Imposible negociar con ególatra neonazi

Berlín, Alemania.- Algunos creyeron que Donald Trump estaba suavizando la dura posición que desde que anunció...

2 de septiembre, 2016

Berlín, Alemania.- Algunos creyeron que Donald Trump estaba suavizando la dura posición que desde que anunció su candidatura presidencial manifestó contra los inmigrantes indocumentados que hay en su país. Lo creyeron porque durante la semana pasada y lo que iba de ésta el neonazi germanoestadounidense (recuérdese que su apellido familiar, antes de ser anglicanizado, es Drumpf) declaró que su política migratoria sería compasiva, humanitaria, y que ya no deportaría de golpe y porrazo, en caso de ser elegido el 8 de noviembre, a los aproximadamente 11 millones de indocumentados que hay en Estados Unidos.

Por sus declaraciones de los días recientes, Trump parecía estar asumiendo una posición menos extrema de la que ha sostenido durante los últimos 14 meses, aparentemente para ampliar su aceptación entre los votantes que dentro de 68 días decidirán quién será el sucesor o sucesora del presidente Barack Obama.

Y era lógico suponer que el billonario estaba moderando su posición. Después de todo, de acuerdo a una encuesta del Pew Research Center, 72% de los estadounidenses, a diferencia de Trump, está a favor de que haya un camino hacia la legalización y hasta naturalización de los indocumentados. Es más, entre los republicanos, el 53% comparte este punto de vista y solo el 31% expresa su apoyo a las medidas extremas del señor Drumpf.

Y mientras en Estados Unidos y nuestro país se discutía si era en serio el cambio de actitud del racista, éste realizó su inexplicable visita a la Ciudad de México, el miércoles pasado, atendiendo la invitación que le hizo el presidente Enrique Peña Nieto, supuestamente hace tres semanas.

Después de su reunión, ambos ofrecieron una conferencia de prensa en donde el visitante dijo que no hablaron de quién pagaría por la construcción del muro. Peña Nieto no lo desmintió ahí mismo sino un par de horas después, cuando escribió en su cuenta de Twitter: “Al inicio de la conversación con Donald Trump dejé claro que México no pagará por el muro”. Ayer, este asunto dominó la discusión en los medios de México y Estados Unidos. Lo que aparentemente sucedió es que el mexicano le dijo al gringo lo que señaló en su tuit y que éste fingió demencia y no le respondió. Por lo tanto, solo uno de ellos habló del asunto. Así manipuló Trump lo que sucedió.

Trump regresó a su país inmediatamente después de su reunión con Peña Nieto y en Phoenix, Arizona, pronunció un discurso en donde detalló cuál será su política migratoria. Resultó ser la misma de siempre, aunque ahora no se comprometió a deportar de golpe y porrazo a los 11 millones de indocumentados, aunque prometió que primero actuaría contra 2 millones de estos, los cuales según él son peligrosos criminales. Reiteró que construirá su muro fronterizo y, en tono burlón, dijo que México lo pagará, aunque éste aún no lo sepa.




Ayer, para explicar para qué se reunió con Trump, Peña Nieto escribió un artículo de opinión que se publicó en el diario defeño El Universal y que puede verse en http://www.eluniversal.com.mx/entrada-de-opinion/colaboracion/enrique-pena-nieto/nacion/2016/09/1/para-que-me-reuni-con-donald. En su escrito, explicó que era importante que le dijera al candidato republicano “cosas que él debía saber en voz del Presidente de México, empezando por el sentir de los mexicanos”. Añadió que durante la reunión le hizo saber tres cosas. En primer lugar, que los mexicanos “nos sentimos agraviados y dolidos por sus pronunciamientos sobre los mexicanos… que merecemos respeto, que somos gente honesta y trabajadora, que valoramos a la familia y la cultura del esfuerzo. México y Estados Unidos somos más que vecinos: somos socios y somos aliados” y que Trump “no nos ha tratado ni como socios, ni como aliados, a partir de una visión distorsionada de México y su gente. De acuerdo a Peña Nieto, “La reacción de Donald Trump fue positiva”.

Si la reacción del republicano fue positiva, definitivamente cambió de opinión durante su vuelo a Phoenix, porque en su discurso en esa ciudad de nueva cuenta no se refirió nada bien de los mexicanos de aquí y de allá, demostrando que un neonazi será siempre un neonazi.

Quiero suponer que el presidente de México intento convencer a Trump para que variara su política migratoria extrema y antimexicana. Su intento de antemano estaba condenado al fracaso porque el germanoestadounidense desde siempre ha mostrado ser un ególatra que no acepta sugerencias ni cambia fácilmente de opinión. Peña y sus asesores evidentemente olvidaron que negociar con un ególatra neonazi es imposible y que nunca se puede llegar a un solo acuerdo con tipos como Donald Trump o Drumpf.

Comentarios

Berlín, Alemania.- Algunos creyeron que Donald Trump estaba suavizando la dura posición que desde que anunció...

enero 1, 1970

Berlín, Alemania.- Algunos creyeron que Donald Trump estaba suavizando la dura posición que desde que anunció...

enero 1, 1970




Más de categoría

La explotación sexual infantil, en auge”

Mi columna del 20 de enero de 2011 se tituló “La explotación sexual infantil, en auge” y entre otras...

julio 24, 2020

¡Cuidado con los mensajes vía WhatsApp!

A través de WhatsApp recibo mensajes de personas que no se detienen ni un momento para analizar su contenido....

julio 23, 2020

Diálogo Nocturno de Eduardo Ruiz-Healy con Ramsés Pech

Grabado en vivo Eduardo J Ruiz-Healy

julio 22, 2020

¿Es necesario creer en Dios para ser moral y bueno?

55% de los mexicanos dicen que es necesario creer en Dios para poder ser moral y tener buenos valores...

julio 22, 2020