Se encuentra usted aquí

¡El Regreso del Cácaro!

Martes, 31 de Octubre 2017 - 16:30

Autor

foto-elizabeth_cruz.jpg
Elizabeth Cruz Ramírez

Compartir

regreso-cacaro.jpg

“En mi casa, vean lo que vean y oigan lo que oigan no habrán de preguntarme nunca, absolutamente nada.” Doña Macabra (1971)

Ya que hoy celebramos Noche de Brujas (para los anglosajones), que mañana será el Día de Todos los Santos y el jueves, día de los Fieles Difuntos, les dejo tres filmes mexicanos que solían transmitir en televisión abierta hace algunos años por estas fechas, ojalá que los busquen y pasen un buen rato viendo historias fueras de lo común y que les pondrán los pelos de punta.

El Escapulario – México, 1968. Dirigida por Servando González, está enmarcada en la época de la Revolución Mexicana y es la historia de una mujer moribunda que le confiesa al joven sacerdote del pueblo que posee un milagroso escapulario que tiene el poder de protegerle la vida a quien lo posea y antes de morir, le cuenta cómo fue que el escapulario salvó la vida de sus hijos, entretejiendo así cuatro misteriosas historias cruzadas. Visualmente, se caracteriza por su impecable fotografía, la ambientación y la iluminación que juega un papel relevante para la narrativa, además de poseer tomas experimentales y adelantadas a su época lo cual logra transmitir la atmósfera de suspenso haciendo que se corte la respiración.

Doña Macabra – México, 1971. Dirigida por Roberto Gavaldón, cuenta la historia de una pareja de recién casados (Otón y Lucila) que con engaños se instala en la casa de Doña Macabra (tía de Lucila) con el fin de encontrar un supuesto tesoro enterrado en la casona que habita, pero al descubrir las turbias intenciones del matrimonio, Doña Macabra los acosa con una serie de sustos que dificultan la búsqueda hasta que finalmente, utilizan dinamita causando la muerte de Otón y el tesoro queda al descubierto. Se trata de un filme que mezcla con humor el terror y la fantasía, cuya peculiaridad es lo inesperado del curso que va tomando la historia y que nos mantiene pegados a la pantalla hasta el final.

El Libro de Piedra – México, 1968. Dirigida por Carlos Enrique Taboada, corresponde al cine de horror gótico y es considerada una de las películas de culto más populares del cine mexicano que cumple con su objetivo de asustarnos y mantenernos con el alma en un hilo. Se trata de una historia truculenta centrada en una niña bajo el cuidado de una institutriz contratada por su acaudalado padre, la cual en poco tiempo empieza a tener un comportamiento extraño y a jugar con un amigo que dice se llama Hugo, que en realidad es la estatua de piedra de un niño leyendo un libro que adorna los jardines de la mansión. Con el tiempo, lo que parece un inocente juego producto de la imaginación infantil se convierte en una macabra obsesión con un final inesperado.

Tres historias diferentes pero con un gran elemento en común: el suspenso, que a muchos nos gusta y que bien pueden servir como ejercicio para mantener la mente entretenida en algo más que sólo historias de vampiros, hombres lobo y brujas y que provocarán sobresaltos en el momento menos esperado; pero además, con la peculiaridad de ser filmes sencillos sin grandes producciones, con excelentes actuaciones y aunque quizá con uno que otro error resultan magníficas para disfrutarse sin perder detalle a cada diálogo, cada escena, cada movimiento de cámara, cada sonido; eso sí, no olvide acompañarse de una generosa dotación de palomitas caseras de maíz y estará listo para disfrutar de verdaderas joyas del cine mexicano sin salir de casa.

_________________________________________________

Fuentes

https://www.filmaffinity.com/mx/film589923.html

http://cinemexicano.mty.itesm.mx 

revista_diciembre.jpg
Número 13 - diciembre 2017
Descargar