En 2015, derrumbe. ¿Y en 2018?

Las elecciones del 7 de junio pasado demostraron que todos los partidos políticos fueron rotundamente derrotados en las urnas por una mayoría absoluta de mexicanos...

29 de diciembre, 2015

Las elecciones del 7 de junio pasado demostraron que todos los partidos políticos fueron rotundamente derrotados en las urnas por una mayoría absoluta de mexicanos que al votar ese día manifestaron su hartazgo con la ineficiencia, ineficacia y corrupción que los caracteriza junto con la mayoría de los poderes ejecutivos, legislativos y judiciales que han sido conformados o promovidos por quienes en determinado momento fueron sus candidatos a cargos de elección popular.

Todas las encuestas señalan que los partidos políticos son las instituciones más impopulares y menos respetadas por la mayoría de los ciudadanos, seguidos de cerca por los congresos federal y locales y los gobiernos municipales, estatales y federal. Por extensión, quienes mandan en dichos partidos y conforman los congresos y gobiernos gozan de la misma impopularidad y falta de prestigio.

Los resultados de la elección de diputados federales del 7 de junio demostraron que tan amplio es el rechazo que existe hacia cada uno de los partidos políticos.

Para empezar, el 52.3% de los votantes se abstuvo de ir a las urnas, lo cual ya indica un alto nivel de rechazo ciudadano. Luego, del 47.7% que sí sufragó, el otrora casi monopólico e invencible PRI apenas obtuvo el 29.2% de los votos, mientras que el PAN, después de haber ganado la presidencia en 2000 y 2006, apenas llegó el 21.0%. El PRD, que quedó en segundo lugar en la elección presidencial de 2012 a duras penas logró el 10.9%. Los micropartidos se quedaron con las sobras: el PVEM con el 6.9%, MC con el 6.1%, el PANAL con el 3.7%. El PT no llegó ni al 3.0% necesario para conservar su registro pero logró sobrevivir gracias a una inexplicable decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TRIFE), que le permitió añadir los votos que obtuvo en una elección extraordinaria celebrada recientemente en Aguascalientes. Dos nuevos partidos confirmaron su registro en junio: MORENA, que se quedó con el 8.4% de los votos pese a que en los 1,207,665 spots de televisión que a nivel local y federal transmitió este partido el único protagonista fue su dueño, el Peje López; y PES que obtuvo el 3.3%.

Si hacemos las matemáticas y consideramos el número de votos recibidos por cada partido como porcentaje del total de los ciudadanos inscritos en el padrón electoral, es decir los que votaron y no lo hicieron, tenemos que el PRI apenas cuenta con el apoyo del 13.9% de los mexicanos mayores de 18 años de edad y el PAN con el del 10.0%. Fuera de estos dos, ningún otro rebasa el 5.2%, que es el porcentaje que está a favor del PRD. Los demás porcentajes son: MORENA: 4.0%; PVEM: 3.3%; MC: 2.9%; PANAL: 1.8%; PES: 1.6%; y PT: 1.4%.

Lo peor del caso es que, pese a estos números, los dirigentes de cada una de estas nueves instituciones políticas hablan y actúan como si en verdad representaran a alguien mientras que sus candidatos a cargos de elección popular ofrecen remediar problemas locales, estatales y federales, sabiendo muy bien que en caso de resultar electos no contarán con la legitimidad necesaria para poder actuar con fuerza y determinación.




La democracia de cualquier país está en riesgo cuando el poder se pulveriza entre tantos grupos de poder. Los dirigentes partidistas deben hacer lo necesario y pronto, para atraer las simpatías de los votantes hacia sus respectivas organizaciones. 

El derrumbe de los partidos en 2015 ha hecho que el país sea más difícil de gobernar. De mantenerse la situación, no es difícil imaginar lo que ocurrirá después de las elecciones de 2018.

Comentarios

Las elecciones del 7 de junio pasado demostraron que todos los partidos políticos fueron rotundamente derrotados en las urnas por una mayoría...

enero 1, 1970

Las elecciones del 7 de junio pasado demostraron que todos los partidos políticos fueron rotundamente derrotados en las urnas por una mayoría...

enero 1, 1970




Más de categoría

La explotación sexual infantil, en auge”

Mi columna del 20 de enero de 2011 se tituló “La explotación sexual infantil, en auge” y entre otras...

julio 24, 2020

¡Cuidado con los mensajes vía WhatsApp!

A través de WhatsApp recibo mensajes de personas que no se detienen ni un momento para analizar su contenido....

julio 23, 2020

Diálogo Nocturno de Eduardo Ruiz-Healy con Ramsés Pech

Grabado en vivo Eduardo J Ruiz-Healy

julio 22, 2020

¿Es necesario creer en Dios para ser moral y bueno?

55% de los mexicanos dicen que es necesario creer en Dios para poder ser moral y tener buenos valores...

julio 22, 2020