Las Meditaciones de Marco Aurelio

En su imprescindible texto, Marco Aurelio reflexiona acerca de lo efímero del tiempo, de la importancia de la justicia, de lo inevitable de la muerte o de la importancia de la armonía entre la acción y la...

7 de noviembre, 2025

En su imprescindible texto, Marco Aurelio reflexiona acerca de lo efímero del tiempo, de la importancia de la justicia, de lo inevitable de la muerte o de la importancia de la armonía entre la acción y la naturaleza de nuestra alma. A lo largo de sus doce libros se nos ofrecen perlas de sabiduría que casi dos milenios después de redactadas, conservan la misma vigencia.  

Marco Aurelio fue emperador romano entre los años 161 y 180 d.C. Se trató de una época profundamente marcada por conflictos militares y pugnas internas dentro del imperio. Sin embargo, por encima de los desafíos que implica gobernar un imperio de semejantes dimensiones, cultivó la filosofía como una de sus actividades principales.

De hecho, se le conoce como uno de los principales filósofos estoicos, una escuela de pensamiento que defendía la aceptación irrestricta de los eventos externos con serenidad, anteponiendo el control de los impulsos y el uso de la razón, a las reacciones intempestivas y violentas.  

Precisamente dentro de este marco de pensamiento es que nace su famoso texto Meditaciones (1). Consiste en una serie de pensamientos y máximas breves, organizadas en 12 libros, y donde trasmina sus convicciones estoicas al hablar de dilemas cotidianos, lo mismo que los desafíos que implicaba su posición como gobernante.

Una de sus características más emblemáticas es que no se trata de un texto que haya sido pensado para su publicación, sino que se trató de la introspección genuina de Marco Aurelio, que usó para guiarse a sí mismo tanto como persona que como emperador. Se trata de una obra intimista pero de gran poder filosófico que nos muestra que si bien los tiempos y las circunstancias externas cambian, somos los mismos seres humanos conflictuados, temerosos, pero llenos de ambición y sueños que los que habitaron los tiempos remotos de nuestra historia.

Mis sentencias favoritas son aquellas en las que Marco Aurelio reflexiona acerca del tiempo y la muerte, y la necesidad de asumirla como parte ineludible del proceso natural de la existencia. Aquí un par de ejemplos:

“¿Qué es la muerte? Que, si se la mira aisladamente y se abstraen, por análisis de los conceptos, los fantasmas que la imaginación abulta, no se verá en ella más que un efecto de la naturaleza. Ahora bien: es evidentemente pueril temer los efectos de la naturaleza. Y no sólo la muerte es efecto de la naturaleza, sino aún conveniencia de la misma. ¿Cómo se une el hombre con Dios y por qué parte de sí mismo, y, sobretodo, como está dispuesta esta parte del hombre?” (2). 

“Conviene tener siempre en la mente estas dos cosas: la una, que todo, desde una eternidad, se presenta con un mismo semblante y gira en la misma órbita, de modo que poco importa contemplar el mismo espectáculo cien o doscientos años, o un tiempo ilimitado; la otra, que el anciano y el que muere prematuramente experimentan la misma pérdida, puesto que sólo se nos priva del presente, que es lo único que poseemos, visto que no se puede perder lo que no se posee” (3).

Y cierro con una reflexión más, que habla acerca de sus dudas sobre la inmortalidad del alma:

“Si las almas sobreviven al cuerpo, ¿cómo puede desde la eternidad contenerlas el aire? ¿Y cómo puede la tierra contener los cuerpos de los que se inhumaron después de tantos siglos? Así como aquí abajo los cuerpos, después de haber subsistido por algún tiempo, se transforman y se disuelven para dejar sitio a otros cadáveres, del mismo modo las almas traspasadas a la región del aire, después de haber permanecido en ella por algún tiempo, se transforman, se disipan y se abrazan en la razón generatriz universal, que las recibe de nuevo, y de esta manera dejan sitio a las otras almas que van a establecerse en sus parajes” (4).

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(1) Marco Aurelio, Meditaciones, Segunda Edición, Novena Reimpresión, México, Taurus – Penguin Random House, 2025, Págs. 172

(2)  Íbidem, Pág. 22

(3) Ídem

(4) Íbidem, Pág. 41

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Juan Carlos Aldir
Juan Carlos Aldir Licenciado en Filosofía y maestro en Filosofía y crítica de la cultura por la Universidad Intercontinental. Cursó un posgrado en Psicología, en la Escuela de Psicología Transpersonal Integral y el diplomado en Creación Literaria que imparte la Escuela de Escritores de México, SOGEM. Desde muy joven ha participado en diversos talleres literarios y colaborado en diversas publicaciones. En el año 2013 apareció su primera novela, Asesino de muertos, bajo el sello Punto de Lectura. En 2019 Editorial Planeta publicó su segunda novela: Donde empieza la noche. Web: www.juancarlosaldir.com Instagram: jcaldir Twitter: @jcaldir Facebook: Juan Carlos Aldir

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