De Frente Y Claro | POBREZA FRANCISCANA, UNA MENTIRA MÁS

Detrás de la “austeridad franciscana” se esconde el desmantelamiento de servicios públicos y organismos autónomos indispensables para el país.

4 de agosto, 2022 De Frente Y Claro | POBREZA FRANCISCANA, UNA MENTIRA MÁS

Utilizando su falsa “Austeridad Republicana”, hoy convertida en Pobreza Franciscana, López sigue usando sus ocurrencias para intentar distraernos del enorme caos en que tiene al país y de sus fallidas estrategias para sacarlo adelante.

Desde que inició López su nefasta administración ha venido con el cuento de una política de austeridad. Argumenta que ellos gastan menos, lo cual es una reverenda mentira, porque están despilfarrando millones y millones en sus ocurrencias. Pero López cree que todos somos tontos o recibimos limosnas de sus programas compra votos y le creemos. Todo lo contrario, porque en México hay millones de personas que no le creemos ni los buenos días.

A esta falsa austeridad ya le llaman “austericidio”, por ser el desmantelamiento de las facultades de gobierno para abocarse a las tareas que a López le importan, que distan mucho de ser las que el país necesita y mucho menos de ser lo que obligadamente como presidente debería llevar a cabo. 

Pero esto que anuncia López como “Pobreza Franciscana” no es nuevo. Desde que fue Jefe de Gobierno de la Ciudad de México ya lo aplicaba, y en nombre de la supuesta austeridad se limitaba desde el tóner para las copiadoras, no darles celulares a los funcionarios, entre otras muchas cosas más, argumentando que los gastos significaban despilfarro por sí mismo.  La realidad es que ese dinero que supuestamente hoy ahorran vemos que lo están despilfarrando a manos llenas en sus programas electoreros-compra votos, llamados programas sociales a través de los cuales prostituyen a los electores, comprando voluntades a través de lo que les dan. 

Es por ello que López al gasto de inversión, al gasto corriente, al destinado al mantenimiento, lo limita, quitándole presupuesto, para poder seguir teniendo recursos para continuar comprando voluntades, a través de comprar prostituyendo a los votantes. Bajo esa línea, el dinero no le será nunca suficiente a López porque los miles de millones que para ello usa, no tiene un regreso dentro del círculo de la productividad, de la economía y del gasto financiero lógico, lo cual es un desastre.

Pero ya llevarlo a los extremos de una orden religiosa, al perversamente decir que vamos a ser pobres como los Franciscanos, demuestra una gran ignorancia de lo que verdaderamente es la pobreza franciscana, que es un voto espiritual. Así como ignorar la historia de México, cuando la orden de los Franciscanos eran dueños de enormes extensiones territoriales en el país, que fue precisamente lo que Benito Juárez les quitó cuando la amortización de los bienes del Clero. 

Por otra parte, esa “Pobreza Franciscana”, que se deriva de dizque ahorros en salarios para quienes trabajen en el gobierno, ha llevado a que profesionistas destacados en diversas actividades dejen de laborar en el gobierno con esos sueldos, como ha sido el caso de médicos, economistas, ingenieros, y en sus lugares han quedado o llegado personas que no tienen ni la capacidad menos la experiencia de los que se han ido, o inclusive, los han despedido, para acomodar a sus amigos de la 4T, sin la más mínima experiencia para los cargos.

Por otra parte, esa supuesta austeridad ha ocasionado que falten medicamentos en hospitales y se afecte, entre otros, a niños con cáncer. Asimismo, si en el SAT requerías tramitar tu RFC no había quién atendiera ese servicio por internet; Compranet dejó de funcionar; en el Aeropuerto Benito Juárez no se les dio mantenimiento a las pistas y ahora tendrán que suspender actividades para arreglarlas. Y así podemos seguir enumerando una cantidad inenarrable de fallas por falta de mantenimiento derivado de su Austeridad Republicana, imagínense ahora en la siguiente fase de Pobreza Franciscana.

POBREZA FRANCISCANA NO APLICA PARA TODO

López habla y habla de Pobreza Franciscana, pero esa Pobreza no aplica para todo, ni para todos. Claro ejemplo es lo que sigue despilfarrando recursos en apoyar a la CFE y a Pemex. Igual pasa con sus proyectos prioritarios como la Refinería Dos Bocas, inaugurada hace más de un mes, que costó muchos millones más de lo que se proyectó y aún no produce ni un  litro de gasolina; también hay que destacar su Trenecito Maya, que cada día cuesta mucho más de lo presupuestado y donde los recursos son inagotables. Asimismo, su fracaso en el AIFA sigue costando más millones al tener que subsidiarlo por la falta de vuelos que debería tener desde que inició actividades. Para todo lo anterior, los millones y millones llegan sin límite.

Y qué decir de la corrupción que incluye millones y millones desaparecidos como en el INSABI, en Segalmex, en el Banco de Bienestar con su construcción de sucursales que no vemos para cuándo, al igual que los cajeros que anunciaron que habría por todo el país.

Su austeridad está llevando a un desmantelamiento del Estado mexicano, sumándose al daño que se les hace a las familias de los funcionarios a los que se les ha bajado el sueldo, a los que han despedido. En el mismo tenor se daña a los usuarios de los servicios públicos al carecer de presupuesto necesario para que esos servicios sean eficientes. 

AUSTERIDAD Y POBREZA

López ha venido manejando con su “austeridad” un discurso de gobierno, siempre resaltando que en todo ahorra, sin que esto sea cierto. Y ahora al cambiar de “Austeridad Republicana” a “Pobreza Franciscana”, que será según López su fase superior de ahorro, va enfocada a su austeridad en el gasto público, con lo que intenta distraer al “pueblo sabio” con algo para que le aplaudan. Dice que no hay despilfarros; nos distrae de las grandes tragedias nacionales que se padecen a diario como lo son la inseguridad, salud y la economía; y por otra parte enfoca su austericidio para debilitar a los organismos autónomos porque le estorban a su gobierno para que haga lo que se le venga en gana. 

La cruda realidad es que esta austeridad y sus políticas públicas siguen generando más pobreza en el país, acorde a los datos del Coneval la pobreza creció dos puntos porcentuales para agosto del 2021. Y muy contradictorio, como ya se mencionó, pregona austeridad y “Pobreza Franciscana” mientras que en sus obras faraónicas despilfarra miles de millones. Como el caso de la Refinería Dos Bocas, que no refina, donde todo indica que se le olvidó a Hacienda el pago de impuestos de esa obra y le autorizaron 22 mil 500 millones de pesos más.

Finalmente, el que López promocione la pobreza como un estilo de vida para los mexicanos, sin aspirar a una mejor forma de vida, refleja a un gobierno pobre en sus resultados, que genera pobreza y, además, empobrece a México.

Y como colofón, la posición de la iglesia católica respecto a la apropiación de López del término “franciscano” es que no se malinterprete ni se haga uso político de la austeridad franciscana.

La cruda realidad de la promesa de que López y su administración serían la Cuarta Transformación en el país, ha sido una mentira, como todos sus compromisos y promesas de campaña. Queda muy claro que la “Pobreza Franciscana” solamente afectará más a los mexicanos y al país.

Comentarios


object(WP_Query)#16263 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(81774) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "01-09-2022" ["before"]=> string(10) "29-09-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(81774) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "01-09-2022" ["before"]=> string(10) "29-09-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "opinion-y-analisis" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#16267 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#16265 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#16266 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "01-09-2022" ["before"]=> string(10) "29-09-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(503) " SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-09-01 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-09-29 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (81774) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (15) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2 " ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#16264 (24) { ["ID"]=> int(83143) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2022-09-09 12:48:36" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-09-09 17:48:36" ["post_content"]=> string(11497) "Es legítimo reinterpretar las culturas ancestrales pero siempre tras un estudio profundo de sus rituales y símbolos y cuidándonos de ideologías sin fundamento y gurús “vendehúmos” que disfrazan la estafa de mística ancestral.  El reto consiste en trascender la racionalidad exacerbada a partir de crear nuevos símbolos y rituales que doten nuestra realidad de nuevos significados.  Antes de continuar con la construcción de Yo Total, merece la pena diferenciar dos corrientes interiores: una que conduce a trascender las capacidades racionales y otra que, ante la imposibilidad de conseguirlo, tiende a lo regresivo confundiéndolo con lo evolutivo.  Partamos de la base de que hay una intuición más o menos generalizada y correcta de que no todos los conflictos y desafíos humanos son susceptibles de resolverse con el mero pensamiento y que la exacerbación de la racionalidad ahonda la desconexión con nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestros sentimientos; sin embargo, la solución está en trascender al pensamiento y no en asumir conductas pre-racionales.  No sorprendo a nadie si afirmo que estamos sumergidos en una cultura del éxito, del logro, de anteponer el estatus, las posiciones de prestigio y los bienes materiales a los impulsos y las necesidades del ser. Para un segmento cada vez mayor, lo correcto es renunciar a la expresión de las emociones, de los sentimientos y de las sensaciones más sutiles en aras de privilegiar la racionalidad y las acciones objetivas; mientras que otro segmento, con el propósito de ponerle remedio a esa desconexión, no busca “trascender” la racionalidad exacerbada sino renunciar a ella para guarecerse en una corporalidad y emocionalidad primitiva.  Por un lado empezamos a comprender que el pensamiento no alcanza para resolverlo todo –la sensación, por ejemplo, de que los humanos somos tan sólo una especie más en la biósfera y que tenemos la responsabilidad de modificar nuestra relación con el planeta en aras de mantener los equilibrios globales de la naturaleza es contraintuitiva y de ningún modo producto del razonamiento cartesiano, pero eso no la convierte en falsa–. Por otra parte percibimos como problemático el hecho de que, en efecto, estamos disociados del cuerpo, de las emociones, de los sensaciones y demás aspectos no mentales. Entonces “la solución” más simple consiste en dejar de lado la mente –que es uno de los grandes saltos evolutivos humanos– para “regresar” al cuerpo, a la emoción, a las sensaciones puras, rechazando lo que nos dice el pensamiento, como si, paradójicamente, convirtiéramos el pensamiento en un factor externo del que hay que separarse.  Esta dinámica es, en primera instancia, un autoengaño porque la mente ni se va a ningún lado, ni deja de interpretar, es sólo que ahora interpreta desde los códigos que considera más cercanos al cuerpo y la emoción, poniendo como valor superior la libre expresión de las emociones, del instinto y de lo que “el cuerpo pida”, renunciando a la reflexión y a la represión saludable de los impulsos que imposibilitan la convivencia saludable, la empatía y el respeto hacia el otro.  Como consecuencia de este movimiento de supuesta reconexión con la Gaia, con la naturaleza, con el “espíritu de las cosas” o cualquier otro eufemismo que, presentado superficialmente, resulte atractivo y dé la sensación de profundidad y misticismo, aparecen infinidad de ideologías sin sustento y legiones de gurús improvisados –cuyas credenciales son cursos y “certificaciones” que muchas veces obtuvieron en apenas una horas–, prometiendo el Nirvana sin esfuerzo.   Estos supuestos mentores espirituales se apoyan en los genuinos y legítimos impulsos que buscan la trascendencia para, en el mejor de los casos, vender humo y en el peor, cometer estafas y abusos, que más allá del quebranto económico, muchas veces causan auténtica devastación en los incautos que caen en ellos.  Amparados en supuestas terapias corporales, emocionales, sensoriales y esotéricas de todo tipo o directamente ofreciendo el suministro de sustancias psicotrópicas, por medio rituales improvisados y fuera de contexto, prometen trascender el pensamiento a través de una apertura de consciencia inmediata, capaz de igualar, en apenas una sesión, los resultados obtenidos por los monje tibetanos luego de décadas de trabajo interior o reproducir las experiencias de aquellos chamanes de la antigüedad, a quienes usan de gancho comercial para sustentar sus “terapias”. Por eso no es casual que todos estos “productos de sanación” siempre lleven la etiqueta de “ancestrales”, aun sin demostrar con el mínimo rigor de qué tribu, en qué contexto surgió y qué sucedió con ellos ni cómo funciona en la complejidad de nuestro ser –donde cualquier cambio mayor afecta al resto de nuestras configuraciones interiores– ni qué estudios los avalan.  A partir de narrativas simplonas y regresivas, donde los insensibles y estúpidos modernos hemos olvidado quiénes somos, y que sólo a través de retrotraernos al pasado, como si el mero hecho de que algo sea antiguo, eso por sí mismo lo convierta en beneficioso, valioso y digno de rescatarse del pasado, nos dará la oportunidad de redescubrir nuestro auténtico ser y trascender los inconvenientes de una civilización que todo lo destruye.    Es paradójico que tratemos de trascender el pensamiento no llevándolo hasta el límite para superarlo, sino renunciando a cualquier reflexión racional, seria, rigurosa y sin prejuicios cientificistas acerca de los fundamentos de cada uno de estos ritos, rituales y conductas rescatados de supuestos pueblos del pasado poco o nada documentados.  Para eso justamente sirve la razón: para protegernos de lo “irracional”, mientras que trascender la razón implica, no lo pre-racional, sino lo trans-racional1.   No hay nada malo en reinterpretar las culturas ancestrales y tomar fragmentos que continúen siendo valiosos para la visión de hoy, pero lo deseable es que se haga como consecuencia de un estudio profundo de sus rituales y símbolos, así como de una exploración seria de las sustancias psicotrópicas utilizadas con el propósito de expandir la percepción, así como las implicaciones y motivaciones que los movían, buscando nuevas aplicaciones de las mismas; lo que no parece muy razonable es entregarnos a un sincretismo acrítico, irresponsable y descontextualizado, que tome elementos de aquí y de allá sin un propósito claro, sin entender los contextos en que éstas se llevaban a cabo y sin que se trate de nada más allá de un “turismo espiritual” que no busca otra cosa que la acumulación hueca de nuevas y más emocionantes experiencias.  En este contexto, no es casual la cantidad de estafas económicas y escándalos sexuales relacionados con supuestos gurús que, unos ingenuamente como consecuencia de una ignorancia profunda y muchos otros a propósito y con enorme malicia –y muchas veces con perversidad criminal– confunden, abusando de la necesidad de trascendencia de sus “clientas” y “clientes”, lo prepersonal (los modos de ser humanos previos a que la mente se convirtiera en la herramienta dominante de la evolución: instintos, sensaciones, impulsos, pulsiones, etc.) con lo transpersonal (aquellas prácticas donde se pretende dejar atrás la construcción egoica de un Yo enfermizo producido por la exacerbación de la modernidad y que son difíciles de reconocer porque aun no son demasiado frecuentes). Aunque en primera instancia suene chocante, hoy poseemos el conocimiento y las capacidades cognitivas y racionales para trascender el ritual en su comprensión antigua. Por más que queramos, el sentido literal de la mayor parte de ellos no puede ser reproducido simplemente porque sabemos cosas del planeta y de cosmos que antes no y por eso se comprende y se admira que esas culturas ancestrales atribuyeran significados distintos a las cosas, pero sin que hoy tenga sentido forzarnos a atribuir los mismos significados que sabemos superados. Un volcán, un hecho astronómico, una reacción química o un mineral convertido en collar no cabe ser entendidos en el mismo sentido que lo hacían ellos, no porque estuvieran equivocados por interpretar el mundo que habitaban desde el máximo de su sensibilidad, capacidades y talentos, sino porque una buena parte de sus fundamentos hoy las sabemos superadas por más que nos atraiga romantizarlas, rescatando sentidos que para nuestra realidad, resultarían superados y obsoletos.  El reto consiste justamente en lo opuesto: a partir de trascender nuestra racionalidad, crear nuevos símbolos y rituales que doten nuestra realidad de nuevos significados. Por ejemplo, tras hacernos conscientes de nuestra responsabilidad en el cambio climático y la extinción de especies y ecosistemas, los rituales y símbolos de la antigüedad, muy lejos de semejante escenario, resultarían insuficientes para retratar el nuevo compromiso que el humano debe asumir para con la biósfera terrestre y que implica nuevas metodologías y hábitos que nos permitan descubrirnos y ampliar nuestra comprensión de nosotros mismos de tal modo que le demos al planeta y al resto de las especies el lugar que efectivamente tienen y nos permitan alcanzar cada vez una mayor consciencia y plenitud. Esta actitud va mucho más allá que colgarse un cuarzo y comerse un hongo alucinógeno, rodeado de percusiones y música “mística”, danzando alrededor de una gran fogata.  No hay duda que una actitud racional saludable consiste en preguntarnos si esas experiencias que nos ofrece la “mística de fin de semana” nos llevan a un nuevo nivel de evolución o, por más que tengan una bella apariencia quimérica, nos regresan a comprensiones arcaizantes que, lejos de trascender la mente, nos exigen desterrarla a partir de prescribirnos un incondicional abandono a nuestros impulsos e instintos.    Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook:  Juan Carlos Aldir 1 Ken Wilber tiene infinidad de textos donde aborda este problema, y que él llama “falacia pre-trans”." ["post_title"]=> string(66) "Los gurús vendehúmos vs la auténtica trascendencia de la razón" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(62) "los-gurus-vendehumos-vs-la-autentica-trascendencia-de-la-razon" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-09-09 13:47:11" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-09-09 18:47:11" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=83143" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#16237 (24) { ["ID"]=> int(83066) ["post_author"]=> string(2) "96" ["post_date"]=> string(19) "2022-09-08 10:47:24" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-09-08 15:47:24" ["post_content"]=> string(4987) "Nos queda claro que la coherencia es la congruencia entre lo que se piensa, lo que se dice y lo que se hace. Es una cualidad personal con la que se actúa en forma lógica consecuente con las ideas, los principios y los valores, que es lo que destaca de un gobernante. En este sentido hay que precisar que en la actualidad vivimos tiempos muy volátiles por diversos factores tanto internos como externos, donde no sólo las horas y la vida pasa, sino también las responsabilidades y el asumir los costos que conlleva. Eso es parte de lo que se tiene que enfrentar en un país cuando se entra en una etapa de transformación, como la que estamos viviendo, donde muchos intereses del pasado están en juego y entran en controversias con el ejercicio del mandato. No obstante, son parte de los deberes primordiales del Estado en los que se encuentran la defensa de la soberanía, la garantía plena de los derechos humanos y promover el bienestar general que se fundamente en la justicia, el desarrollo integral y el equilibrio de la Nación. En este contexto no escapa el planteamiento que hiciera Montesquieu en el siglo XVIII en su teoría general de la separación de los poderes del Estado, en el sentido de que no se puede abusar del poder, hace falta que, por la disposición de las cosas y las causas, “el poder detenga al poder”, cuestión que se ejerce a cabalidad en la presente administración ante los abusos del pasado. Incluso definió que la virtud política es el principio íntimo de la república, un sistema que en la actualidad estamos viviendo con integridad y que quedó plasmado en el Cuarto Informe de Gobierno con los alcances que ha tenido la presente administración en donde, señalaba Montesquieu que en un gobierno republicano “el pueblo o una parte conserva el poder soberano”. En tiempos del presidencialismo mexicano el día 1 de septiembre el Congreso de la Unión, en sesión solemne recibía al Presidente de la República, quien leía su Informe y emitía un mensaje político a la nación: un largo discurso aburrido, con elogios y aplaudido por el legislativo, en un evento denominado “El día del Presidente”. Sin embargo, la llamada “dictadura perfecta” –nombrada así por el escritor peruano Mario Vargas Llosa– llegaba a su fin. Fue en 1988 cuándo Miguel de la Madrid leyó su último informe de gobierno y fue interrumpido por la voz grave del senador Porfirio Muñoz Ledo que solicitó al presidente de la mesa directiva Miguel Montes, el uso de la palabra para interpelar al jefe del Ejecutivo Federal. Hoy en día el informe está marcado por los deberes. El mandatario se limita a enviar al Congreso el documento y a dar ante unas pocas decenas de sus colaboradores un mensaje político que no se transmite por cadena nacional de televisión y radio, sino por las redes sociales del propio López Obrador y las de quienes lo quieran reproducir. Es así como se destacó, en el informe de los haberes y deberes del actual presidente, los aspectos con más impacto en beneficio de las y los mexicanos, como por ejemplo la disminución de la brecha de desigualdad a pesar del poco crecimiento económico en donde los campesinos, los adultos mayores y los indígenas han visto incrementado sus ingresos. Otro de los ejes rectores de la administración es el combate a la corrupción y a la evasión fiscal de los grandes contribuyentes. De acuerdo con los datos oficiales, se han recuperado unos 2.5 billones de pesos (125 000 millones de dólares) de lo primero y 1.7 billones (85 000 millones de dólares) de lo segundo. Está la contención de la frivolidad y los gastos superfluos en las oficinas públicas que ha significado ahorros por 300 000 millones de pesos; la significativa reducción del robo de combustibles ha significado la liberación de 220 000 millones de pesos y el ahorro en las obras públicas, otros 200 000 millones. Con todo ese dinero, que suma casi cinco billones de pesos (246 000 millones de dólares), la Cuarta Transformación ha mantenido y expandido los programas sociales con pensiones para 10 millones de adultos mayores y un millón de niños discapacitados, dos millones y medio de becas de capacitación para jóvenes y 11 millones para estudiantes de todos los niveles, 420 000 apoyos a los pescadores y productores agrícolas, entre otros. Así el Paquete Económico que se entregará este jueves al Congreso de la Unión, contendrá entre sus prioridades, todos estos avances que se han dado en la presente administración. Contacto:  @larapaola1" ["post_title"]=> string(21) "Los haberes y deberes" ["post_excerpt"]=> string(199) "El Informe de Gobierno ha evolucionado a lo largo de las últimas décadas. Hoy en día, el presidente solo se limita a resaltar los aspectos que más impactan en el beneficio de las y los mexicanos." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(21) "los-haberes-y-deberes" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-09-08 10:47:24" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-09-08 15:47:24" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=83066" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#16264 (24) { ["ID"]=> int(83143) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2022-09-09 12:48:36" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-09-09 17:48:36" ["post_content"]=> string(11497) "Es legítimo reinterpretar las culturas ancestrales pero siempre tras un estudio profundo de sus rituales y símbolos y cuidándonos de ideologías sin fundamento y gurús “vendehúmos” que disfrazan la estafa de mística ancestral.  El reto consiste en trascender la racionalidad exacerbada a partir de crear nuevos símbolos y rituales que doten nuestra realidad de nuevos significados.  Antes de continuar con la construcción de Yo Total, merece la pena diferenciar dos corrientes interiores: una que conduce a trascender las capacidades racionales y otra que, ante la imposibilidad de conseguirlo, tiende a lo regresivo confundiéndolo con lo evolutivo.  Partamos de la base de que hay una intuición más o menos generalizada y correcta de que no todos los conflictos y desafíos humanos son susceptibles de resolverse con el mero pensamiento y que la exacerbación de la racionalidad ahonda la desconexión con nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestros sentimientos; sin embargo, la solución está en trascender al pensamiento y no en asumir conductas pre-racionales.  No sorprendo a nadie si afirmo que estamos sumergidos en una cultura del éxito, del logro, de anteponer el estatus, las posiciones de prestigio y los bienes materiales a los impulsos y las necesidades del ser. Para un segmento cada vez mayor, lo correcto es renunciar a la expresión de las emociones, de los sentimientos y de las sensaciones más sutiles en aras de privilegiar la racionalidad y las acciones objetivas; mientras que otro segmento, con el propósito de ponerle remedio a esa desconexión, no busca “trascender” la racionalidad exacerbada sino renunciar a ella para guarecerse en una corporalidad y emocionalidad primitiva.  Por un lado empezamos a comprender que el pensamiento no alcanza para resolverlo todo –la sensación, por ejemplo, de que los humanos somos tan sólo una especie más en la biósfera y que tenemos la responsabilidad de modificar nuestra relación con el planeta en aras de mantener los equilibrios globales de la naturaleza es contraintuitiva y de ningún modo producto del razonamiento cartesiano, pero eso no la convierte en falsa–. Por otra parte percibimos como problemático el hecho de que, en efecto, estamos disociados del cuerpo, de las emociones, de los sensaciones y demás aspectos no mentales. Entonces “la solución” más simple consiste en dejar de lado la mente –que es uno de los grandes saltos evolutivos humanos– para “regresar” al cuerpo, a la emoción, a las sensaciones puras, rechazando lo que nos dice el pensamiento, como si, paradójicamente, convirtiéramos el pensamiento en un factor externo del que hay que separarse.  Esta dinámica es, en primera instancia, un autoengaño porque la mente ni se va a ningún lado, ni deja de interpretar, es sólo que ahora interpreta desde los códigos que considera más cercanos al cuerpo y la emoción, poniendo como valor superior la libre expresión de las emociones, del instinto y de lo que “el cuerpo pida”, renunciando a la reflexión y a la represión saludable de los impulsos que imposibilitan la convivencia saludable, la empatía y el respeto hacia el otro.  Como consecuencia de este movimiento de supuesta reconexión con la Gaia, con la naturaleza, con el “espíritu de las cosas” o cualquier otro eufemismo que, presentado superficialmente, resulte atractivo y dé la sensación de profundidad y misticismo, aparecen infinidad de ideologías sin sustento y legiones de gurús improvisados –cuyas credenciales son cursos y “certificaciones” que muchas veces obtuvieron en apenas una horas–, prometiendo el Nirvana sin esfuerzo.   Estos supuestos mentores espirituales se apoyan en los genuinos y legítimos impulsos que buscan la trascendencia para, en el mejor de los casos, vender humo y en el peor, cometer estafas y abusos, que más allá del quebranto económico, muchas veces causan auténtica devastación en los incautos que caen en ellos.  Amparados en supuestas terapias corporales, emocionales, sensoriales y esotéricas de todo tipo o directamente ofreciendo el suministro de sustancias psicotrópicas, por medio rituales improvisados y fuera de contexto, prometen trascender el pensamiento a través de una apertura de consciencia inmediata, capaz de igualar, en apenas una sesión, los resultados obtenidos por los monje tibetanos luego de décadas de trabajo interior o reproducir las experiencias de aquellos chamanes de la antigüedad, a quienes usan de gancho comercial para sustentar sus “terapias”. Por eso no es casual que todos estos “productos de sanación” siempre lleven la etiqueta de “ancestrales”, aun sin demostrar con el mínimo rigor de qué tribu, en qué contexto surgió y qué sucedió con ellos ni cómo funciona en la complejidad de nuestro ser –donde cualquier cambio mayor afecta al resto de nuestras configuraciones interiores– ni qué estudios los avalan.  A partir de narrativas simplonas y regresivas, donde los insensibles y estúpidos modernos hemos olvidado quiénes somos, y que sólo a través de retrotraernos al pasado, como si el mero hecho de que algo sea antiguo, eso por sí mismo lo convierta en beneficioso, valioso y digno de rescatarse del pasado, nos dará la oportunidad de redescubrir nuestro auténtico ser y trascender los inconvenientes de una civilización que todo lo destruye.    Es paradójico que tratemos de trascender el pensamiento no llevándolo hasta el límite para superarlo, sino renunciando a cualquier reflexión racional, seria, rigurosa y sin prejuicios cientificistas acerca de los fundamentos de cada uno de estos ritos, rituales y conductas rescatados de supuestos pueblos del pasado poco o nada documentados.  Para eso justamente sirve la razón: para protegernos de lo “irracional”, mientras que trascender la razón implica, no lo pre-racional, sino lo trans-racional1.   No hay nada malo en reinterpretar las culturas ancestrales y tomar fragmentos que continúen siendo valiosos para la visión de hoy, pero lo deseable es que se haga como consecuencia de un estudio profundo de sus rituales y símbolos, así como de una exploración seria de las sustancias psicotrópicas utilizadas con el propósito de expandir la percepción, así como las implicaciones y motivaciones que los movían, buscando nuevas aplicaciones de las mismas; lo que no parece muy razonable es entregarnos a un sincretismo acrítico, irresponsable y descontextualizado, que tome elementos de aquí y de allá sin un propósito claro, sin entender los contextos en que éstas se llevaban a cabo y sin que se trate de nada más allá de un “turismo espiritual” que no busca otra cosa que la acumulación hueca de nuevas y más emocionantes experiencias.  En este contexto, no es casual la cantidad de estafas económicas y escándalos sexuales relacionados con supuestos gurús que, unos ingenuamente como consecuencia de una ignorancia profunda y muchos otros a propósito y con enorme malicia –y muchas veces con perversidad criminal– confunden, abusando de la necesidad de trascendencia de sus “clientas” y “clientes”, lo prepersonal (los modos de ser humanos previos a que la mente se convirtiera en la herramienta dominante de la evolución: instintos, sensaciones, impulsos, pulsiones, etc.) con lo transpersonal (aquellas prácticas donde se pretende dejar atrás la construcción egoica de un Yo enfermizo producido por la exacerbación de la modernidad y que son difíciles de reconocer porque aun no son demasiado frecuentes). Aunque en primera instancia suene chocante, hoy poseemos el conocimiento y las capacidades cognitivas y racionales para trascender el ritual en su comprensión antigua. Por más que queramos, el sentido literal de la mayor parte de ellos no puede ser reproducido simplemente porque sabemos cosas del planeta y de cosmos que antes no y por eso se comprende y se admira que esas culturas ancestrales atribuyeran significados distintos a las cosas, pero sin que hoy tenga sentido forzarnos a atribuir los mismos significados que sabemos superados. Un volcán, un hecho astronómico, una reacción química o un mineral convertido en collar no cabe ser entendidos en el mismo sentido que lo hacían ellos, no porque estuvieran equivocados por interpretar el mundo que habitaban desde el máximo de su sensibilidad, capacidades y talentos, sino porque una buena parte de sus fundamentos hoy las sabemos superadas por más que nos atraiga romantizarlas, rescatando sentidos que para nuestra realidad, resultarían superados y obsoletos.  El reto consiste justamente en lo opuesto: a partir de trascender nuestra racionalidad, crear nuevos símbolos y rituales que doten nuestra realidad de nuevos significados. Por ejemplo, tras hacernos conscientes de nuestra responsabilidad en el cambio climático y la extinción de especies y ecosistemas, los rituales y símbolos de la antigüedad, muy lejos de semejante escenario, resultarían insuficientes para retratar el nuevo compromiso que el humano debe asumir para con la biósfera terrestre y que implica nuevas metodologías y hábitos que nos permitan descubrirnos y ampliar nuestra comprensión de nosotros mismos de tal modo que le demos al planeta y al resto de las especies el lugar que efectivamente tienen y nos permitan alcanzar cada vez una mayor consciencia y plenitud. Esta actitud va mucho más allá que colgarse un cuarzo y comerse un hongo alucinógeno, rodeado de percusiones y música “mística”, danzando alrededor de una gran fogata.  No hay duda que una actitud racional saludable consiste en preguntarnos si esas experiencias que nos ofrece la “mística de fin de semana” nos llevan a un nuevo nivel de evolución o, por más que tengan una bella apariencia quimérica, nos regresan a comprensiones arcaizantes que, lejos de trascender la mente, nos exigen desterrarla a partir de prescribirnos un incondicional abandono a nuestros impulsos e instintos.    Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook:  Juan Carlos Aldir 1 Ken Wilber tiene infinidad de textos donde aborda este problema, y que él llama “falacia pre-trans”." ["post_title"]=> string(66) "Los gurús vendehúmos vs la auténtica trascendencia de la razón" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(62) "los-gurus-vendehumos-vs-la-autentica-trascendencia-de-la-razon" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-09-09 13:47:11" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-09-09 18:47:11" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=83143" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(55) ["max_num_pages"]=> float(28) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "8c14bcb7527b540ef30fd494fdec0035" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

Los gurús vendehúmos vs la auténtica trascendencia de la razón

Es legítimo reinterpretar las culturas ancestrales pero siempre tras un estudio profundo de sus rituales y símbolos y cuidándonos de ideologías sin...

septiembre 9, 2022

Los haberes y deberes

El Informe de Gobierno ha evolucionado a lo largo de las últimas décadas. Hoy en día, el presidente solo se limita a...

septiembre 8, 2022




Más de categoría

Los órdenes de gobierno locales: el talón de Aquiles del obradorismo

En los ámbitos locales es donde a MORENA se le han adherido no pocos elementos oportunistas, con la cultura...

septiembre 28, 2022

Los Sí y los No del “Ejercicio Participación Social” sobre la GN y MILITARES

El Ejército y la Marina son lo mejor que tenemos. Hay que conocerlos desde dentro para entenderlos. Lo malo...

septiembre 28, 2022

Seguridad Nacional

En varios foros se ha discutido hasta el cansancio la militarización de la Guardia Nacional, que ante la falta...

septiembre 27, 2022

Camila Parker y la reivindicación de las mujeres que aman demasiado

“Hombres necios que acusáis / a la mujer sin razón / sin ver que sois la ocasión / de...

septiembre 27, 2022