Se encuentra usted aquí

¿Votaremos por el Candidato o por el Partido?

Miércoles, 16 de Mayo 2018 - 15:30

Autor

enrique_rodriguez-cano_ruiz.jpg
Enrique Rodríguez-Cano Ruiz

Compartir

foto_1_articulo_16_mayo_2018.jpg

“Casi todos podemos soportar la adversidad, pero si queréis probar el carácter de un hombre, dadle poder”, Abraham Lincoln

Los presidentes de México —y del mundo— debieran ser hombres sencillos y con el carácter bien templado. Me parece que el candidato que nos demuestre serlo —nos enseñe con las señales apropiadas—debemos adherirnos en cuerpo y alma a su candidatura, aunque en las encuestas vaya por debajo.

Entre muchos de nosotros podemos influir en su elección, ¿o no?

 ¿A qué me refiero?  El próximo presidente de México deberá ser un hombre sencillo, honrado. Capaz. Que no pretenda trabajar 18 horas y se sienta salvador de la Patria y, sobre todo, que pueda digerir bien el poder que tendrá al ser electo. Hay que saber que “el poder” —tenerlo— puede ser como un tiro en sien. ¿Quién lo aguanta?

Para desempeñar bien su encargo, los presidentes tienen todos los recursos del Estado: asesores, secretarios, acceso a información privilegiada. Como contrapeso tienen a la sociedad civil organizada; los periodistas, opinadores y sus investigaciones; la misma oposición les puede ayudar a abrir los ojos para tomar buenas decisiones. Todo para que piensen claro y si son capaces de llevar una vida normal y no dejan que la “señora vanidad” los arrastre, van a desempeñar un buen papel en bien de sus gobernados.

Ejemplos hemos tenido: Benito Juárez. Adolfo Ruiz Cortines, al quién cuentan, lo iba a visitar a Palacio Nacional, le decían que estaba en acuerdo, cuando plácidamente jugaba al dominó con sus amigos. Hombres los dos serenos, sin más ambición que servir.

El doctor Leonardo Silva Espinosa —tuxpeño— hombre sencillo y con un sentido del humor extraordinario, fue diputado federal y luego Oficial Mayor de la Secretaría de Bienes Nacionales (1950) en tiempos del presidente Miguel Alemán, quién era su amigo. Presumía que no le “daba un putt” al presidente, pues jugaban al golf en el Club de Golf México, ¿usted se atrevería a decirle al presidente, ahora la mete…?

Al final de su carrera política lo nombraron director de la Casa de México en Paris y luego, al tiempo lo visité —junto con mi padre, su íntimo amigo— en el Hospital cuando invadido de cáncer, lloraban juntos pues sabían que su tiempo terminaba.

Hace poco y dicho sea al margen, a mí me pasó algo semejante; mi maestro, amigo y mentor ya se estaba despidiendo de la vida pues tenía, según los médicos, sus días contados. Imprudente cómo soy —no sé de dónde sale eso— después de llorar juntos un rato, le pregunté: ¡Y tienes miedo! Respondió, valiente como es, ¡No!, ¡Solo que sí me gustaría vivir un poco más! Dios mediante el próximo sábado veremos juntos el Preakness Stakes en el Book de Caliente.

Esos son el tipo de hombres normales y notables a los que me refiero, el doctor Silva y Jorge Cardoso Contreras son ejemplos de hombres sencillos. Capaces. ¿Habrá alguno con estas características entre los candidatos a la Presidencia?

descarga_1.jpg

Así pues, es tiempo de elecciones y cinco candidatos compiten para la Presidencia de la Republica; van en juego 9 gubernaturas de algunos estados; la renovación completa del H. Congreso de la Unión y no sé cuantas alcaldías. Por la Ciudad de México se elegirá al Jefe y todas las alcaldías (antes delegaciones), también su Congreso. Leí que eran 3,500 mujeres y hombres en competencia. ¡Ya 93 se han sido asesinados y… ¡contando!

Dentro de 50 días sabremos quién será el próximo presidente y habrá que tomar en cuenta lo siguiente: Las encuestas proyectan a Andrés Manuel López Obrador como el probable próximo “mero mero” pero no son determinantes. En una encuesta que hice con mis amigos del Facebook —que sí, son una bola de pirruis— y ante la pregunta ¿por quién vas a votar?  presenté dos opciones: Andrés Manuel u otro cualquiera. El Moreno alcanzó sólo el 13%; así que desconfiemos de las encuestas pues pueden estar sesgadas. Andrés Manuel pudiera resultar un buen presidente… ¡Nadie lo sabe! Hasta que veamos si es un hombre normal. Hoy encuentro insensatez en algunos de sus planteamientos.

En la “comentocracia” que frecuento, —incluyendo amigos y conocidos— aseguran que José Antonio Meade, el candidato del PRI y sus aliados, es el más preparado. ¿Quién lo duda? Su carrera política es sólida y al parecer es un hombre sencillo y aunque en las encuestas va en un lejano tercer lugar, solo por ser el candidato del odiado partido gobernante. ¡Puede, sin duda ser un buen Presidente!

Ricardo Anaya —me sorprende su brillantez mental— tiene la capacidad de responder bien a las preguntas que le hacen y a mi me convence. Su falta de experiencia es clara, pero para mí no es tan importante. ¿Tendrá la capacidad de ser un hombre sensato? Me parece que sí… ¡Me voy a apuntar como su consciencia!

Margarita debe abrir los ojos y declinar por Pepe Toño o Ricardo. Ella no tiene ninguna oportunidad, todavía es joven y podrá competir en 2024. El “Bronco” Jaime Rodríguez, famoso, debe regresar a gobernar Nuevo León y acabar su mandato. Y luego volverse a lanzar. Bueno, esa es mi opinión…

La pregunta vale: ¿Votaremos por el partido o por el candidato?

revista_octubre.png
Número 22 - Octubre 2018
Descargar