La remoción de Marx Arriaga de la Dirección General de Materiales Educativos en la SEP ha sido el nuevo gran escándalo de la 4T en los últimos días eclipsando, en este carnaval de escándalos, tanto la bomba del libro de Julio Sherer en que denuncia casos graves de corrupción en el círculo íntimo de AMLO como las “irregularidades” en ¡65 mil millones de pesos! del gasto gubernamental en 2024 encontradas por la Auditoría de la Federación.
La destitución del Marxito mexicano, sin embargo, realmente no implica ninguna buena noticia respecto al curso destructivo que sigue la educación pública bajo el régimen morenista. De hecho, la Presidente Sheinbaum de inmediato aclaró que la salida del delirante personaje de la SEP no supone ningún cambio en el “proyecto educativo” de su gobierno. Por ello, debemos aprovechar el ruido mediático reciente derivado de la pantomima montada por Arriaga para volver a llamar la atención sobre la tragedia educativa sufre el país desde hace 7 años bajo el mote de “Nueva Escuela Mexicana”.
Cierto es que la 4T se ha distinguido por su brutal capacidad destructiva de las instituciones del país. Las más notables y señaladas han sido la destrucción del sistema judicial, la del sistema de salud pública, la del sistema de transparencia y rendición de cuentas y el colapso de la inversión y el empleo. Todavía falta el ya anunciado desmantelamiento del sistema electoral y de las condiciones para una competencia política relativamente equitativa. Gravísimo como es todo esto, sin embargo, la mayor desgracia en marcha es la destrucción de la educación pública, porque ésta cercena las posibilidades de desarrollo para los niños y jóvenes: La destrucción operante de la educación pública es una lápida que pone bajo tierra el futuro de México.
Es imperativo señalar, enfáticamente, que el de la SEP actual es un proyecto fundamentalmente centrado en el adoctrinamiento ideológico de base marxista, tanto para los alumnos como -sobre todo- para los maestros que, por ejemplo, enaltece “las luchas sociales” de la Liga Comunista 23 de septiembre o de Lucio Cabañas y otros líderes y grupos guerrilleros en tanto que sataniza las iniciativas empresariales, la economía de libre mercado y los valores “burgueses” de las clases medias. Además, no permite el desarrollo en los estudiantes las competencias personales mínimas para que ellos puedan realizar una vida productiva en las condiciones de la economía y la sociedad contemporánea ni en la que es previsible para las siguientes décadas: sustituye la enseñanza de matemáticas y ciencias por “la recuperación” de las tradiciones de pensamiento mágico de los pueblos indígenas; se olvida del inglés y la tecnología para sustituirlos por el náhuatl y la formación cívica se ancla en la lógica de la lucha de clases entre opresores y oprimidos. Esto es lo profundamente sustantivo y verdaderamente trágico para estudiantes que, hoy, con secundaria completa, son incapaces de comprender un texto simple, de formular una ecuación o calcular un porcentaje y de distinguir entre un argumento científico basado en hechos de otro carente de evidencia.
A esta tragedia, hay que añadirle otros elementos que complementan la política pública del régimen en materia educativa: Una reducción considerable del presupuesto federal en estos rubros (y notablemente para la educación superior), la extinción del sistema de evaluación educativa, el colapso de la capacitación docente y la desaparición total de las Escuelas de Tiempo Completo que habían resultado tan benéficas sobre todo para la población más vulnerable.
La implicación más grave de esta serie de aberraciones es que, frente a la evolución acelerada y desafiante de la economía y sociedad del Conocimiento en que vivimos, donde el recurso más importante para el desarrollo humano y social es el capital intelectual de la población, los infelices e ideológicamente obnubilados que hoy deciden el presente y futuro del país están condenando a varios millones de mexicanos al subempleo, la marginación y la dependencia de dádivas gubernamentales para su precaria subsistencia.
El estudio de la Historia nos deja ver, con toda claridad, que los países pueden colapsarse, en especial, cuando están mal gobernados. El carácter destructivo de los malos gobernantes (malos por perversos y malos por su incompetencia, o las dos cosas multiplicadas) puede ser devastador. Bástenos con ver lo que les ha ocurrido a países que alguna vez fueron prósperos, como Cuba y Venezuela, donde la destrucción ha sido infernal.
Ojalá que el escándalo mediático derivado de la salida de Marx Arriaga, que ha llevado a muchos comentaristas a hablar sobre la situación de la educación en México, sirva para detonar una reacción de la sociedad civil en defensa de los niños y jóvenes y en defensa de su propio futuro.
(Y mientras MORENA se cae a pedazos y el país también, la oposición partidista del PAN, del PRI y de MC -en caso de considerarse éste como partido de oposición- brilla por su ausencia. ¿Dónde está la oposición política?).
X @AdrianRdeCh
¿Por qué algunas personas se enamoran de asesinos? La ciencia empieza a encontrar respuestas
En pleno juicio contra Ted Bundy , uno de los asesinos en serie más conocidos de Estados Unidos, muchas mujeres comenzaron...
agosto 5, 2026
KEIKO O LA PERSEVERANCIA
Nueve presidentes en 10 años ha vivido Perú, el martes 28 de julio, 2026 (conmemoración de su Independencia) juramentó...
agosto 5, 2026
Aquí no pasa nada…
Sheinbaum no puede privar a ningún comunicador de su derecho a la libertad de expresión y de opinión sin...
agosto 5, 2026
La llamada “Ley Censura”: regular no siempre significa callar
En toda democracia existe una tensión permanente entre dos derechos fundamentales: la libertad de expresión y la protección de...
agosto 4, 2026