Maximiliano de Habsburgo, coronado como emperador Maximiliano I, entra en la ciudad de México. En realidad es un mero peón en las manos del emperador Napoleón III de Francia, que pretende extender su dominio a tierras mexicanas. Finalmente, lo dejará vendido a su propia suerte.
Traído como cabeza de los intereses de Francia, demostró ser todo menos eso. Sus intereses se volvieron hacia México y hacia su gente. Cuando los franceses se dieron cuenta que se habían equivocado y de muchas formas habían subestimado cuan lejos podría llegar, se retiraron. El apoyo militar francés, pactado por medio del Tratado de Miramar, dejó de existir y Napoleón III dio la orden de regresar las tropas a Francia, dado que cada vez eran mayores las protestas por el pueblo francés, además de que los intelectuales se preguntaban “que hacemos en México”, y la guerra ya consumía recursos económicos del Imperio Francés y esta se alargaba. México no era Argelia ni tampoco la Indochina francesa (hoy Vietnam), dado que era una guerra de desgaste y empezando el retiro de las mismas en el año 1867, dejando a Maximiliano solo y sin protección.
El Plan México tiene avances, pero Ebrard no sabe cuánto le falta
En la Mañanera de ayer, Laura Poy, de El Sol de México, le hizo al secretario Marcelo Ebrard una...
junio 11, 2026
Con 70% de aprobación, ¿para qué preocuparse por lo que piensen 6 de cada 10?
En mayo, el 62% de los mexicanos consideró que la corrupción es el mayor problema del país. Es el...
junio 10, 2026
Los votantes siempre tienen sus razones
¿Por qué vota la gente como vota? La pregunta parece obvia. La respuesta, casi siempre, no lo es. Es...
junio 9, 2026
El Papa dijo que "los prejuicios se exacerban". Yo dije que “me tienen hasta la madre”
El sábado, ante el rey de España y el cuerpo diplomático reunido en el Palacio Real de Madrid, el...
junio 8, 2026