Crítica Película: “Frantz”

“Sin mentiras la humanidad moriría de desesperación y aburrimiento.” Anatole France   “Sin mentiras la humanidad moriría de desesperación y aburrimiento.” Anatole France FICHA TÉCNICA: Título original: Frantz Director: Francois Ozon Actores: Paula Beer, Pierre Niney, Marie Gruber,...

12 de enero, 2018 frantz-6

“Sin mentiras la humanidad moriría de desesperación y aburrimiento.” Anatole France

 

“Sin mentiras la humanidad moriría de desesperación y aburrimiento.” Anatole France

FICHA TÉCNICA:

Título original: Frantz

Director: Francois Ozon

Actores: Paula Beer, Pierre Niney, Marie Gruber, Ernst Stötzer




Año: 2016

País: Francia

SINOPSIS:

La historia sucede en una ciudad alemana poco tiempo después de la Primera Guerra Mundial. Anna va todos los días a visitar la tumba de su prometido Frantz, muerto en Francia. Un día, Adrien, un joven francés, deja flores en la tumba y todo empieza a cambiar.

CRÍTICA:

Es una pelicula de pocas palabras pero muchas emociones.

No sabemos lo que va a pasar, es totalmente impredecible.

La vida de cuatro personas gira alrededor de alguien que ya no existe: Frantz.

¿Vale la pena que tu vida se detenga por alguien que ya no existe? Lo racional es que no, pero la realidad es que la vida se puede detener y lo que es peor, puede venir el deseo de morir también.

Según Sigmund Freud, el duelo es una reacción normal frente a la pérdida de una persona amada, no es un estado patológico si dura cierto tiempo, pero si prosigue y se convierte en melancolía, sí lo es.

Nos sigue Freud comentando que cuando alguien que amamos muere no podemos pensar en otra cosa, porque de alguna manera nuestra energía estaba puesta en esa persona y no podemos tener un pensamiento para nada más, en esta fase parecen encontrarse los principales personajes de Frantz, nadie puede retomar su vida.

El protagonista de Frantz es Frantz, quien aunque ya no exista, tiene sometidos a todos con su tortuoso recuerdo.

Anna, su prometida, necesita algo que la saque de la melancolía y entonces aparece este hombre misterioso que dice ser amigo de Frantz, y Anna ve en él parte de su prometido y el amor que sentía por Frantz se traspasa de inmediato a él.

En Frantz utilizan de manera acertada el negro y blanco para los momentos de desesperanza y de desolación de los personajes que son casi todos, y el color para los escasos momentos de felicidad.

Por otro lado, se encuentra el sentimiento de culpa y el perdón; para obtener la paz se pueden hacer muchas cosas, pero la más importante y más difícil es perdonarnos a nosotros mismos.

Otra de las cosas que tiene esta cinta es ese estilo romántico como de épocas pasadas y clásicas.

En Frantz se nos muestra cómo cualquier expresión del arte te puede ayudar a aliviar tu dolor. Los personajes dolientes utilizan la pintura y la música para ayudarse a sobrevivir.

No les cuento más, pero el final es algo esperanzador, si no tal vez hubieramos optado por el suicidio saliendo del cine.

Calificación:

Rangos:

Mala ★

Regular ★★

Buena ★★★

Muy Buena ★★★★

Excelente ★★★★★

MENSAJE:

Lo curioso de las guerras es que gane quien gane, todos pierden; pierde el que muere, pierde el que mata por el remordimiento, pierde el que queda por el remordimiento de quedar, pierde el que pierde seres queridos… Esta película claramente tiene un mensaje antibélico.

Lo irreal de la guerra es que puede afectar generación tras generación, una guerra que pasó una persona puede seguir afectando a las siguientes generaciones y destruir familias.

Las mentiras. ¿Por qué tendrían que ser siempre malas? A veces son tranquilizantes y esperanzadoras, y nos pueden dar felicidad. Nos las contamos y las contamos, y nos ayudan a no caer en la locura por la desesperanza y la desesperación.

Estrellas: ★★★★★

DIRECCIÓN:

Francois Ozon es un director fránces con una sensibilidad muy particular. Sus temas son muy variados y en Frantz no se le va un detalle.

Estrellas: ★★★★

ACTUACIONES:

Las actuaciones son impecables, Paula Beer, que recuerda en esta cinta fisicamente a la princesa Carolina de Mónaco en su juventud, habla con la mirada y no tiene que utilizar palabras para que entendamos el sufrimiento que está pasando.

Pierre Niney como el “amigo” de Frantz, hace un buen papel y se contrapone con su papel en Yves Saint Laurent en el sentido que aquí es un joven gris y sufrido.

Tanto Marie Gruber como Ernst Stötzer en los papeles de padres de Frantz están estupendos.

Estrellas:  ★★★★★

GUIÓN:

El guión se parece a la película Remordimiento de 1932, pero Ozon comentó que realmente su inspiración fue la novela original de Maurice Rostand.

Estrellas: ★★★★

FOTOGRAFÍA:

Excelente fotografía en blanco y negro y color que ayuda a expresar a los personajes su estado de ánimo. Original.

Estrellas:  ★★★★★

CALIFICACIÓN  TOTAL:   MUY BUENA  ★★★★

Comentarios
object(WP_Query)#17743 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(18719) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "23-03-2021" ["before"]=> string(10) "20-04-2021" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(18719) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "23-03-2021" ["before"]=> string(10) "20-04-2021" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(false) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#17669 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17735 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17635 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "23-03-2021" ["before"]=> string(10) "20-04-2021" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(463) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2021-03-23 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2021-04-20 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (18719) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish') GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17662 (24) { ["ID"]=> int(63047) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2021-03-26 09:52:52" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-03-26 14:52:52" ["post_content"]=> string(5401) "Querida Tora: Fíjate que llegó a la vecindad una señora nueva (en el buen sentido de la palabra), que inmediatamente nos intrigó a todos. Es muy misteriosa. Llegó como con veinte maletas, ocho baúles y un número infinito de bultos, todos de diferentes colores y formas, algunos hasta brillantes y que parecían llenos de estrellas. No sabes cómo la miraron las chismosas de la vecindad (en una palabra, todas). Yo también. Y me metí a su vivienda, a ver qué era todo aquello. Así, a la entrada, colgó cortinas y puso luces de colores. En el centro, una mesa con una bola de cristal encima, varios juegos de naipes, un recipiente con agua, una varita (¿mágica?), una calavera, un sapo verde disecado y no sé cuántas cosas más. Enseguida me dije: Esta es una adivina, ¿Y qué crees? Adiviné. Al principio no dijo nada, y se limitaba a andar por el patio sin  hablar con nadie. Si acaso, contestaba los saludos con una inclinación de cabeza. Pero yo me di cuenta de que oía con  atención todo lo que se decía a su alrededor. Y un día en que estaba el patio rebosante de gente y de chismes, se interpuso en el camino de la señora del 44, una mujer muy poquita cosa y muy asustadiza, y le dijo con voz potente y hueca: “¡Cuidado! Cuídate de ese hombre, que te va a llevar por el camino de la perdición”. La pobre mujer se estremeció de arriba abajo (eso no es muy meritorio, porque es chaparrita), se encerró en su casa; y en la tarde que la fue a visitar un señor que ya es habitual, lo echó con cajas destempladas, a gritos y tirándole cuanto encontró a mano. Y no me lo vas a creer, pero luego les dijo a las vecinas que ese hombre era agente de una casa de lenocinio (consulta el diccionario, porque a mí me da pena decirte lo que significa) y que se la quería llevar. Excuso decirte que todas las viejas la felicitaron por haber tenido el valor de echarlo de su casa y de su vida. A raíz de eso, las vecinas empezaron a hacerle plática, y a visitarla. Y al poco tiempo, ya iban a consultarle sus problemas y a pedirle que les echara la buenaventura. Ella accedía, complacida, y les cobraba por el “servicio” (porque de algo tenía que vivir; que si no, se las echaba gratis, porque le caían muy bien). En unas cuantas semanas, se hacían  colas a la puerta de la vivienda de Madame Sura (así dice que se llama, pero debe ser un nombre “artístico”). Y también venían de las vecindades cercanas. ¿Y el portero?, te preguntarás. El portero se presentó una noche, bastante tarde (para que no se dieran cuenta los vecinos) y le dijo que en la vecindad no podía lucrar; y que si lo hacía, justo era que compartiera sus ganancias con él. Y le fijó una cuota por cada persona que la visitara. Madame Sura no se inmutó, sino que entró en trance (o sea, se puso patitiesa y habló con voz ronca) y le dijo que el domingo tendría su respuesta. El portero se puso pesado con que quería una respuesta inmediata; pero la voz de Madame Sura se hizo casi un  rugido, echó chispas por los ojos y le dijo que no la presionara. El portero se impresionó mucho, aunque lo disimuló bastante bien, y le dijo que la esperaba hasta el domingo, pero no más. Yo me pasé esos días en la vivienda de la Madame, pues quería ver lo que iba a preparar para el domingo. Pero ella siguió con sus paseos por el patio, aunque sí noté que platicaba más con las vecinas, y cuando llegaba a su casa escribía algunas notas y pasaba algunos ratos pensativa. Y llegó el domingo. Precisamente, el portero había citado a los vecinos a junta para discutir alguna tontería, así que estaban casi todos en el patio, sentaditos, esperando las palabras de la “autoridad máxima”. Y a las doce en punto, cuando el patio hervía de expectación, apareció Madame Sura, que por cierto se veía más alta (aquí entre nos, se puso unos tacones enormes, que no se le notaban porque llevaba una falda muy larga) y más desmelenada que nunca, y de un salto se plantó en el estrado, frente al portero. Este como que se chiveó (Diccionario Folklórico, por favor) un poco, pero aguantó como un buen torero y hasta la miró con ojos centelleantes (se había puesto un poco de diamantina en los párpados para la ocasión). Entonces, Madame Sura hizo unos giros rápidos, en que le revolotearon todas las túnicas y trapos que se había puesto, y con voz salida de las entrañas de la tierra, dijo: -Cuidado con lo que haces, cuidado con lo que pides. Los hados te han sido favorables, pero se te pueden voltear. Y si exiges más de lo que debes, te secarás por completo, y ya no podrás regar a ninguna Flor. Ni siquiera a una hierbita. El portero se quedó pálido, porque precisamente la Flor lo estaba esperando en la portería, y venía bastante alegre y jacarandosa, y no quiso ni  imaginar lo que pasaría si se quedaba seco. Así que canceló la junta, alegando una leve indisposición, se tomó unos cuantos alipuses (te imaginas lo que son, ¿no?) y puso en acción la regadera. Sin embargo, no se volvió a acercar a la Madame; la saludaba muy atentamente cuando se la encontraba en el patio, y la dejó hacer su negocio tranquilamente, Lo que puede una amenaza bien dicha, ¿verdad? Bueno, mi amor, pórtate bien, y hasta la próxima. Te quiere, Cocatú  " ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 218" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-218" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-03-26 09:52:52" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-03-26 14:52:52" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=63047" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17661 (24) { ["ID"]=> int(63668) ["post_author"]=> string(2) "77" ["post_date"]=> string(19) "2021-04-13 12:42:51" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-04-13 17:42:51" ["post_content"]=> string(6580) "Las cifras se tornan espeluznantes. Cada año tenemos un mayor número de homicidios dolosos y en algunos lugares, la cuarta parte corresponden a feminicidios, esto es, homicidio por razón de género. Dichos titulares de nota roja resultan como la punta del iceberg; solo estamos viendo lo más amarillista, pero no nos aventuramos a mirar debajo del nivel del agua, a esa base que sustenta los crímenes que se dan en México, desde Tijuana hasta Tuxtla Gutiérrez.  Tal vez haya cambios en edad de las víctimas, en ocupación de ellas al momento de ser asesinadas.  El móvil que lleva a privarlas  de la vida varía, pero en el fondo hay un mismo sustrato que se repite, como una amalgama de elementos culturales que, acomodados de una u otra manera, finalmente dan un resultado similar. En los últimos diez años, y más acentuado con razón de la pandemia, surgen importantes escritoras  de novela negra en Latinoamérica: México; Argentina; Colombia; Chile.  Más allá de Verónica Llaca, ganadora del concurso “Una vuelta de tuerca” en el 2014 con su novela La simetría de los árboles, no ha sido hasta estos últimos años cuando aparecen voces poderosas, tanto en México como en Latinoamérica, contando desde su percepción de género la historia de la violencia contra la mujer.  Dentro de las jóvenes creadoras tenemos una gama variada de voces que nos llaman a zambullirnos en las gélidas aguas en torno al iceberg del feminicidio para conocer, centímetro a centímetro la base que lo sostiene. Un término que me resultó esclarecedor, y al cual quiero dedicar esta colaboración, lo llama Selva Almada, escritora argentina “micro violencias domésticas”.  De este modo se refiere a esos detalles suspendidos en la mayoría de los hogares latinoamericanos.  Desde los menos favorecidos en la esfera económica hasta los que consideramos “bien avenidos”, conformados por familias de clase media o media alta, integradas, con ingresos económicos estables; hijos con excelentes oportunidades de estudio; ocasión de frecuentes  viajes por placer.  En un extremo y el otro de la escala socioeconómica que estamos imaginando ahora, se presentan esos mínimos actos de violencia contra la mujer que, a la vuelta de los años, hacen un acumulado considerable, que bien puede culminar en un feminicidio. En mi práctica institucional  hospitalaria era muy común atestiguar las diferentes reacciones de la familia ante el nacimiento de un varón o de una mujer.  Hablo de los tiempos en que el ultrasonido apenas comenzaba a utilizarse, por lo que la mayoría de quienes acudían al Sector Público, no se enteraban del género biológico sino hasta el parto. Alguna vez, cuestioné a una madre por qué se alegraba más por un niño que por una niña, me dijo: “Porque el niño va a ayudar a llevar más dinero a la casa”.  No me convenció del todo su respuesta. Husmeaba  factores antropológicos y psicológicos detrás de ese pensamiento que logré entender leyendo a Margaret Mead, antropóloga social dedicada a estudiar la impronta que deja la madre en los hijos con relación a las funciones de género.  Ella analizó poblaciones en Nueva Guinea para establecer principios que son válidos de forma universal. En nuestro amado México, esas costumbres de privilegiar al varón por encima de la mujer dentro de casa vienen de centurias atrás.  A pesar de que las deidades de la Cultura Mexica fueron tanto masculinas como femeninas, sí comenzó a determinarse un patrón de conducta de género: los varones iban al Calmécac para ser  sacerdotes, o se preparaban como guerreros.  Detrás de unos y otros estaba la mujer, como sombra, pero a la vez apuntalando esos patrones de comportamiento: una sociedad matriarcal revestida de un halo de glorificación para el varón.  La única ocasión en que la mujer llegaba a esos niveles tan elevados, era cuando moría durante la labor de parto. Así avanzamos como civilización, recibiendo influjos judeocristianos provenientes de Europa, en ocasiones otros distintos de África y en menor proporción de Asia. Incorporamos los elementos que resultaban útiles para conformar una sociedad que determina que en igualdad de circunstancias, el varón estudie y la mujercita se quede en casa aprendiendo labores del hogar;   dentro de casa, que la madre y las hijas atiendan al padre y a los hijos varones; que las prerrogativas sean en automático para el varón y altamente condicionadas para la mujer. Según el nivel sociocultural, tenemos desde padres violentos al extremo, hasta los que dejan caer con sutileza frases o actitudes que indican que para él las acciones del hijo son mejores  que las que hace la hija. Se descalifica, desacredita y resta valor a la mujer de un modo tan cotidiano y casual que se vuelve parte de la cultura intrafamiliar, y caldo de cultivo para violencias mayores. Ahora bien, que sea la mujer la que narre acerca de la violencia de género, otorga a su obra un doble valor: No es el varón narrando desde fuera como un testigo casual; es ella, la mujer, narrando desde el dolor y la impotencia; desde el sistema familiar que la asfixia, o en el mejor de los casos entorpece su crecimiento personal.  Esta voz narradora nos llama a salir del letargo para entender que la normalización de la violencia no es sana. Lejos de que sea el contacto con los videojuegos violentos o con las series sobre narcos, la causa última, la violencia se respira en el ambiente hogareño, en micro dosis, en forma habitual.  Ahora es tiempo de ventilar las habitaciones, de abrir puertas y ventanas del conocimiento, para detectar cuáles son esas expresiones de micro violencia con las que hemos convivido desde la infancia. Quien así lo desee y pueda costearlo, que procure un apoyo profesional sanador.  Otro camino maravilloso es el de la novela negra, ese género que nos ayuda a ver la realidad con otros ojos, y sanear con nuevos aires nuestro entorno." ["post_title"]=> string(18) "SANEAR EL AMBIENTE" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(18) "sanear-el-ambiente" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-04-13 12:42:51" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-04-13 17:42:51" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=63668" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17662 (24) { ["ID"]=> int(63047) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2021-03-26 09:52:52" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-03-26 14:52:52" ["post_content"]=> string(5401) "Querida Tora: Fíjate que llegó a la vecindad una señora nueva (en el buen sentido de la palabra), que inmediatamente nos intrigó a todos. Es muy misteriosa. Llegó como con veinte maletas, ocho baúles y un número infinito de bultos, todos de diferentes colores y formas, algunos hasta brillantes y que parecían llenos de estrellas. No sabes cómo la miraron las chismosas de la vecindad (en una palabra, todas). Yo también. Y me metí a su vivienda, a ver qué era todo aquello. Así, a la entrada, colgó cortinas y puso luces de colores. En el centro, una mesa con una bola de cristal encima, varios juegos de naipes, un recipiente con agua, una varita (¿mágica?), una calavera, un sapo verde disecado y no sé cuántas cosas más. Enseguida me dije: Esta es una adivina, ¿Y qué crees? Adiviné. Al principio no dijo nada, y se limitaba a andar por el patio sin  hablar con nadie. Si acaso, contestaba los saludos con una inclinación de cabeza. Pero yo me di cuenta de que oía con  atención todo lo que se decía a su alrededor. Y un día en que estaba el patio rebosante de gente y de chismes, se interpuso en el camino de la señora del 44, una mujer muy poquita cosa y muy asustadiza, y le dijo con voz potente y hueca: “¡Cuidado! Cuídate de ese hombre, que te va a llevar por el camino de la perdición”. La pobre mujer se estremeció de arriba abajo (eso no es muy meritorio, porque es chaparrita), se encerró en su casa; y en la tarde que la fue a visitar un señor que ya es habitual, lo echó con cajas destempladas, a gritos y tirándole cuanto encontró a mano. Y no me lo vas a creer, pero luego les dijo a las vecinas que ese hombre era agente de una casa de lenocinio (consulta el diccionario, porque a mí me da pena decirte lo que significa) y que se la quería llevar. Excuso decirte que todas las viejas la felicitaron por haber tenido el valor de echarlo de su casa y de su vida. A raíz de eso, las vecinas empezaron a hacerle plática, y a visitarla. Y al poco tiempo, ya iban a consultarle sus problemas y a pedirle que les echara la buenaventura. Ella accedía, complacida, y les cobraba por el “servicio” (porque de algo tenía que vivir; que si no, se las echaba gratis, porque le caían muy bien). En unas cuantas semanas, se hacían  colas a la puerta de la vivienda de Madame Sura (así dice que se llama, pero debe ser un nombre “artístico”). Y también venían de las vecindades cercanas. ¿Y el portero?, te preguntarás. El portero se presentó una noche, bastante tarde (para que no se dieran cuenta los vecinos) y le dijo que en la vecindad no podía lucrar; y que si lo hacía, justo era que compartiera sus ganancias con él. Y le fijó una cuota por cada persona que la visitara. Madame Sura no se inmutó, sino que entró en trance (o sea, se puso patitiesa y habló con voz ronca) y le dijo que el domingo tendría su respuesta. El portero se puso pesado con que quería una respuesta inmediata; pero la voz de Madame Sura se hizo casi un  rugido, echó chispas por los ojos y le dijo que no la presionara. El portero se impresionó mucho, aunque lo disimuló bastante bien, y le dijo que la esperaba hasta el domingo, pero no más. Yo me pasé esos días en la vivienda de la Madame, pues quería ver lo que iba a preparar para el domingo. Pero ella siguió con sus paseos por el patio, aunque sí noté que platicaba más con las vecinas, y cuando llegaba a su casa escribía algunas notas y pasaba algunos ratos pensativa. Y llegó el domingo. Precisamente, el portero había citado a los vecinos a junta para discutir alguna tontería, así que estaban casi todos en el patio, sentaditos, esperando las palabras de la “autoridad máxima”. Y a las doce en punto, cuando el patio hervía de expectación, apareció Madame Sura, que por cierto se veía más alta (aquí entre nos, se puso unos tacones enormes, que no se le notaban porque llevaba una falda muy larga) y más desmelenada que nunca, y de un salto se plantó en el estrado, frente al portero. Este como que se chiveó (Diccionario Folklórico, por favor) un poco, pero aguantó como un buen torero y hasta la miró con ojos centelleantes (se había puesto un poco de diamantina en los párpados para la ocasión). Entonces, Madame Sura hizo unos giros rápidos, en que le revolotearon todas las túnicas y trapos que se había puesto, y con voz salida de las entrañas de la tierra, dijo: -Cuidado con lo que haces, cuidado con lo que pides. Los hados te han sido favorables, pero se te pueden voltear. Y si exiges más de lo que debes, te secarás por completo, y ya no podrás regar a ninguna Flor. Ni siquiera a una hierbita. El portero se quedó pálido, porque precisamente la Flor lo estaba esperando en la portería, y venía bastante alegre y jacarandosa, y no quiso ni  imaginar lo que pasaría si se quedaba seco. Así que canceló la junta, alegando una leve indisposición, se tomó unos cuantos alipuses (te imaginas lo que son, ¿no?) y puso en acción la regadera. Sin embargo, no se volvió a acercar a la Madame; la saludaba muy atentamente cuando se la encontraba en el patio, y la dejó hacer su negocio tranquilamente, Lo que puede una amenaza bien dicha, ¿verdad? Bueno, mi amor, pórtate bien, y hasta la próxima. Te quiere, Cocatú  " ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 218" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-218" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-03-26 09:52:52" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-03-26 14:52:52" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=63047" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(14) ["max_num_pages"]=> float(7) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "59f87ae2148b0bbaaa24a5096c412133" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }
cartas a tora

CARTAS A TORA 218

Querida Tora: Fíjate que llegó a la vecindad una señora nueva (en el buen sentido de la palabra), que inmediatamente nos intrigó...

marzo 26, 2021

SANEAR EL AMBIENTE

Las cifras se tornan espeluznantes. Cada año tenemos un mayor número de homicidios dolosos y en algunos lugares, la cuarta parte corresponden...

abril 13, 2021




Más de categoría

CARTAS A TORA 220

Querida Tora: Hay una familia que vive en el 51, muy tranquila, muy agradable. El señor, sobre todo, es...

abril 16, 2021

Recordando al General y Político Francisco J. Múgica

Francisco José Múgica Velázquez  nació en Tingüindín (Michoacán) el 3 de septiembre de 1884, y falleció en la Ciudad de México el...

abril 14, 2021
Los Olvidos

LOS OLVIDOS | Parte 29 

A las 8.30 de la mañana del día siguiente, estaba yo en la sacristía del Sagrado Corazón de Costa...

abril 14, 2021

SANEAR EL AMBIENTE

Las cifras se tornan espeluznantes. Cada año tenemos un mayor número de homicidios dolosos y en algunos lugares, la...

abril 13, 2021