Una probadita de su propio chocolate

En todo el país, la violencia, el robo y demás amenazas están acechándonos de manera constante.

10 de octubre, 2022

Mientras que las autoridades se esmeran en ocultar todo, en decir que todo está bien y que vamos bien, la realidad les golpea a la cara y solo le demuestran al pueblo, a la ciudadanía que estamos solos ante la delincuencia común y especializada como lo son los narcos. Pero no solo ante ellos, sino que estamos en estado de infección ante las autoridades que al quererlo esconder todo, ejercen la más forma sutil de corrupción, porque el no hacer ejercer la ley o voltear hacia otro lado hace que las autoridades sean cómplices.

En todo el país, la violencia, el robo y demás amenazas están acechándote de manera constante. Esperando el momento en el que tú o tu familia se distraigan y les asesten el golpe que desgraciadamente vamos pagando día con día.

Ustedes podrán decir “solo son cosas y dinero lo que roban… después se reponen” pero no, nunca recuperas lo que te soben en un asalto o un robo. Así como están las cosas en materia de economía, carestía e inflación galopantes, reponerse de un golpe es difícil, te va a llevar mucho tiempo y si a esta afrenta le sumas daños físicos la situación se complica, pero el daño moral se grande y permanente, porque la reacción humana es culparse por no haber visto lo que se venía, preguntándose ¿y si hubiera hecho esto o aquello? 

En la segunda semana de septiembre, fui víctima de un robo de una bomba hidráulica. Nada sirvió. No sirvió que estuviera cerrado el portón, ni que estuviera la bomba sujeta a dos cadenas aceradas con fuertes candados cuadrados. No sirvió nada. No sirvió que dos guardias de dos vecinos estuvieran cuidando a sus patrones: nadie vio nada, nadie supo.

Así en todo lo que está a una cuadra o dos, alrededor del Parque Bicentenario en Tapachula, lugar donde miles de migrantes extranjeros duermen y viven en su paso por Tapachula, pero no solo duran así un día o una semana, sino que algunos pasan meses ahí.

Los extranjeros más perniciosos son los salvadoreños y hondureños, sujetos que una y otra vez son detenidos por entrar a las casas y negocios de esta zona y roban lo que encuentren.

Para la ciudadanía de todo el país no es comprensible cómo las autoridades al saber en las “mesas de seguridad” que están robando en tal o cual zona todo lo relacionado con metales, porque o van y hacen una labor de espionaje para ver el camino que llevan los artículos robados y hacer una redada en contra de los compradores (recicladores) de metales. La policía ya sabe quiénes son. ¿Por qué no los detienen? ¿Por qué las autoridades judiciales no piden los máximos castigos a los delincuentes?

Desgraciadamente no es así y te tienes que aguantar. Pero si te defiendes, malo. Tal y como pasó en Tuxtla Gutiérrez este fin de semana pasado, cuando un perro Pitbull defendió a sus amos y su territorio y le arrancó el brazo a un ladrón que se había metido al domicilio de esa familia y de ese perro. Ahora los familiares del ladrón quieren en venganza que maten al perro y demandarán a la familia por daños. Lea usted aquí el suceso: https://www.facebook.com/search/top?q=alerta%20copoya

¿Válgame Dios? Se pregunta la gente. Ahora en este mundo donde los delincuentes tienen más derechos que la víctima y las autoridades quieren minimizar los efectos de la delincuencia, los ciudadanos tenemos que aguantarnos. Ahora la vida de un perro y la familia dueña del can corren peligro porque los familiares del delincuente y los de su banda buscarán venganza. Ahora falta ver cómo las autoridades judiciales Chiapanecas reaccionan, si a favor de las víctimas o a favor del delincuente. Por el momento, todo apunta que estarán actuando a favor del delincuente porque quieren ir contra el perro.

Esto ha hecho que la Vox Populi Tuxtleca levante la voz a favor del perro, para que se le mantenga vivo y feliz en su casa.

Tanta suerte no tuvo el malogrado Diputado Federal Fernández Noroña, ya que denunció que entraron a robar a su casa y que solamente le intervinieron su recamara. ¿De qué se queja? ¿Por qué no ha legislado a favor de una verdadera lucha contra el crimen? ¿Por qué no ha criticado los “abrazos y no balazos”? Él sí podrá recuperar lo robado y el dinero en efectivo que dicen que le robaron porque su dieta como legislador federal, según una declaración anual al final del 2021, reportó ingresos anuales de un millón 898 mil 447 pesos, de los cuales el 40% son ingresos extra a su función en el congreso.

Nada mal, ¿verdad?, por eso le vale gorro la situación de violencia y daños que vivimos todos los mexicanos. Pero con ese silencio con el que vive, se ha vuelto cómplice de los mismos que le entraron a robar a su recamara… Que le dieron una probadita de su propio chocolate.

¿A ti quién te repone lo robado? ¿Quién tiene la responsabilidad de reponer lo robado? De momento, solo queda aguantarse y si defendiste en el momento, ¿defenderte después de las autoridades que defenderán al delincuente y como se comenta en la Vox Populi “Hay que pensar de vez en cuando como delincuente para poderte defender de uno?”.

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En los primeros tres meses de este año, de los aproximadamente 56 millones de personas con un empleo regulado en México, un 47,1% trabajó entre 1.785 y 2.124 horas anuales, según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO)” 1 . Cabe mencionar que, dentro de la OCDE se encuentran países como Reino Unido, Alemania y Japón. Y, a tantas horas laboradas, ¿realmente impacta en la productividad? En realidad… no. Contrario a la lógica común, “México es uno de los países donde se trabajan más horas, pero la productividad es baja” 2 . Además, en los últimos años no hemos mejorado este factor: “En 2020, la Productividad Total de los Factores registró un descenso de 3.69 por ciento con respecto a 2019. En lo que va de este gobierno, entre 2019-2020, la productividad ha decrecido 2.2 por ciento en promedio” 3 . 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Nos dicen en las empresas “hay que hacerse responsable de nuestros actos” pero el patrón siempre puede echar la culpa al subordinado. Y, tristemente, se acepta como “lo normal”. Al final del día, “así es la realidad aquí y en cualquier empresa”. Mi pregunta es: ¿hasta cuándo lo vamos a permitir? Si existen jefes que se comportan como capataces es porque la gente lo tolera y acepta. Para llegar a cambiar esta realidad hemos de entender que el auténtico líder no es la arrogancia encarnada, sino una persona de virtud y humildad. No se trata de estilos de ejecución, sino de carácter. Es aquella persona que acepta las críticas y busca dirigir con el ejemplo. Quien no teme los conflictos por amor ciego a números y cifras, sino que integra las dificultades para promover el crecimiento, ya que “los conflictos nos permiten conocer y apreciar las diferencias: a partir de aquí podemos aprender, crecer, cooperar con objetivos comunes”5. La otra realidad que promueve el mito del “buen trabajador” se centra en la concepción misma de cómo apreciamos a los trabajadores y la labor cotidiana. Dentro del sistema somos vistos como un bien, un asset o commodity de las organizaciones. Como lo llegó a comprender Herbert Marcuse, nos impregnan de necesidades falsas que perpetúan el mito de la productividad. De esta manera, nos creemos el cuento de que, mientras más crezcamos y demos horas de nuestra vida, más libres somos y, en realidad, más serviles nos volvemos al sistema: “La productividad más alta del trabajo puede utilizarse para la perpetuación del trabajo, la industrialización más efectiva puede servir para la restricción y la manipulación de las necesidades. Al llegar a este punto, la dominación –disfrazada de opulencia y libertad– se extiende a todas las esferas de la existencia pública y privada, integra toda oposición auténtica, absorbe todas las alternativas”6. Es decir, que mientras más permitamos el abuso de tiempo –horas extras, fatiga extrema, burn out como indicador de que “somos buenos trabajadores”–, más fortalecemos el sistema de pequeños abusos laborales constantes. Curiosamente, la palabra “trabajo” tiene un peculiar origen. El lingüista Joan Corominas7 explicó que etimológicamente proviene del latín tripaliare, que significa “torturar”. Si bien, tener un trabajo no se equipara con padecer martirios extremos, sí conserva cierta semántica de angustia, suplicio, estrés, obligación y frustración.  A modo de conclusión, tanto sector público y privado son esenciales para cualquier sociedad. Sin embargo, hay que quitarnos de la cabeza que la saturación de encargos y responsabilidades nos hace mejores personas. El trabajo es sólo una dimensión de la vida, no la central. Hemos de caminar hacia una idea de que cualquier trabajo es un medio que permite desarrollar habilidades y nos provee del sustento necesario para perseguir nuestros sueños y anhelos, es decir, para vivir bien. Como lo demuestran los estudios, la productividad no se traduce con jornadas largas y constantes. Al contrario, hay mayor productividad cuando se permiten descansos frecuentes, tiempo para concentrarse y, sobre todo, tiempo para cultivar el ocio, la diversión y las relaciones personales. Dejemos de poner excusas para desgastarnos y defendamos una cultura laboral basada en la equidad, lo justo y lo correcto.  1“La escasez de vacaciones en México impulsa una reforma legal para aumentar el ocio a 12 días anuales”, Darinka Rodríguez, El País, 12 de agosto de 2022. Disponible en: https://elpais.com/mexico/2022-08-12/la-escasez-de-vacaciones-en-mexico-impulsa-una-reforma-legal-para-aumentar-el-ocio-a-12-dias-anuales.html. 2“¿Qué países trabajan más horas al año? Spoiler: México es el que dedica más tiempo”, redacción de El Financiero, 20 de agosto de 2022. Disponible en: https://www.elfinanciero.com.mx/economia/2022/08/20/que-paises-trabajan-mas-horas-al-ano-spoiler-mexico-es-el-que-dedica-mas-tiempo/.  3Ídem. 4 “Los países del mundo en los que se trabaja más horas (y los dos primeros son de América Latina)”, redacción de BBC Mundo, 25 de abril de 2018. Disponible en: https://www.bbc.com/mundo/institucional-43872427#:~:text=Corea%20del%20Sur%20tiene%20una,horas%20por%20a%C3%B1o%2C%20por%20trabajador. 5 Carlos Llano Cifuentes, Humildad y liderazgo. ¿Necesita el empresario ser humilde?, (CDMX: Ediciones ECA, 2018), p. 20.  6Herbert Marcuse, El hombre unidimensional, trad. de Antonio Elorza (CDMX: Editorial Planeta, 2021), p. 55. 7 Cfr. “¿De dónde viene la palabra trabajar?”, redacción de El Heraldo de Aragón, 21 de mayo de 2017. Disponible en: https://www.heraldo.es/noticias/sociedad/2017/05/21/donde-viene-palabra-trabajar-1176098-310.html.  " ["post_title"]=> string(41) "Cultura laboral mexicana. Un tema urgente" ["post_excerpt"]=> string(118) "Paradójicamente, México es uno de los países donde se trabajan más horas; sin embargo, la productividad es baja. 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