El pasado 11 de enero de 2022, Citigroup anunció su salida de los negocios de banca de consumo y banca empresarial en México. Sin embargo, continuará operando su Negocio de Clientes Institucionales (ICG) con una licencia bancaria local.
Los clientes institucionales son las grandes corporaciones multinacionales, entidades del sector público, particulares con patrimonio muy alto y administradores con productos y servicios de banca mayorista.
Citi viene operando en México desde hace más de un siglo. México es uno de los mayores mercados institucionales de Citi fuera de los Estados Unidos. Su intención es continuar invirtiendo y fomentando el crecimiento de dichas operaciones en México, junto con su franquicia de Citi Private Bank.
De acuerdo a Arturo Langa y Alejandro Chavira, expertos de Itaú BBA, el banco en realidad ha estado a la venta en México durante muchos años. Citi compró al entonces Banco Nacional de México, o Banamex, en 2001 a cambio de 12,500 millones de dólares. La transacción formó parte del proceso de saneamiento de la banca comercial que llevaba a cabo el gobierno y los dueños de los bancos tras la crisis que enfrentó todo el sector por la devaluación del peso a finales del año 1994.
El banco estadounidense realizó la mayor inversión de todos los prestamistas extranjeros de aquella época en México, que incluyó al banco español BBVA, que compró Bancomer; a Santander, otra institución financiera española, que adquirió Serfin, y al banco británico HSBC que se hizo de Bital.
Ahora, la participación de mercado de la filial mexicana de Citigroup es de cerca de 10%, o la mitad de lo que tenía cuando fue adquirida. En este momento, la venta de los activos mexicanos que llevará a cabo ahora la institución financiera le podría dar ingresos de entre 12 500 a 15 500 millones de dólares, de acuerdo con cálculos de Bank of America, un monto inferior en términos ajustados por la inflación y tipo de cambio a lo que pagó en 2001.
Una de las razones de la caída de la participación de Citibanamex se debe a la evolución que tuvo su cartera de crédito en los últimos 11 años. Mientras que la cartera de la filial mexicana de Citigroup creció a una tasa promedio anual de 9.2%, el ritmo del avance de ese indicador para el sistema bancario fue de 16.4%.
Bank of America Securities considera que Banorte sería el banco mejor posicionado para adquirirlo, cuyo precio rondaría entre los 10,000 y 12,000 millones de dólares, con lo cual podría alcanzar un tamaño similar a BBVA en los segmentos de consumo e hipotecario, pero superaría al banco español en materia de tarjetas de crédito. Sin embargo, este monto está por debajo de los 12 500 a 15 500 millones de dólares estimados la semana pasada, cuando se anunció la venta por parte de Citi. Además, este proceso de salida está sujeto a diversas condiciones y aprobaciones, incluyendo las aprobaciones regulatorias de diversas autoridades tanto en Estados Unidos como en México.
Inflación se come el ingreso
La inflación alimentaria ya no es coyuntural. Es un riesgo estructural para el bienestar. Cuando casi cuatro de cada...
abril 23, 2026
La conveniencia de que el sector salud regule la economía
Los daños a la salud derivados de privilegiar la producción económica sin una visión a favor de la vida...
abril 15, 2026
Sheinbaum reescribe la ortodoxia energética de la 4T al amparo de la soberanía
Las mañaneras de la semana pasada dejaron claro que Sheinbaum está virando hacia el modelo que siguen la mayoría...
abril 15, 2026
LA CRISIS SILENCIOSA DE LOS GASOLINEROS
Mientras la atención pública se centra en los precios al consumidor, las políticas fiscales y la competencia entre marcas,...
abril 14, 2026