Hierba mala nunca muere

La peor plaga de un jardín es la hierba mala. Por más que la quites nace y renace y renace. No se trata de una… La peor plaga de un jardín es la hierba mala. Por más...

3 de agosto, 2016
RHT

La peor plaga de un jardín es la hierba mala. Por más que la quites nace y renace y renace. No se trata de una…

La peor plaga de un jardín es la hierba mala. Por más que la quites nace y renace y renace.

No se trata de una sola especie, las hay de todos colores y sabores, formas y tamaños, con raíces típicas, profundas, fibrosas y superficiales, sean las que sean, si no las estás arrancando constantemente se adueñan de tu jardín y te lo echan a perder, se chupan el abono, la poda, desordenan tus cultivos, te impiden disfrutar de ese jardín que con tanto tiempo que le has dedicado has llegado a querer y lo has hecho parte de tu vida.

Lo mismo pasa en la vida pública, aquí las principales especies de hierba mala se llaman corrupción e impunidad, con todas las subespecies imaginables y sufribles.

Periódicamente llega un jardinero con buenas intenciones a limpiar el jardín. Eso sucede cuando todos los habitantes y visitantes se están quejando del hedor, vista y desorden que ofende la presencia de la gente decente y el dueño quiere al menos darle una “manita de gato”, cuando lo que requiere es un verdadero “zarpazo de tigre”.

Hace poco me sorprendió que un joven me comentara que con certeza José López Portillo había sido muy buen presidente ya que una avenida muy importante llevaba su nombre.




Le comenté que además de lo que él personalmente había robado, directa o indirectamente, como el caso de la “Colina del Perro”, regalo de su amigo Carlos Hank González, y que no alcanzó a ser bloqueado, como lo fue un hermoso rancho que otros amigos también pretendían regalarle; durante su tiempo había yo visto publicada la más escandalosa y cuantiosa lista en los medios impresos con la cantidad de funcionarios defraudadores, las dependencias a su cargo y los millonarios importes al menos sospechosos. Así como una lista de “saca dólares”, colaboradores en una nueva devaluación, publicada por exigencia ciudadana y al hacerlo, llena de burócratas de todo nivel, encabezada por secretarios de Estado, gobernadores y legisladores, llama a la sociedad a la prudencia en el juicio.

Justifica su inacción contra la corrupción con el argumento de que los señalados como delincuentes serán corruptos, pero no tontos, por lo cual es muy difícil llevarlos a juicio. Finalmente logra medio taparle el ojo al macho promulgando una ley con la definición de un nuevo delito, el de “enriquecimiento inexplicable”, por el cual, que yo recuerde, nadie fue a parar en la cárcel.

Terminó su sexenio robándose los bancos a fin de tener más satrapías que repartir a sus allegados, tener a quien culpar del derroche que hizo del boom petrolero de su periodo presidencial y derramando lágrimas de cocodrilo por los desposeídos desde la máxima tribuna de la Nación.

No puedo calificar a Miguel de la Madrid, su sucesor, como corrupto. El resultado de la ley contra el enriquecimiento inexplicable fue nefasto, la ley hecha para la trampa tenía tantos agujeros que la hacía por completo inaplicable y el remedo de rectificación con la ley contra el “enriquecimiento ilícito” sirvió de parapeto a todos los indiciados para eludir el castigo, ya que no podían ser juzgados por un delito que no existía cuando lo cometieron y les daba también el argumento de que no podían ser juzgados por los mismos hechos dos veces.

Tampoco conozco persona alguna encarcelada por enriquecimiento ilícito.

Hoy nuevamente nuestro jardín hiede, nuevamente tenemos leyes que prometen acabar con la corrupción e impunidad, seguimos hastiados de ser las víctimas de toda clase de malandrines, de cuello blanco, cuello sucio y sin cuello. Nuestras voces suenan con mayor fuerza y parece haber golondrinas que anuncian el verano, aunque no sean muchas y no se vean muy fuertes. Queremos continuar viviendo una esperanza y vociferaremos porque se aplique lo aplicable.

Puede ser el cimiento del cambio que requiere la sociedad para rectificar el camino al despeñadero.

Es posible que la solicitud de perdón del presidente Peña sea sincera, el sentimiento del momento no es suficiente, son las acciones las que pueden autentificar los dichos. El asunto de Montiel es tan lejano en el tiempo y tan poco probable que lo remueva que nadie lo menciona.

El que está vigente es el de Moreira y si el señor quiere que le crea, lo que debería hacer es tomar las medidas necesarias para aplicar la justicia a su amigo, hasta hoy protegido, y seguir con los asuntos de Veracruz, Chihuahua y Quintana Roo.

Así sabré que su solicitud de perdón es verdadera y no aparente como la del anterior presidente de la República que también lo hizo. Que la Casa Blanca es diferente a la Colina del Perro y que como jardinero quiere dejar limpia la casa de hierba mala, aunque ya sabemos que ésta nunca muere.

Viene, Viene… On behalf of: “Savior Hundred Fires”

H.H. Cortes de Justicia de los Estados Unidos de América: Presentes. Con fundamento en el “T-Mec” (¡México! “Siempre fiel” y por delante)...

·

La peor plaga de un jardín es la hierba mala. Por más que la quites nace y renace y renace. No se...

·




Más de categoría

Viene, Viene… On behalf of: “Savior Hundred Fires”

H.H. Cortes de Justicia de los Estados Unidos de América: Presentes. Con fundamento en el “T-Mec” (¡México! “Siempre fiel”...

·
Tour de Cine Francés

La edición número 24 del Tour de Cine Francés llega a México

A partir del ocho de octubre de este año, dará inicio la edición 24 del Tour de Cine Francés,...

·

El Meollo del Asunto | Divide y Vencerás, no siempre

La máxima con su variante, “divide e impera”, fueron frases utilizadas por el gobernante romano Julio César y el...

·

De nuevo: yo tengo otros datos

“Yo propuse que iba a ser un efecto de caída pronta, pero también de recuperación rápida, que iba a...

·