Hunger Games

Hoy se estrena por fin la última parte de la saga. Llega a los cines “Los juegos del hambre: Sinsajo el final”, probablemente una de...

21 de noviembre, 2015

Hoy se estrena por fin la última parte de la saga. Llega a los cines “Los juegos del hambre: Sinsajo el final”, probablemente una de las películas más esperadas del año.

No les voy a mentir, cuando salieron los libros y se convirtieron uno a uno en películas, estaba renuente a leerlos y verlas. Por todos lados escuchaba el nombre, críticas, opiniones, todos querían verlas, pero yo no. Cuando me hablaron un poco sobre la trama pensaba que se trataba de otra novela gringa en la que los participantes de un juego se matan entre ellos sin razón alguna por orden de los productores del programa. Algo al estilo de The Condemned de “Stone Cold” Steve Austin. No, no me interesaba.

Pero el ocio y aburrimiento siempre lo orillan a uno a caer en lo menos querido. Uno de esos días largos en los que no se tiene nada que hacer me dediqué a buscar alguna película que ver en internet. Increíblemente no encontré nada que en ese momento llamara mi atención, sin embargo Hunger Games se aparecía en cada búsqueda, no tuve más remedio que verla. El resultado: a la siguiente semana estaba viendo la segunda parte y en cuanto Sinsajo salió al cine, ahí estaba yo. Y es que nunca me imaginé que la trama tuviera tanto de real. La película aborda temas políticos y sociales que no están nada lejos de nuestra realidad y, a como va el mundo, no es nada loco pensar que un día terminemos así. El control del gobierno y de los medios de comunicación es tal que muchas veces no sabemos qué hacemos por convicción y qué por manipulación.

Esas fueron las cosas que me atraparon desde la primera película. Lo que vemos en ella es la metáfora del dominio absoluto que tienen las esferas del gobierno y empresarios por mantener las clases sociales como hasta ahora para poder mantener el control de las cosas. Y, como ha sido siempre, cuando hay un rebelde que quiere luchar por cambiar las cosas, se le manipula de alguna otra manera para que al final termine aceptando su condición. Por eso tiene tanto éxito la saga, le personaje de Katniss Everdeen representa a ese rebelde inquebrantable y que lucha hasta las últimas consecuencias sin dejarse intimidar que todos queremos ser.

Si bien Los juegos del hambre no es otra cosa que el juego en sí mismo donde los participantes son obligados a matar o ser muertos, nos mete en la historia para explicarnos toda esta manipulación que vemos en la primera parte de Mockingjay. Y cuando pensamos que por fin se acaba toda esta lucha por el poder, el dominio, manejar al pueblo a conveniencia de unos pocos, nos damos cuenta que este movimiento rebelde cae en lo mismo: aprovechar la imagen de alguien, su carisma, el respeto, amor o admiración que le tiene la masa, para usarlo a favor del movimiento. Eso termina siendo la protagonista, un instrumento manipulado tanto para bien, como para mal.

Sin ser fatalistas, sin ser un creyente de la teoría de la conspiración, lo que etas películas nos revelan no son otra cosa que la realidad: La política, los medios, la publicidad, todos forman parte de un solo instrumento que controla al mundo a conveniencia y gusto de unos cuantos. Vale la pena verlas.




Voy vengo.

Comentarios

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enero 1, 1970

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