‘La pequeña Polonia’: el santuario mexicano para polacos en la Segunda Guerra Mundial

México recibió hace 77 años a cientos de polacos que huían de la Segunda Guerra Mundial y del horror en campos de trabajos forzados. Dejaban atrás el suelo donde habían nacido y, tras un doloroso destierro, llegaban...

4 de septiembre, 2020 Polacos

México recibió hace 77 años a cientos de polacos que huían de la Segunda Guerra Mundial y del horror en campos de trabajos forzados.

Dejaban atrás el suelo donde habían nacido y, tras un doloroso destierro, llegaban a un nuevo país del que poco o nada conocían, pero que los recibió con alegría y la esperanza de que aquel conflicto bélico pronto llegaría a su fin.

Los años hasta acabar la guerra los pasaron como refugiados en una finca a las afueras de León, en el estado de Guanajuato. A aquel pedacito de su país creado en el corazón de México lo llamaban “la pequeña Polonia”, de acuerdo con una publicación de la BBC.

Muchos, sobre todo quienes llegaron siendo niños, aún recuerdan sus días en la hacienda de Santa Rosa como los mejores años de su vida. Pronto pasaron del dziękuję al “gracias” para reconocer esa segunda oportunidad que se les había presentado.

Polacos

Al inicio de la Segunda Guerra Mundial, Polonia sufre las consecuencias: asesinatos masivos, encarcelamientos de disidentes, desplazamientos forzado; la URSS da inicio a la deportación en masa de la población polaca de las zonas que se había anexado para repoblarlas con rusos. Según Polonia, fueron expulsados unos 1.2 millones de personas.

Unas 40 mil personas entre soldados, mujeres y niños dejaron territorio ruso rumbo a Irán, que en ese momento apoyaba al bloque de los países aliados. Aunque muchos murieron en el camino, su llegada al puerto de Pahlevi los llenó de esperanza.

México, un país en el otro lado del planeta y con fuertes restricciones ante la inmigración en aquella época, se ofreció también a recibirlos.

Los refugiados podrían vivir en el país hasta que terminara la guerra. Su transporte y manutención sería posible gracias a un préstamo de Washington al gobierno polaco en el exilio y de organizaciones polacas en Estados Unidos, destaca la publicación de la cadena británica.

El barco llegó al puerto de San Pedro, al sur de Los Ángeles. De ahí, fueron en tren a la frontera entre El Paso y Ciudad Juárez, en México, hasta llegar a León en Guanajuato. Era 1 de julio de 1943. Habían viajado durante semanas a lo largo de más de 22 mil km.

El segundo grupo llegó a León el 2 de noviembre de 1943. En total, fueron mil 453 los refugiados polacos que encontraron en la hacienda de Santa Rosa, a 10 km de León, su nuevo hogar.

Polacos

Era “la pequeña Polonia”.

Había clínica, capilla y mercado. Los adultos aprendían oficios y los niños estudiaban en la escuela siguiendo el sistema educativo polaco, ya que la intención era que regresaran a su país al acabar la guerra.

“El tema de los niños de Santa Rosa es aún hoy muy valorado porque muy pocas naciones se mantuvieron cerca de la Polonia invadida por los ejércitos nazi y soviético en 1939”, le dice a BBC Mundo desde Varsovia el embajador mexicano, Alejandro Negrín.

“Cuando presenté mis cartas credenciales como embajador al presidente de Polonia, Andrzej Duda, él se refirió con aprecio a ese momento histórico y el mensaje que recibo de distinguidas personalidades es muy claro: ‘Polonia y los polacos no olvidan'”.

Comentarios


object(WP_Query)#16262 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(28749) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "31-08-2022" ["before"]=> string(10) "28-09-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(28749) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "31-08-2022" ["before"]=> string(10) "28-09-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#16266 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#16264 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#16265 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "31-08-2022" ["before"]=> string(10) "28-09-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(503) " SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-08-31 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-09-28 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (28749) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2 " ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#16263 (24) { ["ID"]=> int(83376) ["post_author"]=> string(3) "123" ["post_date"]=> string(19) "2022-09-15 10:13:19" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-09-15 15:13:19" ["post_content"]=> string(6878) "Un duelo a muerte ha de llevarse a cabo.  El escenario son los parajes que se extienden desde el glaciar Beardmore hasta el mar de Ross, un horizonte yermo, tan hostil como el desierto, pero éste recubierto de nieve.  Los rivales que se enfrentan, al estilo del salvaje oeste, son un caballero y explorador inglés llamado Russell E. Swift y un marino y explorador noruego llamado Rjoa Andersen. Ambos tienen sobrada experiencia y están conscientes que el nombre del vencedor permanecerá escrito, por siempre, en los anales de la historia.  La elección de las armas resultará preponderante. El inglés y su equipo eligen ropa de lana, cortavientos, trineos motorizados y amurskis (ponis de Manchuria); el noruego, pieles y trineos tirados por perros con arneses dispuestos en forma de abanico (contrario a la guía central que se utiliza en Alaska).  La gloria y la muerte aguardan para ser repartidas, aunque de manera caprichosa.   Prima Pars: 80 grados S.  La tierra es blanca y llana, cubierta de una densa niebla hasta donde alcanza la vista, con algunos manchones oscuros esparcidos aleatoriamente sobre la superficie. Unos cuantos picos se asoman en el horizonte y los gélidos vientos azotan piernas, brazos y rostros con extrema violencia.  El combate se intuye equilibrado en primera instancia. Los británicos establecen su base invernal donde colocan alimentos (harina de avena, manteca de cerdo, proteína de res, proteína vegetal, whisky y azúcar) y diversos suministros mecánicos en un sitio por demás propicio y el camino que han de recorrer es desde hace años conocido. El noruego y su grupo (abastecidos de filetes de foca, grasa animal y vegetal, vodka, margarina y chocolate) se encuentran varios kilómetros al este y su trayectoria los llevará por tierras, hasta ese momento, desconocidas.  Pero esto pronto cambia. Los caballos, débiles e incapaces de adaptarse al clima polar comienzan a generar problemas para Swift, ralentizando la marcha. Se sobrevienen discusiones entre los miembros del equipo y alguien realiza la sugerencia de sacrificarlos y almacenar su carne. El capitán escucha, se niega y ordena seguir adelante.  Andersen y su grupo, mientras tanto, han comenzado su periplo y les llevan ahora una ventaja de trescientos cuarenta kilómetros. Parece probable, y posible, que logren evitar durante el camino de regreso el mal tiempo que comienza a gestarse.  Pars Secunda: 87 grados, 34” sur Seis meses después, cinco de los ponis han muerto por el frío y uno de los trineos motorizados se ha perdido. A pesar de los aciagos incidentes, los ingleses mantienen el buen ánimo.  El capitán Swift, desde el interior de su tienda a la que azotan los furibundos vientos y con los miembros entumecidos, bebe un sorbo de destilado y ordena que sean sólo cuatro (Watson, Yeats, Foster y Owens) los hombres que le acompañen durante el trayecto final mientras los otros deberán volver hasta la base. La marcha que emprenden ambos contingentes, después de despedirse, es lenta y fatigosa, con un clima que empeora con cada hora transcurrida.  Cuando los cinco alcanzan el punto fijado trece días más tarde, el duelo termina. Se encuentran con que el grupo liderado por Andersen ha conquistado el polo un mes antes y deben estar ya recorriendo el camino de vuelta. Ahora derrotados, sin fuerzas y con los pies muy cerca del congelamiento, deben recorrer los mil trescientos kilómetros de regreso.   Pars Tertia: 82 grados 30” Sur.  Los británicos levantan su último campamento con más de seiscientos kilómetros aún por recorrer. Foster ha muerto al pie del glaciar, tras una aparatosa caída.  Es el marzo más frío del que se tiene registro, el termómetro marca los -47 grados centígrados y la tormenta hace imposible dar un sólo paso, por lo que los cuatro se atrincheran en su tienda con apenas combustible para preparar una jarra de té. A todos, el cuerpo los martiriza.  Les aqueja el escorbuto, la ceguera de las nieves, la gangrena y aún y cuando no lo mencionen a viva voz, el desánimo.   Yeats, incapaz de caminar debido a una vieja herida de guerra a la que las gélidas temperaturas transfiguran en insoportable dolor, se dirige a los demás para decirles que va a salir y quizás lo haga por algún tiempo. Todos comprenden a qué se refiere.  Pocos días más tarde el capitán, con gran esfuerzo, dedica sus últimas horas a escribir cartas de despedida dirigidas a todos aquellos involucrados en la expedición: sus superiores en la marina, familiares, etc. Cuando el aceite del mechero se agota, la oscuridad se cierne sobre ellos y lo único que resta es esperar.  Recuperarán sus cuerpos ocho meses después.  Post data El funeral en Gran Bretaña de Swift, Watson y Owens gozará de toda la pompa y circunstancia que se otorga a aquellos que fracasan grandiosamente, convirtiendo su travesía en una tragedia de carácter nacional. No hay júbilo, pero si condecoraciones póstumas y cañonazos de honor.   A Russell Swift le corresponden pues la muerte y la gloria; a Rjoa Andersen, tras su regreso, sólo el desdén a pesar de su innegable victoria. En los brindis de la Geographical Society donde se celebra su hazaña, se mencionará insistentemente a los canes y poco, su experiencia o pericia.  Los historiadores revisarán el actuar del capitán inglés a lo largo de las décadas posteriores, tachándole a veces de héroe, por su valentía y otras de villano, por sus elecciones, sin llegar a un acuerdo.  El explorador noruego, por otro lado, habita desde el año de 1913 en los libros de historia.   " ["post_title"]=> string(10) "TERRA NOVA" ["post_excerpt"]=> string(54) "“Fortuna multis dat nimis, satis nulli”. -Marziale" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(10) "terra-nova" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-09-15 10:13:19" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-09-15 15:13:19" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=83376" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#16239 (24) { ["ID"]=> int(82994) ["post_author"]=> string(2) "77" ["post_date"]=> string(19) "2022-09-06 11:32:22" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-09-06 16:32:22" ["post_content"]=> string(5864) "Hay una máxima que determina que la historia la cuentan los vencidos. Así conocemos numerosos episodios que narran la confrontación entre fuerzas rivales, en los que una de ellas predomina y cuenta para la posteridad.   Para nuestra fortuna vivimos en una época en la cual la investigación en todos los órdenes está a un clic de distancia, de modo que podemos consultar la “versión oficial” y las versiones alternativas, para formarnos una concepción de cómo ocurrieron las cosas en un tiempo y en un lugar en el que no habríamos podido estar para atestiguarlo. Hay otro modo de conocer los hechos que los grandes tratados señalan.  No es la versión de los ganadores ni la de los vencidos (como diría Henestrosa).  Es la experiencia de quienes vivieron en forma directa lo ocurrido, ya sea a través de testimonios que la crónica reúne, ya mediante la ficción que, no por serlo, se desvincula de las circunstancias originales en que se desenvolvió la historia. Comencé a leer una maravillosa antología editada por Liliana Pedroza. En tres tomos de simpática hechura reúne 100 cuentos de 100 escritoras mexicanas, rescatados de muy diversas publicaciones en las que fueron divulgados durante poco más de 100 años. Algunos de ellos, en particular los de  inicios del siglo pasado, se dieron a conocer con seudónimo que alejaba el foco de atención de su autora original. Tal era el pecado social de expresar por escrito las ideas propias para una mujer. Como bien señala Liliana Pedroza, la invisibilidad en la que se desarrollaron las primeras cuentistas les dio la libertad de escribir  tomando riesgos. Estoy terminando el primer libro en el que encuentro muchas autoras completamente desconocidas para mí; todas con propuestas, de suyo, muy originales. Tienen la capacidad de presentar, mediante la ficción, los problemas de época que marcaban a sus protagonistas.  Muchos de tales problemas, por desgracia, siguen estando presentes en nuestra sociedad.   Como los tamales del bote, “hay de dulce, de chile y de manteca”. Modos de presentar problemáticas como la violencia contra la mujer o  trastornos de conducta propios de la discapacidad intelectual de un modo único, entrañable; recorremos las líneas de cada texto esperando que, contrario a su estructura breve, no se termine nunca. Hay un cuento que me pareció fantástico. Es una sátira que describe la crítica social y los prejuicios que en forma tan frecuente aventuramos, tanto, que es difícil no reconocernos en alguno de los personajes: “Tres juntas” de Hortensia Elizondo, neoleonesa nacida en 1908, periodista, cronista, escritora y defensora de los derechos de la mujer, fallecida en 1953, precisamente en el año en que México promulga la reforma constitucional que reconoce el voto de la mujer. Son incontables las emociones que me viene despertando cada cuento, cada página. La fineza rulfiana con que se describen rasgos de comportamiento en la zona rural, como es el caso de dos personajes: Prócoro y Tanasia en el cuento “La cuesta de las ballenas” de Emma Dolujanoff, médico psiquiatra y escritora nacida en 1922, oriunda de la Ciudad de México. Vale aquí mencionar que una de las inquietudes de la antologadora Pedroza, era incluir en su obra a cuentistas de provincia, que en un sistema centralista como el que se vivió hasta finales del siglo veinte, quedaban con pocas o nulas oportunidades frente a las de las grandes capitales, en particular las de la Ciudad de México. A golpe de linterna de Liliana Pedroza es el título de la colección de cuentos que nos presenta al otro México, al que habría quedado fuera de la conciencia de quienes habitamos el actual siglo, si no fuera por las historias de ficción. Conocer los usos y costumbres de distintas regiones, como se presenta en el cuento “La locura de Chabela” de María Esther Ortuño de Aguiñaga, escritora y promotora cultural quien desarrolló su obra en San Luis Potosí, destacando sus investigaciones sobre la llamada “Muerte Niña”, o fotografía post-mortem de niños pequeños, propia de mediados del siglo diecinueve e inicios del veinte. En éste, uno de sus cincuenta cuentos más conocidos, la autora lleva al absurdo condiciones de la vida real, en una crítica social que, como lectores, nos para en seco para preguntarnos de qué seríamos capaces. Justo esto último es lo que hallo como el mayor valor del cuento: desde los prehispánicos como “La llorona” hasta los actuales publicados por Guadalupe Nettel, la ficción nos presenta esa realidad que se vive en las calles, en los caseríos marginales. Esa doble moral de las clases de mayor nivel, o los “valores” que plantea una sociedad como si fuera un cadenero de antro, que después de que, finalmente nos permiten el acceso, nos llevamos la gran decepción al descubrir que no hay nada en ese cascarón vacío, que haya valido la pena nuestro desgaste por entrar. En literatura las voces de las autoras nacen de la entraña y no se callan.  Dicen lo que tienen que decir.  Cuentan la historia de primera mano, la que se aleja de cánones sociales y de ideologías a modo.  Hay que conocer nuestro México a través de sus líneas: un camino muy recomendable es comenzar a hacerlo A golpe de linterna (Ed. Atrasalante, 2020), de la mano de Liliana Pedroza." ["post_title"]=> string(14) "Mirada lateral" ["post_excerpt"]=> string(212) "Desde que el hombre existe, la historia se transmite de generación en generación. La narrativa pasó de la oralidad imprecisa a la palabra escrita. Ahí podemos desentrañar los orígenes de lo que hoy somos. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(14) "mirada-lateral" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-09-06 11:32:22" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-09-06 16:32:22" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=82994" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#16263 (24) { ["ID"]=> int(83376) ["post_author"]=> string(3) "123" ["post_date"]=> string(19) "2022-09-15 10:13:19" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-09-15 15:13:19" ["post_content"]=> string(6878) "Un duelo a muerte ha de llevarse a cabo.  El escenario son los parajes que se extienden desde el glaciar Beardmore hasta el mar de Ross, un horizonte yermo, tan hostil como el desierto, pero éste recubierto de nieve.  Los rivales que se enfrentan, al estilo del salvaje oeste, son un caballero y explorador inglés llamado Russell E. Swift y un marino y explorador noruego llamado Rjoa Andersen. Ambos tienen sobrada experiencia y están conscientes que el nombre del vencedor permanecerá escrito, por siempre, en los anales de la historia.  La elección de las armas resultará preponderante. El inglés y su equipo eligen ropa de lana, cortavientos, trineos motorizados y amurskis (ponis de Manchuria); el noruego, pieles y trineos tirados por perros con arneses dispuestos en forma de abanico (contrario a la guía central que se utiliza en Alaska).  La gloria y la muerte aguardan para ser repartidas, aunque de manera caprichosa.   Prima Pars: 80 grados S.  La tierra es blanca y llana, cubierta de una densa niebla hasta donde alcanza la vista, con algunos manchones oscuros esparcidos aleatoriamente sobre la superficie. Unos cuantos picos se asoman en el horizonte y los gélidos vientos azotan piernas, brazos y rostros con extrema violencia.  El combate se intuye equilibrado en primera instancia. Los británicos establecen su base invernal donde colocan alimentos (harina de avena, manteca de cerdo, proteína de res, proteína vegetal, whisky y azúcar) y diversos suministros mecánicos en un sitio por demás propicio y el camino que han de recorrer es desde hace años conocido. El noruego y su grupo (abastecidos de filetes de foca, grasa animal y vegetal, vodka, margarina y chocolate) se encuentran varios kilómetros al este y su trayectoria los llevará por tierras, hasta ese momento, desconocidas.  Pero esto pronto cambia. Los caballos, débiles e incapaces de adaptarse al clima polar comienzan a generar problemas para Swift, ralentizando la marcha. Se sobrevienen discusiones entre los miembros del equipo y alguien realiza la sugerencia de sacrificarlos y almacenar su carne. El capitán escucha, se niega y ordena seguir adelante.  Andersen y su grupo, mientras tanto, han comenzado su periplo y les llevan ahora una ventaja de trescientos cuarenta kilómetros. Parece probable, y posible, que logren evitar durante el camino de regreso el mal tiempo que comienza a gestarse.  Pars Secunda: 87 grados, 34” sur Seis meses después, cinco de los ponis han muerto por el frío y uno de los trineos motorizados se ha perdido. A pesar de los aciagos incidentes, los ingleses mantienen el buen ánimo.  El capitán Swift, desde el interior de su tienda a la que azotan los furibundos vientos y con los miembros entumecidos, bebe un sorbo de destilado y ordena que sean sólo cuatro (Watson, Yeats, Foster y Owens) los hombres que le acompañen durante el trayecto final mientras los otros deberán volver hasta la base. La marcha que emprenden ambos contingentes, después de despedirse, es lenta y fatigosa, con un clima que empeora con cada hora transcurrida.  Cuando los cinco alcanzan el punto fijado trece días más tarde, el duelo termina. Se encuentran con que el grupo liderado por Andersen ha conquistado el polo un mes antes y deben estar ya recorriendo el camino de vuelta. Ahora derrotados, sin fuerzas y con los pies muy cerca del congelamiento, deben recorrer los mil trescientos kilómetros de regreso.   Pars Tertia: 82 grados 30” Sur.  Los británicos levantan su último campamento con más de seiscientos kilómetros aún por recorrer. Foster ha muerto al pie del glaciar, tras una aparatosa caída.  Es el marzo más frío del que se tiene registro, el termómetro marca los -47 grados centígrados y la tormenta hace imposible dar un sólo paso, por lo que los cuatro se atrincheran en su tienda con apenas combustible para preparar una jarra de té. A todos, el cuerpo los martiriza.  Les aqueja el escorbuto, la ceguera de las nieves, la gangrena y aún y cuando no lo mencionen a viva voz, el desánimo.   Yeats, incapaz de caminar debido a una vieja herida de guerra a la que las gélidas temperaturas transfiguran en insoportable dolor, se dirige a los demás para decirles que va a salir y quizás lo haga por algún tiempo. Todos comprenden a qué se refiere.  Pocos días más tarde el capitán, con gran esfuerzo, dedica sus últimas horas a escribir cartas de despedida dirigidas a todos aquellos involucrados en la expedición: sus superiores en la marina, familiares, etc. Cuando el aceite del mechero se agota, la oscuridad se cierne sobre ellos y lo único que resta es esperar.  Recuperarán sus cuerpos ocho meses después.  Post data El funeral en Gran Bretaña de Swift, Watson y Owens gozará de toda la pompa y circunstancia que se otorga a aquellos que fracasan grandiosamente, convirtiendo su travesía en una tragedia de carácter nacional. No hay júbilo, pero si condecoraciones póstumas y cañonazos de honor.   A Russell Swift le corresponden pues la muerte y la gloria; a Rjoa Andersen, tras su regreso, sólo el desdén a pesar de su innegable victoria. En los brindis de la Geographical Society donde se celebra su hazaña, se mencionará insistentemente a los canes y poco, su experiencia o pericia.  Los historiadores revisarán el actuar del capitán inglés a lo largo de las décadas posteriores, tachándole a veces de héroe, por su valentía y otras de villano, por sus elecciones, sin llegar a un acuerdo.  El explorador noruego, por otro lado, habita desde el año de 1913 en los libros de historia.   " ["post_title"]=> string(10) "TERRA NOVA" ["post_excerpt"]=> string(54) "“Fortuna multis dat nimis, satis nulli”. -Marziale" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(10) "terra-nova" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-09-15 10:13:19" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-09-15 15:13:19" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=83376" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(19) ["max_num_pages"]=> float(10) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "b1547f52eb2316541f747f80176ef308" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

TERRA NOVA

“Fortuna multis dat nimis, satis nulli”. -Marziale

septiembre 15, 2022

Mirada lateral

Desde que el hombre existe, la historia se transmite de generación en generación. La narrativa pasó de la oralidad imprecisa a la...

septiembre 6, 2022




Más de categoría

Cartas a Tora 283

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

septiembre 23, 2022

Balduino, Fidei Defensor

“I will not cease from mental fight, /  nor shall my sword sleep in my hand / till we...

septiembre 22, 2022

Programa Mujer en UPG radio

Agradezco la invitación de mí estimada amiga Mayela Rodríguez, Conductora del Programa de Radio “Mujer” de la Universidad Pedro...

septiembre 22, 2022
Brian Palma

Brian de Palma

Brian de Palma es uno de los directores que han revolucionado la manera de hacer cine.

septiembre 22, 2022