Aumenta violencia, se intimida a candidatos y se inhibe el voto

Es un secreto a voces las amenazas del crimen organizado a la gran mayoría de candidatos mejor posicionados en las alcaldías en los estados de la República. La mayoría de estas amenazas no se denuncian por temor,...

28 de mayo, 2021

Es un secreto a voces las amenazas del crimen organizado a la gran mayoría de candidatos mejor posicionados en las alcaldías en los estados de la República. La mayoría de estas amenazas no se denuncian por temor, a pesar de la evidente violencia contra los candidatos en los estados. En Sinaloa, por ejemplo, en todos los municipios se han registrado amenazas contra candidatos. 

En Sinaloa, recientemente asesinaron al Jefe de la Policía Preventiva Estatal, Joel Ernesto Soto, la máxima autoridad policiaca en el combate al crimen organizado. Se considera también una amenaza contra las Fuerzas Armadas, ya que Soto era teniente coronel y formaba parte de la estructura militar en el combate al crimen.

Es previsible que los actos de intimidación dirigidos en forma directa contra candidatos sean con el objetivo de obligarlos a desistir de sus aspiraciones. Y también podrían dirigirse hacia los electores como disuasor del voto el primer domingo del mes próximo. La pregunta es ¿en qué situación están los ciudadanos y candidatos electorales, si la ley es impuesta por el crimen organizado…?

En los hechos, la estrategia de Andrés Manuel López Obrador de no enfrentar al crimen arriesga al país entero. Los dominantes grupos criminales en Sinaloa, Michoacán, Jalisco, Guerrero, Tamaulipas, Guanajuato, San Luis Potosí, Estado de México y Quintana Roo, principalmente, saben que el Estado tiene pavor a enfrentarse y abanderar operativos de contención que puedan resultar en choques violentos. Sin embargo, la dinámica del crimen organizado se impone precisamente por su capacidad para atemorizar a la población, someterla, reclutarla y “comprarla”, como base social incondicional que le garantice dominio total en sus territorios.

Bajo estas condiciones, sobran entre los miles de candidatos a las alcaldías, y decenas a las gubernaturas, quienes “quieran cooperar” y que les quiten de encima a enemigos políticos. El crimen organizado también tiene fuerzas armadas, y ahora dominan una gran parte del territorio nacional, y van a ganar elecciones.

 

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Los IMECAS están altísimos y los Mexas andamos irritables a más no poder. Me duele la cabeza con solo respirar el aire contaminado, pero más me duele el corazón al leer y escuchar todo lo que tenemos para decirnos los mexicanos. Podría centrarme solo en el tema de la marcha por la defensa del INE, pero creo que esta manifestación, más que legítima, nos sirvió a los mexicanos una vez más para subirnos al cuadrilátero y manifestar la división y la polarización en que vivimos. Unos a otros nos echamos la culpa, nos insultamos con adjetivos por demás denostativos que van mucho más allá de nuestra forma de pensar o sentir. Ni siquiera hace falta debatir ni argumentar con criterios. Antes de empezar cualquier discusión la grosería ya se adelantó en el improbable diálogo. ¿Por qué estamos tan enojados? Que miles, decenas o cientos marchen en los diferentes estados para manifestar su apoyo al INE como institución, lo entiendo; que otros muchos más estén a favor de una reforma también lo entiendo. Cada quién habla desde su perspectiva y experiencia. Habrá a quien le resulte imposible siquiera pensar que el Instituto Nacional Electoral necesite alguna modificación y habrá quien piense que urge una reforma. No hay nada más genuino que la libertad de expresión y de manifestación y qué bueno que sea ya esto un derecho y una obligación de todos los ciudadanos. Lo que no entiendo –y perdón por la piel tan delgada – es a una señora gritando iracunda: ¡Indio Pata rajada de Macuspana! Mucho menos entiendo a un presidente que ignora que no es un ciudadano común y que califica a la marcha como un “striptease”, perdiendo cualquier tipo de objetividad y quedando muy por debajo de los insultos de sus opositores. Tampoco entiendo las discusiones interminables en redes sociales en las que uno insulta más que el otro. No se discute como si simplemente se tuvieran discrepancias en un tema que nos afecta de una forma u otra a todos, pero que tampoco nos mata. Pareciera que la ofensa debe ser personal, que debe ir directamente a cada quién, a lo más íntimo, importante y sagrado de cada persona. Los ánimos están fuera de sí. Como siempre que hay un encuentro de opiniones y preferencias, no nos damos cuenta, pero nuestro enojo busca solo un detonante para expresarse libremente. De otra forma no entiendo todo lo que leo en redes sociales y escucho en cualquier tipo de reunión. Me llamó poderosamente la razón una retahíla de insultos que recibió un periodista por externar que no estaba a favor de la marcha, desde insultos y cuestionamientos sobre su capacidad mental, hasta deseos explícitos de muerte. ¿Qué nos pasa? Y el resto de las noticias van por la misma temperatura. En un restaurante de tacos al pastor en la calle Presidente Mazarik, una de las más exclusivas de la capital mexicana, un grupo de jóvenes golpearon a una pareja homosexual hasta romperles varios huesos. La pareja simplemente estaba comiendo tacos en otra mesa ajena a los agresores. Un comediante, cuyo seudónimo es el diminutivo de plátano, cree que es gracioso incluir en su ejercicio de Stand up un chiste sobre la muerte de Debanhi Escobar, hecho lamentabilísimo y al que por más que le busque nadie encontraría un lado jocoso; pues hubo quien sí y hubo varias personas a las que les pareció graciosa la desgracia de esta joven, su familia y lo que representa para todas las mujeres. Extorsiones, balaceras, pleitos callejeros, ajustes de cuentas, una clienta en mi negocio (yo tengo un salón de belleza) no estaba conforme con el peinado que le hicieron, aunque era idéntico al de la foto que llevaba –a mi forma de ver estaba enojada por el evento al que tenía que asistir– así que por eso tuvo a la estilista durante dos horas y media batallando, sin dejar nunca de hablarle en forma déspota y prepotente, sin pagar lo que se había acordado y sin olvidarse de insultarnos a todas las presentes antes de irse llevándose a su hijita a jalones. En el tránsito no cesan  los cláxones; en las reuniones familiares los desacuerdos; entre las parejas las ofensas y las dudas, y lo peor es cuando la rabia que nos ocasionan otras personas o situaciones las descargamos en nuestros hijos, familiares o en las personas que están en menos capacidad de defenderse. Pareciera que un solo hecho sirve como hilo conductor para detonar la ira que todos tenemos dentro. Qué triste sería darnos cuenta de que no somos más que piezas de ajedrez de intereses que están muy por encima de nosotros, a los que muy poco les importamos y quienes aprovechan nuestra rabia para lograr sus objetivos personales. Hasta por seguir o no el Mundial en Qatar hay polémica; si hablamos del cambio climático porque hablamos; si nos quedamos callados porque tenemos la culpa de lo que nos pasa por nuestra apatía… El caso es que todo es un punto de quiebre en este país y en todo el mundo. Será de verdad que las predicciones de tantos magos y adivinos están por cumplirse. Yo solo espero una cosa, que el fin del mundo nos encuentre confesados. Porque poder vivir en paz es una encomienda que no hemos sido capaces de cumplir." ["post_title"]=> string(19) "El chiste es pelear" ["post_excerpt"]=> string(153) "A un par de meses de acabar el año, el ambiente social se percibe irritable. Cualquier pretexto es “bueno” para pelear entre nosotros los mexicanos." 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Podemos asumir distintos puntos de vista, pero no podemos cambiar la perspectiva que nos da la especie; es ella la que nos provee de las herramientas (capacidades sensoriales, cognitivas, intuitivas, biológicas, etc,) para experimentar e interpretar la realidad que nos rodea. Podemos deducir, reflexionar, suponer, empatizar, asumir lo que significa estar en la piel de un conejo, pero no podemos asumir esa perspectiva de ningún modo: por más que lo deseemos, no nos es posible encarnarnos en un conejo ni en ninguna otra cosa que no sea un ser humano.   Pensemos en un segundo ejemplo: un reportaje de prensa acerca de un asesinato. El periodista encargado hará una investigación de los hechos y los involucrados y una vez que tenga todas las piezas de la historia, construirá, desde su perspectiva como profesional del periodismo –equivalente a los zoólogos que observaron a los leones–, un relato completo y coherente de lo ocurrido. 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Por el contrario, el relato estará articulado en tercera persona, donde un observador “objetivo” expone los hechos y conjeturas sostenidas en las pruebas objetivamente existentes. El periodista no hablará de sí mismo sino de lo que sucedió.  Cosa muy distinta hará su colega de la columna de opinión. En este segundo caso, el opinador tomará el reportaje del periodista y recorrerá el camino en sentido contrario: tomando como referencia el reportaje “objetivo”, contado desde el punto de vista de los protagonistas, hará una interpretación desde su propia perspectiva compartiendo su opinión, visión y comprensión de los hechos y testimonios. Como se puede intuir, ambas columnas serán radicalmente distintas.   Concluyamos con tres ejemplos literarios que ilustran las diferencias entre perspectiva y punto de vista. La primera obra de la que me gustaría hablar es A sangre fría de Truman Capote. En esta novela el autor nos cuenta, desde su perspetiva, pero desde una visión objetiva, poniendo como centro del relato los hechos efectivamente ocurridos, el cuádruple asesinato de una familia en un pueblo rural de los Estados Unidos por dos individuos posteriormente capturados y condenados a pena de muerte. Si bien Capote se centra en la psicología de los criminales e incluso se entrevista con ellos en distintas oportunidades privilegiando su punto de vista, busca recrear un relato objetivo de sus contextos y motivaciones.  En el segundo ejemplo John Fowles, en su novela El coleccionista cuenta la historia de un tipo que, obsesionado con una joven, la secuestra con la intención de que gracias a la convivencia termine por enamorarse de él. Aquí sí, en tanto que se trata de una ficción, el autor está habilitado para asumir la perspectiva y el punto de vista del secuestrador, Frederick Clegg.  El tercer ejemplo responde a un híbrido entre ambas posibilidades. Se trata de El adversario, del escritor francés Emmanuel Carrère, donde se cuenta la historia de Jean–Claude Romand, quien en 1993, ante la inminencia de que se descubriera que su vida entera era una mentira, decidió asesinar a su esposa, a sus dos hijos, a sus padres y hasta al perro. En la novela, al mismo tiempo que se relata objetivamente el caso judicial de Romand, que significó un escándalo en toda Francia, el autor relata también lo que ocurría en su vida mientras llevaba a cabo la investigación y escribía el libro. Al mismo tiempo que ponía en el centro del texto el punto de vista del asesino, relataba su propia experiencia desde la perspectiva personal y el grado de afectación que implicó para él involucrarse en contar esa historia.     Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook: Juan Carlos Aldir 1 Biblia de Jerusalén. Edición en letra grande, dirigida por Ubieta, José Ángel, España, Bilbao-Desclée de Brouwer, 1992, Pág. 21" ["post_title"]=> string(29) "El Punto de vista y la verdad" ["post_excerpt"]=> string(127) "El punto de vista y la perspectiva no son sinónimos. 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El Punto de vista y la verdad

El punto de vista y la perspectiva no son sinónimos. A continuación se expone y profundiza en sus distinciones y sinergias. 

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