CARTAS A TORA 227

Querida Tora1: El muchacho del 43 se hizo novio de una de las del 37, una muchacha muy bonita y (aparentemente) muy seria. A toda la vecindad le cayó bien el noviazgo y muchas de las chavas...

4 de junio, 2021

Querida Tora1:

El muchacho del 43 se hizo novio de una de las del 37, una muchacha muy bonita y (aparentemente) muy seria. A toda la vecindad le cayó bien el noviazgo y muchas de las chavas hasta los veían con envidia. El muchacho es serio, estudioso y trabajador. Te preguntarás: ¿qué más podía pedir ella? Pues ahora verás.

Un día, después de platicar los dos un buen rato, el chavo ya se iba a su vivienda, pero se detuvo a hablar con el del 4, que es muy amigo suyo, y se entretuvo un rato. Entonces, fíjate que llegó uno de los niños del 42 a decirle que su novia se estaba besuqueando con  uno de los ninis de la azotea. “¿Dónde?”, preguntó él, más incrédulo que enojado. “En la segunda escalera”, le contestó el niño.

Y allá va el muchacho a la segunda escalera, con  cara de pocos amigos (que no es cierto, porque tiene muchos). Lo siguió el niño con todos sus cuates, que son bastantes.  Al ver a tanta gente en movimiento, se les unieron todas las viejas que estaban en el patio, así que a la segunda escalera llegó algo así como una manifestación de obreros descontentos con sus sueldos.

Y, efectivamente, la chava se estaba besuqueando con  el nini más sucio y más peludo de todos. En cuanto vio llegar al novio, la chava empujó al otro y le dijo que no fuera mandado, que ella era una mujer leal y honrada. Pero nadie le creyó porque ya habían visto que la forma en que se besaban y no tenía nada de forzado. El nini lo único que hizo fue reírse, enseñando sus dientes amarillos y cariados.

Los vecinos los observaban en suspenso, esperando la decisión del chavo del 43, que tardaba en producirse. Ya algunos empezaban a decir  “Mátala”, “Escúpela” y otras lindezas por el estilo, y el del 54 empujaba al chavo para provocar la pelea. ¿Pero qué crees que hizo el muchacho? Se sentó en la escalera, puso a la infiel acostada sobre sus rodillas, le levantó la falda (ante el horror de propios y extraños) y le dio una paliza como no le habían dado desde que era una bebita salvaje e indómita. Ella lloraba y juraba que el nini la había sorprendido, que había abusado de su fuerza bruta (yo creo que eso es mentira porque el pobre está más flaco que un palo de escoba) y que ella solo lo quería a él. Al chavo no le importó, y siguió tundiéndola, hasta que la dejó en la imposibilidad absoluta de sentarse en tres días, por lo menos. Ella se fue corriendo (con dificultades, porque todo le dolía), y él agradeció a la concurrencia su apoyo en un trance tan difícil. Pero entonces, ¿qué crees que pasó? Que el nini se adelantó, enseñando los dientes y hasta las anginas, a decirle que era un cobarde, que pegarle a una mujer era un acto vergonzoso, y que por qué no se enfrentaba a él. El chavo ni corto ni perezoso, le dijo que tenía que castigar a la pérfida delante de todos, para que luego no dijera que él la había abandonado sin motivo, pero que no le tenía miedo. Y le dio un puñetazo que no le causó lesiones permanentes porque cayó en blandito (en la panza del gordo del 26, para ser más preciso).

Total, que el chavo se convirtió en el ídolo de los muchachos de la vecindad, y el nini tuvo que irse, porque cada vez que aparecía en el patio lo abucheaban y lo apedreaban. A la muchacha no, porque su madre y su padre son muy atravesados, y nadie quería tener una “plática” con ellos. Pero se hizo de muy mala fama. ¿Y crees que le sigue llorando al chavo del 42? No hay duda que hay gente a la que le gusta la mala vida, y que nunca aprende. Ten por seguro que en la vecindad no va a conseguir otro novio, y tendrá que emigrar a otras latitudes, a menos que quiera quedarse para vestir santos (o para desvestir ninis, que no sé qué cosa sea peor).

Saca tus conclusiones de esta historia que te acabo de contar que, aunque sencilla, me parece muy ilustrativa.

Te quiere:

Cocatú

 1Contexto: Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora, quien lo espera en su planeta natal, sus impresiones sobre lo que ve en ese lugar. Su correspondencia tiene algo de crítica social y toques de humor.

Comentarios


object(WP_Query)#17945 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(66274) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "03-06-2022" ["before"]=> string(10) "01-07-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(66274) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "03-06-2022" ["before"]=> string(10) "01-07-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#18048 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17938 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17935 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "03-06-2022" ["before"]=> string(10) "01-07-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(503) " SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-06-03 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-07-01 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (66274) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2 " ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17971 (24) { ["ID"]=> int(79550) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-06-03 09:27:14" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-06-03 14:27:14" ["post_content"]=> string(4469) "Querida Tora: ¿Te he hablado alguna vez de la señora del 43? Creo que no. Es una señora tranquila, que no se mete con nadie. Pero yo no sé por qué, se peleó con  la del 37. Yo creo que fue culpa de la del 37, que es de armas tomar, pero no me consta. El caso es que la del 37 hizo un entripado que no se le pasaba. Y lo que se le ocurrió fue darle a su hijo mayor un sobre con unos polvitos de una substancia que se llama “pica pica” (Ya te imaginarás qué es lo que hace); le dijo que se pusiera en lo alto de la escalera, y que cada vez que viera pasar a la del 43 le echara un poco de ese polvo. Al escuincle, que es la piel del diablo, le faltó tiempo para irse a colocar en el puesto de ataque; y obedeció a su madre en todo lo que le dijo. La pobre señora del 43 tuvo un rato muy malo; pero se le pasó el efecto del polvo, y pudo reanudar su vida. Pero al chamaco del 37 le pareció poca la diversión, y ya andaba pensando a quién le echaba el “pica pica”; y estaba en el patio, caminando distraído, cuando llegó el portero y le estorbó el paso. Y el portero, tan atento como siempre, le dio un coscorrón y le dijo que se fuera a papar moscas a otro lado. En vez de enojarse, el chavo se alegró, porque ya tenía una víctima. Pero le pareció poco echarle el polvo desde lo alto de la escalera “porque se desperdiciaba mucho”. Entonces buscó a su compinche, el del 62, que es igual o peor que él, y le pidió que fuera a distraer al portero. Ni tardo ni perezoso, el del 62 fue a preguntarle al portero una sarta de tonterías, que lo tuvieron entretenido varios minutos. Y el del 37 aprovechó para colarse en su recámara y rociar todos los calzoncillos que encontró con el mentado “pica pica”. Tuvieron que esperar a que el portero se cambiara de ropa para ver el efeto que le hacía, pero la espera tuvo su recompensa cuando lo vieron  retorcerse y rascarse como si un ejército de pulgas lo atacara. La cosa se puso tan mal, que los guaruras tuvieron  que abandonar sus puestos de vigilancia para ir a rascarlo; y emplearon diferentes objetos para ello, pues el ardor no cedía. Entonces, el portero fue a ver a la enfermera. La mujer, al ver lo enrojecido que estaba, le dijo que se pusiera clara de huevo y que se bañara. Pero el portero se ofendió, porque le estaba diciendo sucio; y dijo que de bañarse nada, que le diera alguna píldora para aplacar el picor. La enfermera le dio una aspirina, aunque le dijo que era una “hormona contra la urticaria” de última generación. Con la clara de huevo, el ardor disminuyó un poco; pero al día siguiente le volvió con más ímpetu. Ya desesperado, el portero fue a ver a doña Sura; y le dijo que aunque no creía en sus poderes, le diera algún mejunje para aliviarse. Doña Sura lo estudió detenidamente; y al fin  le dijo que el único remedio para su problema era darse un baño largo con agua lo más caliente posible y que se rascara con un buen estropajo. El portero, indignado, se fue sin pagarle y se encerró en la portería a darse contra las paredes, a ver si el dolor superaba al picor y poder olvidarse de éste. Pero era al contrario, porque al golpear la piel enrojecida el dolor era más intenso. Por fin, y a pesar de todos sus miedos, se bañó. Se acostó inmediatamente y se tapó todo lo que pudo, “no se fuera a resfriar”. Pero soportó el castigo, y hasta se creyó aliviado. Pero cuando se volvió a vestir, la comezón se reanudó. Entonces, con todo el dolor de su corazón (y de su bolsillo) mandó que quemaran toda su ropa, y se compró otra nueva (pura ropa de marca, a ver si esa no lo rozaba). Con  eso ya pudo vivir como lo hacía normalmente. Pero decidió que, a partir de ese día, se iba a bañar por lo menos, por lo menos, cada quince días. El chamaco del 37 y su compinche ya se habían aburrido del “pica pica”, porque a todos les hacía lo mismo, y ya estaban viendo qué inventaban para entretenerse, por lo que lo dejaron en paz. ¿Qué te parece? Te quiere Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 269" ["post_excerpt"]=> string(180) "Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas a Tora, su amada, quien lo espera en una galaxia no muy lejana." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-269" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-06-03 09:27:14" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-06-03 14:27:14" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=79550" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17874 (24) { ["ID"]=> int(80158) ["post_author"]=> string(2) "42" ["post_date"]=> string(19) "2022-06-22 11:08:52" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-06-22 16:08:52" ["post_content"]=> string(4342) "El Profesor Wilkins, en mis tiempos en la facultad de filosofía y letras, por ahí del año de 1994, cayó en el alcoholismo. El motivo aparente fue un experimento fallido: la organización, con cinco alumnos entre los que me incluyo, de formar una mesa de análisis, no de asuntos de la actualidad de entonces, sino de poco más de dos décadas en el pasado. Su finalidad era de analizar y discutir temas acaecidos en el sexenio echeverrista e influir en los hechos ya acontecidos. Por una extraña razón pensaba que haciendo una muy dura crítica, que grabábamos en el estudio de su casa con una moderna cámara de mini videocasetes podíamos incluso cambiar la Historia. Esto, afirmaba él, a razón de que en aquellos años la censura existía y era férrea por parte de la Secretaría de Gobernación.  Con material hemerográfico e información ya desclasificada del Archivo General de la Nación, hacíamos unas críticas muy duras al régimen, implacable diría yo. Mas para desasosiego del Profesor, al acudir a la hemeroteca y a los libelos escritos sobre la coyuntura política de esos tiempos, nada en lo absoluto cambiaba, a pesar de nuestras enérgicas denuncias, sesudas sugerencias y previsión de escenarios potencialmente negativos para el país en el programa video grabado. La guerra sucia en la Costa Grande de Guerrero, las desapariciones forzadas de campesinos y estudiantes y los "accidentes" (así, entrecomillado) de relevantes personajes ligados a la política, el empresariado y liderazgos sociales de entonces, todo eso continuaba asentado en las hemerotecas y las obras escritas dentro del periodo 1970-1976. No cambiaba siquiera en una coma.  Experimento osado y fallido, rotundo y lapidario fracaso consideraba en su trayectoria, el Profesor cayó entonces en una espiral de ausentismo en la Universidad y en su casa. Siendo un muy moderado bebedor social antes, ahora se encontraba entregado a una penosa vida etílica, motivada por el experimento que, decía, convertiría en tesis doctoral. Nada podía sacar al Profesor de la espiral descendente en un agujero tan oscuro como profundo, hasta que me apersoné en una sucia cantina del centro, a eso de marzo de 1995, donde un compañero me aseguró haberlo visto. Así que hasta ahí llegué, lo convencí de llevarlo a mi casa, barbudo y con un traje que se adivinaba con semanas de no cambiar en su vestimenta, ya ahí le mostré una serie de programas de televisión dedicados al análisis y debate político que tenía yo grabados en formato VHS (en años de mucho menos censura oficial ya). Todo lo que ahí se pronosticaba y aún reflejaba los anhelos de la inmensa mayoría de los Ciudadanos no había logrado nada positivo, aun habiéndose grabado y transmitido a millones de personas, todos con días, semanas o meses de anticipación y nada habían todos ellos logrado impedir. Tanto los asesinatos políticos que habían cimbrado a México, la monumental corrupción ya hecha pública y la consecuente crisis económica y financiera que siguió a todos esos acontecimientos trágicos, estaban ahí como una muestra fehaciente de que la tesis doctoral, a realizar multidisciplinariamente en conjunto con dos doctores en física cuántica carecía de un rumbo lo mínimamente viable.  Como el Profesor no podía darse el lujo de perder su casa por el alza bestial en los créditos hipotecarios, era imperativo volver a desempeñar su trabajo de forma impecable, y no sólo eso, buscar más horas para dar sus clases en otros turnos, carreras y universidades. Esto último y el constatar y dejar muy en claro que ni las mesas de análisis de ese entonces, hechas antes de los infortunados acontecimientos, carecían de poder alguno para cambiar para bien ni un ápice la difícil realidad por más que hubiese estado elaborado con una metodología pulcra y un profesionalismo y preparación académica sin par. El Profesor Wilkins, al día de hoy, casi tres décadas después de lo aquí narrado, complementa sus actividades académicas con un trabajo fijo en un programa dedicado al análisis y debate políticos, en una importante cadena de emisoras de radio a nivel nacional." ["post_title"]=> string(17) "Mesa de análisis" ["post_excerpt"]=> string(111) "Ginés Sánchez nos ofrece un cuento que combina teoría cuántica, teoría política e Historia de México. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(16) "mesa-de-analisis" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-06-22 11:08:52" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-06-22 16:08:52" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=80158" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17971 (24) { ["ID"]=> int(79550) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-06-03 09:27:14" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-06-03 14:27:14" ["post_content"]=> string(4469) "Querida Tora: ¿Te he hablado alguna vez de la señora del 43? Creo que no. Es una señora tranquila, que no se mete con nadie. Pero yo no sé por qué, se peleó con  la del 37. Yo creo que fue culpa de la del 37, que es de armas tomar, pero no me consta. El caso es que la del 37 hizo un entripado que no se le pasaba. Y lo que se le ocurrió fue darle a su hijo mayor un sobre con unos polvitos de una substancia que se llama “pica pica” (Ya te imaginarás qué es lo que hace); le dijo que se pusiera en lo alto de la escalera, y que cada vez que viera pasar a la del 43 le echara un poco de ese polvo. Al escuincle, que es la piel del diablo, le faltó tiempo para irse a colocar en el puesto de ataque; y obedeció a su madre en todo lo que le dijo. La pobre señora del 43 tuvo un rato muy malo; pero se le pasó el efecto del polvo, y pudo reanudar su vida. Pero al chamaco del 37 le pareció poca la diversión, y ya andaba pensando a quién le echaba el “pica pica”; y estaba en el patio, caminando distraído, cuando llegó el portero y le estorbó el paso. Y el portero, tan atento como siempre, le dio un coscorrón y le dijo que se fuera a papar moscas a otro lado. En vez de enojarse, el chavo se alegró, porque ya tenía una víctima. Pero le pareció poco echarle el polvo desde lo alto de la escalera “porque se desperdiciaba mucho”. Entonces buscó a su compinche, el del 62, que es igual o peor que él, y le pidió que fuera a distraer al portero. Ni tardo ni perezoso, el del 62 fue a preguntarle al portero una sarta de tonterías, que lo tuvieron entretenido varios minutos. Y el del 37 aprovechó para colarse en su recámara y rociar todos los calzoncillos que encontró con el mentado “pica pica”. Tuvieron que esperar a que el portero se cambiara de ropa para ver el efeto que le hacía, pero la espera tuvo su recompensa cuando lo vieron  retorcerse y rascarse como si un ejército de pulgas lo atacara. La cosa se puso tan mal, que los guaruras tuvieron  que abandonar sus puestos de vigilancia para ir a rascarlo; y emplearon diferentes objetos para ello, pues el ardor no cedía. Entonces, el portero fue a ver a la enfermera. La mujer, al ver lo enrojecido que estaba, le dijo que se pusiera clara de huevo y que se bañara. Pero el portero se ofendió, porque le estaba diciendo sucio; y dijo que de bañarse nada, que le diera alguna píldora para aplacar el picor. La enfermera le dio una aspirina, aunque le dijo que era una “hormona contra la urticaria” de última generación. Con la clara de huevo, el ardor disminuyó un poco; pero al día siguiente le volvió con más ímpetu. Ya desesperado, el portero fue a ver a doña Sura; y le dijo que aunque no creía en sus poderes, le diera algún mejunje para aliviarse. Doña Sura lo estudió detenidamente; y al fin  le dijo que el único remedio para su problema era darse un baño largo con agua lo más caliente posible y que se rascara con un buen estropajo. El portero, indignado, se fue sin pagarle y se encerró en la portería a darse contra las paredes, a ver si el dolor superaba al picor y poder olvidarse de éste. Pero era al contrario, porque al golpear la piel enrojecida el dolor era más intenso. Por fin, y a pesar de todos sus miedos, se bañó. Se acostó inmediatamente y se tapó todo lo que pudo, “no se fuera a resfriar”. Pero soportó el castigo, y hasta se creyó aliviado. Pero cuando se volvió a vestir, la comezón se reanudó. Entonces, con todo el dolor de su corazón (y de su bolsillo) mandó que quemaran toda su ropa, y se compró otra nueva (pura ropa de marca, a ver si esa no lo rozaba). Con  eso ya pudo vivir como lo hacía normalmente. Pero decidió que, a partir de ese día, se iba a bañar por lo menos, por lo menos, cada quince días. El chamaco del 37 y su compinche ya se habían aburrido del “pica pica”, porque a todos les hacía lo mismo, y ya estaban viendo qué inventaban para entretenerse, por lo que lo dejaron en paz. ¿Qué te parece? Te quiere Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 269" ["post_excerpt"]=> string(180) "Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas a Tora, su amada, quien lo espera en una galaxia no muy lejana." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-269" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-06-03 09:27:14" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-06-03 14:27:14" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=79550" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(9) ["max_num_pages"]=> float(5) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "35f4baf9aa61607436f563f9e8fd4cbe" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

CARTAS A TORA 269

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas...

junio 3, 2022

Mesa de análisis

Ginés Sánchez nos ofrece un cuento que combina teoría cuántica, teoría política e Historia de México.

junio 22, 2022




Más de categoría

CARTAS A TORA 272

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

junio 27, 2022

Mesa de análisis

Ginés Sánchez nos ofrece un cuento que combina teoría cuántica, teoría política e Historia de México.

junio 22, 2022

Una breve charla con Alejandra Junco Lavín, autora de La última oveja del Ángel Exterminador

No voy a mentirles: la pandemia que inició en 2020 estuvo llena de momentos dolorosos; sin embargo, también tuvo...

junio 17, 2022

CARTAS A TORA 271

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

junio 17, 2022