Se encuentra usted aquí

Nicolás Maduro: El detonador de una catástrofe nacional

Viernes, 24 de Febrero 2017 - 15:00

Autor

carlos-sagaon.jpg
Carlos Sagaón Ruiz

Compartir

nicolas-maduro.jpg

Uno de los países más inestables a nivel político, económico y social en la actualidad es Venezuela, regido actualmente bajo el deplorable mandato de Nicolás Maduro, un hombre acusado de desatar un periodo crítico de pérdidas, escasez, corrupción e incertidumbre.

Previo a su investidura como Presidente, Maduro se hizo acreedor a una extensa carrera política, fungiendo en cargos como Canciller, Presidente de la Asamblea Nacional e incluso, Vicepresidente del país durante la administración del también controversial Hugo Chávez, quien es recordado como un líder progresista por quienes simpatizan con su mandato, mientras que los oponentes lo catalogan de un dictador sutil, populista y opresor. Cabe mencionar que gran parte del legado internacional de Chávez se debió a su inmensa fortuna petrolera. Terminó su mandato con el 84% de aceptación de sus gobernados.

Con la muerte de Hugo Chávez en marzo de 2013, El Gobierno Venezolano se enfrentó a un líder incongruente y en exceso radical. Nicolás Maduro expresa fervientemente su admiración por la ideología de su antecesor Presidencial. No obstante, sus reformas políticas han resultado contraproducentes, llevando a Venezuela a una profunda decadencia Nacional.

Uno de los principales sectores afectados tras la toma de protesta de Maduro ha sido el social. El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) reveló que el índice de pobreza al concluir el mandado de Hugo Chávez era de 6.2%. A pesar de haberse reservado el porcentaje actual de pobreza, el INE expresó su consternación por el alarmante ascenso de la cifra. Se estima que este ha sufrido un preocupante incremento de 32.1% aproximadamente para finales de 2016.

En consecuencia, los índices de seguridad también han incrementado de manera inquietante. A causa del desinterés por parte de Nicolás Maduro en incrementar la seguridad, Venezuela se ha convertido en el segundo país más violento del mundo, sólo por detrás de Honduras. Se calcula que anualmente se llegan a cometer cerca de 25,000 homicidios que no son penalizados (muchos de ellos ni siquiera investigados).

Gran parte del desequilibrio económico sufrido en Venezuela se debe a la descomunal crisis en el ámbito alimenticio que se vive en el país, la cual comenzaba a presentarse desde los últimos meses del periodo “chavista” y ha empeorado con el nuevo mandatario desde principios del 2015, según los expertos. De acuerdo con Patrick Gillespie de CNN, esta ha profundizado aún más tras el desplome de importaciones (el cual tiene también relación a la baja de su moneda, el bolívar, en los estándares económicos internacionales). Desafortunadamente, los países adyacentes están evitando el comercio con Venezuela, no por una cuestión de conflicto, sino por el simple hecho de que Venezuela no tiene dinero para concretar importaciones. A raíz del periodo de Nicolás Maduro, el país está en un estado económico completamente recesivo.

Lo cierto es que Maduro tampoco puede presumir de ser un gran orador, ni mucho menos de ser enteramente diplomático. Se tiene bastante evidencia de uso de malas palabras o expresiones vulgares durante sus discursos o eventos públicos. Por otro lado, ha llegado a realizar afirmaciones falsas, como decir que Venezuela no es, ni ha sido, una República. Este tipo de declaraciones han generado descontento y ha incitado a rebeliones, protestas y manifestaciones, hasta ahora sin éxito. Quizá la más reciente ha sido la Rebelión Electoral, convocada por el conocido opositor político Leopoldo Gómez.

Otros sectores afectados por el mal gobierno y el abuso han sido el ambiental, el sector salud, el educativo y el laboral, sin mencionar las violaciones a los derechos humanos. Las oportunidades y provisiones se están agotando. Los habitantes han intentado escapar urgentemente del país, tras enfrentar esta situación de “vida o muerte”.  ¿Hasta cuando permitiremos que los populistas, ineficientes y corruptos sean los que representen una nación?, ¿Hasta cuando permitiremos el abuso de políticos oportunistas?

Me da miedo tratar de imaginar el límite para una persona con la moral tan estropeada como Nicolás Maduro. No soy capaz de pensar hasta donde sería capaz de llegar. Esperemos, de verdad, que la situación en Venezuela comience a mejorar. Ojalá que el señor Maduro, o quien sea que lo sustituya, den la cara realmente por el país al que gobiernan de una manera ética y políticamente correcta. El destino de una nación y de sus habitantes no se trata solamente de hacer las cosas porque “me lo dijo un pajarito”…

imagen2.jpg
Número 16 - marzo 2018
Descargar