En un artículo que se publicó en el diario The New York Times el 20 de junio de 2016, el profesor de Políticas Públicas y Ciencias Políticas en la Universidad de Rutgers y ex presidente de la Asociación Estadounidense para la Investigación de la Opinión Pública, Cliff Zukin, afirmó que hay dos tendencias que están haciendo que las encuestas sean cada vez menos confiables: el aumento en el uso de celulares y la poca voluntad de la gente a responderle a los encuestadores: “Estos dos factores han hecho que las investigaciones de calidad sean mucho más costosas y que por ello se realicen menos de éstas. Esto ha abierto la puerta a técnicas que científicamente estén menos fundamentadas y probadas. Para empeorar las cosas sigue el eterno problema de las encuestas: como identificar a los posibles votantes”.
El especialista explicó ampliamente estas dos tendencias y concluyó que “no hay una solución para las encuestas electorales”. Afirmó que “el viejo paradigma se ha roto y no hemos descubierto la manera de reemplazarlo. El resultado es que las encuestas políticas se han hecho menos precisas… Vamos a tener que pasar por un período de experimentación para ver qué funciona y cómo atinarle mejor a un blanco en movimiento”.
Zukin escribió su artículo para tratar de explicar por qué tantas encuestas electorales realizadas en diferentes países no reflejaron la realidad de la situación que pretendían medir y describir. Entre otras, mencionó las encuestas de 2014 que no captaron la fuerza que de los candidatos del Partido Republicano que acabaron controlando ambas cámaras del congreso estadounidense, las de 2015 que subestimaron la fuerza del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y pronosticaron que perdería su cargo, y las de 2015 que no midieron correctamente la fuerza de los conservadores en las elecciones británicas.
A las encuestas citadas por Zukin podríamos añadir las de 2012 que, salvo dos, se equivocaron rotundamente al predecir los resultados de la elección presidencial de México. También las de 2016 que pronosticaron que Donald Trump no ganaría la presidencia de Estados Unidos, las que sobreestimaron la fuerza del PRI en las elecciones de varias gubernaturas, las que aseguraron que una ligera mayoría de los votantes británicos votaría en contra del Brexit, las que en España anunciaron que Podemos ganaría más votos que el PSOE, o las que aseguraron que la mayoría de los colombianos votaría a favor del acuerdo de paz logrado entre su gobierno y los guerrilleros de las FARC.
En México, las encuestadoras, los medios de comunicación que difunden sus encuestas y los partidos políticos favorecidos por sus resultados siguen actuando como si dichas encuestas reflejaran la realidad. Están seguros de que la mayoría de los mexicanos ya olvidamos que fallaron estrepitosamente en 2012, 2015 y 2016.
Mucho me temo que, salvo una o dos, en 2018 de nuevo fallarán las encuestas al pronosticar los resultados de las elecciones del 1 de julio.
El Papa dijo que "los prejuicios se exacerban". Yo dije que “me tienen hasta la madre”
El sábado, ante el rey de España y el cuerpo diplomático reunido en el Palacio Real de Madrid, el...
junio 8, 2026
El Metro de la CDMX no falla. Lo dejan fallar
El miércoles pasado, los bloqueos de la CNTE volvieron a paralizar la Ciudad de México. Pero lo que pasó...
junio 5, 2026
El LA Times y la coincidencia que no es coincidencia
El diario Los Angeles Times publicó ayer un reportaje en donde se afirma que el gobierno de Estados Unidos...
junio 4, 2026
Para el nearshoring: fábricas del siglo 21, ingenieros del siglo 20
Mi columna del lunes ofendió a muchas personas. Me reclamaron con dureza. Entiendo la incomodidad que causa leer que...
junio 3, 2026