Así tituló el Wall Street Journal en su edición impresa matutina la inauguración de la Copa Mundial de Futbol que se llevó a cabo en el ahora llamado Estadio Ciudad de México, antes Estadio Banorte y ayer, ahora y siempre en la mente y corazón de todos, ESTADIO AZTECA. Por tercera vez, único coloso de espectáculos que ostenta ese récord, las expectativas eran muchas, podemos afirmar que el desarrollo de los acontecimientos del histórico día, fue mejor a todas las versiones que se llegaron a manejar: todo transcurrió de una manera que podemos decir que por arriba de lo imaginado.
Un Estadio completamente lleno, un ambiente de fiesta, un ambiente que se respiraba a la altura del magno evento que iniciaba y que se extendía a las tres naciones que conformamos América del Norte: Canadá, Estados Unidos de América y México, las cuales antes del primer partido hicieron ceremonias también antes del inicio del primer juego.
La noche anterior se celebró una cena de gala previa invitación color verde firmada y confirmación de asistencia, los anfitriones, la presidente de México Doctora Claudia Sheinbaum Pardo y el presidente de la FIFA, M. Gianni Fantino ambos vestidos de gala y con menú muy mexicano diseñado por el Chef Eduardo García del restaurante Máximo Bistró que fue la delicia de los comensales acompañado de aguas tradicionales y vino mexicano con moderación, ahí dirigió unas larga palabras y unas breves ella, el lugar fantástico, la ocasión extraordinaria y abajo la vista de una ciudad contrastada “ojerosa y pintada” como la describe López Velarde en “Suave Patria”
El día siguiente comenzó frio pero con el calor interno de muchas de las personas positivas que creemos y trabajamos por un mejor país se equilibraba, poco a poco iban llegando a los lugares de reunión, sobre todo en hoteles, escuelas y ciertos clubes del sur de la ciudad, una mancha humana de color verde bandera mexicana, entusiasmada por iniciar una aventura sin igual, unos por tercera vez (lo de más edad, como el esto escribe) recordando a nuestros hijos y en mi caso a mis dos nietos, los dos Mundiales anteriores de 1970 y de 1986 y también aquel 12 de octubre de 1968 cuando los Juegos Olímpicos se celebraron también en México, la salida programada entre 8 y 8:30 am sin ningún problema, la vía rápida que lleva al estadio sin contratiempos salvo al llegar a las cercanías donde pedían mostrar a cada uno su boleto de entrada y con cierto orden hacer el ingreso al llamado Coloso de Santa Úrsula en Coapa (aquella singular mujer bretona que marchaba con 11,000 vírgenes a Colonia, Alemania para venerar los restos mortales de los reyes magos y que fueron violadas por loa bárbaros de Atila y ella muerta a flechazos por negarse a ser tocada en el siglo V) y finalmente dentro fue todo un espectáculo el observar cómo se iba llenando complementado por el ruido ambiental que se escuchaba.
Casi en punto de las 11 am inició la ceremonia. El verde de la cancha se transformó en diversos escenarios. Se dio la bienvenida por parte de la actriz Salma Hayeck a los Juegos de Futbol de la FIFA a celebrarse en América del Norte y por primera vez en tres países sede, después una serie de coreografías y diversos conjuntos y cantantes de México, Colombia y Venezuela. Impresionante el canto de todo el estadio de la canción de los veteranos de Maná y extrañeza musical por la canción de una dudosa Shakira.
En la prensa internacional se resaltó mucho esta parte sobre todo la primera que resaltó el WSJ en su primera página ya que se escenificó una escena prehispánica de mucho mensaje y con todos los participantes vestidos con prendas doradas valiendo el pie de foto de GOLDEN GOAL.
Los himnos nacionales de Sudáfrica entonada en inglés y suajili y el de México donde todo el público asistente se puso de pie a entonarlo y quienes las portaban ondeaban banderas nacionales, una lluvia, pero de viseras con diseños mexicanos que se asemejaban la parte inferior de un sombrero de charro comenzaron a caer hacia el público.
El resultado del partido lo conocemos todos y dejó su relato a los que saben bien de este deporte. Admirable la gran ovación del jugador Mora de 17 años (equipo de Tijuana) y que debe ser tomado de ejemplo (como muchas y muchos jóvenes promesas) para la juventud mexicana ya que demuestra que tenemos una parte joven de nuestra población que son un potencial y promesa presente y futura. Tenemos un bono demográfico muy positivo.
Es así como se inicia una etapa donde nos demostramos a nosotros mismos que no hay adversidad que pueda detener a un país como en el que vivimos a pesar de grupos en ocasiones propiciados por las instancias gubernamentales de visión corta, limitada y sectorial, donde prácticamente ignoran una parte de la población pujante, trabajadora y que ha mantenido una secuencia de trabajo para salir adelante, no es cuestión de opciones si para quienes “quieren ser dueños de México” o esa insultante cuando no se usa adecuadamente “por el bien de todos primero los pobres”. NO. Todos y cada uno hacemos nuestro esfuerzo por aportar trabajo, ingenio, innovación, Y esto se demuestra no en un Mundial, se demuestra diario, fuera la división entre unos y otros, hagamos de este “cachito del mundial” un “premio mayor” en unidad, confianza y progreso.
De Frente Y Claro | APLICA CON LENTITUD LEY DE AMNISTÍA EN EL EDOMEX
Esta ley se enfoca en sectores vulnerables y busca reparar injusticias sociales y procesales o casos donde los delitos...
junio 18, 2026
FIFA quiere reta entre Israel y Palestina. ¿Fairplay?
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, propuso que el partido inaugural para el mundial de la categoría “U-15”...
junio 17, 2026
Presidenta, ¡dese cuenta!
¿Por qué Sheinbaum no ha trabajado en construir un grupo político fuerte identificado con ella?
junio 17, 2026
Mareas de macroalgas, una amenaza creciente con graves consecuencias para el medio ambiente y la economía
Probablemente haya visto alguna vez macroalgas o plantas marinas acumuladas en las orillas del litoral español. Esto ocurre sobre...
junio 16, 2026