Cartas a Tora XVIII

Querida Tora: No te entiendo. Yo te mando una “Selfie” para que vayas conociendo a mis amigos de por aquí, y tu te pones como… Querida Tora:          No te entiendo. Yo te mando una “Selfie” para...

29 de diciembre, 2016

Querida Tora: No te entiendo. Yo te mando una “Selfie” para que vayas conociendo a mis amigos de por aquí, y tu te pones como…

Querida Tora:

         No te entiendo. Yo te mando una “Selfie” para que vayas conociendo a mis amigos de por aquí, y tu te pones como araña enloquecida. ¿De dónde sacas esos celos? La gatita es rubia, pero no la estoy abrazando. Lo que pasa es que los gatos tenemos colas largas y flexibles que se mueven sin que intervenga nuestra voluntad. Te repito que no la estoy abrazando. La cola se movió para allá, y no la estoy abrazando. Por favor, fíjate bien en la foto.

Me hiciste enojar mucho, y estoy tentado de terminar aquí, pero lo que ha pasado en las campañas es muy interesante, y quiero que lo sepas. Para empezar, el portero hizo colgar un letrero que va desde la azotea hasta el piso con su retrato (muy retocado, por lo que se ve casi guapo), que dice “Ya me conoces”. Como quien dice: “Más vale malo conocido que bueno por conocer”. Pues claro que lo conocemos, y sabemos que deja todo a medias, y que el dinero nunca le alcanza. Pero no sé si él no da cuenta o si cree que los vecinos somos idiotas. Nuestra planilla (y digo “nuestra”, porque yo formo parte de ella; soy la mascota) puso unos posters pequeños con los nombres de los integrantes y un pequeño plan de trabajo. Lo malo es que muchos de los vecinos no saben leer, o ya se les olvidó o les da flojera. Pero eso lo resolvimos con la ayuda de algunos vecinos, que los leen a los otros. Además, el muchacho del 7 ha estado allí todo el tiempo, explicando lo que quiere hacer. Eso ha dado muy buen resultado. Pero tuvimos un problema: uno de los guaruras del portero empezó con el rumor de que la del 21, que es consejero suplente, hace tortillas. No vayas a creer que es tortillera. Sí, trabaja en una tortillería, donde nada más cobra y envuelve las tortillas en un pedazo de papel. Pero hace tortillas de las otras, de las que se hacen en lo oscurito, ¿entiendes? Hace tortillas… es tortillera… es decir, es…. tortillera. Eso cayó muy mal en la vecindad, y la campaña se nos vino abajo. El portero sacó otro cartel enorme que decía “Aquí no hay tortillas. Sólo pan”. Ahí le fue mal a él, porque casi nadie come pan, sólo tortillas. “De las buenas”, le añadió al cartel; y se repuso un poco. Nosotros estábamos muy alarmados; pero el muchacho del 7 tomó el toro por los cuernos (en vez de “toro”, lee “tortillera”), y le dijo que tenía que renunciar por el bien de todos. La vieja se indignó, lloró, nos insultó y dijo que se pasaba al campo enemigo. El portero no la quiso. Y hasta se rió de ella en público. Entones todas las viejas, comedoras de pan o de tortillas, se le echaron encima, y por poco le pegan (a un guarura le pusieron un ojo morado, y a su secretaria la emplumaron con caca de gallina). El portero no se asomó al patrio en tres días, y tenían que llevarle de comer en la noche, para que no contaminaran su comida.

Para tapar el hoyo que se hizo en nuestra planilla, llamamos a la señorita del 45, que es muy mocha (no, no le faltan dedos; si acaso, una uña que se le rompió cuando se echó sobre el sobrino del señor del 41 y se rodó las escaleras); y aunque todo el mundo se ríe de ella cuando la ven salir hacia la iglesia con velo y falda larga, causó muy buena impresión ver que poníamos a “una persona respetuosa y de buenas costumbres”. Por cierto que el portero (en persona y usando todas sus artimañas) intentó seducirla para acabar con su buena fama. Pero ella, que está muy escarmentada por una triste aventura que tuvo con el del 56 (cuando todavía tenía períodos de lucidez en sus crudas), no le permitió que la tocara; luego fue y les contó todo a sus guaruras, que se le voltearon y votaron todos en su contra “por no haberse podido tirar a la vecina más hambrienta de todas”, Yo creo que el portero se enteró de lo que dijeron, porque todos esos guaruras desaparecieron de la noche a la mañana, y sus cuerpos no han sido encontrados (pero a mi me consta que están en la cárcel, acusados de desacato a las altas autoridades). Entones, tuvo que poner sus guaruras nuevos en la planilla; pero como nadie los conocía, nadie votó por ellos.

Total, que llegó el día de las elecciones, y desde muy temprano empezó la votación. El portero se las arregló para meter 3 urnas “embarazadas” (no sabes qué es eso, ¿verdad? Haber venido conmigo) en una de las casillas. Pero los que la cuidaban se dieron cuenta, porque habían empleado plumones negros, y en las casillas sólo había plumones rojos y amarillos, y cancelaron todos esos votos. Al portero le dió chorrillo del coraje; y cuando contaron los votos y salió perdiendo por 3, se le torció la boca. Entonces, pidió que se re-contaran los votos. Y aunque nadie quería, el del 7 pidió que los re-contaran, para evitar rumores de fraude. Y resultó que perdió por 4 votos, porque el del 56 sólo sabía contar hasta el 10.

Hicimos un fiestón. Todo el mundo (menos yo) bebieron hasta cansarse, y el mandilón del 43 ya andaba arrastrando la cobija (literalmente, aunque no era la suya) por la escalera de atrás. El portero se tomó unos anti-ácidos y 2 ó 3 anti-diarreicos y fue a felicitar a su contrincante “por su lucha en favor de la libertad y la democracia”, y le pronosticó grandes éxitos para el futuro (“Seguro llegas a presidente”, le dijo), y le pidió una entrevista para empezar a trabajar por la vecindad.

El muchacho del 7 no tomó nada, dió las gracias al portero, concertaron la cita y se fue a dormir. Su madre le dio un beso (dulce y maternal); y su padre, con lágrimas en los ojos, le dijo que amanecía un mundo nuevo para su pequeña comunidad.

Tenía que contarte todo ésto, porque me dio muchas esperanzas para el futuro. Todas las fuerzas vivas de la vecindad esperamos una vida renovada. Ya verás que sí. Salúdame a tu mamá (en el buen sentido de la palabra).

Te quiere,

         Cocatú

Comentarios


object(WP_Query)#17921 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(13589) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "29-04-2022" ["before"]=> string(10) "27-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(13589) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "29-04-2022" ["before"]=> string(10) "27-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#17976 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17964 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17962 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "29-04-2022" ["before"]=> string(10) "27-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(503) " SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-04-29 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-05-27 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (13589) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2 " ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17999 (24) { ["ID"]=> int(78508) ["post_author"]=> string(3) "180" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-02 10:08:38" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-02 15:08:38" ["post_content"]=> string(4926) "El 2021 fue un año excelente para los fanáticos de The Velvet Underground, ya que se estrenó, en Apple TV+,  el documental que Todd Haynes realizó acerca del grupo neoyorkino. Sin embargo, este 2022 no se queda atrás, ya que el recital Songs for Drella, de Lou Reed y John Cale, ambos miembros fundadores de The Velvet Underground, acaba de llegar a la plataforma de streaming MUBI.  Songs for Drella es un ciclo de canciones compuestas e interpretadas por Lou Reed y John Cale acerca de la vida de Andrew Warhola Jr. (1928-1987), mejor conocido como Andy Warhol, quien fuera uno de los artistas plásticos más reconocidos del siglo XX. El nombre del proyecto fue tomado de uno de los apodos de Warhol, acuñado por Ondine, actor y uno de sus protegidos, al unir los nombres de Drácula y Cenicienta (Cinderella en inglés). En 1989, Reed y Cale interpretaron estas canciones en la Brooklyn Academy of Music y Ed Lachman grabó el acontecimiento. En 1990, las canciones se publicaron en el álbum del mismo nombre y en 2021 la película fue restaurada y llevada a los cines y al streaming El filme es minimalista: sólo encontramos a Lou Reed, guitarra en mano, y a John Cale, al piano y la ocasional viola. Como fondo, se proyectan obras, fotografías o palabras relacionadas con Andy Warhol. No hay nada más: ni bajo, ni batería, ni público. Este es el telón perfecto para las canciones, las cuales ofrecen un viaje personal por la vida del artista plástico, en donde encontraremos a personajes como Billy Name, Valerie Solanas (escritora que disparó e hirió a Warhol en 1968) y personajes de la Factory warholiana, como Edie Sedgwick. Este punto es una de las ventajas y desventajas de Songs for Drella: al abordar pasajes personales de la vida de Warhol, las canciones pueden parecer poco interesantes si uno no es conocedor de la obra del artista y del ambiente neoyorkino de la década de los sesenta y setenta. Sin embargo, todos aquellos seguidores del artista podrán conocer aspectos más personales acerca de él, ya que Lou Reed tomó pasajes de los diarios del mismo Warhol para confeccionar las letras de las composiciones. Por ejemplo, en «A Dream», John Cale narra un sueño de Warhol en el que menciona su resentimiento con el propio Lou Reed (una de las líneas dice “You know I hate Lou/I really do”). También hay menciones a los héroes de Warhol, como Truman Capote (mencionado en “Smalltown”). En ocasiones, Reed ensalza la ética laboral del artista; por ejemplo, cuando canta “The most important thing is work” (en la canción titulada justamente “Work”). En el plano musical, aunque las canciones carecen de sección rítmica, la combinación de la guitarra de Reed y el piano (y en ocasiones, la viola) de Cale produce resultados muy interesantes al oído. Por ejemplo, “Forever Changed” es una de las piezas más rápidas y en la que Reed toca un riff poderoso (y ver cómo lo toca en concierto, casi sin expresión en su rostro, es otra onda) con el piano de Cale como fondo. De hecho, con tan pocos instrumentos presentes, podemos apreciar los talentos de Reed en las seis cuerdas. En ocasiones, el piano es sustituido por viola, como en la final “Hello It's Me”, la despedida del dúo para Warhol. Sin embargo, este estilo musical, por muy bueno que sea, comienza a resultar un poco tedioso después de 15 canciones. Lo positivo es que tanto el álbum como el filme duran poco menos de una hora.  Aunque Songs for Drella es un recital austero, es también un tributo honesto y conmovedor por parte de Reed y Cale para Andy Warhol. Si tiene usted una hora libre, vale la pena adentrarse en la mente de tres de los artistas más importantes del siglo XX. " ["post_title"]=> string(50) "Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol" ["post_excerpt"]=> string(37) "Reseña de “Songs for Drella”. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(49) "songs-for-drella-un-tributo-musical-a-andy-warhol" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-02 10:08:38" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-02 15:08:38" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78508" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17896 (24) { ["ID"]=> int(78883) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-13 08:35:15" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-13 13:35:15" ["post_content"]=> string(4301) "Querida Tora: Fíjate que la señora (Perdón: señorita, porque no se le conoce hombre alguno) va a cumplir 51 años. Y dijo que como sus papás no le hicieron fiesta de 15 años, se la va a hacer ahora ella, porque 51 es lo mismo que 15, pero al revés. Y no sabes la ola de comentarios que la ocurrencia levantó. Pero ella siguió adelante. La fiesta fue el sábado pasado. Para eso, alquiló el patio de la vecindad (al precio que el portero le puso), y lo decoró con flores en todas las columnas y en todas las ventanas, hielo seco en las escaleras. No podían faltar las nubes de humo de hielo seco, entre las que apareció la feliz festejada como en un mundo irreal, de fantasía, en brazos de su chambelán. Fue difícil conseguir el chambelán que la llevara en brazos, porque a los 51 años no se pesa lo que a los 15, y la festejada tuvo que alquilar un muchacho del gimnasio del barrio para que ejecutara la hazaña. Pero no sabes cómo la envidiaron todas las viejas, que pidieron que el chambelán les diera una vueltecita en brazos a cada una. El muchacho se negó rotundamente, con el pretexto de que no podía cometer abusos en una cosa tan delicada que podría resultar en el “aguadamiento” (así lo dijo el pobre, que se ve que no domina el idioma) de los pectorales, y luego iba a parecer señora madre de muchos hijos. Las viejas se enojaron, y entonces propusieron celebrar una carrera entre sus maridos llevándolas en brazos y el del gimnasio con la cincuenta y un añera, que ganó fácilmente este último, y aún se les rió en las barbas. Sirvieron unos cocteles muy raros, que nadie pudo identificar qué contenían, pero que la festejada afirmó que estaban deliciosos. Las señoras sí se los tomaron; pero los señores los tiraron en las macetas, afirmando que sabían a limonada podrida, excepto los del 41 y el del gimnasio, que los encontraron exquisitos. El número fuerte era el vals, naturalmente. Y ahí apareció la festejada, del brazo del chavo fortachón, tambaleándose sobre sus tacones extra-recontra-altos,  dando vueltas y haciendo piruetas con la gracia de un pato reumático. Y por más que el muchacho la alzaba en brazos (Por eso no quería cargar a las otras, porque era exigirle demasiado), la pobre apenas lograba despegarse del suelo. Pero la señorita lo disfrutó en grado sumo; y cuando los invitados rompieron a aplaudir se le llenaron los ojos de lágrimas y no tenía voz ni para agradecer la ovación. Al chavo le pusieron oxígeno un rato, para que se le regularizara la respiración, pero la cosa no pasó de ahí. Luego vino la cena. Ahí sí se lució la festejada porque, como hizo saber públicamente, todo lo había hecho ella con sus manecitas (Ayudada por su mamá y su abuelita, como debe ser); y fuera de que el mole estaba muy empalagoso, lo demás pasaba bastante bien. Entonces sí sirvieron “cubas” y otras bebidas conocidas, y los señores se reconciliaron con la festejada y su familia, a la cual ya habían mandado muy lejos por no servir “chupe” adecuado. El baile siguió hasta las primeras horas del día siguiente. La festejada se tuvo que quitar los tacones, porque no había manera de mantener el equilibrio más de cinco minutos seguidos, y se puso sus chanclas de diario; pero con esas bailó hasta que se descompuso el tocadiscos, que si no… En fin, que todos se divirtieron mucho. Y lo más importante: la festejada salió con novio: un señor recién llegado a la vecindad que quedó deslumbrado con los ciento veintitrés moñitos que cubrían el vestido de la “muchacha”; y cayó redondito, como si fuera trampa para osos. Mucho de ésto lo oí a las comadres el día siguiente, porque me tomé dos cocteles y me quedé dormido sin darme cuenta. Pero todas esas fiestas de 15 años son iguales, y pasan las mismas cosas, así que no me perdí de nada. Te quiere Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 267" ["post_excerpt"]=> string(180) "Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas a Tora, su amada, quien lo espera en una galaxia no muy lejana." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-267" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-13 10:37:47" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-13 15:37:47" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78883" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17999 (24) { ["ID"]=> int(78508) ["post_author"]=> string(3) "180" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-02 10:08:38" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-02 15:08:38" ["post_content"]=> string(4926) "El 2021 fue un año excelente para los fanáticos de The Velvet Underground, ya que se estrenó, en Apple TV+,  el documental que Todd Haynes realizó acerca del grupo neoyorkino. Sin embargo, este 2022 no se queda atrás, ya que el recital Songs for Drella, de Lou Reed y John Cale, ambos miembros fundadores de The Velvet Underground, acaba de llegar a la plataforma de streaming MUBI.  Songs for Drella es un ciclo de canciones compuestas e interpretadas por Lou Reed y John Cale acerca de la vida de Andrew Warhola Jr. (1928-1987), mejor conocido como Andy Warhol, quien fuera uno de los artistas plásticos más reconocidos del siglo XX. El nombre del proyecto fue tomado de uno de los apodos de Warhol, acuñado por Ondine, actor y uno de sus protegidos, al unir los nombres de Drácula y Cenicienta (Cinderella en inglés). En 1989, Reed y Cale interpretaron estas canciones en la Brooklyn Academy of Music y Ed Lachman grabó el acontecimiento. En 1990, las canciones se publicaron en el álbum del mismo nombre y en 2021 la película fue restaurada y llevada a los cines y al streaming El filme es minimalista: sólo encontramos a Lou Reed, guitarra en mano, y a John Cale, al piano y la ocasional viola. Como fondo, se proyectan obras, fotografías o palabras relacionadas con Andy Warhol. No hay nada más: ni bajo, ni batería, ni público. Este es el telón perfecto para las canciones, las cuales ofrecen un viaje personal por la vida del artista plástico, en donde encontraremos a personajes como Billy Name, Valerie Solanas (escritora que disparó e hirió a Warhol en 1968) y personajes de la Factory warholiana, como Edie Sedgwick. Este punto es una de las ventajas y desventajas de Songs for Drella: al abordar pasajes personales de la vida de Warhol, las canciones pueden parecer poco interesantes si uno no es conocedor de la obra del artista y del ambiente neoyorkino de la década de los sesenta y setenta. Sin embargo, todos aquellos seguidores del artista podrán conocer aspectos más personales acerca de él, ya que Lou Reed tomó pasajes de los diarios del mismo Warhol para confeccionar las letras de las composiciones. Por ejemplo, en «A Dream», John Cale narra un sueño de Warhol en el que menciona su resentimiento con el propio Lou Reed (una de las líneas dice “You know I hate Lou/I really do”). También hay menciones a los héroes de Warhol, como Truman Capote (mencionado en “Smalltown”). En ocasiones, Reed ensalza la ética laboral del artista; por ejemplo, cuando canta “The most important thing is work” (en la canción titulada justamente “Work”). En el plano musical, aunque las canciones carecen de sección rítmica, la combinación de la guitarra de Reed y el piano (y en ocasiones, la viola) de Cale produce resultados muy interesantes al oído. Por ejemplo, “Forever Changed” es una de las piezas más rápidas y en la que Reed toca un riff poderoso (y ver cómo lo toca en concierto, casi sin expresión en su rostro, es otra onda) con el piano de Cale como fondo. De hecho, con tan pocos instrumentos presentes, podemos apreciar los talentos de Reed en las seis cuerdas. En ocasiones, el piano es sustituido por viola, como en la final “Hello It's Me”, la despedida del dúo para Warhol. Sin embargo, este estilo musical, por muy bueno que sea, comienza a resultar un poco tedioso después de 15 canciones. Lo positivo es que tanto el álbum como el filme duran poco menos de una hora.  Aunque Songs for Drella es un recital austero, es también un tributo honesto y conmovedor por parte de Reed y Cale para Andy Warhol. Si tiene usted una hora libre, vale la pena adentrarse en la mente de tres de los artistas más importantes del siglo XX. " ["post_title"]=> string(50) "Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol" ["post_excerpt"]=> string(37) "Reseña de “Songs for Drella”. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(49) "songs-for-drella-un-tributo-musical-a-andy-warhol" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-02 10:08:38" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-02 15:08:38" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78508" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(5) ["max_num_pages"]=> float(3) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "6833747b53708a67b0527d7c10a7e3d5" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }
Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Reseña de “Songs for Drella”.

mayo 2, 2022

CARTAS A TORA 267

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas...

mayo 13, 2022




Más de categoría

CARTAS A TORA 268

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

mayo 20, 2022

CARTAS A TORA 267

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

mayo 13, 2022

CARTAS A TORA 266

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le...

mayo 6, 2022
Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Reseña de “Songs for Drella”.

mayo 2, 2022