“Chico malo, chico malo”

"¿Qué vas a hacer cuando vengan por ti?"

6 de junio, 2017

“¿Qué vas a hacer cuando vengan por ti?” Se escuchaba, hace más de 20 años, en la cortinilla de inicio en la versión mexicana del programa televisivo estadounidense “Cops”, y la popular canción fue un cover del grupo Inner Circle, “Bad Boys”, que se mantiene en la memoria colectiva, junto con el papel protagónico de los entonces elementos de la Secretaria de Seguridad Pública del Distrito Federal. El programa “Policías” mostraba a los elementos realizando sus labores de vigilancia, auxilio y detención de delincuentes, con la característica que los uniformados eran quienes explicaban al auditorio, las acciones a realizarse y que tipo de delito se cometía por los detenidos en flagrancia.

A pesar de recibir críticas por el lenguaje limitado de los protagonistas, el programa cumplía con demostrar que existían sanciones para quienes cometían diversos delitos, desde las faltas administrativas más leves, hasta numerosos delitos más graves. La nostálgica referencia al programa de televisión viene a colación por los innumerables videos que se presentan, en la actualidad, cuando una autoridad es agredida por la población, o por grupos de escoltas privados que hacen de las calles su patrimonio personal.

En comparación con los noventas, ahora los dispositivos móviles y las redes sociales son espacios de denuncia inmediata, por ello es preocupante el gran número registrado de atropellamientos de policías capitalinos, por parte de ciudadanos que buscan evitar que sus vehículos sean remitidos por violar el programa Hoy no Circula, o por intentar evadir las pruebas de alcoholemia. Es alarmante las irracionales agresiones contra la autoridad policiaca, que realizan ciudadanos que no se detienen a reflexionar que pueden matar a los policías en su intento de huida, pero sobre todo no se explica la lógica al pensar que pudieran escapar en una ciudad donde existe un Centro de Comando, Control, Cómputo y Comunicaciones (C5).

Para nadie es un secreto que en la evolución del delito y su influencia sobre las costumbres de la ciudadanía, se ven afectados por una mayor reacción violenta ante cualquier autoridad, sobre todo contra los policías locales que son quienes están más vulnerables contra el crimen organizado, servicios de escoltas de empresarios o políticos, y sobre todo contra la intolerante ciudadanía que ya no respeta su figura de autoridad.

Al policía se le denigra socialmente gracias a la falta de profesionalismo en su labor, pero es culpa del sistema judicial que es elitista y deficiente, así como los escasos incentivos recibidos para una mayor capacitación en protocolos de seguridad, una nula actualización de medidas preventivas, un inexistente acondicionamiento físico que mejore su labor, para que finalmente, se refleje en mejoras de su percepción salarial. Al policía común se le exige mucho, se le estimula poco, se le extorsiona desde sus mandos superiores, y se le abandona a su suerte cuando ocurren tragedias o escándalos mediáticos.

En los tiempos de las redes sociales, las persecuciones, estigmatizaciones, el “balconeo” contra los elementos policiacos son exponenciales. El internet está inundado de videos donde se exhiben excesos, prepotencia, abuso de autoridad y corrupción contra la sociedad civil. Sin embargo, en menor número, pero de igual magnitud están registradas las agresiones de automovilistas contra policías, la mayoría contra elementos femeninos que han sido arrolladas con el peligro real de perder la vida en un retén de alcoholemia.




En semanas recientes fue común escuchar a Hiram Almeida, titular de la Secretaria de Seguridad Pública de la Ciudad de México (SSPCM), salir en diferentes medios de comunicación para actualizar sobre la cifra de policías agredidos por automovilistas que se niegan a ser remitidos por circular en días que no les corresponde, otros para huir de la prueba del alcoholímetro, o por situaciones más graves como el rescate de presuntos delincuentes que pretendían ser linchados por pobladores enardecidos, como se dio el pasado 27 de mayo en la delegación Milpa Alta. Ese mismo día, en otra situación, el policía Francisco Javier Meza García, perdió la vida al intentar detener a unos asaltantes de un taxi.

El titular de la SSPCM informó que sumaban en lo que va del año 2017, 14 policías arrollados por automovilistas que pretendieron huir de sanciones al reglamento de tránsito, y 12 elementos han perdido la vida en cumplimiento de su deber, por lo que sumado a la difícil realidad de inseguridad en el país, el ultraje a cualquier autoridad provoca que el tejido social se vea fuertemente vulnerable.

El desprecio a la labor de la policía local, es la etapa final de una sociedad que se encamina a la ley de la selva, donde no existe ninguna consideración a la difícil labor de los uniformados, que si bien exhiben falta profesionalización, son el primer y último reducto de la defensa a favor de la legalidad a la que aspiramos como país.

Comentarios

"¿Qué vas a hacer cuando vengan por ti?"

enero 1, 1970

"¿Qué vas a hacer cuando vengan por ti?"

enero 1, 1970




Más de categoría

Una coreografía populista

La primera gira de trabajo internacional del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) fue un encuentro binacional con el...

julio 14, 2020

Los heroicos profesionales de la salud

La curva de contagios por Covid-19 está aún en ascenso, el país estuvo muchas semanas en semáforo rojo en...

junio 30, 2020

Hasta siempre, papá Rosendo

El pasado mes de mayo falleció mi padre, Rosendo Aparicio, víctima de complicaciones renales y varias enfermedades que al...

junio 23, 2020

Surrealismos en la fase tres del coronavirus

El pasado 21 de abril se decretó la tercera fase en la contingencia sanitaria de la pandemia del coronavirus...

abril 28, 2020