dentro de una serie de estructuras que muchas veces nos marcan de manera definitiva.  Sin embargo no estamos completamente indefensos ante esta manera de experimentar el destino y, como metáfora de ficción, me gustaría tomar como ejemplo a Coleman Silk, el personaje central de la novela de Philip Roth, La mancha humana.   Este personaje, aunque azarosamente de piel blanca, era descendiente de una genealogía de raza negra que en tiempos remotos habían llegado a América como esclavos. Ser de raza negra en los Estados Unidos de la primera mitad del siglo XX implicaba una amplia gama de limitaciones en todos los sentidos, desde el tipo de educación que podía recibir, la clase de parejas a las que podía aspirar, la calidad de trabajos que podría obtener, entre muchas otras. Por eso Coleman, que se siente preso de la realidad que le tocó vivir, decide desafiar ese destino para construirse uno alternativo: rompe con su pasado, rompe todo contacto con su familia –con sus padres, con sus hermanos, a quienes jamás vuelve a ver–, con su linaje negro y se inventa una vida nueva aprovechando su apariencia convencional a partir de la cual su secreto era imperceptible al grado de que ni esposa, Iris Gitterman, de origen ruso y judío, nunca supo la verdad.  De este modo Coleman, que de pronto comprendió “la facilidad con que la vida puede ser una cosa en vez de otra1”, asumió una identidad como blanco, huérfano, judío y catedrático universitario especializado en literatura griega clásica. Como afirma en alguna parte de la novela el propio narrador: no se podía tener una vida más de blanco, y gracias a ello consiguió derrotar a su destino, aunque, desde luego, no sin pagar un alto precio por ello.  Aun cuando todos hemos vivido momentos y circunstancias inexplicables que sólo parecen comprenderse desde la predestinación, no parece que la existencia esté realmente dictada a partir de un destino absoluto y predeterminado. Sin dejar de lado los contextos que nos condicionan, todo parece indicar que existe un espacio de maniobra en el cual la voluntad humana puede ser ejercida. Pero continuaremos con esta exploración en la próxima entrega, donde exploraremos las implicaciones del azar.   Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook: Juan Carlos Aldir 1 Roth, Philip, La mancha humana, Primera Edición, México, Debolsillo-Penguin Random House, 2018, Pág. 159" ["post_title"]=> string(37) "Desde la perspectiva del destino puro" ["post_excerpt"]=> string(189) "Es innegable que dentro de nuestra existencia particular nacemos inmersos en una serie de contextos que si bien no califican como destino, condicionan nuestra vida de manera muy importante." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(37) "desde-la-perspectiva-del-destino-puro" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-13 11:13:37" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-13 16:13:37" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78914" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17894 (24) { ["ID"]=> int(79086) ["post_author"]=> string(2) "38" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-19 12:38:21" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-19 17:38:21" ["post_content"]=> string(7407) "El Secretario General de las Naciones Unidas (ONU) señala que “el estado de derecho puede definirse como: un principio de gobernanza en el que todas las personas, instituciones y entidades, públicas y privadas, incluido el propio Estado, están sometidas a leyes que se promulgan públicamente, se hacen cumplir por igual y se aplican con independencia, además de ser compatibles con las normas y los principios internacionales de derechos humanos. Asimismo, exige que se adopten medidas para garantizar el respeto de los principios de primacía de la ley, igualdad ante la ley, separación de poderes, participación en la adopción de decisiones, legalidad, no arbitrariedad, y transparencia procesal y legal”.  ESTADOS RETROCEDIENDO Desde que la 4T entró a mal gobernar desde diciembre de 2018, el país VA PARA ATRÁS. El Informe elaborado por World Justice Project (WJP) destaca que por el debilitamiento de contrapesos a los gobiernos, el deterioro de los sistemas de justicia penal y la falta de avances en materia anticorrupción, al menos 10 entidades gobernadas por Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y partidos aliados retrocedieron en el Índice de Estado de Derecho en México 2021-2022.  En esa línea, estados gobernados por Morena y sus partidos políticos aliados, como el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el extinto Partido Encuentro Social (PES), retrocedieron en: Ciudad de México, Chiapas, Morelos y Tabasco con gobernadores de Morena a partir del 2018. Y del 2021 en: Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, San Luis Potosí y Sonora. El Informe da a conocer que los resultados muestran un deterioro de los contrapesos a los ejecutivos estatales. La disminución del Estado de Derecho se ubica por dos tendencias:  1.- Debilitamiento del Poder Legislativo local y del Poder Judicial para actuar como contrapesos eficaces al ejecutivo estatal.  2.- La contracción del espacio cívico, que se manifiesta mediante caídas en 15 estados en los puntajes que miden la efectividad de la sociedad civil, los partidos políticos y la prensa para actuar como un contrapeso al poder público. Agregando que, en los sistemas de justicia, se deterioraron la garantía a los derechos de las víctimas, la adhesión al debido proceso, así como la imparcialidad, independencia y ausencia de corrupción. Asimismo, la efectividad de las investigaciones hechas por la policía y el Ministerio Público continúa siendo el mayor reto en materia de justicia penal. CORRUPCIÓN En relación a la anticorrupción, existen falta de avances en el Poder Judicial, y en las autoridades del Ejecutivo en los estados que tiene Morena.  Mientras que cinco estados con gobernadores de la oposición tuvieron avances en el índice de Anticorrupción: Durango, Guanajuato, Querétaro y Tamaulipas, del PAN; y Nuevo León, de Movimiento Ciudadano (MC), que del 2016 y 2021 estuvo bajo la responsabilidad de quien fuera candidato independiente, Jaime Rodríguez El Bronco.  De igual manera, estados gobernados por Morena y aliados, que no mostraron cambios en los puntajes: Baja California, Baja California Sur (panista hasta 2021), Puebla, Tlaxcala (priista hasta 2021), Veracruz y Zacatecas (del PRI hasta 2021. Y estados de la oposición en el mismo rubro: Aguascalientes, Chihuahua, Estado de México, Jalisco y Yucatán.  Grave y preocupante es que se disminuya el Estado de Derecho en estos estados, porque trae graves consecuencias. Estado y Derecho son un binomio necesario para el buen funcionamiento de cualquier sociedad, porque el Estado necesita la legitimidad que el Derecho le brinda, para encuadrar su actuación y limitar la acción del gobernado.  Resulta determinante que el Derecho es la fuerza coercitiva del Estado que reprime las desviaciones, incumplimientos y resuelve las controversias que se presentan dentro del amplio pacto social. Y el Estado, desde su nacimiento, ha sido regido por el Derecho. Aunque no todos los Estados han regido su actuación conforme a lo que actualmente conocemos como Estado de derecho.  Si en una sociedad se vive de acuerdo a sus leyes, a su derecho positivo y vigente, no es finalmente garantía el vivir en un Estado de derecho; ya que simplemente reconoce un estado de legalidad. En la actualidad, el Estado de derecho en México no está garantizado en todo el territorio, sin diferenciar zonas de alta marginación o grandes ciudades, en las que solo se reconoce la aplicación de un estado de legalidad, pero no un Estado de derecho. nLo que ocasiona que la ciudadanía en múltiples ocasiones se sitúe en estado pleno de indefensión, inerme, desprotegida, por la omisión de la aplicación de nuestro derecho positivo, que debilita y en algunos casos hace imposible la defensa de nuestras garantías individuales, constitucionales, derechos reales y personales, etc.  Esto lleva a que se robustezca la pobreza, el crimen organizado, la riqueza en pequeños grupos, en detrimento de la facultad jurisdiccional de las autoridades en los tres niveles de Gobierno y, por consecuencia, de la falta del Estado de derecho. Así la cruda realidad que estamos viviendo y padeciendo desde el 1 de diciembre del 2018, en que Morena y la 4-T llegaron a mal dirigir el país. De seguir así, ante el caos de inseguridad, con un estatus de violencia, de agresividad y de impunidad, muestra y demuestra un gobierno débil e indefenso, con el riesgo de escalarlo a niveles incontrolables y, sobre todo, indeseables para la paz y tranquilidad del país. Por eso preocupa que en los estados mencionados haya disminuido el Estado de Derecho. Y más preocupa que este partido siga obteniendo votos y ganando municipios, estados, donde al llegar ellos, los problemas existentes no se controlen, disminuyan o desaparezcan, sino que aumenten, como ha venido sucediendo.  Basta revisar en el tema de seguridad, los nueve estados que en 2021 ganaron los candidatos de Morena y que en ellos la inseguridad ha aumentado en forma totalmente desproporcionada.  Es por ello que se debe analizar, evaluar si dar el voto en busca de un cambio no resulte peor a como estamos. Porque como lo ha demostrado Morena y la 4-T con su promesa de un Cambio y de una Cuarta Trasformación, su “cambio” ha sido ir para atrás, recordando aquello de “En la caja de velocidades de un automóvil, la reversa también es un Cambio”. Triste y cruda realidad." ["post_title"]=> string(53) "De Frente Y Claro | RETROCESO EN EL ESTADO DE DERECHO" ["post_excerpt"]=> string(87) "Sin Estado de Derecho es muy difícil que un gobierno pueda hacer cumplir las leyes. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(51) "de-frente-y-claro-retroceso-en-el-estado-de-derecho" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-19 12:38:21" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-19 17:38:21" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=79086" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17986 (24) { ["ID"]=> int(78914) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-13 11:09:00" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-13 16:09:00" ["post_content"]=> string(9605) "Pensar en el destino como una serie de acontecimientos predeterminados resulta desesperanzador, pues convierte la existencia en un sinsentido.  Sin dejar de lado los contextos que nos condicionan, existen espacios de maniobra para que la voluntad humana sea ejercida.  Si pienso en la mera posibilidad de la existencia de un destino preestablecido, lo que me vienen son unas cuantas preguntas elementales:  ¿Por qué alguien determinó que naciera una Marie Curie, un Albert Einstein, un Pablo Picasso, un Lionel Messi, una Malala Yousafzai o una Sor Juana Inés de la Cruz… mientras que esa misma inteligencia cósmica determinó que yo fuese… “solamente” yo?  ¿Bajo qué criterio se le asignan a algunos seres humanos destinos ejemplares y transformadores de su entorno, a otros se les castiga con vidas miserables de profundo sufrimiento, mientras que a la mayoría se nos condena a existencias anodinas, caracterizadas por la trivialidad y la irrelevancia? Pensar en el destino como una serie de acontecimientos predeterminados e inmutables no sólo me parece inverosímil sino sobre todo desesperanzador. Imaginar que mi vida está irremediablemente atada a un argumento inamovible y, escrito por algo o por alguien, con un  propósito oscuro y desconocido para mí en el cual, lejos de ser un participante activo en mi propio futuro, soy como el personaje de un videojuego que sube y baja a capricho de una fuerza controladora e incomprensible, me hace sentir que la existencia carece por completo de sentido y fundamento.  Esta manera prescriptiva de crear historias ni siquiera es una buena técnica para escribir una novela. Por más que se considere al autor como creador del universo literario que narra, incluso ahí es mucho más emocionante encararlo como descubridor de lo que los personajes hacen, respetando sus acciones y decisiones en función del carácter y temperamento del propio personaje,  que como preceptor que ordena las circunstancias y controla el futuro de todos según su capricho. A fin de cuentas, no olvidemos que el autor, por más “dios” de su mundo que se crea, depende del lector para que su trabajo tenga sentido, y éste sólo habrá de interesarse en lo que el autor dice en la medida en que las acciones y sentimientos descritos se correspondan con la lógica interna de la existencia en la que vive el lector. Si quien recibe la obra literaria no consigue mirarse en el espejo de lo narrado, el autor se quedará sólo con su creación, convirtiéndola en un paraje estéril y yermo. El autor requiere que sus personajes se expresen con verdad, aun cuando ésta no se corresponda con la “verdad” propia, tanto como los personajes necesitan del aliento de vida que les otorgan las palabras y artilugios narrativos de los que los provee el autor.    Para esa inteligencia cósmica, como quiera que cada quien decida llamarla, tendría que ser muy aburrido presenciar a lo largo de la eternidad miles de millones de películas que ya vio y vivir preso de un spoiler perpetuo.  Si no estoy habilitado para influir en lo que me sucede, si no soy capaz de aplicar en mi existencia y mi interacción con otros un poco de creatividad y si además las consecuencias de todos nuestros actos están ya predeterminadas, ¿qué sentido tiene cualquier experiencia?  En la Grecia clásica el destino lo marcaba todo. El oráculo expresaba de forma enigmática los retos que el individuo consultante habría de enfrentar de forma inevitable y en muchas ocasiones la vida entera era una lucha perdida de antemano contra ese destino del que no se podía escapar.  Tetis, diosa griega relacionada con el mar, recibió la profecía de que su hijo, Aquiles, podría tener una larga vida pero aburrida, o gloriosa pero corta, y por más que trató de protegerlo para que no muriese joven, tal y como el oráculo indicaba, no pudo evitar que el impetuoso guerrero marchase a la guerra de Troya en busca de su destino, donde efectivamente murió como consecuencia de una flecha envenenada que dio en su único punto vulnerable: el talón.  El caso más dramático del universo clásico es quizá el de Edipo, cuyos padres, Layo y Yocasta, recibieron la terrible profecía del Oráculo de Delfos de que su hijo mataría a su padre, se casaría con su madre y usurparía el trono de Tebas. Para evitar ese perturbador destino trataron de matar a Edipo siendo bebé, pero el destino inexorable conspiró para que sobreviviera y provocó que muchos años después, sin saber que lo era, Edipo matara a su padre en un duelo callejero, se casara con su madre y se convirtiera en rey de Tebas para terminar sacándose los ojos cuando se enteró de la verdad.   El destino para los griegos era ineludible; sin embargo, desde nuestra perspectiva actual, si el devenir traducido en infinidad de vivencias no deriva en un aprendizaje que influya en nuestras decisiones y resultados posteriores, ¿cuál podría ser la motivación para levantarse cada mañana? Si la conciencia que tengo de mi propio ser y de mis acciones no me faculta para participar en el diseño de mi ruta existencial, ¿qué sentido tiene que exista el concepto de bueno o malo, de correcto o incorrecto? Y, en última instancia, ¿qué sentido tendría existir?  Es innegable que dentro de nuestra existencia particular nacemos inmersos en una serie de contextos que si bien no califican como destino, en efecto condicionan nuestra vida de manera muy importante. El país en que nacemos, la familia que nos acoge, el credo religioso e ideologías que estructuran nuestro carácter, las condiciones culturales, económicas y sociales en que estamos inmersos, todo ello nos ubica dentro de una serie de estructuras que muchas veces nos marcan de manera definitiva.  Sin embargo no estamos completamente indefensos ante esta manera de experimentar el destino y, como metáfora de ficción, me gustaría tomar como ejemplo a Coleman Silk, el personaje central de la novela de Philip Roth, La mancha humana.   Este personaje, aunque azarosamente de piel blanca, era descendiente de una genealogía de raza negra que en tiempos remotos habían llegado a América como esclavos. Ser de raza negra en los Estados Unidos de la primera mitad del siglo XX implicaba una amplia gama de limitaciones en todos los sentidos, desde el tipo de educación que podía recibir, la clase de parejas a las que podía aspirar, la calidad de trabajos que podría obtener, entre muchas otras. Por eso Coleman, que se siente preso de la realidad que le tocó vivir, decide desafiar ese destino para construirse uno alternativo: rompe con su pasado, rompe todo contacto con su familia –con sus padres, con sus hermanos, a quienes jamás vuelve a ver–, con su linaje negro y se inventa una vida nueva aprovechando su apariencia convencional a partir de la cual su secreto era imperceptible al grado de que ni esposa, Iris Gitterman, de origen ruso y judío, nunca supo la verdad.  De este modo Coleman, que de pronto comprendió “la facilidad con que la vida puede ser una cosa en vez de otra1”, asumió una identidad como blanco, huérfano, judío y catedrático universitario especializado en literatura griega clásica. Como afirma en alguna parte de la novela el propio narrador: no se podía tener una vida más de blanco, y gracias a ello consiguió derrotar a su destino, aunque, desde luego, no sin pagar un alto precio por ello.  Aun cuando todos hemos vivido momentos y circunstancias inexplicables que sólo parecen comprenderse desde la predestinación, no parece que la existencia esté realmente dictada a partir de un destino absoluto y predeterminado. Sin dejar de lado los contextos que nos condicionan, todo parece indicar que existe un espacio de maniobra en el cual la voluntad humana puede ser ejercida. Pero continuaremos con esta exploración en la próxima entrega, donde exploraremos las implicaciones del azar.   Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook: Juan Carlos Aldir 1 Roth, Philip, La mancha humana, Primera Edición, México, Debolsillo-Penguin Random House, 2018, Pág. 159" ["post_title"]=> string(37) "Desde la perspectiva del destino puro" ["post_excerpt"]=> string(189) "Es innegable que dentro de nuestra existencia particular nacemos inmersos en una serie de contextos que si bien no califican como destino, condicionan nuestra vida de manera muy importante." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(37) "desde-la-perspectiva-del-destino-puro" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-13 11:13:37" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-13 16:13:37" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78914" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(41) ["max_num_pages"]=> float(21) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "759c1a65c33c4fff16a77c8085f7a715" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

Desde la perspectiva del destino puro

Es innegable que dentro de nuestra existencia particular nacemos inmersos en una serie de contextos que si bien no califican como destino,...

mayo 13, 2022
De Frente Y Claro | RETROCESO EN EL ESTADO DE DERECHO

De Frente Y Claro | RETROCESO EN EL ESTADO DE DERECHO

Sin Estado de Derecho es muy difícil que un gobierno pueda hacer cumplir las leyes.

mayo 19, 2022




Más de categoría

Nuevo Marco Curricular y Plan de Estudios 2022 SEP: lo que sabemos, lo que podemos hacer y lo que debemos esperar…

Como colegios, nuestro trabajo debe enfocarse en tomar lo mejor de lo que los planes oficiales puedan ofrecer, aplicarlo...

mayo 26, 2022
CORRUPCIÓN EN LA 4T

De Frente Y Claro | LA ENORME CORRUPCIÓN EN LA 4T

La reciente Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental destaca que los actos de corrupción ocasionaron pérdidas por 9...

mayo 26, 2022

Según parece, Claudia y Ricardo no salen en la foto

La carrera hacia la sucesión presidencial de 2024 ya comenzó. ¿Quiénes son los más adelantados?

mayo 25, 2022
¿Mala salud democrática?

¿Mala salud democrática?

Marco Antonio Paz nos presenta los resultados del Informe de la Libertad en el Mundo 2021.

mayo 25, 2022