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Entrevista al actor Raúl Araiza (parte 1)

Viernes, 21 de Septiembre 2018 - 15:30

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Claudia Blix

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¿Cómo fue la relación con tu papá Raúl Araíza qué era un gran director?

Se divorció cuando yo tenía cinco y mi hermano Armando dos años, para él siempre fue el trabajo primero, venía de ser muy humilde, él pudo dar amor como aprendió, nos enseñó los valores del trabajo, la puntualidad, el profesionalismo, la entrega y el respeto, fueron cosas que nos inculcó mucho.

Él fue un papá presente a su capacidad, uno da lo que te dieron de niño.

Tenía un gran sentido del humor y era muy respetado, era soberbio y egocéntrico como son todos los genios.

Pero siempre me lleve bien con él, aunque yo era el que peleaba, Armando no, pero al fin y al cabo tengo muchas cosas de él.

Sí se puede romper con los patrones equivocados, yo sigo casado y él se casó cinco veces, mis hijas son todo para mí, mi papá me lo reconoció tiempo después que él había descuidado a su familia y que yo al contrario.

Y para mi hermano Armando y para mí, lo más importante que tenemos es la familia.

Para mi mamá la actriz Norma Herrera al contrario de mi papá, ella está llena de valores familiares.

Creo que tengo mucho de mi papá, cuando he dirigido, los actores me dicen que soy muy parecido a mi papá en cómo los dirijo.

En el sentido del humor también nos parecemos soy muy sarcástico y cínico que para este medio sirve perfecto, lo que menos puedes ser en este medio es sensible.

¿Te influyeron las profesiones de tus papás para ser actor?

Mi papá siempre usaba la palabra vocación a la hora de regañarme, y creo que tenía razón, nunca tuve la vocación para ser actor, esto fue un accidente en la vida que se fue dando.

Yo quería ser futbolista,  estuve cuatro años fuera de México en una escuela militar y jugué mucho deporte.

Cuando yo regrese a los 17 años realmente yo no tenía experiencia ni con las mujeres ni me había tomado nunca ni una cerveza, mi mamá fue la que quiso que estuviera muchos años allá para que aprendiera inglés y tuviera otro mundo,  ahora se lo agradezco.

Una de las virtudes que aprendí estando allá es que me adapto a todo.

Soy muy conciliador, en mi caso por ejemplo soy conciliador con mis tres mujeres: mi esposa y mis hijas, en el programa Hoy he sido conciliador siempre.

Has trabajado con grandes personalidades. Cuéntanos alguna anécdota.

Yo tenía como seis años, y trabajé con María Félix en El carruaje, era un señorón me pellizcaba para hablar, me decía “te pellizco y hablas”.

Me decían que yo le decía “No señora,  yo solito”.  

Como yo nací en este medio de repente yo veía a Maria Félix o a Ignacio López Tarso, hay una bola de primerísimos actores que yo me acostumbre a verlos, yo nunca le pido una foto a un famoso, por qué no lo quiero incomodar, los conozco.

¿Por qué crees que después de la telenovela tan exitosa ´Cadenas de amargura´ ya no te hablaron para hacer más personajes?

Gané el Mejor Actor de ese año, son cosas de la carrera, cuando uno gana un premio importante uno cree que ya va estar bien todo y te vas a los cuernos de la luna pero no es así.

Yo le achaco a esto, que la mujer puede jugar más con la edad, por ejemplo si no se maquillan se ven más jovenes, si te maquillas te puedes ver mucho mayor, cuando terminamos Cadenas de amargura, Daniela Castro vuelve a ser protagonista, y  los que le ponen de galanes son mucho más grandes que yo.

Me he fijado que aquí en México quieren güeritos o que se vean extranjeros para protagonizar novelas.

Así era Valentín Pimstein, tocaste el punto, yo mido 1.70 no soy ni alto ni chaparro, mi cara era de muy chico, no era güero de ojos azul y no parecía un actor para protagonizar sobre todo en esa época, nunca iba a salir de rico y siempre de jodido, entonces de plano opté por irme al cine, trabajé con comediantes importantes y en el cine de acción, también hice Vídeo Home algunas muy malas cintas la verdad, pero de ahí comía.

Cuéntame de tu experiencia en el programa de ´Big Brother´.

A mí me encantaba el experimento, yo no me iba a enganchar con las emociones, si me molestaba por ejemplo que roncáran, mi Big Brother duró 60 días.

Estaban Sasha Sokol, el “Matador” Luis Hernández, René Franco, yo no sufrí nada.

Yo venía de hacer El tenorio cómico, yo ya no sabía cómo bajarme de ahí, la hice durante cinco años e iba por toda la república, era el único lugar donde había negocio, pasé etapas muy malas como se pasan en esta profesión, a mí me salvó El tenorio.

Yo hice mancuerna con Alejandro Gou, es mi mejor amigo, a mí el teatro me dió lo que la carrera te quita, porque estar en esto te quita la estabilidad, te da hambre, miedos, inseguridades, porque siempre dependes de que te llamen.

(CONTINUARÁ)

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Número 21 - septiembre 2018
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