Tomas Borges Recomienda “La Sonrisa De Maquiavelo”

“Nací pobre y aprendí antes a padecer que a gozar”, Maquiavelo “Nací pobre y aprendí antes a padecer que a gozar”, Maquiavelo Titulo: La Sonrisa De Maquiavelo Autor: Maurizio Viroli Editorial: Tusquets Una biografía íntima, humana del diplomático...

16 de abril, 2018
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“Nací pobre y aprendí antes a padecer que a gozar”, Maquiavelo

“Nací pobre y aprendí antes a padecer que a gozar”, Maquiavelo

Titulo: La Sonrisa De Maquiavelo

Autor: Maurizio Viroli

Editorial: Tusquets

Una biografía íntima, humana del diplomático florentino Nicolás Maquiavelo conocido por sus amigos como “Il Machia”, donde el autor Maurizio Viroli (1952), considerado como uno de los politólogos más brillantes de la Italia actual, especialista en la vida y obra de Maquiavelo, nos trae con ésta obra, un Maquiavelo más humano y bromista y no esa persona fría y calculadora con la que se le ha etiquetado.

La sonrisa de Maquiavelo, busca adentrarnos en la época, el entorno y el proceso creativo de uno de los pensadores de la ciencia política más influyentes del orbe. Un hombre, sabedor que el conocimiento es poder y que lo puso para el beneficio de su patria (la república de Florencia), la cual siempre estuvo asolada por enemigos internos (como las intrigas palaciegas de la familia Medicis) y externos (los ejércitos del Papa y las potencias extranjeras como España y Francia), quienes aplicaron la política del “divide y vencerás” en la Italia del siglo XIV.

Un libro no sólo para los conocedores de la obra literaria de Maquiavelo, sino para todo aquel amante de la buena lectura y de una buena prosa, que nos lleva a los recovecos de una de las mentes más lúcidas que han existido y que en los tiempos de incertidumbre, se refugió en las letras y en los autores de la vieja Roma, cuyos autores latinos los consideró sus amigos y consejeros, al decir al respecto; “Llegada la noche regreso a casa y entro en mi estudio; y en el umbral me despojo de toda esta ropa cotidiana, llena de barro y lodo, y visto prendas reales y curiales; y, decentemente  vestido, entro en las antiguas cortes de los hombres antiguos, donde, recibido amorosamente por ellos, me alimento de esa comida que es sólo mía, ya que nací para ella; allí no me avergüenzo de hablar con ellos y preguntarles la razón de sus acciones; y ellos, por su humanidad, me responden;  y durante cuatro horas de tiempo no siento tedio alguno, olvido todo afán , no temo a la pobreza, no me asusta la muerte: me transfiero de todo a ellos”.

Maquiavelo, testigo privilegiado de la política florentina, le tocó conocer y negociar con personalidades como Cesar Borgia, Duque de Valentino (para muchos su modelo del PRINCIPE), Isabella del ‘Este y una gama de personalidades que moldearon la política de la Italia renacentista.

El autor nos muestra a un Maquiavelo humano, amante de las mujeres y de las prostitutas, a la par de un marido ejemplar de su adorada Marietta y un bromista consumado, quien hacía del humor y de la ironía su modus vivendi.

Sin lugar a dudas una de las mentes más brillantes no sólo del Siglo XIV sino actual, cuyos pensamientos siguen igual de vigentes que en la Italia renacentista, pero como todo en la vida, no todo fue miel sobre hojuelas y mucho menos para nuestro querido personaje, ya que fue víctima de la ignomía y de los avatares de la fortuna, al grado de ser encarcelado y torturado cuando arribaron tras 14 años de exilio la familia Medicis.

Queriendo granjearse el favor de los nuevos amos, compuso su obra más serie, EL PRINCIPE, la cual paso sin pena ni gloria para sus contemporáneos, en cambio LA MANDRAGORA, su satírica obra teatral, lo catapulto a la fama y sus DISCURSIS SOBRE LA PRIMERA DECADA DE TITO LIVIO, le granjearon el respeto de la nueva generación de florentinos patriotas, que al igual que “Il Machia” buscaban una Italia unida y fuerte como lo fue en la época de la república romana, donde los ejércitos formados por los ciudadanos crearon una nación, cuya gloría aún retumba en nuestros días.

Un libro que se lee con sumo placer y que nos muestra el rostro detrás de la sonrisa de uno de los políticos más importantes de todos los tiempos y que sin duda, gracias a su obra, podemos ver que la política no es nada moral y que el “fin siempre justificará los medios”.

Un texto que es sin duda un clásico, para todo aquel amante de la historia, la política y la obra de un hombre que no sólo escribió para los hombres de su tiempo, sino para las generaciones futuras, quienes con el paso de los años, valoran más el genio de esté político florentino, que prefirió morir e ir al infierno, para hablar de política que estar en el cielo con frailes y santos para morir en la eternidad, de aburrimiento.

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