Crítica Película: REBECCA

“¿Quieres mirarme ahora a los ojos y decirme que me quieres?” . FICHA TÉCNICA: Título original: Rebecca Director: Ben Wheatley Actores: Lily James, Armie Hammer, Kristin Scott Thomas Género: Drama Año: 2020 País: Reino Unido Plataforma: Netflix...

13 de noviembre, 2020

“¿Quieres mirarme ahora a los ojos y decirme que me quieres?” .

FICHA TÉCNICA:

Título original: Rebecca

Director: Ben Wheatley

Actores: Lily James, Armie Hammer, Kristin Scott Thomas

Género: Drama




Año: 2020

País: Reino Unido

Plataforma: Netflix

SINOPSIS:

Ella es una joven humilde y trabajadora; él es un hombre adinerado que recientemente enviudó. Se conocen y empieza el romance.

CRÍTICA:

Todos estábamos esperando en Netflix el remake de la clásica cinta Rebecca. Hay una especie de nostalgia por volver a hacer las mismas películas que resultaron un éxito. ¿Es buena esta tendencia? Depende.

En este caso en particular, la película original se filmó en 1940, por lo que muchas personas, sobre todo de generaciones recientes, no conocen la historia. Y aunque uno les puede sugerir que vean la película de Alfred Hitchcock, no lo van a hacer. El pretexto que podrían poner es que simplemente les da flojera ver una película en blanco y negro, o que no puedan dar con el film, o que carecen de interés por saber quién es Hitchcock, entre otros muchos pretextos. Es por este lado que me parece bien que se haya hecho esta versión.

Es una buena historia, pero también es verdad que su ritmo es lento.

Calificación:

Rangos: Mala Regular ★★  Buena ★★★  Muy Buena ★★★★

Excelente ★★★★★

MENSAJE:

No te enredes con un viudo que no ha resuelto su duelo. Las mentiras no conducen a nada bueno, pues en nuestro afán por entender, siempre vamos a poner de nuestra cosecha e imaginar cosas que no necesariamente corresponden con la realidad.

Estrellas: ★★★

DIRECCIÓN:

Está a cargo de Ben Wheatley. Parece que se preocupa más en la forma que en el fondo: el maquillaje, vestuario, fotografía están perfectos, pero su historia no engancha, le falta corazón.

Estrellas: ★★

ACTUACIONES:

El principal problema de la película son las actuaciones grises de los actores, quizá por culpa de la dirección y el guion. No se ve química entre los personajes y jamás crees que estén enamorados. 

Me decepcionó Armie Hammer. Se le notó desconcierto al no saber por qué el personaje de Lily James se enamoró de él; no es simpático ni tiene buen humor; cambia mucho de estado de ánimo.  Carece de la atracción y personalidad que mostró en Llámame por tu nombre.

Por su parte, Lily James tiene una mejor actuación que Armie, pero tampoco muestra mucha pasión ni inteligencia. 

Finalmente, Kristin Scott Thomas es una excelente actriz, jamás la podremos olvidar en El paciente inglés. Ella al menos demuestra más emociones que los protagonistas, pero está lejos de ser memorable.

Estrellas:  ★★★

GUION:

Basado en la novela de Daphne du Mairier 

Estrellas: ★★★

FOTOGRAFÍA:

Nos muestran lugares paradisiacos de Europa y sitios elegantes; buena fotografía.

Estrellas:  ★★★★★

CALIFICACIÓN  TOTAL:               ★★★   BUENA

 

LINK:

Twitter: @CINEMABLIX13

Comentarios
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Rubirosa era una rara avis que volaba sobre cielos más azules que los nuestros que deslucían entre brumas y esperas; triunfaba en lugares que creíamos reservados para los franceses, los americanos o los italianos –ellos tan guapos, tan ricos y tan de avanzada–, y lo hacía con lo que entonces considerábamos nuestro capital exclusivo y de mayor valor: el don de gentes, la felicidad de palabra y como diría García Márquez en su “Buen viaje señor presidente”: “la inocencia de su corazón y el calibre de su arma…”.En fin, para quienes crecimos bajo las reglas de la guerra fría, aquello era tenerlo todo, el “ábrete sésamo” de la fortuna y la grandeza. Hoy, a la luz de los años pasados, la figura de Rubirosa merece una reinterpretación. 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Destruir algo es cosa de segundos; construir lo que sea, en cambio, puede tardar meses, años o décadas y requiere de madurez y paciencia. Esta es una verdad de Perogrullo, pero que muchas veces olvidamos, especialmente en una sociedad obsesionada con la satisfacción que provoca la inmediatez moderna (con entregas de artículos “al día siguiente” y demás servicios ultrarrápidos). Destruir nos permite liberar temporalmente nuestras frustraciones y nuestra ira, pero en la resaca únicamente encontraremos vacío y aislamiento. Construir, en la faceta que sea, al contrario: nos llena y nos hace humanos.  Esta disyuntiva es la que se encuentra Alex DeLarge al final de la novela: si decide hacerse más humano o convertirse en un agente de destrucción perene. El momento actual nos pide a gritos hacer esa misma elección. Decantarnos por una opción u otra, en gran parte, decidirá el futuro que tendremos como personas y como sociedad. 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