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Verse en el espejo del PRI

Miércoles, 14 de Noviembre 2018 - 17:10

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Jaime Guerrero Vázquez

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Se entiende que un partido apoye a un ejecutivo emanado de sus filas. O al revés, un partido emanado de una figura política, como es el caso del MORENA. Sin embargo, cabe preguntarse hasta dónde debe ser esa lealtad política. En este país se tiene amplia experiencia en el tema del apoyo ciego, pero se han analizado poco las consecuencias de operar de esta forma.

Las décadas de apoyo ciego de los priistas a sus presidentes han acostumbrado a los medios a ver como natural algo que no lo es. Cuando sucede que un legislador o gobernador tiene una opinión distinta los mismos medios califican el asunto como desafío, en lugar de verlo como una forma lógica de hacer política. Así, la lealtad ciega se ha tornado una conducta “normal”.

Esto viene a cuento porque no estaría de más que los legisladores morenistas se miraran en el espejo del PRI en el tema de la lealtad ciega que casi siempre termina convirtiéndose en una lealtad abyecta, sea en la guerra o en la política. Un factor que explica esto, pero no lo justifica, es el hecho de que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) sigue presentando las cosas en términos de buenos y malos cuando las cosas se le atoran o se convierte en el centro de críticas. Acusa a los conservadores o la mafia en el poder, es decir un enemigo sin contenido real que hace sospechar que todo el que lo critica es eso precisamente: un enemigo. Desde luego, ningún morenista quiere abrir una fisura en este momento de “ataques”. Es un buen mecanismo político y sicológico que nos recuerda como funcionaron las izquierdas en la época de Stalin, Castro o Mao.

En las filas del MORENA hay intelectuales, profesionistas honorables, hombres y mujeres que ayudaron a quitarle poder a la Presidencia y a fijar nuevas reglas institucionales. Hay gente con capacidad de análisis que en varios momentos de su biografía no se dejaron llevar por la opinión de la mayoría o la lealtad ciega y se dijeron: “Esto está mal, no importa quien lo haga o lo diga”. ¿Por qué ahora destruyen reglas e instituciones que ayudaron a construir? Es difícil suponer que estas mentes supongan algún peligro real de la oposición a López Obrador o crean en la necesidad de otorgarle un poder casi ilimitado al presidente electo. Entonces, ¿por qué lo hacen? Sería poco creíble que lo hicieran por dinero o posiciones personales.

Estos personajes pueden creer que el poder se dará para llevar a cabo un saneamiento de la política. De manera cursi y reduccionista, pueden creer que ese poder se usará para el bien, pero esto no resulta ni siquiera en el Señor de los Anillos. El poder que se le da ahora a AMLO se usará para hacer cambios, pero los caminos escogidos por una sola persona nunca resultan bien.

Saben que las consultas están mal planteadas y mal hechas, saben que lo que se consulta es innecesario porque los temas ya fueron aprobados al votar por el ahora presidente electo, saben que todo se está deslizando a una mayor demagogia y a un poder desmedido, saben que la oposición política es débil e incapaz de mermar el espacio alcanzado por MORENA, saben que los poderes económicos no están fraguando ningún complot. Entonces, si saben todo esto, ¿cuándo harán uso de su facultad de decir no, aunque estén en minoría dentro de su partido?

 


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Número 23 - Noviembre 2018
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