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Reflexiones económicas… y de vida

Miércoles, 25 de Octubre 2017 - 15:00

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María José Codesal

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He estado varias semanas en silencio y reflexión, no había escrito mucho porque he estado en shock debido a los acontecimientos actuales: huracanes, temblores y demás. Aparte de que mi vida se está estructurando de manera diferente y he tenido que adaptarme.

Lo cierto es que no he dejado de pensar lo importante que es seguir hablando y reflexionando sobre el mejor uso de nuestro dinero y cómo sacarle provecho al máximo.

Veo, un poco con temor, que no nos ha caído el veinte que el cambio climático es un asunto económico. Los cambios en nuestro suelo, que haya muchísima lluvia o grandes sequías son un tema completamente económico. Y que, si no nos vamos enterando de cómo cooperar con nuestro planeta para cuidar mejor nuestros recursos, pensando en nuestros intereses "económicos" futuros, cada vez nos exigirá más cuota y cada vez más cara.

Ya estamos empezando a pagar con vidas humanas. No quiero sonar dramática, pero me agobia el tema. Los que vivimos en ciudades grandes gastemos el dinero en cuidarnos, como comprando seguros.

Ya sé que suena a: “ahogado el niño, tapemos el pozo”, pero es mejor ahorita tapar el pozo, asegurar nuestros bienes, nuestra salud y nuestra vida, que estar durmiendo en casas de campaña en la calle porque se cayó el edificio donde vivías y no tenías seguro. Tapemos los pozos de nuestra vida. Tratemos siempre de caer en blandito, para eso es el dinero. Para eso es todo el esfuerzo que hacemos trabajando.

Hay muchísimos productos para asegurarnos de muchísimas aseguradoras. Tal vez no compres un seguro carísimo, sino el que puedes pagar, pero al menos, en caso de una nueva catástrofe, no empezarías de cero.

Por otro lado, nos urge cambiar de paradigma.

El otro día estaba leyendo una noticia en la que se mencionaba que se necesitan 52 mil litros de agua limpia para fabricar un coche. Bueno, no todos tienen o necesitan comprar un coche, pero otras cosas como un pantalón de mezclilla necesita casi siete mil litros, y para producir un kilo de maíz, unos 411 litros.

Y tú y yo, en una sentada, podemos comernos el kilo completo de maíz sin imaginarnos ese gasto enorme de agua.

Todas las cosas que se producen necesitan agua, nosotros necesitamos ese vital líquido, solo para sobrevivir. Y no consideramos que al consumir más de lo que necesitamos estamos haciendo mal uso de esos recursos que todos necesitamos. ¿Realmente necesitamos siete pantalones de mezclilla? ¿Somos conscientes que eso implica haber gastado casi 49 mil litros de agua?

Aquí hay un paréntesis. Las empresas producen más para ganar más. Ganar más en algo importante en los negocios, pero al mismo tiempo, y por tanto, contaminan más. Lo malo es que nosotros lo consumimos y el círculo vicioso nunca termina por romperse.

Y esto solo hablando de agua. Muchos otros recursos se consumen indiscriminadamente y nosotros no somos conscientes de ello. Y nos cuesta y nos costará más en el futuro.

Los desastres nos han hecho ver claramente cómo es que contamos con más recursos –“cosas”– de las que pensamos. Resulta que, si alguien necesita algo, tenemos para nosotros y para compartir. Así, salimos a las calles el 19 de septiembre pasado, a compartir. Así también, hemos seguido haciendo acopio de ropa en muy buen estado, que puede beneficiar a otros y que a nosotros nos “sobra”.

La gran pregunta sería: ¿por qué no empezamos a consumir menos y aprendemos a vivir con lo básico? 

Porque las empresas no quieren, si no compramos a quién venden. Y si no venden, la economía se atora. Es súper complicado salir de este embrollo económico, pero no hay otra manera de salir que empezando a hacerlo.

El planeta y nuestras sociedades nos necesitan. Necesitamos estar más conscientes para sumar y no restarnos vida, oportunidades y crecimiento. 

Cuídate a ti mismo, los tuyos y tu familia, tu patrimonio y tu dinero, que es uno de nuestros más grandes instrumentos. 

No dejes de aprender, de crecer en consciencia y en libertad para identificar nuestras verdaderas y básicas necesidades, sabiendo que lo demás es extra y que tal vez no lo necesitamos tanto. Hay que trabajar mucho porque hay que compartir mucho.

Si te interesa prepararte más escríbeme un correo y trabajemos juntos.

Y no te pierdas de aprender un poquito más cada 15 días en Ruiz Healy Times.

¡A saber más! Que nadie se beneficia de esto más que tú.  

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Número 12 - noviembre 2017
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