Se encuentra usted aquí

Caravana migrante

Martes, 30 de Octubre 2018 - 14:50

Autor

stephanie-henaro.jpg
Stephanie Henaro Canales

Compartir

caravana_1.png

TODAVÍA TAN LEJOS DE DIOS Y TAN CERCA DE ESTADOS UNIDOS

Dentro del bien y el mal que existe en todo tipo de relación, México ha experimentado las dos caras de la moneda con Estados Unidos y hoy, un poco más de dos siglos después de que Porfirio Díaz pronunciara su célebre frase, esta sigue vigente al cobrar vida en la oleada de violencia, que no para de azotarnos desde que decidimos combatir al narcotráfico y en las caravanas de migrantes que nos transitan con el fin de llegar a Estados Unidos. Por lo que todavía es válido decir que seguimos “tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos.”

La pobreza y la violencia que han orillado a miles de hondureños a dejar su país, los mexicanos la entendemos muy bien por el simple hecho de estarla experimentando en carne propia, pero tal vez con un poco más de suerte porque nuestra economía es más grande y nuestras instituciones más fuertes. Sin embargo, las causas son las mismas.

La crisis política originada desde el 2009, la corrupción, la impunidad y sobre todo el tráfico de drogas, destinadas a servir las necesidades del mercado estadounidense, han hecho que Honduras hoy se haya vuelto un país inseguro para sus habitantes y que, tampoco sea casualidad, que la caravana haya salido de San Pedro Sula. Porque esa ciudad, desde que se ha vuelto el lugar de tránsito predilecto del 80% de la cocaína destinada al consumo estadounidense, ha dejado de ser el centro maquinador y comercial del país, para convertirse en la ciudad más violenta del mundo, fuera de una zona de guerra, con una tasa de asesinatos del 85%. ¿Queda claro por qué tuvieron que salir de ahí? No obstante, no todo acaba ahí y hay aspectos geopolíticos que no deben ser descartados.

En México hay tres aspectos aspectos geopolíticos que se agudizan con la llegada de esta caravana de migrantes a nuestro país. El primero es la división de posturas que se ha generado al experimentar el otro lado del fenómeno migratorio, tanto en el senado como en la población, que ha despertado incluso reacciones de extrema derecha que podrían ser fácilmente comparadas con las del presidente Trump del otro lado de la frontera. Mientras que el segundo tiene que ver con los riesgos de seguridad que se detonan de los actos de vandalismo que puedan cometer los migrantes al no tener con que subsistir y los integrantes de pandillas centroamericanas que hayan aprovechado la caravana para inmiscuirse en nuestro país, que notablemente aumentarán si Estados Unidos continúa disminuyendo la ayuda a Guatemala, El Salvador y Honduras.

Finalmente, el tercero tiene que ver con la confrontación que esto nos generará con Estados Unidos porque la migración se ha vuelto un tema electoral y el 6 de noviembre se decidirán en ese país los 435 escaños de la Cámara de Representantes, más un tercio de los cien asientos del Senado, además de una treintena de las gubernaturas y cientos de cargos públicos a nivel estatal.

Apenas en abril de este año, Trump ordenó el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera entre México y Estados Unidos como respuesta a las noticias de la caravana migrante que, en ese entonces, recorrió del sur de México (Tapachula, Chiapas) y, en definitiva, algo similar se espera como respuesta a la actual para que Trump pueda reforzar las preferencias de su electorado.

Como se puede ver la frase de Porfirio Díaz aun continúa vigente porque al estar cerca de Estados Unidos a veces parece que estamos alejados de Dios y hoy nos encontramos siendo el cuello de botella de un problema que se origina en nuestro país vecino pero, que al perecer, está afectando a todo el continente.

revista_octubre.png
Número 22 - Octubre 2018
Descargar