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¿Ahorrar lo que sobra? Nunca va a pasar

Miércoles, 12 de Septiembre 2018 - 15:00

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María José Codesal

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Cualquier clase economía, por más sencilla que sea, enseña supuestos, enseña sobre modelos y no sobre la realidad. Pero, en lugar de mantener su lugar de “supuestos” o modelos, se convierten en verdades absolutas.

El problema es que, como toda buena ciencia social, solo se puede estudiar la historia y difícilmente puede estudiarse y medirse en tiempo real. Porque es tremendamente complejo.  Mucho menos, y realmente tonto, intentar predecir el futuro. 

Y con ello, me estoy dando un balazo en el pie, pues muchas veces le recomiendo a las personas que inviertan su dinero. Lo que implica riesgos, a veces altos, a veces no tanto, pero riesgos, a fin de cuentas, porque no se puede predecir qué es lo que pasará en el futuro.

Hoy hablaremos de inversión, pero solo de refilón. (Salió un verso sin hacer esfuerzo) Hoy lo que les quiero compartir es una reflexión sobre uno de los supuestos (casi ley) que se maneja en economía y es el supuesto:

Ingreso-Gasto=Ahorro

Esta ecuación está perfecta cuando hablamos de economía y sobre todo para las finanzas públicas. Y tiene lógica, claro que lo que te sobra de tu sueldo, que no gastaste, se puede convertir en ahorro.

La ecuación está perfecta, así como está, la cosa es que produce un tipo de mentalidad que más bien nos estorba para mejorar nuestras finanzas personales. Esta ecuación nos limita para ahorrar. Nos obliga a pensar que si no ingresamos más de lo que gastamos no podemos ahorrar.  Por lo tanto, imposible ahorrar. Es casi cierto.

Pero si optamos por utilizar esta otra ecuación:

Ingresos-Ahorro = Gasto

Podríamos modificar sustancialmente nuestra forma de pensar y definitivamente mejorar nuestra cartera.  Pensar que de todo el esfuerzo de mi trabajo separo primero mi parte para el futuro (entiéndase ahorro e inversión) es lo mejor que puedo hacer para aprovechar mis recursos. Y obviamente gastar lo que me sobra.

Pagarme a mí primero es lo mejor que puedo hacer por mí y por los míos para el futuro.

Cada vez veo con más coraje cómo la gente vive para mantener a los bancos decidiendo entregar cantidades horribles de intereses cuando podrían ser ellos quienes cobraran ese dinero en lugar de pagarlo.

Si consideramos que una parte de tu ingreso necesitas pagártelo a ti mismo, tu mentalidad inmediatamente cambia por una más enfocada en que tú estés bien hoy y también cuando ya no quieras trabajar. De esta forma te parecerá mucho más atractiva la idea de ahorrar que la de gastar. Podrás ahorrar sin mayor dificultad.

Ahora, tal vez estés pensando que, si apenas te alcanza, cómo vas a ahorrar. Yo entiendo que eso pasa y que a veces los sueldos son terriblemente bajos, ni hablar del salario mínimo.  Pero mi experiencia, y no quiero ser grosera, es que cuando la gente no ahorra es porque sus finanzas están desordenadas. No saben cuánto gastan, no reconocen fugas, no tienen claro cómo es que tienen tanta deuda. Todas las personas con las que he trabajado han encontrado que sí se pueden ahorrar, y que con poca cantidad, también pueden invertir y ganar dinero por prestar su dinero. Es cosa de hacer números.

Cuando la gente me dice que no tiene para ahorrar lo cuestiono fuertemente porque ahorrar no implica separar la mitad de tu sueldo, ni siquiera el 10% sugerido. Ahorrar significa que puedo poner una parte de mi ingreso para un propósito posterior. Y de ahí mi pregunta: ¿no te “sobra” ni un peso?  Si pusieras un peso aparte cada día, en un año tendrías 365 pesos. Yo sé que es mínimo, pero ¿de verdad no se puede?

Ahorrar es una decisión. Invertir requiere conocimiento. Ahorrar no. Ahorrar requiere decisión. Y no hay excepción, todos lo podemos hacer.

Lo siguiente es aprender a invertir. El dinero (por la inflación) pierde valor en el tiempo, por eso, por lo menos hay que ponerlo en algún lugar que nos pague dinero por tenerlo con ellos y que no pierda tanto valor para cuando lo queramos usar. Eso es invertir en su forma más básica.

Para ello existen los cetes y otros instrumentos sencillos. Como decía antes, toda inversión es un riesgo. Hay que aprender qué perfil de inversor tienes para tomar las decisiones que más te convengan.

Y considerar que el ahorro obligatorio que vamos a tener con nuestras afores no son muy halagadores, así que algo tenemos que hacer aparte. Por nuestro bien. A todos los demás les vale. A ti no debería valerte gorro tu futuro. Y mientras más pronto empieces mejor.

¿Has pensado en aprender a invertir? ¿Quieres ahorrar, pero no sabes ni cómo empezar? Recuerda que podemos continuar esta conversación por las redes sociales.

No dudes en consultarme tus dudas, en enviarme preguntas a mi correo o a través de Twitter en @MarijoCodesal. Estoy siempre dispuesta a platicar y acompañarte en la toma de decisiones y acciones para mejorar la relación con tu dinero y hacerlo crecer.

Si te interesa prepararte más escríbeme un correo y trabajemos juntos.

Y no te pierdas de aprender un poquito más cada 15 días en Ruiz Healy Times.

¡A saber más! Que nadie se beneficia de esto más que tú. 

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Número 22 - Octubre 2018
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