De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de enero a noviembre de 2017 se denunciaron 30,727 delitos sexuales en todo el país. De estos, 11,893 fueron casos de violación, 1,258 de estupro y 17,567 están clasificados como “otros delitos sexuales” como son el abuso sexual, la pederastía, el acoso, el hostigamiento, acto libidinoso, violación impropia, atentado al pudor, pornografía de persona privada de la voluntad, lenocinio, pornografía infantil, turismo sexual con personas menores de edad o personas que no tengan la capacidad para comprender el significado del hecho, corrupción de menores y varios más que a veces no están ni siquiera contemplados en los códigos penales de algunos estados.
De acuerdo con las denuncias, tenemos entonces que en promedio se cometen 84 delitos sexuales al día, 3.5 cada hora.
Sin embargo, el problema es peor en vista de que, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Pública (ENVIDE) 2017 realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 94.7 de estos delitos no se denuncian ante el ministerio público (MP). Esto significa que en realidad se cometieron 579,755 delitos sexuales durante el periodo enero-noviembre del año pasado. O sea, 1,588 cada día, 66 cada hora, poco más de uno cada minuto.
Por si lo anterior no fuera de por sí muy grave, la misma ENVIDE 2017 señala que “del total de las averiguaciones previas iniciadas por el Ministerio Público, en 49% de los casos No pasó nada o No se continuó con la investigación”.
En resumen, sólo 2.7 de cada 100 delitos sexuales que se cometen en México son investigados por el MP. La ENVIDE no indica cuántos de estos casos terminaron ante un juez o cuántos delincuentes sexuales terminaron siendo sancionados con prisión, multa o ambos.
Es obvio que los sistemas de procuración e impartición de justicia le están fallando a las centenas de miles de víctimas de los delincuentes y agresores sexuales, sobre todo a las mujeres y los menores de edad que son más susceptibles de ser victimizadas.
En Estados Unidos el hashtag #MeToo (en español: #YoTambién) se viralizó en octubre del año pasado después de que varias mujeres, entre ellas actrices famosas y periodistas de diversos medios, acusaran a Harvey Weinstein, el entonces poderosísimo productor de Hollywood, de haberlas hostigado, agredido o violado sexualmente. Desde entonces han abundado las denuncias contra muchas celebridades que en algún momento agredieron a adultos, jóvenes y niños, hombres y mujeres.
En nuestro país, hasta ahora, nadie se ha atrevido acusar a alguna celebridad o personaje importante de haberla agredido sexualmente. Mientras esto no ocurra no veremos un #YoTambién o #MeToo viralizado y los delincuentes sexuales seguirán actuando a sus anchas sin el menor recato a sabiendas de que nunca serán castigados.
El Papa dijo que "los prejuicios se exacerban". Yo dije que “me tienen hasta la madre”
El sábado, ante el rey de España y el cuerpo diplomático reunido en el Palacio Real de Madrid, el...
junio 8, 2026
El Metro de la CDMX no falla. Lo dejan fallar
El miércoles pasado, los bloqueos de la CNTE volvieron a paralizar la Ciudad de México. Pero lo que pasó...
junio 5, 2026
El LA Times y la coincidencia que no es coincidencia
El diario Los Angeles Times publicó ayer un reportaje en donde se afirma que el gobierno de Estados Unidos...
junio 4, 2026
Para el nearshoring: fábricas del siglo 21, ingenieros del siglo 20
Mi columna del lunes ofendió a muchas personas. Me reclamaron con dureza. Entiendo la incomodidad que causa leer que...
junio 3, 2026