Para el presidente estadounidense Donald Trump, el miércoles 27 de febrero fue un día en que tal vez le hubiera convenido más quedarse en cama viendo Fox News y escuchando lo bien que hablan de él comentaristas conservadores, racistas y hasta fascistas como son Sean Hannity, Lou Dobbs o Tucker Carlson.
Pero Trump prefirió tratar de lucirse viajando a Vietnam para entrevistarse por segunda vez con el dictador norcoreano, Kim Jong-un. El gringo esperaba que éste aceptara, ahora sí, deshacerse de sus armas nucleares y misiles intercontinentales; creía que lo lograría por el solo hecho de halagar públicamente al norcoreano y darle un inmerecido lugar ante los ojos del mundo después de haber amenazado con acabar con él y su país.
En Hanoi, Trump tuvo que aceptar que no funcionó su arte de la negociación en vista de que Kim insistió en que termine el bloqueo económico que EEUU mantiene sobre su país y que se firme un tratado de paz que ponga fin a la Guerra de Corea, casi 67 años después del armisticio que ha mantenido a la región en una tensa calma. Al no ponerse de acuerdo, ambos gobernantes concluyeron anticipadamente su reunión.
Mientras el hombre del estrafalario peinado y anaranjado bronceado hacía el ridículo en Vietnam, en Washington su exabogado Michael Cohen comparecía ante el Comité de Control y Reforma de la Cámara de Representantes, ahora dominado por la mayoría Demócrata, para decir lo que sabe de los negocios chuecos, relaciones con rusos y otras supuestas fechorías de quien durante 10 años fue su cliente.
Cohen, quien irá próximamente a la cárcel por haberle mentido al Congreso y a la Fiscalía Especial que investiga el ilegal apoyo ruso que Trump supuestamente recibió durante su campaña presidencial, inició su presentación leyendo una declaración en donde, al referirse a su ex cliente, lo definió como “un racista… un estafador… un tramposo”.
Más adelante dijo: “El señor Trump es un enigma. Es complicado, como lo soy yo. Tiene tanto lo bueno como lo malo, como todos nosotros. Pero lo malo supera con creces a lo bueno y desde que asumió el cargo se ha convertido en la peor versión de sí mismo. Es capaz de comportarse con amabilidad, pero no es amable. Es capaz de cometer actos de generosidad, pero no es generoso. Es capaz de ser leal, pero es fundamentalmente desleal. Donald Trump es un hombre que se postuló para un cargo para hacer que su marca sea excelente, no para hacer que nuestro país sea grande. No tenía el deseo ni la intención de liderar esta nación, solo deseaba promocionarse y acrecentar su riqueza y poder. El señor Trump solía decir que esta campaña iba a ser el ‘mayor infomercial de la historia política’”.
Ayer, el promedio de encuestas que mantiene www.realclearpolitics.com indicaba que 44% de los estadounidenses aprueba la gestión de Trump, mientras que 52.1% la desaprueba.
Habrá ahora que ver si después de su Miércoles Negro disminuye el porcentaje de los que aprueban su trabajo. Por la manera en que ha sorteado otras crisis y escándalos es muy probable que los números no variarán y que mantendrá la lealtad de sus seguidores. Ojalá me equivoque y que los eventos sí afecten su imagen y le resten posibilidades de éxito para su reelección el año entrante.
Twitter: @ruizhealy
Facebook: Eduardo J Ruiz-Healy
Instagram: ruizhealy
Sitio: ruizhealytimes.com
El Metro de la CDMX no falla. Lo dejan fallar
El miércoles pasado, los bloqueos de la CNTE volvieron a paralizar la Ciudad de México. Pero lo que pasó...
junio 5, 2026
El LA Times y la coincidencia que no es coincidencia
El diario Los Angeles Times publicó ayer un reportaje en donde se afirma que el gobierno de Estados Unidos...
junio 4, 2026
Para el nearshoring: fábricas del siglo 21, ingenieros del siglo 20
Mi columna del lunes ofendió a muchas personas. Me reclamaron con dureza. Entiendo la incomodidad que causa leer que...
junio 3, 2026
IED récord, crecimiento mínimo y un T-MEC en juego
23,591 millones de dólares fue el monto de la Inversión Extranjera Directa que recibió México en el primer trimestre...
junio 2, 2026