El Meollo del Asunto | Desaparición y abandono del hogar de mujeres

        El tema es muy delicado, creo que es el más delicado por su génesis: la desaparición de mujeres. Y más, si se trata de menores de edad. No puedo ni imaginar el dolor,...

5 de febrero, 2021

 

 

 

 

El tema es muy delicado, creo que es el más delicado por su génesis: la desaparición de mujeres. Y más, si se trata de menores de edad. No puedo ni imaginar el dolor, la angustia y la pena tan grande que han pasado, padres y familiares de quienes ya no regresan más a casa, después de salir para desarrollar la actividad que  realicen.

Ciudad Juárez ha quedado marcada por una herida que no acaba de cerrar y menos de cicatrizar. La desaparición de mujeres, de jovencitas, como periodísticamente le llamaron. Una desgracia que no tiene nombre y menos adjetivos adecuados para definirlo. Todos son execrables, de lo peor.

Cada vez que un nuevo reporte de desaparición se da a conocer, es como si a una herida abierta le rociaran limón, como si la abrieran de nueva cuenta y no hubiera anestesia que funcionara e hiciera que el dolor menguara.  

El viernes pasado abandonaron su hogar dos jovencitas y se les dio por desaparecidas. Omitiré sus nombres. Los conocemos, los sabemos bien. No se trata de ejercer un juicio contra ellas, que tan solo son una muestra de lo que sucede en la sociedad. Tengan razón o no en abandonar su hogar sin previo aviso, el hecho está ahí, la experiencia la sufrió la familia y la vivimos todos en la ciudad

El feminicidio es un hecho y una realidad. Los motivos son diversos. Para la sociedad, en general, nada bueno ha valido ideologizar la violencia contra la mujer, aunque para los grupos feministas radicales, sí les ha funcionado.

Han invadido la sociedad y la cultura con una ideología inequitativa que provoca que si un joven desaparece a la par de un perrito, se busca al perrito solamente. La equidad que pregonan no es tal y solo hay un aprovechamiento de las situaciones que se han dado por muchos y diversos motivos. La autoridad, por más que dicen que harán y por más que algunas administraciones han destinado recursos, atención y buena voluntad, nada ha cambiado desde 1991-92 que se dan las primeras desapariciones y los primeros asesinatos, que no voy a describir y menos a mencionar.




Las organizaciones que dicen defender los derechos de las mujeres, y que sin duda lo hacen, se quejan de que no hay avances de parte de la autoridad. Y es cierto, pero tampoco de parte de todos esos organismos que dicen defender a las mujeres. Las mismas quejas que presentan lo demuestran, ya que desde los 90 se llevan a cabo seminarios, talleres, protocolos, aleccionamientos sobre la violencia contra las mujeres, que ofrecen y presentan estas mismas organizaciones y su gente. Nada pasa, nada cambia. Es como si organizaciones y autoridades estuvieran dando golpes al aire dentro de un cuarto completamente oscuro. Eso sí, las canonjías para las organizaciones siempre van al alza.

Por ello es que vemos en las calles a grupos de mujeres, vestidas de negro, pero ya no como antes, con vestidos largos, anchos y velos cubriendo la cara de las mujeres, ataviadas con sombreros. Ahora son mujeres vestidas con pantalones y camisetas o camarillas negras, con una gorra o paliacate en la cabeza y en vez de velo portan una especie de paliacate verde. Ah, y destrozan todo a su paso, como si se tratase de una Marabunta. Tendrán razón o no. Es la opinión de cada persona. Lo cierto es que esto se da porque las cosas no cambian, porque la herida sigue abierta y se gangrenó. De una manera se corrompió.

La atención por parte de la autoridad y la búsqueda de soluciones por parte de las organizaciones no ha funcionado y la sociedad, la gente de las ciudades sigue viviendo las consecuencias. Toda la gente sufrimos al ver el cartel o el mensaje en redes sociales de la desaparición de una joven, de un joven.

Sea una desaparición forzada o un abandono del hogar, la ausencia de un ser querido causa el mismo dolor y daño. Y si no hay cambios o avances es porque lo que se ha hecho es infructuoso, ergo, deben de ser otro el motivo y no la cultura patriarcal y la desatención de la autoridad o la mala educación que reciben en casa, porque eso mismo se ha dicho desde los 90.

El problema es muy complejo y ha pasado mucho tiempo. Sin duda existe todo de lo que se quejan las organizaciones defensoras de las mujeres. Pero hay más, que no dicen porque no les es conveniente.

En el caso de quienes abandonan sus hogares y son encontradas o aparecen, qué bueno, qué bendición y qué alegría para sus progenitores y familia. Nos alegramos por cada persona que es encontrada con vida. Para evitar que se sigan dando casos donde las mujeres desaparecen porque han decidido abandonar su hogar sin avisarle a nadie, la autoridad podría buscar soluciones para evitar que se llegue a esa decisión y de paso evitar la preocupación colectiva por su ausencia. Ahí El Meollo del Asunto.

Comentarios

Robo de autos en 2021. La pandemia ayudó a reducir la incidencia en 20%

La Pandemia ha afectado todos los aspectos de la economía, y el robo a vehículos no fue la excepción. La Asociación Mexicana...

febrero 12, 2021

Creer el Derecho

El derecho, como disciplina humanística, como sistema de normas y aún, como seña de identidad de una sociedad, puede resumirse en un...

febrero 23, 2021




Más de categoría

La Auditoría, Codere y los Caballos Pura Sangre

Después de que el 18 de diciembre del año pasado la autoridad sanitaria de la Ciudad de México colocara...

febrero 24, 2021

¿Cuál es el castigo por hacer negocios a partir de la muerte y el hambre?

El hambre y la guerra son dos  azotes que han perseguido a la humanidad por siempre. El año 2020...

febrero 24, 2021

¿Primero los niños?

  La pandemia ha traído grandes costos, consecuencias y sacrificios. Los costos y consecuencias más visibles y evidentes han...

febrero 24, 2021

Creer el Derecho

El derecho, como disciplina humanística, como sistema de normas y aún, como seña de identidad de una sociedad, puede...

febrero 23, 2021