DESDE LA NOVELA NEGRA

Llegó a mis manos el libro de un admirado amigo: el escritor y periodista sonorense Carlos René Padilla.  La obra publicada por Nitro Noir fue premiada en el Concurso del Libro Sonorense 2018 en la categoría de...

14 de julio, 2021

Llegó a mis manos el libro de un admirado amigo: el escritor y periodista sonorense Carlos René Padilla.  La obra publicada por Nitro Noir fue premiada en el Concurso del Libro Sonorense 2018 en la categoría de Ensayo, bajo el título: “Los crímenes de Juan Justino y Rodrigo Cobra”.   En boca de tres singulares personajes, expertos en el tema de la novela policial, el autor recorre los orígenes de este subgénero desde Inglaterra, pasando por la Unión Americana y Francia, para llegar a México, donde se reconoce como su primer exponente a Rafael Bernal con “El complot mongol”, publicada en 1969. Un referente en el tipo de narrativa oscura escrita en español. 

El libro de Padilla es una obra altamente didáctica que da cuenta de por qué la novela negra se denomina de ese modo, cuál es la diferencia que hay entre ésta y la novela policial, y por qué razón en los últimos decenios ha tenido un repunte en nuestro país, iniciando desde la zona norte con Elmer Mendoza, para ampliar su abanico a toda la república.

Lo singular de este subgénero es que migró de ser una literatura popular hecha en papel revolución, que se ha denominado “novela vaquera”, con tintes amarillistas, a convertirse en un foro a través del cual se presentan al lector las condiciones socioeconómicas y políticas que subyacen en los problemas de seguridad pública. Tomando como pretexto un crimen –o la presencia de un cuerpo, como menciona el propio Padilla— la novela negra se vuelca para presentar el escenario de fondo que lleva a situaciones como las que ocupan la nota roja.

La comunicación de hechos violentos en estos tiempos se presta para imprimir un sesgo, ya sea por descuido al escribir, o con cierta intención oculta. Un título de una nota periodística puede afirmar algo que de entrada es solo una presunción, digamos: “La mató por celos”.  Algo que, por más que haya elementos que apunten en ese sentido, no puede afirmarse antes de un juicio por parte de la autoridad institucional. Muchas de las veces el comunicador, desde los titulares de su publicación, está condenando a un presunto asesino, cuando hacerlo es tarea del sistema judicial de un país.

Hace unos días terminé de ver la serie “Somos” que se ofrece en una plataforma digital.  Está basada en la masacre contra población civil ocurrida en la población de Allende (Coahuila) hace diez años.  Me quedo con la sensación de que los productores se ocuparon más de los elementos utilizados para contar la historia que de la historia misma. Recrean de manera muy “light” lo que, en su momento, fue una mezcla de terror, incertidumbre y confusión para toda la región fronteriza coahuilense. En aquel entonces surgió una disociación en todos nosotros: Frente a la evidencia de lo ocurrido, callamos, no solamente en la tribuna pública, sino entre nosotros mismos, con la familia o los vecinos. Actuamos como si nada hubiera ocurrido, a tal grado paralizados por el panorama de destrucción. El tiempo ha venido a aclarar los hechos y a evidenciar la profunda  corrupción que permitió que sucedieran cosas que no tienen nombre y que, a la fecha, siguen siendo así de poderosas, que en una serie que dice narrar los hechos, a lo largo de seis capítulos se concreta a insinuar de manera muy sutil la forma real de actuar de  los presuntos criminales. Un espectador con cierto conocimiento de lo que en realidad sucedió, sí  es capaz de interpretar la trama como una radiografía de la corrupción que permitió tan terrible violencia. Para el resto del público es una más de las producciones que colocan el foco de atención  en cierto tipo de hechos violentos.

Se repite lo que ya hemos señalado con relación a otros casos. Frente a la cruda realidad que nos grita, desviamos la mirada como para no comprometernos, para no hacer olas, y la realidad se queda intacta, sin visos de solución. Ante hechos  evidentemente  ilegales, nos desentendemos, pasando la pelota, dejando a otros la obligación de contarlos. Aquí es el punto donde la novela negra se vuelve clave. Es capaz de jugar con los mismos elementos de la realidad que conoce y desea narrar, pero acomodándolos de una forma que, efectivamente, dé cuenta del escenario de fondo y que además señale, a partir de la ficción, la tesis postulada por el propio autor para explicar por qué ocurrieron los eventos que relata.

Algo nos dice que en la atmósfera de pandemia que vivimos, se desenvuelven hechos violentos que no se conocen bien o que se callan.  Hay violencia doméstica, de género, por causa de la forma de pensar o el estilo de vida de una persona. Atisbamos, adivinamos, pero hasta ahí llega la mira de nuestro telescopio.  Los valientes periodistas que salen tras la verdad lo hacen corriendo grandes riesgos y, de todos modos, tal vez no lleguen a conocerla, pues hay instancias gubernamentales paradas a causa de la emergencia sanitaria. Corresponde, pues, a nosotros observar, relacionar y tratar de entender lo que sucede. Un buen recurso para guiarnos en esta labor de exploración es justo el género negro que presenta personajes completos con sus defectos, sí, pero también con sus virtudes, como cualquiera de nosotros. Se aleja de la visión maniquea de muchas telenovelas que narran una historia de lo más inverosímil.

Felicito a Carlos René Padilla por su obra premiada. Una crónica literaria que da cuenta de lo que ha sido la novela negra en México. Agradezco su generosidad de escribirla citando un sinnúmero de fuentes documentales serias, lo que permite, aparte de disfrutar su amena lectura, al margen de la aridez característica de los ensayos, aprender mucho en cada una de sus páginas.

 

Comentarios


object(WP_Query)#18044 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(68010) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "28-05-2022" ["before"]=> string(10) "25-06-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(68010) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "28-05-2022" ["before"]=> string(10) "25-06-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#18041 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17930 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17927 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "28-05-2022" ["before"]=> string(10) "25-06-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(503) " SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-05-28 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-06-25 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (68010) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2 " ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17969 (24) { ["ID"]=> int(79550) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-06-03 09:27:14" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-06-03 14:27:14" ["post_content"]=> string(4469) "Querida Tora: ¿Te he hablado alguna vez de la señora del 43? Creo que no. Es una señora tranquila, que no se mete con nadie. Pero yo no sé por qué, se peleó con  la del 37. Yo creo que fue culpa de la del 37, que es de armas tomar, pero no me consta. El caso es que la del 37 hizo un entripado que no se le pasaba. Y lo que se le ocurrió fue darle a su hijo mayor un sobre con unos polvitos de una substancia que se llama “pica pica” (Ya te imaginarás qué es lo que hace); le dijo que se pusiera en lo alto de la escalera, y que cada vez que viera pasar a la del 43 le echara un poco de ese polvo. Al escuincle, que es la piel del diablo, le faltó tiempo para irse a colocar en el puesto de ataque; y obedeció a su madre en todo lo que le dijo. La pobre señora del 43 tuvo un rato muy malo; pero se le pasó el efecto del polvo, y pudo reanudar su vida. Pero al chamaco del 37 le pareció poca la diversión, y ya andaba pensando a quién le echaba el “pica pica”; y estaba en el patio, caminando distraído, cuando llegó el portero y le estorbó el paso. Y el portero, tan atento como siempre, le dio un coscorrón y le dijo que se fuera a papar moscas a otro lado. En vez de enojarse, el chavo se alegró, porque ya tenía una víctima. Pero le pareció poco echarle el polvo desde lo alto de la escalera “porque se desperdiciaba mucho”. Entonces buscó a su compinche, el del 62, que es igual o peor que él, y le pidió que fuera a distraer al portero. Ni tardo ni perezoso, el del 62 fue a preguntarle al portero una sarta de tonterías, que lo tuvieron entretenido varios minutos. Y el del 37 aprovechó para colarse en su recámara y rociar todos los calzoncillos que encontró con el mentado “pica pica”. Tuvieron que esperar a que el portero se cambiara de ropa para ver el efeto que le hacía, pero la espera tuvo su recompensa cuando lo vieron  retorcerse y rascarse como si un ejército de pulgas lo atacara. La cosa se puso tan mal, que los guaruras tuvieron  que abandonar sus puestos de vigilancia para ir a rascarlo; y emplearon diferentes objetos para ello, pues el ardor no cedía. Entonces, el portero fue a ver a la enfermera. La mujer, al ver lo enrojecido que estaba, le dijo que se pusiera clara de huevo y que se bañara. Pero el portero se ofendió, porque le estaba diciendo sucio; y dijo que de bañarse nada, que le diera alguna píldora para aplacar el picor. La enfermera le dio una aspirina, aunque le dijo que era una “hormona contra la urticaria” de última generación. Con la clara de huevo, el ardor disminuyó un poco; pero al día siguiente le volvió con más ímpetu. Ya desesperado, el portero fue a ver a doña Sura; y le dijo que aunque no creía en sus poderes, le diera algún mejunje para aliviarse. Doña Sura lo estudió detenidamente; y al fin  le dijo que el único remedio para su problema era darse un baño largo con agua lo más caliente posible y que se rascara con un buen estropajo. El portero, indignado, se fue sin pagarle y se encerró en la portería a darse contra las paredes, a ver si el dolor superaba al picor y poder olvidarse de éste. Pero era al contrario, porque al golpear la piel enrojecida el dolor era más intenso. Por fin, y a pesar de todos sus miedos, se bañó. Se acostó inmediatamente y se tapó todo lo que pudo, “no se fuera a resfriar”. Pero soportó el castigo, y hasta se creyó aliviado. Pero cuando se volvió a vestir, la comezón se reanudó. Entonces, con todo el dolor de su corazón (y de su bolsillo) mandó que quemaran toda su ropa, y se compró otra nueva (pura ropa de marca, a ver si esa no lo rozaba). Con  eso ya pudo vivir como lo hacía normalmente. Pero decidió que, a partir de ese día, se iba a bañar por lo menos, por lo menos, cada quince días. El chamaco del 37 y su compinche ya se habían aburrido del “pica pica”, porque a todos les hacía lo mismo, y ya estaban viendo qué inventaban para entretenerse, por lo que lo dejaron en paz. ¿Qué te parece? Te quiere Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 269" ["post_excerpt"]=> string(180) "Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas a Tora, su amada, quien lo espera en una galaxia no muy lejana." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-269" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-06-03 09:27:14" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-06-03 14:27:14" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=79550" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17861 (24) { ["ID"]=> int(79493) ["post_author"]=> string(2) "42" ["post_date"]=> string(19) "2022-06-01 12:34:50" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-06-01 17:34:50" ["post_content"]=> string(2598) "Año 2089, la Rusia de hoy tiene a un prisionero en su cárcel de mayor seguridad. No es más que su amado líder de mitad del Siglo XX, cuando Rusia era parte principal de una gran confederación de Estados socialistas. La criogenia era para entonces una ciencia en ciernes, pero de la cual el imperio soviético llevaba grande, pero secreta ventaja. El gran líder, ya prácticamente en su lecho de muerte, se negaba a dar las coordenadas o pista alguna de todo el oro adjudicado a la Unión de parte de la España republicana y también debido al triunfo en la segunda gran conflagración mundial. Por ello, y ante su evidente negativa de proporcionar información, entre otros motivos por sentirse ya incluso inmortal, se le sometió al procedimiento, solo estando enterado de ello un selecto grupo del buró de Estado.  Dicha información pasó de líder a líder, ya que ni los científicos encargados del centro nacional científico de criogenia sabían de quiénes se trataban los 17 cuerpos ahí congelados en cilindros de titanio. Ahora, después de 136 años, se tiene un tratamiento con un éxito en más del 90% de los casos en cuanto a derrames cerebrales se refiere.  Se procedió a descongelar al supremo Mariscal después de semanas. Una vez recobrado el conocimiento, despertó con ínfulas endiosadas, por lo que se le tuvo que amarrar con fuerza a su cama, antes de llevarlo a la sala de interrogatorios, donde por fin, después de más de tres horas de tormento, recordó el lugar exacto donde se encontraban esos, aproximadamente cien lingotes de oro puro. Acto seguido, el mismísimo presidente de la actual federación rusa, después de una media hora de adulación, disparó el gatillo de su arma personal por la espalda. La bala entró por la nuca y salió por la garganta; el otrora líder infalible cayó fulminado y su cuerpo fue metido al horno donde se incinera material médico.  El destino de todo ese metal, nunca siquiera se dio a conocer a la opinión pública. Ahora los lingotes se encuentran en bóvedas en Inglaterra y los recursos obtenidos por ese metal precioso están en un exitosísimo fondo de inversión ruso, en el que muy pocos somos los dueños del capital que hay detrás suyo (que sin duda generan miles empleos y dan bienestar a también miles de Familias), mismo puñado de camaradas que conocemos esa historia secreta y que, sin duda, nos llevaremos hasta la tumba.  " ["post_title"]=> string(12) "Amado líder" ["post_excerpt"]=> string(62) "Relato futurista ubicado en la Rusia de finales del siglo XXI." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(11) "amado-lider" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-06-01 12:34:50" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-06-01 17:34:50" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=79493" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17969 (24) { ["ID"]=> int(79550) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-06-03 09:27:14" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-06-03 14:27:14" ["post_content"]=> string(4469) "Querida Tora: ¿Te he hablado alguna vez de la señora del 43? Creo que no. Es una señora tranquila, que no se mete con nadie. Pero yo no sé por qué, se peleó con  la del 37. Yo creo que fue culpa de la del 37, que es de armas tomar, pero no me consta. El caso es que la del 37 hizo un entripado que no se le pasaba. Y lo que se le ocurrió fue darle a su hijo mayor un sobre con unos polvitos de una substancia que se llama “pica pica” (Ya te imaginarás qué es lo que hace); le dijo que se pusiera en lo alto de la escalera, y que cada vez que viera pasar a la del 43 le echara un poco de ese polvo. Al escuincle, que es la piel del diablo, le faltó tiempo para irse a colocar en el puesto de ataque; y obedeció a su madre en todo lo que le dijo. La pobre señora del 43 tuvo un rato muy malo; pero se le pasó el efecto del polvo, y pudo reanudar su vida. Pero al chamaco del 37 le pareció poca la diversión, y ya andaba pensando a quién le echaba el “pica pica”; y estaba en el patio, caminando distraído, cuando llegó el portero y le estorbó el paso. Y el portero, tan atento como siempre, le dio un coscorrón y le dijo que se fuera a papar moscas a otro lado. En vez de enojarse, el chavo se alegró, porque ya tenía una víctima. Pero le pareció poco echarle el polvo desde lo alto de la escalera “porque se desperdiciaba mucho”. Entonces buscó a su compinche, el del 62, que es igual o peor que él, y le pidió que fuera a distraer al portero. Ni tardo ni perezoso, el del 62 fue a preguntarle al portero una sarta de tonterías, que lo tuvieron entretenido varios minutos. Y el del 37 aprovechó para colarse en su recámara y rociar todos los calzoncillos que encontró con el mentado “pica pica”. Tuvieron que esperar a que el portero se cambiara de ropa para ver el efeto que le hacía, pero la espera tuvo su recompensa cuando lo vieron  retorcerse y rascarse como si un ejército de pulgas lo atacara. La cosa se puso tan mal, que los guaruras tuvieron  que abandonar sus puestos de vigilancia para ir a rascarlo; y emplearon diferentes objetos para ello, pues el ardor no cedía. Entonces, el portero fue a ver a la enfermera. La mujer, al ver lo enrojecido que estaba, le dijo que se pusiera clara de huevo y que se bañara. Pero el portero se ofendió, porque le estaba diciendo sucio; y dijo que de bañarse nada, que le diera alguna píldora para aplacar el picor. La enfermera le dio una aspirina, aunque le dijo que era una “hormona contra la urticaria” de última generación. Con la clara de huevo, el ardor disminuyó un poco; pero al día siguiente le volvió con más ímpetu. Ya desesperado, el portero fue a ver a doña Sura; y le dijo que aunque no creía en sus poderes, le diera algún mejunje para aliviarse. Doña Sura lo estudió detenidamente; y al fin  le dijo que el único remedio para su problema era darse un baño largo con agua lo más caliente posible y que se rascara con un buen estropajo. El portero, indignado, se fue sin pagarle y se encerró en la portería a darse contra las paredes, a ver si el dolor superaba al picor y poder olvidarse de éste. Pero era al contrario, porque al golpear la piel enrojecida el dolor era más intenso. Por fin, y a pesar de todos sus miedos, se bañó. Se acostó inmediatamente y se tapó todo lo que pudo, “no se fuera a resfriar”. Pero soportó el castigo, y hasta se creyó aliviado. Pero cuando se volvió a vestir, la comezón se reanudó. Entonces, con todo el dolor de su corazón (y de su bolsillo) mandó que quemaran toda su ropa, y se compró otra nueva (pura ropa de marca, a ver si esa no lo rozaba). Con  eso ya pudo vivir como lo hacía normalmente. Pero decidió que, a partir de ese día, se iba a bañar por lo menos, por lo menos, cada quince días. El chamaco del 37 y su compinche ya se habían aburrido del “pica pica”, porque a todos les hacía lo mismo, y ya estaban viendo qué inventaban para entretenerse, por lo que lo dejaron en paz. ¿Qué te parece? Te quiere Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 269" ["post_excerpt"]=> string(180) "Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas a Tora, su amada, quien lo espera en una galaxia no muy lejana." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-269" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-06-03 09:27:14" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-06-03 14:27:14" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=79550" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(10) ["max_num_pages"]=> float(5) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "e4d6dc98dd09fe4811cbd4ed812c3449" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

CARTAS A TORA 269

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas...

junio 3, 2022
gines sanchez tema

Amado líder

Relato futurista ubicado en la Rusia de finales del siglo XXI.

junio 1, 2022




Más de categoría

Mesa de análisis

Ginés Sánchez nos ofrece un cuento que combina teoría cuántica, teoría política e Historia de México.

junio 22, 2022

Una breve charla con Alejandra Junco Lavín, autora de La última oveja del Ángel Exterminador

No voy a mentirles: la pandemia que inició en 2020 estuvo llena de momentos dolorosos; sin embargo, también tuvo...

junio 17, 2022

CARTAS A TORA 271

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

junio 17, 2022

Las palabras del silencio

“Donde el silencio quita su apariencia a la vida” Luis Cernuda (1902-1963).

junio 10, 2022