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Las pequeñas cosas

Jueves, 08 de Noviembre 2018 - 17:00

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Elizabeth Cruz Ramírez

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“Sólo con el corazón se puede ver bien, lo esencial es invisible a los ojos” – Antoine de Saint-Exupéry / El Principito.

Con enorme gusto y satisfacción solicité un nuevo espacio para disertar, escribir, reflexionar, reír o lo que sea que genere en el amable lector sobre las cosas simples y esenciales de la vida, esas que diría Mafalda para las que nunca queda tiempo por atender lo urgente o por quedarnos a “nivel de cancha” dando tiempo sí y sólo sí a lo que salta a la vista. Son esas pequeñas cosas que nos permitimos de niños a pesar de los regaños maternos y que de adultos sentimos que son ridículas o fuera de lugar. Por naturaleza, los niños son sensibles, compartidos, amables y tienen facilidad para conectar con las emociones y sensaciones de los demás; a un niño no es necesario enseñarle a sentir porque ya viene súper equipado para ello y su emoción es gigantesca ante el movimiento de las nubes, la lluvia, el canto de un pájaro, una flor en primavera, etc. somos los adultos quienes les enseñamos (a veces sin querer) de prejuicios, de miedos, de vergüenza y de otros asuntos que rompen con esa naturaleza esencial, por eso es difícil que entendamos y atendamos sus necesidades pues simple y sencillamente no vemos el mundo igual que ellos, Jean-Jacques Rousseau escribió en su texto “Emilio” “Asignad a los niños más libertad y menos imperio, dejadles hacer más por sí mismos y exigir menos de los demás.” El reconocimiento a lo natural fuera de convencionalismos sociales, fue la idea central y clave en el pensamiento de Rousseau respecto a la educación y no estaría mal retomarlo en tiempo de crisis aunque vaya en contra del consumismo y el individualismo en los que estamos sumidos.

Regresando al tema que nos ocupa en esta colaboración, semana a semana revisaremos esos pequeños detalles de la vida que han ido perdiendo valor; por ejemplo: el reconocimiento a las personas mayores, recorra usted un día la ciudad o parte de ella y note cómo es que a pesar de la existencia de rampas, elevadores o espacios exclusivos queda mucho por hacer en materia de atención y movilidad para ellos pues el uso de bastón, andaderas o silla de ruedas aún no es considerado en algunos espacios y transportes; otro asunto ahora que hemos sufrido la disminución en el suministro del agua es la verdadera racionalización en el uso de la misma, algo que hace años ya existía y tomó cierta relevancia en aquélla campaña que decía “¡Ciérrale!” y que por supuesto, hemos dejado en el olvido; importante es también el tema de la seguridad en el uso de datos personales y los derechos ARCO contenidos en el artículo 16, párrafo segundo de la Constitución y ¿qué hay? Respecto a eso que suena por todos lados y que es la violencia de género no sólo en su faceta de violencia física o abuso sexual; la molestia que implica comprar o contratar un bien o servicio por falta de calidad y atención a clientes, etc. Es en las cosas simples de la vida, en los pequeños detalles que existe una diferencia abismal entre crear vínculos sanos y relaciones con calidad y calidez humana y todo eso que escuchamos, leemos o vemos a diario en los noticieros: violencia con todas sus aristas.

Así que abriremos un espacio para respirar hondo, tomar aire fresco y mirar desde el corazón para al menos, enfrentar con una mejor actitud los grandes retos del día.

¡Bienvenidos!

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Número 22 - Octubre 2018
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