Bendición de parejas homosexuales en Alemania

Dentro del Camino Sinodal de la Iglesia Alemana se comenzó un proceso para que los fieles puedan discutir sobre todos los temas candentes como la enseñanza de la iglesia sobre la homosexualidad como parte de un proceso...

24 de mayo, 2021

Dentro del Camino Sinodal de la Iglesia Alemana se comenzó un proceso para que los fieles puedan discutir sobre todos los temas candentes como la enseñanza de la iglesia sobre la homosexualidad como parte de un proceso formal de debate y reforma. 

En respuesta al polémico ‘Responsum’ de Doctrina de la Fe que cerraba la puerta a cualquier bendición de uniones que no fueran matrimonios católicos, más de 200 templos alemanes se han sumado a la campaña El Amor Gana y abrieron sus puertas el lunes 10 de mayo para bendecir a miles de parejas que se apuntaron en un listado previsto por Internet. No todas, pero sí muchas de ellas, eran parejas homosexuales, en una imaginativa respuesta 

Por el momento, tanto la Conferencia Episcopal alemana como el Vaticano han optado por guardar silencio ante la propuesta, que entiende que la Iglesia no se rompe por bendecir a dos personas que se aman, y que no entienden por qué se puede bendecir un barco, unas oficinas o a los animales domésticos, y no al amor de pareja, independientemente de la validez canónica. 

Los sectores más conservadores, tanto de la Iglesia alemana como de la mundial han tildado de ‘cisma’ las macrobendiciones, lamentando el “desafío” de los sacerdotes que optan por acoger a todos. 

Se dice que el responsum de la Congregación de la Doctrina de la Fe, apoyada por colectivos ultraconservadores, con el apoyo de los cardenales Müller, Burke o Sarah, es un golpe para orillar a los liberales a radicalizarse y poner en aprietos al Papa. Así, habría dos frentes abiertos y militantes, el de los progresistas y el de los ultratradicionalistas, que pueden minar el prestigio y el liderazgo del papa Francisco

Por otra parte, sí existe un genuino interés en la Iglesia germana por dar cabida a todos los fieles independientemente de sus orientaciones sexuales. El jesuita Jan Korditschke dijo a The Associated Press en Berlín: “Quiero celebrar el amor de los homosexuales con estas bendiciones porque el amor de los homosexuales es algo bueno”. Aseguró “no temer” repercusiones y dijo que “la homofobia de mi iglesia me enfada y me avergüenza”. Birgit Mock, portavoz de asuntos familiares de la ZdK, la asociación de laicos más potente de Alemania dijo también a AP que “El hecho de que pidan la bendición de Dios y le den las gracias por todo lo bueno que hay en sus vidas -también por las relaciones vividas con respeto mutuo y llenas de amor- está profundamente basado en el Evangelio”. Mock añadió que ella misma tenía previsto asistir el lunes a un servicio religioso con bendiciones para homosexuales en la ciudad occidental de Hamm, en el que rezaría por “el éxito del camino sinodal en el que, como iglesia, reconocemos la sexualidad como una fuerza positiva”. “En Alemania estamos luchando con mucha seriedad y con intensos discursos teológicos por el camino correcto”, subrayó Mock. “Las cosas no pueden seguir como hasta ahora: esto es lo que nos mostraron los crímenes y el encubrimiento de los abusos sexuales (…) Necesitamos cambios sistémicos, también en lo que respecta a una reevaluación de la moral eclesiástica de la sexualidad”, dijo Mock.

Situación de la Iglesia en México por el Covid-19

Al 30 de abril, 251 clérigos y religiosas dejaron este mundo tras contagiarse de covid-19, entre ellos, cinco obispos de 24 que sufrieron la enfermedad. A la vez, un problema nuevo aparece en quienes han sobrevivido después de haber sido hospitalizados e intubados. Deben pasar por un doloroso proceso de convalecencia para recuperar las capacidades mermadas por ese cruel enemigo invisible.

En su mayoría, los obispos fallecidos ejercían su ministerio bajo la condición de eméritos, salvo dos: José María De la Torre Martín, obispo de Aguascalientes, quien falleció el 20 de diciembre de 2020 y Francisco Daniel Rivera, misionero del Espíritu Santo y auxiliar de México, que falleció el 14 de enero pasado.

Entre los eméritos están Arturo Lona Reyes de Tehuantepec, Gonzalo Galván Castillo de Autlán y Benjamín Jiménez Hernández de Culiacán. El último caso fue el de José Manuel Garza Madero, auxiliar de Monterrey, contagiado desde el 14 de febrero, quien continúa en recuperación.

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La casualidad es sin duda un componente parcial de la realidad, pero no el único ni el preponderante. Quizá lo correcto consista en centrarnos en la aceptación de la incertidumbre como condición medular de la existencia.  ¿Eres siquiera capaz de imaginar un universo gobernado por el azar absoluto? Trata de visualizar un cosmos donde la contingencia sea total, es decir, donde no haya reglas ni constantes ni continuidad previsible de ninguna especie, donde el caos y la indeterminación constituya el devenir rutinario, donde la coherencia entre las causas y los efectos no pueda siquiera ser pensada y donde la inexistencia de patrones impida la construcción de estructuras de cualquier tipo. Lo único que puede surgir de ahí es la nada, la atomización total, el caos absoluto, porque sería un escenario sin ningún pauta o referencia a la cual aferrarse.     Lo más probable es que si el universo fuese arbitrario a ese nivel ni siquiera se habría configurado la vida. 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Es imposible saberlo con certeza. Lo que desconocemos acerca del funcionamiento sutil del cosmos es seguramente mucho más que lo que ya sabemos y por lo tanto no es posible ni afirmar ni negar categóricamente esa posibilidad. 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Y luego amanece desmañanado el “Capi López”, que no solo dice haber “dominado la pandemia” y ahora quiere dominar el espacio aéreo a puro lengüetazo. Cito y recito: “Ya lo están viendo en la secretaría de gobernación. (¡Ah! Shingá!!) Todo lo estamos haciendo a partir de ¡acuerdos! ¡Bolas! (Acuérdense que El Estado soy yo) Este “incidente” no pasó a mayores. Son ¡resistencias! –aguanten- muy alentadas por el neoliberalismo… ¡En la mátere! ¡Detente, detente! ¡Císcale, císcale, diablo panzón! (Dice La Madre: Ciscar, de Cisco, Evacuar el vientre) ¡Cualquier parecido con la coincidencia, es pura realidad!  Siguiendo con la misma sinfonía de estulticias (Coros de La Madre: de stultitia, necedad, tontería) aparece haciendo “solitos”, el arqui Jiménez (a) Arquímenes quien cobra como subse punto com., quien la tuvo, la hizo suya y la zurró diciendo: “Nunca hubo un peligro real para nadie…”  Y al ser cuestionado por José Cárdenas sobre si el “incidente” –bella figura literaria, vulgo: “pendejada”- habrá tenido algo que ver con el “rediseño” del espacio aéreo; se salió por peteneras (¡Ah! Qué La Madre: “Desviar el discurso con una incongruencia”) diciendo: “Fue Gracias a Dios y a la destreza de los pilotos…” (El que no conoce a Dios, a cualquier ganso se le hinca.) Y en cuanto al mentado rediseño del espacio aéreo choreó: “Es un proceso natural, es una cuestión dinámica…” ¡Tan natural y dinámico como el proceso que lo parió! Y que sobre ese tema, ya lo está “viendo”, Navblue –y dice el dicente- que “…es una empresa europea (Francesa) Estamos hablando de una verdadera institución…” ¡Voooy! ¿Tan europeas, institucionales y guinchonas como DNV la contratada por “la consentida del profe” que la puso a parir con el dictamen sobre la línea 12 del metro? ¿Pu´s no que los extranjeros, y que nomás vienen a jeringarnos y a saquearnos? ¡Al diablo con sus instituciones!  Y pa' volarla y aterrizar embarrándola, se avienta al ruedo Monsieur Covarrubié líder del sindicato de trabajadores de Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano; probable aspirante a machuchón del SENEAM e impulsor de la renuncia de Víctor Hernández, director de la misma entidad, diciendo que: “Los trabajadores se ven amenazados por relaciones laborales ásperas. Y que El Vitor, se iba a encargar de desaparecer al sindicato de controladores aéreos...” ¡Qué lindo ambiente! Pa´no hacer el cuento más largo, el arquimenes, Jiménez lo secunda diciendo que: “A pesar de las fallas en los equipos y en las frecuencias (¿Nomás?) ¡nuay peligro!  Y que “hay que calmar los ánimos” y que el “incidente” (Y dale) sólo fue una “alarma”. ¡Ah! Bueno, “nuay tos”. ¡Qué tranquilidad!  ¡Podemos volar bajito!                        (Sólo ocho palabras) ¡Viene, viene! ¡Yo se lo cuidé mi jefazo! Parece que a Andy Man y “cola-obradores” no les gustó que yo haya publicado que el aeropuerto de Texcoco no lo “secaron” ellos, sino los poderes fácticos y tácticos del sector aéreo y aeroportuario norteamericano. Un  Super “Hub” (Nodo concentrador aéreo) en el corazón Tenochca iba a poner a parir a toda la infraestructura aeroportuaria de Atlanta, Dallas-Fort Worth, Houston, Miami, Los Ángeles y anexas. Lo que sea de cada quién, Andy Man “no se dobló”; México ya se había doblado desde la época de Santana.  El Andy nomás  “se empinó” como han tenido que hacerlo todos los presidentes desde el siglo XIX. Al no poder hacer “graciosa huida”, sólo les ha quedado la “apasionada entrega”  Nomás entre nos: ¡Houston, Houston! Tenemos un problem: al Andy le pegó duro el trópico cubano. ¡Y eso que es macuspano! Pónganle más pista, porque se va a ir “al aigre” Recordadas y mejores deseos: (Lunes a viernes de 9 a 2  y de 4 a 6) Viene, Viene: “La única columna que permite que sus ojos le abran la boca” [email protected] @nomasentrenos " ["post_title"]=> string(35) "Viene, Viene | ¡Ando volando bajo!" 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El espacio de indeterminación se rige por las mismas estructuras del universo que no pueden ser alteradas por el ser humano. Si el meteorito que mató a los dinosaurios hubiese tenido una trayectoria ligeramente distinta y no pega en la tierra como lo hizo, casi seguro que los humanos nos estaríamos aquí. ¿Por qué ocurrió así y no de otra manera? No hay forma de saberlo. Lo que es un hecho es que ese acontecimiento moldeó el devenir evolutivo del planeta y dio lugar a las condiciones para que apareciéramos los humanos.  Volviendo al ejemplo de la moneda que cae escudo o cara, si llevamos a cabo cinco lanzamientos es casi imposible predecir el resultado y el orden de los mismo, pero si por medio de la estadística damos seguimiento a cincuenta mil lanzamientos en vez de cinco, entonces será posible detectar ciertos patrones que nos permiten comprender mejor el comportamiento de ese azar, acotado por las propias estructuras que lo acogen.  La posibilidad de encontrarnos fortuitamente en la calle con alguien que no hemos visto en veinte años en una gran ciudad ciertamente no es cero, pero sí una muy remota, por eso cuando ocurren circunstancias como esa nos parece casi mágico.  ¿Nuestra voluntad o nuestras intenciones –por ejemplo, pensar en ese alguien unos días antes de topárnoslo– pueden forzar ese tipo de casualidades? Es imposible saberlo con certeza. Lo que desconocemos acerca del funcionamiento sutil del cosmos es seguramente mucho más que lo que ya sabemos y por lo tanto no es posible ni afirmar ni negar categóricamente esa posibilidad. Quizá el azar, o lo que nosotros entendemos como tal, ni siquiera exista y sea tan solo una forma de interpretar los acontecimientos desde la perspectiva limitada de la Totalidad que tenemos como seres humanos, desde la cual no podemos ver muchos de los patrones cósmicos; sin embargo, sea como sean las cosas a esos niveles, es verdad que nuestra percepción nos hace experimentar un potente factor de impredictibilidad que muchas veces llega hasta lo misterioso.     Lo cierto es que esa comprensión de que somos producto caprichoso del azar y del tiempo, de que tras una concatenación de casualidades inexplicables apareció la vida que conocemos y con ella finalmente los humanos, quienes vivimos corroídos por la ansiedad y la angustia, en medio de un cosmos inmenso, inerte, incierto y vacío tampoco termina por convencer del todo y es en este nivel donde la reflexión acerca del sinsentido del azar, tiene cabida.  Una cosa es que exista un espacio de indeterminación donde entran en juego patrones estadísticos que se nos escapan y otra que el azar sea realmente la propiedad cósmica preponderante.  Sin embargo, en el otro extremo del espectro es necesario reconocer que el hecho de que deseemos un cosmos lleno de sentido y armonía, cuya evolución tenga un propósito y una razón, y que además nosotros seamos capaces de decidir voluntariamente aquello que experimentamos no es suficiente para que las cosas de verdad ocurran de ese modo, o para que, si lo son, podamos observarlas en su justa dimensión. Quizá el más grande aprendizaje al que podemos acceder consiste en dejar de preocuparnos por el azar y la casualidad, que a fin de cuentas, existan o no, están fuera de nuestro ámbito de control y centrarnos en la aceptación plena de la incertidumbre como una condición de la existencia humana.  Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook:  Juan Carlos Aldir" ["post_title"]=> string(22) "El sinsentido del azar" ["post_excerpt"]=> string(155) "El azar y la casualidad, existan o no, están fuera de nuestro ámbito de control. La incertidumbre es una condición inherente de la existencia humana. 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