AMLO, “Alito” y el PRI

Alito Moreno usará el cascarón del ya nada revolucionario y poco institucional partido para negociar sus intereses personales en las próximas candidaturas.

23 de junio, 2022

La desastrosa gestión del presidente del CEM del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno alias “Alito”, sigue dando para la mofa desde la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) así como los innumerables posicionamientos en su contra vertidos por los expresidente nacionales priistas que amargamente se quejan pero aceptan que continúe su legado trágico tras haber perdido 10 gobiernos estatales que el tricolor gobernaba.

El golpeado político campechano está sometido a toda clase de agravios, incluida la exhibición mediática de audios reveladores sobre su actuar político lleno de abuso de poder, escándalos de corrupción en la compra venta de inmuebles, todo esto avalado desde el silencio de sus aliados políticos en el PAN y el PRD. Temas solamente expuestos después del desastre electoral en la organización periodística y de golpeteo político en que se convirtió Mexicanos contra la Corrupción.

El pasado 14 de junio, en las anquilosadas instalaciones del PRI en insurgentes norte, se dieron cita los expresidentes del tricolor en una reunión que bien podría asemejarse a un cónclave de La Cosa Nostra italiana, donde se le reclamó al campechano el estilo autoritario de liderar al expartidazo y del nulo acercamiento a las bases sociales del instituto político. 

Los representantes de la clase política priísta de casi toda su historia se hicieron presentes para exigir la renuncia de “Alito” y de la secretaria general del partido, Carolina Viggiano, que perdió por paliza el proceso electoral en Hidalgo. “Alito” solo les ofreció no buscar la candidatura presidencial, y al día siguiente en una reunión extraordinaria toda la cargada se pronunció por “seguir trabajando en unidad” y ver hacia adelante en los retos que se enfrentan. En pocas palabras, la disciplina y la institucionalidad priista se continuarán respetando hasta que desaparezca.

El presidente AMLO recordó a los opositores que no han podido hacerle mella a su enorme aceptación y que han cedido importantes espacios de poder en gobiernos locales y estatales. Incluso lanzó una consigna a favor de “Alito”, cuando criticó que sus aliados opositores y los intelectuales orgánicos conservadores, dejaron solo al líder tricolor.

Para el presidente AMLO, el PRI no es un instituto político más, para los afectos del talentoso político, el vetusto partido fue el manantial ideológico donde bebió y se formó en su visión nacionalista. El mandatario acusa a la visión neoliberal priista de originar, desde las elites salinistas y del plan económico privatizador del PAN, el retraso, la desigualdad y la corrupción reinantes en el país.

La conformación del PRI se originó desde el poder para evitar luchas internas entre los militares postrevolucionarios, se nutrió de diferentes e incompatibles ideologías hasta llevar a una visión nacionalista. Con el golpe interno de la llegada de tecnócratas, se utilizó las formas clientelares y de dominio sobre sus sectores para imponer una agenda neoliberal. Después de la escisión de la corriente democrática encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, la visión nacionalista se separó del partido de estado.

La fundación del PRD logró enarbolar la lucha por el nacionalismo, bajo las siglas del partido político de izquierda, AMLO compitió por la presidencia de la República en dos ocasiones, perdiendo ante los candidatos del sistema que después se oficializaría como el PRIAN. En los tiempos del regreso al poder del PRI a manos del presidente Enrique Peña no fue para recuperar su visión nacionalista, sino para concesionar a privados el poderoso sector energético que dio la puntilla ideológica al expartido de estado que defendía las instituciones que construyó en el siglo pasado.  

La figura de AMLO parecía desdibujarse en el horizonte político, en una jugada altamente riesgosa, pero que fue un éxito total con los años, el popular líder social formó Morena. El partido político patrimonialista del presidente se nutrió de las estructuras políticas del PRD y del PRI principalmente, con una ideología centrada en los tiempos del PRI nacionalista una visión cercana a la socialdemocracia, pero con la disciplina partidista del tricolor.

Luego de la debacle electoral de los partidos tradicionales en el proceso electoral de 2018, las fuerzas opositoras se debieron aglutinar en torno del proyecto económico ideado por las elites empresariales nacionales, para su supervivencia. Pero a pesar de que la aritmética simple les ha permitido ser competitivos y ganar en elecciones locales y estatales, la fórmula no es exitosa para aspirar a algo más, solamente les permite ser un dique opositor a las reformas constitucionales. 

El agonizante PRI debió hipotecar su futuro en aras de la construcción de la alianza Va por México que padrotean las elites económicas emanadas de la etapa neoliberal de los gobiernos tricolores. El fracaso electoral de la alianza ante el nuevo partido hegemónico, parece condenar al PRI a su desaparición al estar mermado en poder político real, sin presencia nacional en los gobiernos y sobre todo, con muchas de sus estructuras y figuras locales absorbidas por Morena. 

En las embestidas matutinas realizadas desde palacio nacional contra los opositores, el presidente AMLO procuraba separar la visión nacionalista del PRI y sus instituciones de los regímenes neoliberales. Incluso trató de convencerles para que sus legisladores apoyaran su iniciativa de ley eléctrica para darle un control estatal al sector energético estratégico, sin embargo, las negociaciones y formas fueron insuficientes para romper la alianza opositora que votó en bloque.

Luego de la renovación en la cámara de diputados el año pasado, los procesos electorales del pasado 5 de junio dejaron al partido tricolor en la mínima expresión de su poder político, con tan solo tres gubernaturas en su poder: el mítico Estado de México, la recién ganada Durango y la caciquil Coahuila de los Moreira. Los números que arrojan la presidencia de “Alito” al frente del PRI son de un sepulturero que ya preocupa a las elites mermadas dentro del tricolor, pero que a pesar de mantener un peso en el partido, es totalmente insuficiente para removerlo o sugerir otro rumbo de acción.

El proyecto político del presidente AMLO parece, al día de hoy, estar pavimentado a pesar de los retos gigantescos que dejó la pandemia mundial, la alta inflación que podría degenerar en estanflación y la guerra de pronósticos reservados en Ucrania. Morena puede salir victorioso en la siguiente elección presidencial, pero para el mandatario tabasqueño el desmantelamiento del PRI o su posible extinción política le acarrearían un dolor emocional al ser la inspiración de su proyecto político. 

La claudicación del PRI ante la dirección de Alito Moreno llevará al expartido de Estado a la imposibilidad de volverse a reformar, el líder campechano usará el cascarón del ya nada revolucionario y poco institucional partido para negociar sus intereses personales en las candidaturas legislativas, de gobiernos locales y estatales, pero sobre todo en la designación del candidato opositor de la alianza. 

Si el PRI pierde las últimas gubernaturas y en la elección presidencial de 2024, el vetusto partido tricolor será solo un mal recuerdo en la psique del mexicano. Sin la posibilidad de volver a ser un instituto con presencia nacional, su acta de defunción estará certificada por el régimen morenista y la población en general no le guardará luto al partido que durante décadas detuvo el crecimiento democrático del país y le propinó sus mayores tragedias económicas.

Comentarios


object(WP_Query)#17675 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(80204) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "31-05-2022" ["before"]=> string(10) "28-06-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(80204) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "31-05-2022" ["before"]=> string(10) "28-06-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "opinion-y-analisis" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#17677 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17667 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17661 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "31-05-2022" ["before"]=> string(10) "28-06-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(503) " SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-05-31 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-06-28 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (80204) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (15) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2 " ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17681 (24) { ["ID"]=> int(79677) ["post_author"]=> string(2) "42" ["post_date"]=> string(19) "2022-06-08 11:35:42" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-06-08 16:35:42" ["post_content"]=> string(4006) "A principios de Julio del año 2004, el antes Senador con licencia, Secretario de seguridad pública y hoy gobernador de Sonora, por MORENA, Alfonso Durazo Montaño, daba a conocer su renuncia a la Secretaría Particular de la Presidencia cuando su titular era el panista Vicente Fox Quesada. La carta cimbraba a la opinión pública al dejar en evidencia aspectos sombríos de aquella administración autodenominada del "cambio", que por supuesto nunca existió y solo quedó en retrocesos, derivados de la inmensa hipocresía en campaña, basada esta en consignas generales que la mayoría de los mexicanos deseaban escuchar. Si algún candidato en la Historia de México ha prometido a cambio del voto un paraíso, este fue Vicente Fox.  Frases como "crecer al 7%" o "resolver problemas ancestrales en 15 minutos" también evidenciaron el carácter inmaduro e ingenuo del votante mexicano. Alfonso Durazo renunciaba, y en la carta en cuestión solo deslizaba, en líneas generales, un caudal de barbaridades de las que con seguridad fue testigo, y sí, tenía toda la razón: lo peor estaba por llegar. El infierno estaba a la vuelta de la esquina, la obsesión del presidente por el entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad de México había adquirido tonos enfermizos, azuzada dicha obsesión por su esposa, una pésima caricatura de primera dama mexicana, que ambicionaba, nada menos y nada más, que suceder a su esposo en la Presidencia, armando con ese fin, un entramado clientelar por medio de una oscura fundación de nombre "VAMOS MÉXICO", que intercambiaba favores a sus donantes a cambio de aportaciones.  Los alcances del contenido de aquella carta pública de renuncia se quedaron cortos, incluso pienso que para el emisor de la misma; venia de la barbaridad de desbarrancar la candidatura de López Obrador al 2006 costara lo que costara. Se intentó desaforar y se logró hacer perder el fuero al Jefe de Gobierno de la Ciudad capital con un pretexto estúpido, dando marcha atrás a la presidencia, en un espectáculo de una ridiculez sin parangón en nuestra Historia, gracias a la movilización popular y su enorme y efectiva presión. Pero el asunto no terminó ahí, no, ya en el proceso electoral, con el aval de la Presidencia de la República, se orquestó una campaña de odio y desinformación, y todo el peso del Estado y los poderes fácticos, esto es, grandes empresarios, Iglesia, medios de comunicación, el PAN y el PRI, e incluso grupos fuera de la legalidad, lograron que Andrés Manuel López Obrador perdiera la elección mediante las peores artes conocidas en México, cosa que no es poco decir, máxime cuando ya se había logrado construir un sistema electoral muy confiable, el cual costó décadas y vidas humanas, el cual, a partir de ese proceso, fue paulatinamente perdiendo buena parte de su confiabilidad, a causa de reformas que, a manera de parches, desvirtuaron el sistema electoral mexicano, todo. El hoy  presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, no se cansa de hacer énfasis en todo el escenario de muerte y horror que vive el país desde enero del 2007 y la absurda, criminal y perdida "guerra contra el narco", emprendida por el expresidente Calderón para, según él, legitimarse ante el fraudulento proceso electoral que lo llevó al poder, y que no hizo sino multiplicar exponencialmente la violencia e impunidad en México. Valentía la de Andrés Manuel en su declaraciones, sí desde luego, pero también un valor ejemplar el de aquella carta abierta en el verano de 2004, que nos anunciaba que el tan cantado cambio del año 2000 no había sido más que una tristísima farsa, misma que tuvo su triste continuación en el sexenio posterior, el de 2006 -2012, origen pues, de un infierno hasta entonces impensado. " ["post_title"]=> string(62) "Aquella carta de Durazo que exhibió la farsa del “cambio”" ["post_excerpt"]=> string(203) "El hoy gobernador de Sonora y ex Secretario Particular del Presidente de la República durante la administración de Vicente Fox, en 2004 cuestionó severamente el rumbo que entonces tomaba el país. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(55) "aquella-carta-de-durazo-que-exhibio-la-farsa-del-cambio" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-06-08 11:35:42" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-06-08 16:35:42" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=79677" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17746 (24) { ["ID"]=> int(79548) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2022-06-03 09:17:10" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-06-03 14:17:10" ["post_content"]=> string(8559) "Dinámica del “milagro inesperado”: sin haberlo previsto, estar en el lugar preciso en el momento oportuno para que suceda algo que modificará el devenir posterior. ¿Por qué suceden esos “pequeños grandes milagros”? ¿Por qué justo así y no de otra manera? ¿Por qué exactamente en ese instante? ¿Por qué a nosotros y no a alguien más? No podemos tratar con seriedad la relación entre destino, azar y libre albedrío sin abordar ese sutil espacio donde las tres dimensiones se amalgaman y superponen, dando lugar a uno de los más grandes misterios de la existencia consciente. Se trata de esas casualidades inesperadas, de esa especie de “pequeños milagros” imprevisibles que, sin pedirlo ni desearlo, se presentan cuando menos lo esperamos, transformando nuestras vidas de manera profunda, en algunos casos para bien  y en otros, para mal y que una vez que ocurren, ya nada será igual porque nuestras existencia ha tomado un nuevo rumbo y nuestro devenir comienza inexorablemente a moverse por derroteros distintos.  Este fenómeno se manifiesta de formas múltiples: a veces algo que nos ocurre, otras un acto que llevamos a cabo con intención y propósito y unas más, algo que no nos ocurre pero que nos habría trastocado la vida. La dinámica del “milagro inesperado” podría resumirse en el axioma: sin haberlo previsto, estar en el lugar preciso en el momento oportuno para que suceda algo que modificará el devenir posterior. Si existiera el destino, sería una bifurcación obligada para poder cumplirlo, y si se tratase de libre albedrío, una decisión que transforma nuestro rumbo final y le da un nuevo sentido a la existencia.    Algunas veces pedimos trabajo justo el día que el entrevistador tiene un problema familiar y su juicio está nublado y nos nieva la vacante, o, al contrario, algo externo a nosotros le ocurrió que lo hace empatizar con nuestra situación y conseguimos la plaza. Abordamos –o dejamos de hacerlo– un automóvil que sufre un accidente. Cuántas historias hay que por razones inexplicables perdieron un vuelo que se fue en picada, mientras existen los casos opuestos de individuos que por una causa u otra tomaron ese sitio y encontraron la muerte sin que originalmente ese viaje formara parte de su itinerario. Un accidente desafortunado que deja a alguien cuadrapléjico a los veinte años, el descubrimiento inexplicable de un libro, conocer donde menos se te espera al gran maestro de la existencia o coincidir en la fila de Telcel –cuando nosotros en realidad queríamos ir a Telmex– con el amor de nuestra vida.  Llegar quince minutos tarde salvó la vida de mi madre durante el terremoto de la Ciudad de México de 1985, mientras que varios de sus compañeros, que por primera vez en el año llegaron a su hora, obtuvieron como premio terminar sepultados bajo los escombros del Hospital Juárez. Y podríamos seguir por páginas y páginas reseñando eventos “fortuitos” e inesperados que cambiaron la vida de infinidad de personas a lo largo de la historia humana. Apenas se busca en Internet o en la prensa, aparecen infinidad de testimonios que si bien resulta imposible comprobar la veracidad de cada uno, la propia experiencia de vida permite suponer que, aun con exageraciones e inexactitudes, bien pudieron ocurrir. De hecho, me atrevo a afirmar que la mayoría, por no decir todos, hemos vivido alguna situación inexplicable e inverosímil que marcó un antes y un después: un tren que parte sin nosotros, una enfermedad que nos cambia la vida, adelantar o posponer un viaje o un proyecto, dejar de hacer una llamada importante, mandar el mensaje preciso a un número equivocado, abrir o no un mail justo hoy. Ante la falta de certidumbre, lo que surge son preguntas: ¿por qué suceden esos “pequeños grandes milagros”? ¿Por qué justo así y no de otra manera? ¿Por qué exactamente en ese instante? ¿Por qué a nosotros y no a alguien más? Uno de los grandes misterios irresolubles consiste en saber con certeza es si estos puntos de inflexión tienen un carácter personal, es decir, si nos ocurren a nosotros y a nadie más, porque tienen el propósito previo de moldear nuestra vida, de recalcular el rumbo preestablecido para nosotros y del cual, con nuestros actos cotidianos, nos estábamos alejando. O si en realidad se trata de coincidencias azarosas, sin la menor intención y sin propósito, que no obedecen a ningún patrón y que simplemente nos ocurren a nosotros como podrían haberle ocurrido a cualquier otra persona.   El filósofo francés Voltaire escribió en alguna ocasión que “lo que llamamos casualidad no es sino la causa ignorada de un efecto desconocido”. Puede que tenga razón, pero el que esa casualidad tenga siempre una causa, aun cuando no la sepamos, no cambia el hecho inquietante de que la insondable “causa final” de ese acontecimiento exterior tenga una dedicatoria específica para una persona en particular, pues, de ser así, convertiría al hecho fortuito en una especie de tirano implacable que corrige aquellos actos que nos alejan del destino que alguien tiene prescrito para nosotros, mientras que el hecho de que no la tenga, de que lo le ocurrió a uno podría haberle ocurrido a cualquiera, nos hace sentir el tremendo peso del azar en nuestras vidas, quitándole importancia a nuestros planes, propósitos y objetivos: si, por más planes que hagamos, es el azar quien nos lleva por un sitio u otro, qué sentido tiene la planeación y el esfuerzo. Porque si bien es verdad que muchas veces estos “milagros” nos dan la clave final para alcanzar un conocimiento mayor que habíamos buscado por años y nos producen una epifanía luminosa que nos abre las puertas secretas que nos conducen a la realización, muchas otras convierten las vidas de quienes los padecen en fracasos ineludibles. Mientras hoy podemos gozar de la existencia de la pasteurización y los rayos X, productos ambos de accidentes y casualidades, cabe preguntarse cuántos genios, inventos o amores nunca se concretaron ante la aparición súbita de uno de estos puntos de inflexión imprevisibles. No se puede negar que existen casos donde incluso quienes han padecido terribles limitaciones como consecuencia de ese episodio, terminan por interpretar estas desgracias como la guía para encontrar su auténtico destino o sentido de la vida, aquellos que tras perder la vista “lograron ver”, aquellos que tras perderlo todo “se encontraron a sí mismos”, pero no queda sino reconocer que se trata de casos excepcionales, que la mayoría de quienes una ruptura del devenir les trastoca el rumbo para mal, no se recuperan jamás. Del mismo modo que no todos los que reciben oportunidades inesperadas son capaces de aprovecharlas y sacarles el jugo que potencialmente tienen.   En términos simples, estos “milagros transformadores”, si bien todos son “causados” materialmente por algo, aquí lo que se busca es reflexionar acerca de su origen más profundo, y desde esta perspectiva podríamos hablar de dos: ser productos de la casualidad, de la suerte, del azar, de una acumulación de coincidencias. O ser productos de una causalidad, de una intención, de un patrón preexistente que, aun sin que podamos percibirlo, hace que dicho evento posea un sentido y un propósito subyacente cuando se aplica a nuestra vida en particular.  Ante la imposibilidad de definir esos “milagros inesperados y significativos” ni como la una ni como la otra, en la siguiente entrega abordaremos un concepto distinto a partir del cual podríamos buscar integrarlas en una comprensión donde quepan las dos: la sincronicidad. Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook: Juan Carlos Aldir" ["post_title"]=> string(89) "“Pequeños milagros transformadores”: ¿azar, destino o producto del libre albedrío?" ["post_excerpt"]=> string(172) "A veces un solo instante puede cambiar nuestra vida, como si de un guion de película se tratara. ¿Cómo interpretamos esos momentos: azar, casualidad o tal vez destino? " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(76) "pequenos-milagros-transformadores-azar-destino-o-producto-del-libre-albedrio" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-06-03 09:17:10" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-06-03 14:17:10" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=79548" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17681 (24) { ["ID"]=> int(79677) ["post_author"]=> string(2) "42" ["post_date"]=> string(19) "2022-06-08 11:35:42" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-06-08 16:35:42" ["post_content"]=> string(4006) "A principios de Julio del año 2004, el antes Senador con licencia, Secretario de seguridad pública y hoy gobernador de Sonora, por MORENA, Alfonso Durazo Montaño, daba a conocer su renuncia a la Secretaría Particular de la Presidencia cuando su titular era el panista Vicente Fox Quesada. La carta cimbraba a la opinión pública al dejar en evidencia aspectos sombríos de aquella administración autodenominada del "cambio", que por supuesto nunca existió y solo quedó en retrocesos, derivados de la inmensa hipocresía en campaña, basada esta en consignas generales que la mayoría de los mexicanos deseaban escuchar. Si algún candidato en la Historia de México ha prometido a cambio del voto un paraíso, este fue Vicente Fox.  Frases como "crecer al 7%" o "resolver problemas ancestrales en 15 minutos" también evidenciaron el carácter inmaduro e ingenuo del votante mexicano. Alfonso Durazo renunciaba, y en la carta en cuestión solo deslizaba, en líneas generales, un caudal de barbaridades de las que con seguridad fue testigo, y sí, tenía toda la razón: lo peor estaba por llegar. El infierno estaba a la vuelta de la esquina, la obsesión del presidente por el entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad de México había adquirido tonos enfermizos, azuzada dicha obsesión por su esposa, una pésima caricatura de primera dama mexicana, que ambicionaba, nada menos y nada más, que suceder a su esposo en la Presidencia, armando con ese fin, un entramado clientelar por medio de una oscura fundación de nombre "VAMOS MÉXICO", que intercambiaba favores a sus donantes a cambio de aportaciones.  Los alcances del contenido de aquella carta pública de renuncia se quedaron cortos, incluso pienso que para el emisor de la misma; venia de la barbaridad de desbarrancar la candidatura de López Obrador al 2006 costara lo que costara. Se intentó desaforar y se logró hacer perder el fuero al Jefe de Gobierno de la Ciudad capital con un pretexto estúpido, dando marcha atrás a la presidencia, en un espectáculo de una ridiculez sin parangón en nuestra Historia, gracias a la movilización popular y su enorme y efectiva presión. Pero el asunto no terminó ahí, no, ya en el proceso electoral, con el aval de la Presidencia de la República, se orquestó una campaña de odio y desinformación, y todo el peso del Estado y los poderes fácticos, esto es, grandes empresarios, Iglesia, medios de comunicación, el PAN y el PRI, e incluso grupos fuera de la legalidad, lograron que Andrés Manuel López Obrador perdiera la elección mediante las peores artes conocidas en México, cosa que no es poco decir, máxime cuando ya se había logrado construir un sistema electoral muy confiable, el cual costó décadas y vidas humanas, el cual, a partir de ese proceso, fue paulatinamente perdiendo buena parte de su confiabilidad, a causa de reformas que, a manera de parches, desvirtuaron el sistema electoral mexicano, todo. El hoy  presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, no se cansa de hacer énfasis en todo el escenario de muerte y horror que vive el país desde enero del 2007 y la absurda, criminal y perdida "guerra contra el narco", emprendida por el expresidente Calderón para, según él, legitimarse ante el fraudulento proceso electoral que lo llevó al poder, y que no hizo sino multiplicar exponencialmente la violencia e impunidad en México. Valentía la de Andrés Manuel en su declaraciones, sí desde luego, pero también un valor ejemplar el de aquella carta abierta en el verano de 2004, que nos anunciaba que el tan cantado cambio del año 2000 no había sido más que una tristísima farsa, misma que tuvo su triste continuación en el sexenio posterior, el de 2006 -2012, origen pues, de un infierno hasta entonces impensado. " ["post_title"]=> string(62) "Aquella carta de Durazo que exhibió la farsa del “cambio”" ["post_excerpt"]=> string(203) "El hoy gobernador de Sonora y ex Secretario Particular del Presidente de la República durante la administración de Vicente Fox, en 2004 cuestionó severamente el rumbo que entonces tomaba el país. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(55) "aquella-carta-de-durazo-que-exhibio-la-farsa-del-cambio" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-06-08 11:35:42" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-06-08 16:35:42" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=79677" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(45) ["max_num_pages"]=> float(23) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "6ea5aa6166bfdd7c5142e8a2f2d88cbe" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }
Aquella carta de Durazo que exhibió la farsa del “cambio”

Aquella carta de Durazo que exhibió la farsa del “cambio”

El hoy gobernador de Sonora y ex Secretario Particular del Presidente de la República durante la administración de Vicente Fox, en...

junio 8, 2022

“Pequeños milagros transformadores”: ¿azar, destino o producto del libre albedrío?

A veces un solo instante puede cambiar nuestra vida, como si de un guion de película se tratara. ¿Cómo interpretamos esos momentos:...

junio 3, 2022




Más de categoría
La corrupción en México: un recuento del retroceso

La corrupción en México: un recuento del retroceso

Liliana Alvarado nos comparte los puntos más destacables que señala el informe de Combate a la Corrupción en México...

junio 28, 2022

La Marcha

Bárbara Lejtik nos comparte su experiencia en la marcha de la diversidad LGBTTTIQA+ del sábado pasado.

junio 28, 2022

EL ETERNO FRACASO LATINOAMERICANO

La ola de gobiernos populistas sigue presentándose en Latinoamérica. ¿Qué clase de consecuencias políticas y económicas se vislumbran sobre...

junio 28, 2022

Para bien de todos

La convivencia de grupos humanos se dificulta cuando esperamos que los demás actúen como nosotros lo haríamos.  Hay diversas...

junio 28, 2022