Se encuentra usted aquí

Gaga: Five Foot Two y el mejor disfraz de Stefani

Viernes, 29 de Septiembre 2017 - 15:00

Autor

luis-felipe-jurado.jpg
Luis Felipe Jurado

Compartir

lady-gaga.png

El estreno en Netflix del documental sobre Lady Gaga, muestra una cara desconocida de la artista más polémica de los últimos tiempos

 

Desde su aparición en escena, Lady Gaga se volvió mucho más que un ídolo pop, es una de esas personas que la gente convierte en ícono de una generación, tal como lo fueron en los 40 Frank Sinatra, en los 50 Elvis Presley, en los 60 Jim Morrison, en los 80 Madonna y en los 90 Kurt Cobain. Gaga se volvió el símbolo de una generación y de prácticamente todo el movimiento LGBT. Le pese a quien le pese, Stefani Joanne Angelina Germanotta se ha eternizado como la más influyente cantante de estos días. Por eso, la salida del documental sobre su figura, resultó para muchos un evento sobresaliente.

Gaga: Five Foot Two (2017, Chris Moukarbel) sigue a la cantautora durante la producción de su último álbum, diversas dificultades familiares, el rompimiento con su prometido, Taylor Kinney, así como su lucha contra la fibromialgia, mientras prepara el espectáculo del Super Bowl. De una manera muy valiente, la artista decide mostrar a la mujer que a pesar de estar rodeada de gente que la considera y que aparentemente la quiere, se encuentra totalmente sola, y cómo el peso de la fama la va desmoronando.

Si bien no es nada del otro mundo, es algo que desde hace mucho tiempo no se ve en un “rockumnetary”, es decir, el retrato cotidiano de una estrella. Quizá el último ejemplo de esto fue Katy Perry: Part of Me (2012, Dan Cutforth), aunque se nota más cercano a lo hecho por Alek Keshishianen en Madonna: Truth or Dare (In Bed Whit Madonna, 1991), lo cual es curioso porque aunque si alguien ha sido la principal influencia para Gaga y prácticamente todas las cantantes modernas ha sido la diva ochentera, la mujer del vestido de carne comenta al principio de la cinta que tiene problemas con ella. Igual que ocurrió en In Bed…, el interesante documentalista Moukarbel, decide ponerse al servicio de una artista que prácticamente se ha vuelto una obra de arte a sí misma, que se reinventa, se deconstruye y logra llamar la atención por su originalidad. Y esto fue un acierto para el director, ya que tal como en su anterior, Banksy Does New York (2014), permite que el documentado se exprese por sí mismo, quedando como un mero observador, como un vouyerista, que retrata a una mujer compleja pero al mismo tiempo sencilla, que permite que sus fans prácticamente vivan permanentemente fuera de su casa sin molestarse jamás.

Ahora bien, a pesar de su corta duración y de las declaraciones polémicas y reveladoras, a veces el documento llega a ser un poco tedioso y no llega nunca al clímax esperado. Quizá lo que quisieron hacer el director y la artista es mostrar esa vida que sigue adelante a pesar de todo, pero esto es algo muy vago como para validarlo.

El título de la cinta Five Foot Two se refiere a la estatura de la cantante, 5 pies y 2 pulgadas, alrededor de 1.57 cms. Durante prácticamente todo el metraje se presenta sin maquillaje y sin los extraños vestuarios que la caracterizan, incluso, nunca se refieren a ella como “Gaga”, sino como Stefani. Tal vez por lo mismo, el tono vanguardista que siempre han tenido en sus videos y espectáculos quedaron fuera, y se usa la cámara como un espectador que sigue a la mujer, no al ídolo, que le permite ser frágil y, en ocasiones, hasta más surrealista que el personaje que ella misma inventó. Un retrato aparentemente honesto, sobre una de las mujeres más polémicas de los últimos tiempos y digo “aparentemente” porque ella es capaz de inventarse otro personaje, el de una mujer común y corriente, como cualquiera que ves en la calle, como la vecina. Ese, para ella, es quizá su disfraz más estrafalario.

 

Para mi Gisela, otra de esas mujeres que se forjaron a sí mismas.

ruiz-healy_times_num_12_page_1.jpeg
Número 12 - noviembre 2017
Descargar