¿Cómo está afectando el Covid-19 a las mujeres en sus posiciones de trabajo?

El Instituto Mexicano para la competitividad, mejor conocido como el IMCO, acaba de estrenar una sección de análisis económico enfocada en las mujeres. Con esta sección, titulada #MujerEnLaEconomía, el IMCO quiere proporcionar evidencia sobre las implicaciones de...

22 de septiembre, 2020

El Instituto Mexicano para la competitividad, mejor conocido como el IMCO, acaba de estrenar una sección de análisis económico enfocada en las mujeres. Con esta sección, titulada #MujerEnLaEconomía, el IMCO quiere proporcionar evidencia sobre las implicaciones de las brechas de género sobre la economía, pues en principio, un país con una fuerza laboral en igualdad de condiciones entre hombres y mujeres es más competitivo y más próspero. 

Ideas preliminares

En los países de ingresos bajos o ingresos medios, la incursión de las mujeres en la fuerza laboral (o Población Económicamente Activa, como le llamamos en México) tiene apenas unas cuantas décadas. En México se ha cerrado mucho la brecha de quienes componen la población económicamente activa en la proporción que ocupan las mujeres en el total, que abarca nada menos que 57.3 millones de personas.  

Sin embargo, las brechas salariales y de oportunidades siguen siendo latentes en nuestra economía. Empezando porque a nivel nacional, del total de la Población Económicamente Activa (PEA) solo el 34% son mujeres. Esto significa que, por cada mujer en la PEA en México, hay dos hombres.

Y si nos vamos a los estados del país, la composición de la PEA en el aspecto hombre-mujer es muy notorio que en los estados que normalmente crecen más y suelen salir mejor en competitividad, son aquellos estados en donde ese porcentaje de mujeres en la PEA es más alto.

La Ciudad de México, Colima, Morelos, Baja California, Querétaro y Aguascalientes están a la cabeza en el porcentaje de mujeres dentro de la PEA, mientras que estados como Chiapas, Tabasco, Veracruz, Zacatecas y Oaxaca tienen porcentajes de mujeres en la PEA por debajo del promedio nacional. 




Porcentaje de la población femenina de 12 años que forma parte de la PEA según entidad federativa

Fuente: INEGI. Encuesta Intercensal, 2015.

Algunos investigadores han concluido que buena parte del progreso que no hemos logrado de conseguir en México, así como las bajas tasas de crecimiento económico a nivel nacional tienen mucho que ver con las brechas de género existentes en el mercado laboral.

El mercado de trabajo en México, tanto formal como informal, se caracteriza por ser una fuente de desventajas para las mujeres en lo general. En casi todas las subcategorías de empleo existentes se puede comprobar que ser mujer es en general más desventajoso cuando se habla del aspecto laboral. 

Peor aún, encontramos igualdad entre hombres y mujeres donde no desearíamos encontrarla. Por citar solo un ejemplo, de los 2 millones 908 mil personas que reporta el INEGI al cierre del primer trimestre mayores de 15 años que se consideran población ocupada pero sin recibir ingresos, el 47% son mujeres.

Resulta sumamente interesante que en infinidad de estudios se verifican hallazgos que marcan la pauta general, entre los cuales destaco dos:

  1. El trabajo de las mujeres aumenta el ingreso de las familias y sus posibilidades de satisfacer un mayor número de necesidades por la vía del consumo. 

 

  1. El incremento de las mujeres en la PEA y en los puestos de liderazgo, termina reflejándose mucho en el tipo de decisiones que se toman en las comunidades, empresas, cooperativas, grupos de crédito y un sinfín de organizaciones económicas y sociales.

 

Concuerdo completamente con lo que señala el IMCO y lo quiero mencionar de manera muy clara y abierta: nuestro país debe profundizar en las causas y posibles soluciones para que más mujeres participen y crezcan en el mercado laboral. 

De acuerdo con un estudio de McKinsey, si en México la tasa de participación económica de las mujeres fuera la misma que la de los hombres, se podrían generar hasta 810 mil millones de dólares adicionales en 2025, equivalentes al 70% del PIB nacional.

Pero no basta con que más mujeres participen en el mercado laboral, sino que lo puedan hacer en igualdad de condiciones. En México, el 30% de las mujeres ganan un salario mínimo, mientras que entre los hombres solo el 18% ganan este salario.

Distribución de la población por ingresos, según sexo, en el primer trimestre de 2020

Fuente: IMCO con datos de INEGI en la ENOE.

Las mujeres trabajadoras ante el desafío del Covid

En el lanzamiento de la nueva línea de investigación del IMCO que mencioné hace un momento, el instituto realizó un diagnóstico sobre cómo está afectando a las mujeres trabajadoras la pandemia del Covid.

El diagnóstico del IMCO revela tres interesantes hechos que estamos comenzando a observar en el mercado laboral:

  1. La recuperación económica que hemos presenciado desde junio ha sido dispareja, pues los hombres están regresando al mercado laboral más rápido que las mujeres. Por si fuera poco, el IMCO señala que las mujeres están regresando a trabajos con condiciones desventajosas y sin seguridad social. De abril a julio de 2020, las trabajadoras propias aumentaron del 14% al 23%, mientras que la tasa de las trabajadoras no remuneradas se duplicó, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2020.

 

  1. El 53% de las mujeres trabajadoras se concentra en actividades del sector servicios, el cual ha sido el más afectado por la pandemia y cuya recuperación podría ser más lenta. Mientras que las mujeres están en este sector, en lo que se refiere a los hombres son solo el 36%.

 

  1. De acuerdo a McKinsey, en el sector privado el porcentaje de mujeres va disminuyendo conforme aumentan los niveles de jerarquía. A pesar de que el 37% del nivel de entrada son mujeres, solo el 10% de los comités ejecutivos y el 8% de las direcciones generales tienen representación femenina. 

El hecho de que las mujeres se encuentren subrepresentadas en los puestos de liderazgo, tanto en el sector público como en el privado, reduce la posibilidad de que las necesidades de las mujeres se vean reflejadas en la toma de decisiones.

Porcentaje de mujeres por posición en el trabajo en la era del COVID

Fuente: IMCO. Septiembre 2020.

Muchas veces pensamos que la pandemia ha afectado más a las mujeres porque aumentó la violencia intrafamiliar hacia ellas, o porque ahora tienen una mayor carga de trabajo con la atención de los hijos y su educación a distancia. Pero no debemos olvidar que más allá de estos serios problemas, las mujeres están enfrentando desafíos muy importantes para reinsertarse a sus empleos o para encontrar uno donde colocarse.

Últimas reflexiones

Para avanzar en el crecimiento económico, normalmente hablamos de políticas fiscales y monetarias acordes con el país, un entorno macroeconómico equilibrado, fomento al comercio internacional, deuda en un nivel manejable, entre otros.

Pero se nos olvida que hay una gran, enorme, reforma estructural pendiente en México, que se refiere a cómo vamos a incluir a más mujeres en el mercado laboral en condiciones de equidad y no discriminación.

Para lograr este cambio, se requieren políticas públicas bien dirigidas y con un margen presupuestal suficiente. Por el contrario, lo que tenemos es que el presupuesto de organismos como el INMUJERES, el año que entra recibirá menos presupuesto, el cual viene decreciendo desde 2016.

El presupuesto del INMUJERES, con sus 831 millones de pesos, apenas representa el 0.6% del presupuesto total asignado al Anexo 13 del Presupuesto de Egresos de la Federación en 2021, el cual es una sección especial del presupuesto que engloba los recursos que se destinan para la igualdad entre mujeres y hombres. 

Solo con más presupuesto se pueden lograr más acciones de mitigación de la discriminación laboral y las condiciones de inequidad hacia las mujeres en el mercado de trabajo.

Queda demostrado que las mujeres son más afectadas en el tema laboral en la época de la peor pandemia en cien años, lo cual seguramente no es exclusivo de México, ya que muchos países tienen la misma composición estructural del mercado de trabajo: muchas mujeres en servicios y menos mujeres en manufacturas o industria. Por desgracia, esto hace que retrocedamos en la inclusión femenina en el mercado laboral, un costo más de la pandemia que estamos padeciendo y que seguramente vamos a tardar un buen número de meses o años en revertir.

Referencias:

https://imco.org.mx/evidencia-de-las-afectaciones-economicas-del-covid-19-en-la-mujer/

https://imco.org.mx/presupuesto-para-cerrar-brechas-de-genero/

https://www.inegi.org.mx/temas/hogares/default.html#Tabulados

 

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