Se encuentra usted aquí

Violencia en Estados Unidos: México el culpable

Lunes, 26 de Febrero 2018 - 15:30

Autor

jaime_guerrero.jpg
Jaime Guerrero Vázquez

Compartir

nra.jpg

Se ha vuelto un lugar común entre los políticos de derecha (y ahora hay muchos) echar la culpa a las víctimas y no a los victimarios. Políticos como Donald Trump, Marine Le Pen o López Obrador, simplifican y alteran la realidad y los datos y miran en sentido contrario a donde debían. Sea que se trate de la violencia hacia las mujeres, en donde las culpan a ellas, o bien la desintegración familiar, en donde culpan a la falta de valores, se las arreglan para confundir las cosas y tratar de convencer a las mayorías sociales, cosa que más de una vez consiguen.  

Siguiendo esta línea, la Asociación Nacional del Rifle (NRA por sus siglas en inglés) ha asegurado que la culpa de la violencia con armas de fuego ¡no es de las armas de fuego! sino de las drogas que llegan desde México. Para que no quedara duda, Wayne LaPierre, vicepresidente de la Asociación, aludió a la llegada de indocumentados por la frontera entre ambos países como un ejemplo de cómo las leyes no se respetan. Si una declaración como estas no fuera tan peligrosa sería digna de burla.

La NRA protege a los grandes productores de armas de Estados Unidos. La producción y venta de ellas es uno de los grandes negocios. Muchas de estas armas, que se compran legalmente en aquel país, se revenden a delincuentes que las pasan ilegalmente por la frontera. Nadie sabe cuántas armas existen en las calles y los hogares norteamericanos. En 2009 se calculaba que había 306 millones de norteamericanos y 310 millones de armas. Estas cifras hacen comprender el por qué la NRA se opone a cualquier control que ponga en riesgo su mercado.

En los últimos tiempos, cada vez que hay un tiroteo mortal, sea en una escuela, un bar o un centro comercial, se reaviva el debate sobre ese control, pero a raíz del último tiroteo y la muerte de 17 personas en una escuela de Florida, las protestas han subido de tono. Los estudiantes sobrevivientes y muchos de los padres han elevado su voz y han exigido que se discuta el control de armas, pero han ido más lejos: acusan al presidente Donald Trump de dividir al país y proteger los intereses de los grandes corporativos que se dedican a producir las armas de fuego.

En la Casa Blanca se han encendido las alarmas. Que grupo de legisladores demócratas ataquen al presidente es una cosa normal, que dreamers protesten contra las políticas trumpianas también lo es, pero esta vez los protestantes son chicos/as blancos/as, bien educados/as, adaptados/as a la sociedad norteamericana; estos jóvenes aparecen en las noticias y podrían convencer a un amplio sector de la población de que su reclamo tiene mérito. Una pesadilla para Trump.

En respuesta, los mecanismos de la derecha y ultraderecha se han activado. La gran propuesta de Trump no es reducir el número de armas, sino armar a los maestros para que, en caso de una agresión, se conviertan de educadores en verdugos. El Donald ha dicho más: ha llamado a los de la NRA “patriotas”; en consecuencia, los jóvenes protestantes son antipatriotas. Medios y personas ligadas a esa industria de la muerte, han asegurado que estas protestas son manipuladas desde la “extrema izquierda”. Se aproxima una primavera caliente en los Estados Unidos.

Pero más allá de esto, ¿qué está esperando el canciller Videgaray para responderle a la NRA como se merece?, ¿o está demasiado ocupado tratando de que no se caiga el TLC como para aclarar puntos? Las declaraciones del tipo de LaPierre van a exacerbar el odio antimexicano en aquel país. No se vale quedarse callados.


Leer también


Número 23 - Noviembre 2018
revista-portada.png
Descargar gratis