La Contaminación en la Ciudad De México (Primera de dos partes)

En este grave, peligroso y preocupante problema de la Contaminación atmosférica que vimos en la Ciudad de México, entre tanto embrollo del jefe de Gobierno… En este grave, peligroso y preocupante problema de la Contaminación atmosférica que...

7 de abril, 2016

En este grave, peligroso y preocupante problema de la Contaminación atmosférica que vimos en la Ciudad de México, entre tanto embrollo del jefe de Gobierno…

En este grave, peligroso y preocupante problema de la Contaminación atmosférica que vimos en la Ciudad de México, entre tanto embrollo del jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera, de sus falsas e inexistentes “Pre contingencias”, sus Contingencias, Contingencia Fase I y II bien se escribiría un guión para una película de Terror. Lástima que los actores idóneos ya murieron, pero sino ya estarían filmando “El Santo contra la maldita Contaminación”  o, “Los hermanos Almada contra la mafia de la contaminación”.

La patética realidad que vivimos hoy, tiene culpables, quienes por no cumplir con sus obligaciones en 17 años, las consecuencias las estamos pagando los que habitamos, visitan o trabajan en esta ciudad. Son el PRD y los jefes de Gobierno en turno desde Cuauhtémoc Cárdenas hasta el actual Miguel Ángel Mancera. Y aunque Mancera se auto defienda de que el no es el responsable, es importante todo lo que en 17 años se les informó a los perredistas y nada hicieron. De estos 17 años, 3 le corresponden a Mancera y si le sumamos que fue parte del gabinete de Ebrard, serían 6 más.

A pesar de la legislación creada, de los mecanismos existentes y de la infraestructura implementada en la ciudad, la contaminación está fuera de control, no se reduce y tampoco existe en la población una cultura real y pragmática de conservación del medio ambiente. Desde luego, la contaminación y/o polución es un proceso que ensucia, vicia, degrada y acaba con el equilibrio ecológico. Las zonas de reserva ecológica sufren los embates de los incendios y de las invasiones, así como también de la tala ilegal o clandestina. El aire, el agua y los suelos de la ciudad, están en procesos degradatorios, esto sin contar la contaminación por ruido, que genera procesos de stress social, y la polución generada por las aguas residuales, tiradas al aire libre y la generación de fauna nociva, así como también la defecación al aire libre de humanos y animales. La contaminación, ya genera enfermedades muy específicas que han sido denunciadas por diversos organismos, y se plantea como un fenómeno complejo, gravísimo y urgente de resolver.

Por razones de crecimiento y de disposiciones de la autoridad, en las cuales nunca se pensó en los procesos de contaminación, la ciudad de México colocó su área industrial en la zona norte, en la Delegación Azcapotzalco y concretamente en el espacio de Vallejo, donde se ubicaba, el 4° centro industrial del país.

La Organización Mundial de la Salud, (OMS), dependiente de las Naciones Unidas, (ONU), entidad muy seria en cuanto a sus análisis y dictámenes, estableció que el aire de la ciudad de México era el peor del mundo (febrero de 1999). Corroborando este dictamen, la Universidad Autónoma Metropolitana, (UAM) plantel Iztapalapa, aseguró a través de sus estudios, que sólo 35 días al año, el aire de la ciudad tiene la calidad de respirable. Adrián Fernández Bremaunt, Director General de Información Ambiental de SEMARNAP, estableció que en el DF, el 90% de los días del año, la norma ambiental de la calidad del aire es rebasada. Así ocurrió en 1999, en el 2000, y continúa dándose este fenómeno. La misma UAM, ha denunciado que los niveles de metales tóxicos en la sangre de los habitantes del DF, ya se encuentran en niveles  sumamente altos de toxicidad.

La contaminación atmosférica tiene circunstancias muy específicas y básicamente es causada por tres entes generadores: A).- La planta vehicular de la zona metropolitana. B).- El inventario de industrias localizadas en la zona. C).- El comercio, las empresas de servicios, las casas habitación y agentes patógenos. La contaminación descrita en el inciso “C”, se refiere a comercios como las tintorerías, talleres de pintura, baños públicos, que generan con sus procesos operativos grados de contaminación que son altos. Los agentes patógenos se refieren a aguas residuales y basura arrojada al aire libre, que a su vez generan pésimos olores y fauna nociva, sí como también la defecación animal y humana que se realiza al aire libre. Las emanaciones de contaminantes gaseosos hechos por cada sector, son de la siguiente manera:

CONTAMINACIÓN DE LA PLANTA INDUSTRIAL. En el área metropolitana del valle de México, se ubican alrededor de casi medio millón de empresas manufactureras, que van desde la gran industria, pasando por la mediana, la pequeña y la micro industria, hasta llegar al taller artesanal y casero generador de productos, en donde hay algunos o muchos procesos contaminantes y generadores de calentamiento atmosférico. A pesar de la gran cantidad de empresas señaladas (500,000), sólo el 13% de estas industrias es altamente contaminante. Con todo ello, es difícil mantener una supervisión adecuada y estricta para casi 65,000 industrias, pero se tienen detectadas y marcadas a las industrias con niveles de contaminación altos o peligrosos.

CONTAMINACIÓN atmosferica POR El comercio, empresas de servicio, la basura, aguas RESIDUALES y la DEFECACIÓN humana y animal. Esta es una contaminación que sólo la presenta el 7% del total. Sin embargo, en múltiples casos resulta ser una contaminación muy agresiva y descontrolada, toda vez que por ejemplo la quema de cuetes o fenómenos similares, provoca emanaciones de bióxido de azufre, sumamente dañinos a la atmósfera. Y sólo un pequeño rango de estas empresas, está bajo control como son: baños públicos, tintorerías, venta de solventes y pinturas, así como otros procesos.

En tres años se elevarán índices de contaminación: autoridades (Nayeli Gómez)

En el 2010, las emisiones de contaminantes en la Ciudad de México se agravarán debido al aumento del 20.6 por ciento en la flota vehicular, esto de acuerdo con datos arrojados en un estudio del Gobierno del Distrito Federal. Lo anterior implica que en la Zona Metropolitana del Valle de México las emisiones de gas ascenderán a 3.2 millones de toneladas al año. De acuerdo con las proyecciones de la Secretaría del Medio Ambiente capitalina, el incremento que sufrirá el parque vehicular en tres años irá de cuatro millones 523 mil 949 a cinco millones 458mil 457. Así lo revela el Programa para Mejorar la Calidad del Aire en la Zona Metropolitana del Valle de México (PROAIRE 2002-2010).

Las concentraciones de ozono en el aire de la ciudad de México han aumentado en el último año y la calidad del aire sigue siendo muy mala. Así lo reconoció Armando Retama, director de la Red Ambiental de Monitoreo Atmosférico del Distrito Federal (RAMA) quien afirmó que eso está obligando a las autoridades de Medio Ambiente a replantear las políticas de gestión del aire y tomar medidas emergentes como el Hoy no Circula sabatino. El registro histórico de la RAMA muestra una tendencia a la baja de la contaminación de 1990 a 2006; sin embargo, este año, los indicadores se están elevando. (Universal-11-ago-2007)

Importante destacar que las Normas y estándares puestos por las autoridades del GDF para la ciudad, se sitúan por encima de las normas internacionales de la OMS. Para no declarar contingencias ambientales a nivel de toda la capital, la dividieron en sectores y ahora estas contingencias son por zonas, pareciera que el aire fuera estático. De esta manera ya no hay contingencias en la ciudad, sino solamente en una parte de ella. La Universidad Nacional Autónoma de México, (UNAM) a través de su Centro de Ciencias de la Atmósfera, dio a conocer el 16 de abril del 2003, que sólo 45 días del año, el aire de la ciudad es respirable, 320 días al año son rebasadas las normas estipuladas de buena calidad de aire y aire respirable. La Contaminación, incide en la salud de los capitalinos, desde simples irritaciones nasales, oculares y males bronquiales, hasta plomo en la sangre, y lejos de detenerse, cada día se agrava más. La norma del gobierno del D. F, establece que el aire es respirable 45 puntos más contaminado. Lo mismo ocurre con la norma para el Ozono, permitiendo 0.11 partes por millón por vez al año, quedando muy por encima de lo marcado por la norma internacional. Y como ya se había mencionado, el Ozono es una sustancia tóxica que daña el sistema cardio vascular humano.

Washington.- El desarrollo pulmonar de los niños de la ciudad de México es afectado por la contaminación atmosférica, indican las conclusiones de un estudio elaborado por científicos mexicanos que publica hoy una influyente revista científica estadounidense. Los científicos que elaboraron el estudio pidieron mayores controles de la contaminación aérea para proteger el crecimiento de los pulmones de los niños y evitarles problemas de salud a largo plazo. En el artículo, en el que se dan a conocer los resultados de los primeros tres años de investigación, publicado en la edición de este 15 de agosto de la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, un equipo de especialistas mexicanos y estadounidenses precisó que su estudio “respalda la hipótesis de que la exposición de largo plazo a contaminantes aéreos está asociado con déficit en el crecimiento pulmonar de los niños”. (Universal-15-ago-2007)

PERO QUE HIZO EL PEJE LOPEZ: 1.-Promovió el uso del automóvil, construyó para los pobres propietarios de coches, distribuidores viales y el segundo nivel (a medias) en Periférico. 2.-Declaraba contingencias ambientales por cuadrantes, dentro de la ciudad, y sólo si la contaminación persiste, aplicaba la contingencia ambiental a la ciudad

En mayo del 2005, Mario Molina y Claudia Sheinbaum, coincidieron en señalar que la contaminación en la zona metropolitana continuaba representando un problema de salud pública, debido a que anualmente provoca 4 mil muertes por enfermedades respiratorias, cardiacas y cáncer, así como 2.5 millones de días perdidos de trabajo.

Sin lugar a dudas, la tala de árboles y la depredación de zonas de reserva, ha sido en 17 años de administraciones perredistas, un tema que no les ha interesado, sin peor aún, han promovido las invasiones, permitiendo que sus grupos afines, los que los apoyan en marchas, mítines y plantones, invadan cuanta zona de reserva se les pegue la gana.

Esto es parte de lo que ha sucedido: El Gobierno del Distrito Federal derribó durante la administración del señor López, más de 36 mil árboles. Cantidad equivalente el 90% del bosque de Chapultepec. De acuerdo con documentos oficiales del Gobierno del Distrito Federal, ocho proyectos y la “rehabilitación” del Bosque de Chapultepec, contribuyeron al derribo de 22 mil 990 ejemplares. A ellos se agregan 12 mil árboles derribados como parte del “saneamiento” del Bosque de Aragón y 1300 por las obras de Paseo de la Reforma. Sumándose a esta cifra la referente a la tala clandestina, estimada por especialistas, autoridades y diputados locales en 26 mil unidades entre el 2000 y el 2005, con lo cual el número de árboles talados podría ser de casi 65 mil. Como se observa, debido a la realización de las obras viales, segundos pisos y distribuidores, el GDF aceptó haber derribado oficialmente 36 mil 290 árboles. Sin embargo grupos ambientalistas y ecologistas, así como también diputados asambleístas del PVEM y de otros partidos, establecieron que la tala de árboles fue mucho mayor, documentando 26 mil árboles más talados, tanto en el área de las zonas rurales como en el bosque de Aragón, Reforma e Insurgentes, con lo cual el resultado es una tala de 62 mil 300 árboles, entre 2004 y 2005. Significando que el GDF consciente o “inconscientemente”, permitió que se talara una cantidad de árboles igual a todo el Bosque de Chapultepec.

“¡Ahora sí que el Turibus Sur sí se anda por las ramas!”, decían unos hombres mientras el secretario de Transporte y Vialidad, Armando Quintero, ordenaba a un trabajador del Gobierno del Distrito Federal cortar algunas varas de una jacaranda sana y de buen tamaño en la colonia Nápoles. Y es que en estos días se han mutilado decenas de árboles que “estorban” el paso de la nueva ruta Turibus en la calle de Dakota y en el Eje 6 Sur, a la altura de la Plaza México y el estadio Azul, en la Benito Juárez. La poda de los árboles se realizó con permiso de la delegación Benito Juárez, como lo marca la Ley Ambiental. (Crónica-16-may-2007)

Conozcamos parte de lo acontecido durante la administración López-Encinas; Este año invadieron en el DF área verde similar a 4.5 bosques de Chapultepec. A pesar de que el Gobierno del Distrito Federal emitió, durante el primer año de administración de Andrés Manuel López Obrador, el Bando 2 para supuestamente impedir invasiones en las zonas de reserva ecológica, en el último año la ciudad perdió tres mil 100 hectáreas de áreas verdes, que equivalen a 4.5 veces el Bosque de Chapultepec, que mide 686 hectáreas. La invasión de suelo de conservación en el Distrito Federal derivó este año en 718 asentamientos irregulares, donde cerca de 200 mil habitantes ocupan más de tres mil 100 hectáreas de áreas verdes. Además, las delegaciones encabezadas por perredistas, como Alvaro Obregón, por Leticia Robles; Xochimilco, con Faustino Soto, y Magdalena Contreras, con Héctor Chávez, han permitido construcciones en suelo de conservación.

Habitantes del Pueblo de San Luis Tlaxialtemalco, Xochimilco, manifestaron su rechazo a la instalación de una playa artificial en pleno bosque ya que consideran se talaron árboles, sembrados hace un año, al mismo tiempo que temen el impacto vial que traerá consigo la llegada de miles de visitantes. (Universal-05-jul-2007)

La plaga conocida como muérdago fue el pretexto para que la delegación Coyoacán podara severamente y talara cerca de 18 árboles sanos que impedían la instalación del cableado eléctrico que alumbrará la pista de hielo de la Alameda Sur, que hoy será inaugurada. Pero no sólo la instalación de los cables obligó a los trabajadores del Gobierno del Distrito Federal a podar árboles, también se talaron los que interferían con alguno de los ocho bloques del tobogán. (Crónica-07-dic-2007)

En cuanto al Medio Ambiente Cuauhtémoc Cárdenas se comprometió a: Reorganizar la Red Automática del Monitoreo Atmosférico (RAMA) para medir el grado de Contaminación en las condiciones normales en que vive la población: al nivel que respiramos realmente, en las banquetas, en el interior de los automotores y donde se mueven los sectores más vulnerables.

Invertir más recursos para promover en las Universidades, investigación científica y tecnológica sobre las causas y los impactos sobre la salud de la población, sobre todo de los grupos más vulnerables así como alternativas reales de solución del problema. Dar una información veraz, oportuna y confiable, sin acondicionamientos políticos coyunturales, sobre las causas, niveles y efectos de la contaminación atmosférica y las alternativas para su control mediante el uso de los tiempos y espacios oficiales en los medios de comunicación de masas. -Desestimular progresivamente el uso del automóvil privado mediante la mayor capacidad, eficiencia y comodidad de los sistemas de transporte público y erradicar la corrupción en el sistema de verificación vehicular y su revisión callejera y, por último, someter a revisión el programa HOY NO CIRCULA y sus alternativas.

Al menos así lo reflejó la información publicada en los diarios capitalinos, y en los primeros seis meses de su administración, no hicieron nada. Como prueba, en el mes de mayo de 1998, estuvimos, 5 días consecutivos en contingencia ambiental, con el doble no circula, todo por esperarse y no haberla aplicado desde el 15 de mayo, fecha en que comenzaron los problemas más agudos de contaminación, utilizando para encubrir su incapacidad, el término de Pre contingencia. Con lo que sólo demostraron su negligencia para actuar, resultando afectados todos y cada uno de los habitantes de ésta, la ciudad más poblada del mundo.

Y qué decir de su información respecto de la contaminación, así como de las medidas y acciones que este nuevo gobierno aplicó. Lo cual creó una gran confusión, propiciada por la serie de contradicciones a través de declaraciones, que dieron a conocer a los medios de comunicación, con las que no solamente confundieron, sino inquietaron a los ciudadanos. Todo ello generado por Alejandro Encinas, secretario del medio ambiente, quien desde que asumió su cargo el 5 de diciembre de 1997, todo giró en torno al programa “Hoy No Circula”, afirmando que se haría una consulta para decidir si seguía o no; después lo negaba, posteriormente señalaba que no desaparecería porque NO TENIAN OTRA ALTERNATIVA, y así sucesivamente continuó afirmando un día y negándolo otro, sobre el funcionamiento del programa. (Continuará)

La información está contenida en el libro “10 Años de Caos y Corrupción en la ciudad de México”, Carlos Aguila Franco, Luis M. Salgado

Comentarios
object(WP_Query)#17661 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(9972) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "30-09-2021" ["before"]=> string(10) "28-10-2021" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(9972) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "30-09-2021" ["before"]=> string(10) "28-10-2021" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "opinion-y-analisis" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#17660 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17645 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17708 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "30-09-2021" ["before"]=> string(10) "28-10-2021" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(462) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2021-09-30 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2021-10-28 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (9972) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (15) ) AND rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish') GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17657 (24) { ["ID"]=> int(71341) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2021-10-08 08:43:05" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-10-08 13:43:05" ["post_content"]=> string(10974) "Durante las últimas semanas no he dejado de hacer énfasis en la importancia que para el ser humano tiene la construcción de narrativas que le permitan entender el mundo en el que vive y para moldear el mundo en que quisiera vivir.   Sin embargo somos testigos, cada vez con más estupor y desconcierto, de una dinámica contradictoria y perniciosa: mientras los desafíos humanos se hacen cada vez más intrincados y complejos, conforme las variables que intervienen en un mismo fenómeno se multiplican y entrelazan, y mientras las consecuencias de nuestras acciones colectivas nos ponen en mayor riesgo de inviabilidad como sociedad, civilización y especie, nosotros intentamos explicarlos con mayor superficialidad y resolverlos con medidas cada vez más parciales y desarticuladas.  En lo político, la demagogia y el populismo utilizados por izquierdas y derechas por igual, con el único propósito de hacerse de, o de conservar el poder, hacen promesas grandilocuentes e imposibles, simplificándolo todo hasta niveles tan absurdos que el problema planteado de disuelve en el discurso, aunque lamentablemente en la realidad no sólo persiste, sino que suele agravarse. Y esta dinámica puede verse en infinidad de vertientes: pobreza, educación, violencia, sólo por citar algunos, son problemas nacionales de la más profunda importancia que ninguno de los gobiernos recientes ha sabido atacar de fondo, aun cuando en el discurso han asegurado tener las soluciones adecuadas.    En lo individual las cosas funcionan por el estilo. Como individuos nos refugiamos cada vez más en la banalidad, en la inmediatez de los estímulos digitales, en las redes sociales, en la moda y el esnobismo, en contenidos superficiales y de consumo inmediato, buscamos entretenimiento sin esfuerzo, reduciendo, sin darnos cuenta, nuestra capacidad de concentración, dispersándonos cada vez más y naufragando en un océano de estímulos que fatigan y aturden nuestra comprensión, con lo que cada vez estamos menos propensos y dispuestos a explorar y entender de verdad la complejidad de nuestra vida y de nuestra sociedad.  El esfuerzo interior que implica entregarnos a la frivolidad es mucho mayor de lo que imaginamos. Al cabo de unas horas de bombardeo digital, quedamos vacíos, mentalmente exhaustos y saturados, sin la energía vital para asumir los auténticos compromisos de fondo que involucran todos los aspectos de nuestra vida –familiar, relacional, profesional, etc.– y para lo único que nos queda fuerza es para continuar sumergidos en la atrayente y adictiva contemplación de nuestros celulares y tabletas.  Lo anterior se complica ante otro fenómeno desconcertante. Conforme los retos que enfrentamos como humanidad asumen cada vez más  una dimensión global, conforme sus posibles soluciones resultan más intrincadas e interconectadas entre naciones, resulta cada vez más difícil construir narrativas que por un lado permitan explicar la dimensión exacta del panorama local y la inserten en el amplio y profundo panorama del problema global.  Esto acarrea consecuencias múltiples y una de ellas, a manera de ejemplo, se está dando en la política. En distintas latitudes del planeta la democracia ha entrado en una especie de crisis. El votante ha comenzado a descreer en ella como el único sistema capaz de llevarnos a un siguiente nivel de desarrollo y tengo la impresión de que esta decepción se alimenta de la tendencia a buscar resolver problemas complejos con narrativas simples.  El político en campaña promete soluciones imposibles, pero fáciles en el discurso. El votante lo escucha y descansa interiormente entregándose a la creencia de que aquello es posible y que en esta ocasión no le habrán de fallar. Una vez en el cargo, como era lógico, no se consigue cambiar nada y la decepción se acrecienta, hasta que el siguiente candidato hace lo mismo. Así, una y otra vez, hasta que el votante, decepcionado del sistema, voltea a un lado y al otro en busca de un nuevo salvador.   Este estado de ánimo social es auténtica tierra fértil para los populismos, tanto de izquierda como de derecha, que simplifican aun más las cosas, al grado de caricaturizarlas, ofreciendo soluciones simples y de otras épocas a problemas complejos e inexistentes en etapas previas de la historia humana. Esta fórmula resulta muy atractiva para el electorado porque lo releva de cualquier responsabilidad. Y sería perfecta para nuestro tiempo de no ser porque lejos de resolver algo, complica y ahonda los problemas sociales y globales.  Pensemos en la decisión del expresidente Donald Trump de abandonar unilateralmente en 2016 el Acuerdo de París, sin importar ni los compromisos adoptados por su predecesor ni mucho menos las consecuencias globales de que la economía más grande del mundo dé la espalda al problema ambiental que nos amenaza. La narrativa del expresidente Trump era simple y atractiva para su votante en la unión americana: make America great again… pero ¿de que podría servir esa promesa si no hay planeta para materializarla? Sin embargo Trump actuó los cuatro años de su gobierno como si de verdad no entendiera la complejidad y las implicaciones del problema ambiental para el mundo entero, incluidos los norteamericanos que respiran el mismo aire y habitan la misma atmósfera que los hindúes, los chinos o los islandeses.  Es verdad que se trata de problemas invisibles y de apariencia lejana, que no está en nuestra mano resolver, pero de los que somos parte. Vivimos en los tiempos más complejos que haya registrado la historia de la humanidad. Nunca un ser humano común y corriente había tenido que vivir cotidianamente rodeado de tantas variables, con tantas alternativas, opciones, riesgos y desafíos, tanto en lo personal como colectivo. No hay referentes en el pasado que retraten con fidelidad la realidad humana del siglo XXI y por ello no hay forma de que encontremos respuesta a los problemas del presente aplicando soluciones inviables por lo superadas.  Necesitamos “refrescar nuestra conexión” con la realidad, dar un paso atrás para ampliar nuestra perspectiva y releer al mundo desde una óptica más compleja e interdependiente que nos permita entender de una buena vez que no existen problemas generales que sean provocados por una sola causa y por lo tanto tampoco las soluciones llegarán por esta vía.   Pensemos un ejemplo individual: ¿por qué no puedo bajar de peso? Pareciera que la respuesta es simple y que podría aplicarse una solución que resuelva el problema de manera general: deja de comer carbohidratos.  No hay duda que esta solución podría funcionar en determinadas circunstancias y en el corto plazo, pero en la vida real, nuestra relación colectiva y particular con la comida tiene que ver con una enorme gama de factores que van desde los cambios históricos en los modos de industrializar los alimentos, pasando por nuestra historia familiar y personal, nuestra genética, la sobreabundancia de alimentos chatarra, por nuestra subjetividad, nuestra psicología, nuestro metabolismo, nuestros horarios y costumbres (quizá no nos da tiempo de detenernos a comer sano), con las costumbres de nuestros amigos y de nuestra gente cercana (quizá sentarnos a beber coca y comer Doritos frente a la TV es la manera como nos relacionamos con nuestra pareja, nuestros hijos, lo que hace dicho hábito difícil y emocionalmente costoso de abandonar) y un larguísimo etcétera. Y podríamos seguir por páginas y páginas enumerando aspectos que influyen de un modo u otro en la manera en que cada persona se relaciona de forma particular con la comida, lo que hace imposible que una sola medida, un único remedio sirva siempre y para todos.  En este caso se trataría de entender la importancia del problemas y la necesidad de atenderlo en aras de tener una buena salud presente y futura, tomárselo en serio e ir implementando hábitos y rutinas que de forma sinérgica modifiquen nuestra relación con los alimentos sin atentar contra nuestros modos de socializar y relacionarnos con los demás y con el mundo. Como se ve, un problema complejo e importante no es susceptible de resolverse con decisiones triviales tomadas sobre las rodillas.    Este ejemplo es extensivo a casi cualquier interacción que llevemos a cabo con la realidad. El punto es comprender que todos los fenómenos que nos afectan en un sentido u otro son producidos por infinidad de factores, y que simplificar demasiado las variables conlleva no resolver nada.  Por eso las soluciones simples y generales casi nunca resuelven nada y suelen agravar el problema original, como en el ejemplo de dejar de comer carbohidratos –o sus equivalentes en otros ámbitos, como podría ser: para combatir la pobreza, otorgar magnánimamente una pensión minúscula sin tomar en cuenta temas como alimentación, transporte, educación, oportunidades laborales, reconstrucción saludable de vínculos afectivos y familiares que eviten violencia y la descomposición familiar, etc., que favorezcan que realmente los grupos vulnerables abandonen esa situación–. Nos guste o no reconocerlo, el mundo que habitamos en el siglo XXI es mucho más complejo e incierto y cambia con mucha mayor rapidez que nunca en la historia humana. En las últimas dos generaciones nuestra forma de vida se ha alterado hasta niveles inimaginables y la tendencia es continuar por ese camino, aunque casi seguro a un ritmo de transformación aun mayor. No queda sino aceptar que no es un tema de mera voluntad y que las narrativas que construyamos para explicar y resolver los desafíos que nos aquejan deberán tomar en cuenta este escenario de complejidad creciente.    Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook:  Juan Carlos Aldir  " ["post_title"]=> string(41) "El reto de construir narrativas complejas" ["post_excerpt"]=> string(218) "En este siglo, nuestra forma de vida se ha alterado hasta niveles inimaginables. Las narrativas que construyamos para explicar y resolver los desafíos que nos aquejan deberán tomar en cuenta este complejo escenario " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(41) "el-reto-de-construir-narrativas-complejas" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-10-08 08:43:05" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-10-08 13:43:05" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=71341" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17621 (24) { ["ID"]=> int(71730) ["post_author"]=> string(2) "73" ["post_date"]=> string(19) "2021-10-20 09:05:43" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-10-20 14:05:43" ["post_content"]=> string(5561) "Comencemos con una historia vieja muy conocida. Abraham está frente a Dios que le revela su intención de destruir Sodoma. El viejo siervo le pregunta si matará al justo con el perverso, si acaso hubiera cincuenta justos en toda la ciudad, no perdonaría a la ciudad por amor a ellos, y Dios concede; pero claro, Abraham sabe con quién vive y sabe que ha puesto la meta muy alta… Y si fueran cuarenta, por amor a cuarenta tampoco lo haría, el patriarca sigue dudoso y va negociando la cuenta hasta llegar a diez, dos días después la ciudad era destruida. Claro, no había ni diez que merecieran llamarse justos y es que bueno, puestos a pensar, no hay nunca alguien que esté del todo limpio de culpas. Otro profeta, éste secular pero igual conocedor del alma humana, Óscar Wilde, decía que la vida no es justa, lo cual es bueno para muchos de nosotros. Es algo que trato de no olvidar. En los últimos días han sucedido cosas en este país que, se quiera o no, guste o no, habrán cambiado formas y contenidos. Veámoslo así, todas las transformaciones sociales terminan siéndolo también personales y familiares; el movimiento por los derechos de las mujeres a la soberanía sobre sus cuerpos y a una vida libre de violencia, del que mucho hay que decir tanto de su composición tan múltiple, amplia y heterogénea como de los fallidos intentos de reventarla y tergiversarla por vías violentas  y políticas que no solo han sido inútiles sino también chambonas y mal armadas. Eso deja huella y somos muchos, miles, millones los hombres que estamos recibiendo una lección que no podremos olvidar; algo que ha cambiado en el imaginario colectivo, algo que tardará en sentirse en realidades directas pero que ya está aquí, entre nosotros. La primera es que en efecto, los hombres tenemos miedo; ese terror cerval a lo desconocido que pasa por las etapas desde lo más banal, como los formatos para el ligue, hasta lo más trascendente, como la educación de los hijos y la recomposición de la vida de pareja o las relaciones laborales y es que, a todas luces, para muchos es difícil saber qué es lo que se espera de nosotros y lo que se espera, señores, es la construcción de una nueva forma de ver el mundo, lo radical, digamos, lo que parece imposible pero que se puede porque es necesario. Como se lee, esto no es un movimiento, es una revolución y a esa palabra le tenemos pavor, tanto que el gobierno actual prefirió llamarse 4T y no 4R por no invocar fantasmas indeseables. Lo que se exige de hombres y mujeres ahora es la destrucción de los viejos estereotipos, de las conductas manidas y torcidas por el uso. Lo que se exige es un esfuerzo de igualdad que, por mucho que queramos, no estamos dispuestos a comprender del todo y menos a ejercitar. Se trata de levantar nuevos acuerdos, entender que las mujeres son dueñas de sus cuerpos, el principal y más elemental de los derechos, que si ella dice no es no, así nomás porque no le da la gana y listo; ello significa que el tema del aborto no puede entenderse sino en razón de ese poder soberano de la mujer sobre su cuerpo, que considerar que procesos naturales del cuerpo de la mujer como la lactancia o la menstruación son socialmente inaceptables o formas de discapacidad temporal es absurdo y vergonzante; que el chiste, la broma y la frase hecha no son nunca inocentes, sino son las armas arrojadizas de los vencidos. En suma que el cuerpo de las mujeres es tan suyo como lo ha sido el de los  hombres para ellos durante siglos. Pero ahí no para la cosa; se exige de la sociedad, de mujeres y hombres, nuevos criterios y conductas en los procesos de producción, digámoslo de una vez aunque pongan cara de asco los paladines de la modernidad: de explotación y de redistribución de la riqueza; cosas básicas como el cumplimiento del principio básico de salario igual para trabajo igual, idéntico acceso a los círculos de toma de decisión y eso, con el tiempo, significa la destrucción de los principios de diferenciación hasta el momento de la normalización de los empleos y las oportunidades para mujeres y hombres. Si es que a las sociedades les encanta hacer como que no ven, pero seamos francos, en este país es una desventaja ser indígena y si se añade el hecho de ser mujer, entonces estamos hablando prácticamente de realidades paralelas; se trata de que no explotemos a las trabajadoras domésticas como si fueran esclavas, que no pensemos que el poder, la edad y la masculinidad son monedas de cambio o capitales para obtener favores sexuales, que las tratemos como tratamos a un compadre o a un amigo, para ponerlo en el más burdo y barato de los lenguajes. Vamos quitándonos las máscaras y echando por tierra la doble moral, si nos está viendo el patriarca Abraham desde allá arriba y capaz que si pregunta si por diez no perdonaría a todos, el Altísimo preferiría no darle respuesta. No hay uno solo que sea justo y no porque no queramos, sino porque así nos educaron y no nuestros padres sino nuestros libros y nuestras costumbres milenarias y porque solo los hombres que hacen ejercicio cotidiano de conciencia, de ejercicio voluntario de cada día, solo esos pueden decir que en realidad están haciendo algo.   @cesarbc70" ["post_title"]=> string(20) "No hay un solo justo" ["post_excerpt"]=> string(171) "Las mujeres han emprendido una batalla por una sociedad más justa e igualitaria. Esta lucha nos obliga a replantear y construir nuevos esquemas sociales más equitativos." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(20) "no-hay-un-solo-justo" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-10-20 09:05:43" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-10-20 14:05:43" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=71730" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17657 (24) { ["ID"]=> int(71341) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2021-10-08 08:43:05" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-10-08 13:43:05" ["post_content"]=> string(10974) "Durante las últimas semanas no he dejado de hacer énfasis en la importancia que para el ser humano tiene la construcción de narrativas que le permitan entender el mundo en el que vive y para moldear el mundo en que quisiera vivir.   Sin embargo somos testigos, cada vez con más estupor y desconcierto, de una dinámica contradictoria y perniciosa: mientras los desafíos humanos se hacen cada vez más intrincados y complejos, conforme las variables que intervienen en un mismo fenómeno se multiplican y entrelazan, y mientras las consecuencias de nuestras acciones colectivas nos ponen en mayor riesgo de inviabilidad como sociedad, civilización y especie, nosotros intentamos explicarlos con mayor superficialidad y resolverlos con medidas cada vez más parciales y desarticuladas.  En lo político, la demagogia y el populismo utilizados por izquierdas y derechas por igual, con el único propósito de hacerse de, o de conservar el poder, hacen promesas grandilocuentes e imposibles, simplificándolo todo hasta niveles tan absurdos que el problema planteado de disuelve en el discurso, aunque lamentablemente en la realidad no sólo persiste, sino que suele agravarse. Y esta dinámica puede verse en infinidad de vertientes: pobreza, educación, violencia, sólo por citar algunos, son problemas nacionales de la más profunda importancia que ninguno de los gobiernos recientes ha sabido atacar de fondo, aun cuando en el discurso han asegurado tener las soluciones adecuadas.    En lo individual las cosas funcionan por el estilo. Como individuos nos refugiamos cada vez más en la banalidad, en la inmediatez de los estímulos digitales, en las redes sociales, en la moda y el esnobismo, en contenidos superficiales y de consumo inmediato, buscamos entretenimiento sin esfuerzo, reduciendo, sin darnos cuenta, nuestra capacidad de concentración, dispersándonos cada vez más y naufragando en un océano de estímulos que fatigan y aturden nuestra comprensión, con lo que cada vez estamos menos propensos y dispuestos a explorar y entender de verdad la complejidad de nuestra vida y de nuestra sociedad.  El esfuerzo interior que implica entregarnos a la frivolidad es mucho mayor de lo que imaginamos. Al cabo de unas horas de bombardeo digital, quedamos vacíos, mentalmente exhaustos y saturados, sin la energía vital para asumir los auténticos compromisos de fondo que involucran todos los aspectos de nuestra vida –familiar, relacional, profesional, etc.– y para lo único que nos queda fuerza es para continuar sumergidos en la atrayente y adictiva contemplación de nuestros celulares y tabletas.  Lo anterior se complica ante otro fenómeno desconcertante. Conforme los retos que enfrentamos como humanidad asumen cada vez más  una dimensión global, conforme sus posibles soluciones resultan más intrincadas e interconectadas entre naciones, resulta cada vez más difícil construir narrativas que por un lado permitan explicar la dimensión exacta del panorama local y la inserten en el amplio y profundo panorama del problema global.  Esto acarrea consecuencias múltiples y una de ellas, a manera de ejemplo, se está dando en la política. En distintas latitudes del planeta la democracia ha entrado en una especie de crisis. El votante ha comenzado a descreer en ella como el único sistema capaz de llevarnos a un siguiente nivel de desarrollo y tengo la impresión de que esta decepción se alimenta de la tendencia a buscar resolver problemas complejos con narrativas simples.  El político en campaña promete soluciones imposibles, pero fáciles en el discurso. El votante lo escucha y descansa interiormente entregándose a la creencia de que aquello es posible y que en esta ocasión no le habrán de fallar. Una vez en el cargo, como era lógico, no se consigue cambiar nada y la decepción se acrecienta, hasta que el siguiente candidato hace lo mismo. Así, una y otra vez, hasta que el votante, decepcionado del sistema, voltea a un lado y al otro en busca de un nuevo salvador.   Este estado de ánimo social es auténtica tierra fértil para los populismos, tanto de izquierda como de derecha, que simplifican aun más las cosas, al grado de caricaturizarlas, ofreciendo soluciones simples y de otras épocas a problemas complejos e inexistentes en etapas previas de la historia humana. Esta fórmula resulta muy atractiva para el electorado porque lo releva de cualquier responsabilidad. Y sería perfecta para nuestro tiempo de no ser porque lejos de resolver algo, complica y ahonda los problemas sociales y globales.  Pensemos en la decisión del expresidente Donald Trump de abandonar unilateralmente en 2016 el Acuerdo de París, sin importar ni los compromisos adoptados por su predecesor ni mucho menos las consecuencias globales de que la economía más grande del mundo dé la espalda al problema ambiental que nos amenaza. La narrativa del expresidente Trump era simple y atractiva para su votante en la unión americana: make America great again… pero ¿de que podría servir esa promesa si no hay planeta para materializarla? Sin embargo Trump actuó los cuatro años de su gobierno como si de verdad no entendiera la complejidad y las implicaciones del problema ambiental para el mundo entero, incluidos los norteamericanos que respiran el mismo aire y habitan la misma atmósfera que los hindúes, los chinos o los islandeses.  Es verdad que se trata de problemas invisibles y de apariencia lejana, que no está en nuestra mano resolver, pero de los que somos parte. Vivimos en los tiempos más complejos que haya registrado la historia de la humanidad. Nunca un ser humano común y corriente había tenido que vivir cotidianamente rodeado de tantas variables, con tantas alternativas, opciones, riesgos y desafíos, tanto en lo personal como colectivo. No hay referentes en el pasado que retraten con fidelidad la realidad humana del siglo XXI y por ello no hay forma de que encontremos respuesta a los problemas del presente aplicando soluciones inviables por lo superadas.  Necesitamos “refrescar nuestra conexión” con la realidad, dar un paso atrás para ampliar nuestra perspectiva y releer al mundo desde una óptica más compleja e interdependiente que nos permita entender de una buena vez que no existen problemas generales que sean provocados por una sola causa y por lo tanto tampoco las soluciones llegarán por esta vía.   Pensemos un ejemplo individual: ¿por qué no puedo bajar de peso? Pareciera que la respuesta es simple y que podría aplicarse una solución que resuelva el problema de manera general: deja de comer carbohidratos.  No hay duda que esta solución podría funcionar en determinadas circunstancias y en el corto plazo, pero en la vida real, nuestra relación colectiva y particular con la comida tiene que ver con una enorme gama de factores que van desde los cambios históricos en los modos de industrializar los alimentos, pasando por nuestra historia familiar y personal, nuestra genética, la sobreabundancia de alimentos chatarra, por nuestra subjetividad, nuestra psicología, nuestro metabolismo, nuestros horarios y costumbres (quizá no nos da tiempo de detenernos a comer sano), con las costumbres de nuestros amigos y de nuestra gente cercana (quizá sentarnos a beber coca y comer Doritos frente a la TV es la manera como nos relacionamos con nuestra pareja, nuestros hijos, lo que hace dicho hábito difícil y emocionalmente costoso de abandonar) y un larguísimo etcétera. Y podríamos seguir por páginas y páginas enumerando aspectos que influyen de un modo u otro en la manera en que cada persona se relaciona de forma particular con la comida, lo que hace imposible que una sola medida, un único remedio sirva siempre y para todos.  En este caso se trataría de entender la importancia del problemas y la necesidad de atenderlo en aras de tener una buena salud presente y futura, tomárselo en serio e ir implementando hábitos y rutinas que de forma sinérgica modifiquen nuestra relación con los alimentos sin atentar contra nuestros modos de socializar y relacionarnos con los demás y con el mundo. Como se ve, un problema complejo e importante no es susceptible de resolverse con decisiones triviales tomadas sobre las rodillas.    Este ejemplo es extensivo a casi cualquier interacción que llevemos a cabo con la realidad. El punto es comprender que todos los fenómenos que nos afectan en un sentido u otro son producidos por infinidad de factores, y que simplificar demasiado las variables conlleva no resolver nada.  Por eso las soluciones simples y generales casi nunca resuelven nada y suelen agravar el problema original, como en el ejemplo de dejar de comer carbohidratos –o sus equivalentes en otros ámbitos, como podría ser: para combatir la pobreza, otorgar magnánimamente una pensión minúscula sin tomar en cuenta temas como alimentación, transporte, educación, oportunidades laborales, reconstrucción saludable de vínculos afectivos y familiares que eviten violencia y la descomposición familiar, etc., que favorezcan que realmente los grupos vulnerables abandonen esa situación–. Nos guste o no reconocerlo, el mundo que habitamos en el siglo XXI es mucho más complejo e incierto y cambia con mucha mayor rapidez que nunca en la historia humana. En las últimas dos generaciones nuestra forma de vida se ha alterado hasta niveles inimaginables y la tendencia es continuar por ese camino, aunque casi seguro a un ritmo de transformación aun mayor. No queda sino aceptar que no es un tema de mera voluntad y que las narrativas que construyamos para explicar y resolver los desafíos que nos aquejan deberán tomar en cuenta este escenario de complejidad creciente.    Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook:  Juan Carlos Aldir  " ["post_title"]=> string(41) "El reto de construir narrativas complejas" ["post_excerpt"]=> string(218) "En este siglo, nuestra forma de vida se ha alterado hasta niveles inimaginables. Las narrativas que construyamos para explicar y resolver los desafíos que nos aquejan deberán tomar en cuenta este complejo escenario " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(41) "el-reto-de-construir-narrativas-complejas" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-10-08 08:43:05" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-10-08 13:43:05" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=71341" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(44) ["max_num_pages"]=> float(22) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "a97bf0247183b42c38cf83ead77d68f0" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

El reto de construir narrativas complejas

En este siglo, nuestra forma de vida se ha alterado hasta niveles inimaginables. Las narrativas que construyamos para explicar y resolver los...

octubre 8, 2021

No hay un solo justo

Las mujeres han emprendido una batalla por una sociedad más justa e igualitaria. Esta lucha nos obliga a replantear y construir nuevos...

octubre 20, 2021




Más de categoría

López-Gatell: con todo para competir por la CDMX

Hugo López-Gatell ha adquirido un perfil inexorablemente político, donde podría ya pintar como un aspirante a ocupar la Jefatura...

octubre 27, 2021

La universidad, su comunidad, el debate

Los valores y referentes intelectuales de la máxima casa de estudios están por encima de cualquier embate o provocación...

octubre 27, 2021

QUIZÁS ES HORA DE REDUCIR LA MAYORÍA DE EDAD PUNITIVA

Muchas organizaciones criminales reclutan a menores de edad para cometer delitos graves a sabiendas de que éstos no serán...

octubre 25, 2021
¿ALEJANDRO MORENA?

¿ALEJANDRO MORENA?

De ALITO depende honrar su apellido anteponiendo el bien de México, en vez de convertirse en ALEJANDRO MORENA.

octubre 25, 2021