GAMBITO DE DAMA

“La creatividad y la psicosis a menudo van de la mano. O, para el caso, genio y locura.” FICHA TÉCNICA: Título original: The Queen´s Gambit Creador: Scott Frank y Allan Scott Actores: Anya Taylor-Joy, Marielle Stilles Heller,...

18 de diciembre, 2020

“La creatividad y la psicosis a menudo van de la mano. O, para el caso, genio y locura.”

FICHA TÉCNICA:

Título original: The Queen´s Gambit

Creador: Scott Frank y Allan Scott

Actores: Anya Taylor-Joy, Marielle Stilles Heller, Thomas Brodie-Sangster. 

Género: Drama

Año: 2020

País: Estados Unidos

Plataforma: Netflix

SINOPSIS:

Beth Harmon es una huérfana con un don para el ajedrez que lucha contra las adicciones mientras intenta convertirse en la mejor jugadora del mundo.

CRÍTICA:

Netflix lanzó la serie Gambito de dama sin promocionarla tanto; no obstante, al poco tiempo se convirtió en un éxito rotundo. Poca gente que ve con frecuencia series en Netflix, no la ha visto. Tiene algo diferente de las demás series. Es un tema original y la actriz que interpreta el papel principal, Anya Taylor-Joy, tiene una personalidad que engancha. Esta serie es apropiada para los amantes del ajedrez y también para aquellos que no sean aficionados a este juego.

La trama es atractiva sin llegar a ser demasiado original. La serie es impecable en todo: casting de los personajes, actuaciones, época, fotografía y hasta las jugadas de ajedrez. Gambito de dama contó con el asesoramiento del campeón mundial en ajedrez: Garry Kasparov. Cada partida está basada en encuentros reales y se observa que los actores fueron capacitados para saber mover las piezas.

La primera parte de la serie trata sobre la niñez de nuestra protagonista donde queda huérfana y es llevada a un orfelinato. De repente el ajedrez va llenando toda su vida, porque realmente su existencia está vacía de todo. Después, en la segunda parte, empiezan las emocionantes partidas de ajedrez y… prefiero no contarles más de la trama, pero les diré que en general la serie mantiene el interés de los espectadores.

Es muy probable que esta serie compita por el Emmy en la próxima entrega.

Calificación:

Rangos:  Mala Regular ★★  Buena ★★★  Muy Buena ★★★★

Excelente ★★★★★

MENSAJE:

¿Infancia es destino? Sí y no. La personalidad solitaria de Beth nos muestra cómo su infancia la ha vuelto una persona desconfiada y que no se sabe relacionar adecuadamente con los demás. Le han dado muy poco cariño y esta es la consecuencia.

Por otro lado, Beth es un genio para el ajedrez y tiene una personalidad competitiva que le hace esforzarse en ser la mejor. Todo mundo podemos triunfar si encontramos nuestro don o capacidad que nos hace diferentes a los demás.

Estrellas: ★★★★

DIRECCIÓN:

Scott Frank la escribe y dirige. Ha sido nominado dos veces al Premio Oscar en la categoría de mejor guion adaptado. Su dirección es impecable.

Estrellas: ★★★★★

ACTUACIONES:

Anya Taylor-Joy, nuestra protagonista, es actriz y modelo. Aunque nació en Estados Unidos, tiene ascendencia argentina y británica. Destacó como protagonista en el excelente film de terror “The witch”, “Split y “Glass”.

En Gambito de dama nos ofrece una actuación llena de matices, como una mujer solitaria, adicta a las drogas y una gran maestra del ajedrez, que es capaz de retar y ganarle a cualquiera.

Marielle Stilles Heller hace de su madre adoptiva en un gran papel, como una mujer que también está sola porque su marido no la quiere. Se complementa a la perfección con “Beth”, se apoyan y comparten adicciones y cariño; tal vez, la única persona que realmente quiere a Beth.

Thomas Brodie-Sangster es un actor británico que interpreta al único amigo de Beth; es ajedrecista también.

Estrellas:  ★★★★★

GUION:

The Queen’s Gambit está basada en el libro de Walter Tevis publicado en 1983. El guion es bueno pero en ocasiones algo lento.

Estrellas: ★★★★

FOTOGRAFÍA:

Buena fotografía.

Estrellas:  ★★★★

CALIFICACIÓN  TOTAL:               ★★★★    MUY BUENA

 

LINK: 

https://youtu.be/lbleRbyGKL4

Twitter: @CINEMABLIX13

Estas medidas aplican a partir del día de mañana 19 de diciembre del 2020.

Comentarios


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Aquí te va la historia. En el 62 vivía un matrimonio de mediana edad, que se llevaban muy bien. Pero al 63 llegó a vivir una mujer más joven y bastante apetitosa (para los estándares de cierto tipo de hombres), y la vecindad se alborotó. Pero ella no le hizo caso a nadie. O eso creíamos todos. La recién llegada se hizo muy amiga de su vecina del 62, y todo el día estaba en su vivienda. O viceversa (si no sabes lo que eso significa, búscate un buen diccionario). En realidad se hizo más amiga del marido que de la esposa, pero no nos dimos cuenta al principio. Y lo que tenía que pasar, pasó. Pero nadie se dio cuenta tampoco, porque supieron ocultarlo muy bien. Luego, un día le dijo el marido a la esposa que estaba engordando un poco. La pobre se sintió la mujer más desdichada del mundo, y corrió al 62 en busca de ayuda. La amiga le dijo que no se preocupara, que hiciera una buena dieta. ¿Cuál? Le aconsejó una que consiste en comer solamente plátanos con crema. Esas son cosas engordadoras, pero le dijo que la combinación de los dos producía una substancia que quemaba la grasa del cuerpo. Y ahí estuvo la mujer, comiendo plátanos con crema todo el día y toda la noche. Pero lo que tenía que pasar, pasó (otra vez), y la mujer engordó unos kilitos. Nuevo llanto, nueva dieta. La de la luna llena, que consiste en comer un poco de todo únicamente las noches de luna llena, totalmente desnuda, iluminada por los rayos del “astro de la noche”, como la llamó la del 62. Y allá va la del 63 a la azotea; pone un mantel en el suelo, distribuye los platos y se quita la ropa. ¡La que se armó! Los ninis se alborotaron toditos y se amontonaban en las rendijas de sus chozas para ver a la del 63, que no hacía nada más que comer parsimoniosamente. Pero conoce a los hombres, y en cuanto sentía algún movimiento cercano, sacaba la pistola del marido y disparaba. (Y éstas no eran chinampinas, como las de los guaruras). 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Que ya sabía que eso era muy difícil, pero era cuestión de unos días y luego ya podría comer normalmente. Pues la del 63 le hizo caso, y no probó bocado en una semana. Al cabo de ese tiempo sí bajó tres kilos, pero tenía que apoyarse en las paredes para caminar, porque estaba muy débil. Pero como el marido le dijo que “se estaba poniendo muy buena”, se pasó quince días más sin comer. Los perros no la perseguían en la calle porque ni asomarse a la puerta podía, pero ella estaba feliz porque había recuperado el amor de su marido. Es cierto que el hombre se mostraba muy cariñoso con ella y la llenaba de halagos; pero ella estaba cada día peor. Y, al fin, se murió. El marido llenó varias cubetas de lágrimas, ayudado por las vecinas. Y al velorio fueron todos, incluyendo al portero y a la Flor. Y los guaruras se turnaron para poder asistir, pues también estaban impresionados por aquella mujer que, según dijo la señora del 34, “había muerto por amor”. Pero yo te diré la verdad: la mujer murió por idiota. No te enojes. No soy insensible. Pero me da coraje que la del 63 fuera incapaz de darse cuenta de que todo fue un plan elaborado por el marido y la del 62 para quitarla de en medio sin matarla con sus manos. Yo lo supe porque oí a los criminales celebrar el éxito de su plan acostándose sobre el féretro de la difunta. Y la del 62 dijo que había cedido a la tentación tres o cuatro veces mientras la del 63 vivía, pero que no le gustaba vivir en pecado y le pidió matrimonio al viudo. Y se casaron. Y vivieron felices hasta que él empezó a echar panza, y ella le recomendó la dieta de la luna menguante para recobrar su primitiva esbeltez. Él fue más listo que su difunta, y se fue de la vecindad. No se volvió a saber de él. Para que veas las consecuencias del miedo excesivo a la gordura. 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CARTAS A TORA 276

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas...

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Es un buen tiempo para ser fanático de la saga The Last of Us, una de las propiedades intelectuales más importantes de Sony. En menos de un mes, The Last of US: Part I, un «remake» para PS5 del título que vio la luz en PS3 en el ya lejano 2013, llegará a las tiendas físicas y digitales. ¡Y vaya relajo que se armó dentro de la comunidad por este hecho! Sin embargo, la discusión acerca de si esta nueva versión está justificada (y que salga a precio completo similar a juegos nuevos, es decir, cerca de 70 USD) es tema para otro día. Además, pronto se estrenará una adaptación televisiva de la mano de HBO. Así que, a colación de esto, me gustaría hablar acerca del título desarrollado por Naughty Dog, el cual se ha convertido en una vaca sagrada del gaming en los últimos años. Advertencia: este juego no me gusta mucho. Al menos, no tanto como a la mayoría de los jugadores. Procedo a explicar mis razones. Si he de trazar un paralelo con otra forma de entretenimiento, para mí la devoción que genera The Last of Us me parece tan incomprensible como la que generó el álbum OK Computer de Radiohead a finales del siglo pasado. Es decir, ambas son obras de enorme calidad, con momentos de puro gozo. Sin embargo, si uno ve el panorama de sus respectivos campos, hay obras que resultan tanto o más valiosas y que rara vez reciben el mismo reconocimiento. ¿OK Computer en verdad es el mejor álbum de la misma década de Massive Attack, Aimee Mann, Morphine, Ween, Nirvana y Björk? De la misma forma, ¿The Last of Us es en verdad el mejor videojuego en la misma generación en la que gozamos la trilogía de Bioshock (1,2 e Infinite), Mass Effect, Grand Theft Auto (IV y V), Portal y Metal Gear Solid 4? Así que veamos cada uno de los apartados de The Last of Us. Trama: Un mundo después de la pandemia Comencemos por hablar un poco acerca de la historia, la cual es, para muchos, uno de los atractivos principales del título. La trama nos sitúa en un mundo azotado por un hongo llamado Cordyceps, el cual convierte a los humanos en seres violentos conocidos como los “Infectados” (very creative indeed!). La población está aislada en zonas de cuarentena debido a esto. Joel (el protagonista y a quien controlamos durante el juego) es un contrabandista, quien recibe el encargo de llevar a Ellie, una joven que aparentemente es inmune al hongo, hasta un asentamiento de un grupo rebelde conocido como “Las Luciérnagas”. Hasta ahí nos quedamos con la historia, para no entrar en los famosísimos spoilers para quienes aún no lo hayan jugado y tengan intenciones de hacerlo. Sin embargo, para mí, la historia del videojuego es uno de sus puntos más débiles: pretty standard stuff para un videojuego. Zombies, un entorno postapocalíptico y armas a montones. ¿Acaso no es básicamente la misma premisa que la saga Resident Evil? ¡Oh, perdonen! The Last of Us pretende contar una historia seria, carente, al parecer, de los elementos Over the Top de la saga insignia de Capcom. Esto es otro elemento que me ha dejado un sabor de boca un tanto amargo: la seriedad de la narración que a veces ronda con lo pretencioso. En varios momentos, parece que Naughty Dog nos quiere convencer de que esto no es solamente un juego. “¡Vean! estamos contando una historia harto seria! Sí, hay zombies, pero estamos siendo serios, ¡de veras!”. Calma, Neil Druckmann (el director del juego), ya entendimos. En el aspecto positivo, debo reconocer que la dinámica entre Joel y Ellie (casi como de padre e hija) resulta muy natural y humana, y entiendo que muchos jugadores empaticen con ambos. De hecho, si bien la historia no es nada novedosa, la dirección y el guion brindan algunos momentos enternecedores e intensos. Aspecto técnico: la joya de la corona de PS3 El aspecto técnico de The Last of Us es una de sus mayores ventajas y, siendo uno de los títulos importantes de la generación de PS3, su desarrollo contó con un equipo que ya conocía bien cómo crear videojuegos para la consola de Sony. Las vistas de este Estados Unidos devastado son en verdad gloriosas, con escenarios amplios, definidos y coloridos. La dirección de arte en verdad te hace sentir dentro de este mundo derruido que Naughty Dog creó. La variedad de escenarios no falta: viajaremos por edificios, bosques, alcantarillas y más. El modelado de los personajes también es excelente, con movimientos y expresiones faciales muy naturales. Las escenas también están muy bien dirigidas, lo cual no debería ser sorpresa viniendo de la misma desarrolladora de la serie Uncharted. El aspecto técnico es impecable y derrocha calidad por todos lados. Por ello, aunque el título fue remasterizado para PS4 un año después, el original sigue siendo uno de los que mejor se ven en PS3. Jugabilidad: third person shooter con tintes de horror Ya que dejamos los halagos atrás, entremos en el aspecto de jugabilidad. A ver, creo que una buena definición podría ser: Shooter en tercera persona + ligeros toques de sigilo al estilo de Metal Gear Solid / Assasin’s Creed + leves toques de terror. El control es fluido (aunque algunos jugadores lo encuentran un tanto torpe, para mí está bien) y el modo de juego tiene la variedad justa para no caer en la monotonía, pero no hay algo que The Last of Us haga que no se haya visto en varios títulos más y, en ocasiones, de mejor forma. El avance es lineal, lo cual no es una desventaja en sí misma. Tal vez lo más atractivo sea el aspecto táctico del juego. En ciertas situaciones, debes elegir la forma en la que enfrentarás a los enemigos con los que te encuentras. Aunque, en la mayoría de los casos, el ataque frontal con armas de fuego asegura la muerte de Joel. Las secciones en las que debes ser sigiloso para evitar una muerte instantánea ante cierto tipo de enemigos resultan emocionantes, eso sí. En fin, que el aspecto jugable de The Last of Us, mientras que no es malo o aburrido, tampoco es tremendamente espectacular o innovador y sólo es una excusa para avanzar la historia. Conclusión Para mí, al menos en mi humilde opinión, para que un videojuego entre a ese panteón sagrado de los mejores de todos los tiempos, debe ser uno que empuje al medio un paso más allá, ya sea en aspectos técnicos, narrativos o de innovación. Todos aquellos que jugamos The Legend of Zelda: Ocarina of Time en su época, allá por 1998, tenemos al título de Nintendo en tan alta estima por eso mismo: fue uno de los primeros títulos que aprovechó la tecnología de ese momento (el N64) y, de un solo golpe, mostró el potencial de las aventuras de acción en 3D. En verdad, TLoZ:OoT fue un título cutting edge en su época. Por otro lado, The Last of Us parece más, en el mejor de los casos, la culminación de los videojuegos de disparos en tercera persona con toques cinemáticos. Esta visión la puedo entender, aunque no compartir: como dije, la historia y sus personajes no me parecen nada especiales, además de que hay pocas innovaciones en el aspecto jugable. Lo mejor que puedo decir es que es en verdad un prodigio técnico, que aprovechó al máximo la potencia del PS3. Sin embargo, este resultado es de esperarse al ser uno de los títulos lanzados en el ocaso de la consola. Para mí, a The Last of Us le falta ese algo, esa chispa que me haga ponerlo al mismo nivel de otras obras del videojuego. Fuera de su historia, que resonó con muchas personas, no veo que esta obra de Naughty Dog haya hecho algo que no se haya visto antes.

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