Campaña...
ruizhealytimes_t_0

Cultura de la cancelación: El medio y el mensaje

Vivimos inmersos en la ilusión de que emitimos opiniones libres, personales y sin ningún prejuicio. Esto ocurre porque no estamos habilitados para ver las estructuras que nos rodean.

25 de febrero, 2022

En una época profundamente influida por la comunicación digital, el control, de apariencia sutil, ejercido por la “cultura de la cancelación” sobre los contenidos de las redes sociales terminan por influir de manera directa en la forma en que el individuo construye sus propias comprensiones del mundo y su relación con los demás.

En su célebre aforismo “el medio es el mensaje”, Marshall McLuhan expresó desde mediados de los sesenta esta poderosa realidad que hoy se ha convertido en parte de nuestra cotidianidad: el uso de teléfonos celulares y de redes sociales ha transformado de manera profunda nuestra forma de gestionar la información, de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás y nuestra manera de entender el mundo. El medio –el dispositivo y la plataforma– se han convertido en el mensaje, y nosotros en un mero objeto pasivo que completa la dinámica replicándola acríticamente hasta la náusea. 

Ya no es un secreto para nadie que las empresas de redes sociales y comunicación digital invierten auténticas fortunas en la investigación de los mecanismos más eficaces para retener nuestra atención a cualquier precio, aun cuando el resultado sea debilitarla. Su negocio se sostiene de nuestro tiempo en línea y de nuestra interacción con los contenidos, productos, experiencias que nos son presentadas, pero cada vez necesitamos más y más estímulos para retener menos. La calidad y profundidad del contenido es cada vez menos importante y el criterio central para compartirlo es su capacidad de causar una impresión inmediata.

En una época profundamente influida por la comunicación digital, el control, de apariencia sutil, ejercido por la “cultura de la cancelación” sobre los contenidos de las redes sociales terminan por influir de manera directa en la forma en que el individuo construye sus propias comprensiones del mundo y su relación con los demás. 

Tras una larga e intensa exposición a los contenidos y modos de publicarlos en las plataformas digitales, nuestro pensamiento comienza a amoldarse a esa forma de expresión, pero también a esa forma de mirar, donde sólo aquello que nos causa una impresión honda e inmediata nos parece digno de tomarse en cuenta. Ante esta dinámica no sólo construimos una idea “alternativa” y confusa de lo que es real y de lo que es virtual, sino que nos volvemos cajas de resonancia de la misma fuerza hegemónica que nos tiene copados, y por lo tanto, sus mejores y más eficaces promotores. 

Jeremy Rifkin, en su texto La civilización empática explica que:  “Interpretamos la naturaleza, el mundo y el cosmos según la manera en que interactuamos con ellos. Hasta las metáforas que empleamos para describir nuestra identidad personal y nuestra noción de la realidad se basan en nuestras relaciones de organización. Las civilizaciones agrícolas hidráulicas conciben el mundo en función de metáforas hidráulicas. La Primera Revolución Industrial dio forma a la conciencia ideológica usando metáforas mecánicas. Y la Segunda Revolución Industrial define el universo en función de la electricidad1”.

Mientras que hoy interpretamos la naturaleza, el mundo y el cosmos a través de una pantalla, de una publicación, de un perfil de alguien que –gracias al contenido del propio perfil– nos parece admirable.

Tengo la impresión de que la dinámica actual no dista mucho de lo que ocurría en el la Edad Media entre el individuo común y la religión, donde la creencia estaba tan internalizada en el creyente que cuestionársela era prácticamente imposible. Hoy estamos convencidos que la única forma digna de existir es sobreexponiéndonos en las redes sociales. Y por el otro lado, pareciera gobernarnos la sutil e inconsciente convicción de que sólo lo que conocemos a través de ellas es completamente real, lo que nos orilla a suponer que toda comunicación, interacciones, amistades, compras, conocimientos que nos lleguen a partir de ellas resulta más verdadero que lo que ocurre en la vida material.  

En su libro El espíritu de la Ilustración, Tzvetan Todorov nos dice que “El espectador, o el radioyente, o el lector que cree elegir libremente sus opiniones, está necesariamente condicionado por lo que recibe. La esperanza que suscitó internet, la información emitida por individuos no controlados y accesible a todos, corre también el riesgo de ser vana. Lo que escapa al control no es sólo la información, sino también la manipulación, pero nada permite al internauta medio distinguir la una de la otra2”.

Vivimos inmersos en la ilusión de que emitimos opiniones libres, personales y sin ningún prejuicio, y esto ocurre porque no estamos habilitados para ver las estructuras que nos rodean al estar completamente sumergidos en ellas. 

Recibimos cada día una innumerable cantidad de estímulos de la más amplia variedad. El inconveniente es que ni un ápice de toda esa información se almacena en nuestra mente de forma neutra o inocua, y en última instancia se traducen en acciones y conductas que llevamos a cabo en piloto automático pero que condicionan nuestro futuro, tanto en el inmediato, como a mediano y largo plazo.

 

Web: www.juancarlosaldir.com

Instagram:  jcaldir

Twitter:   @jcaldir   

Facebook:  Juan Carlos Aldir

1 Rifkin, Jeremy, La civilización empática. La carrera hacia una conciencia global en un mundo en crisis. Primera Edición, España, Paidós, 2010, Pág. 180

2 Todorov, Tzvetan, El miedo a los bárbaros, Primera Edición, España, Galaxia Gutenberg–Círculo de Lectores, 2014, Págs. 51-52

Comentarios

author avatar
Juan Carlos Aldir
Juan Carlos Aldir Licenciado en Filosofía y maestro en Filosofía y crítica de la cultura por la Universidad Intercontinental. Cursó un posgrado en Psicología, en la Escuela de Psicología Transpersonal Integral y el diplomado en Creación Literaria que imparte la Escuela de Escritores de México, SOGEM. Desde muy joven ha participado en diversos talleres literarios y colaborado en diversas publicaciones. En el año 2013 apareció su primera novela, Asesino de muertos, bajo el sello Punto de Lectura. En 2019 Editorial Planeta publicó su segunda novela: Donde empieza la noche. Web: www.juancarlosaldir.com Instagram: jcaldir Twitter: @jcaldir Facebook: Juan Carlos Aldir
ruizhealytimes_h_0
ruizhealytimes_h_1

EN LA ESCUELA DE HOY, ¿IMPORTA EL DOCENTE?

La grandeza de la docencia no se encuentra únicamente en lo que enseñamos, sino en la capacidad de acompañar a otros mientras...

junio 24, 2026
Wooden letters spelling 'JULY' arranged along a light purple background.

Blanco y Negro: ¡Y volar!

“Y volar, volar tan lejos. Donde nadie nos obstruya el pensamiento.” – Vivir lo nuestro / La India y Marc Anthony

julio 6, 2026
ruizhealytimes_h_2
Más de categoría
Soccer players collide as a blue jersey player falls while an opponent in striped white and blue reaches in for a tackle; staff and cameras on the sidelines

DON’T CRY FOR ME, ARGENTINA

El futbol es un fenómeno social de los pueblos, la FIFA afilia a más países que cualquier otro organismo...

julio 21, 2026
Spain national football team celebrates victory on a stadium pitch, raising the trophy amid fireworks and Spanish flags at MetLife Stadium (Mundial 2026).

¿Cuánto vale una estrella? Lo que la Copa del Mundo 2026 ganada por la Roja puede aportar a la economía española

Jorge Martín Magdalena  Jorge Martín Magdalena is a Friend of The Conversation. PhD in Economic and Business Sciences /...

julio 21, 2026
Caro, inconsistente y aburrido: el VAR debía traer justicia pero ahora es el gran sospechoso del Mundial

Caro, inconsistente y aburrido: el VAR debía traer justicia pero ahora es el gran sospechoso del Mundial

Muchas de las figuras más destacadas del fútbol mundial han saltado al terreno del juego en los últimos días...

julio 20, 2026
Large framed self-portrait painting by Van Gogh in an ornate gold frame mounted on a pale gallery wall

La herejía de crear

La historia demuestra que las ideas verdaderamente peligrosas para el poder casi siempre comenzaron siendo llamadas locura, blasfemia o...

julio 20, 2026