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Úsese y Acostúmbrese

Lunes, 22 de Mayo 2017 - 17:00

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Federico Cabrera

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¡Érase una vez un país que así era!

Donde cada quién hacía lo que le daba su real y regalada gana. ¿Y luego…?

Cultérrimo* público lector de esta columna vertebral de Ruíz Healy Times; “sin ustedes, seríamos nada…”

*Neologismo de neo-acuñación aportado por “El Viene-Viene”,  quien, por cierto, no le vienen a contar sobre “derechos de apartado” o “cobro de piso”. ¡Se lo cuido o se lo rallo! (Del argentino “rallar” molestar, fastidiar con importunidad y pesadez).

Léxico-clases al margen, ¡nos arrancamos!

Pienso -y luego existo en cuenta regresiva- que no estamos “a punto”, sino que francamente, ¡ya nos cargó la fregada! (Juatever la fregada means y hasta donde llegue). Y cuando digo ¡ya nos cargó! es porque este Viene-Viene tiene la franela en la mano. Dígalo si no la desgobernanza (término recién bordado con dos derechos y un revés) que “hemos” armado con ciencia e inconciencia durante siglos, para regocijo de propios y extrañeza de extraños.

Si México es un país que ¡lo tiene todo! ¿Lo tiene…? Lo tenía. Con la pena, pero ya llegó “la de rechinar de dientes”.  Oportunistas, demagogos y populistas ¡absteneros! “Yo sí se gobernar… cuando sea gobernador… vamos a darles unas clasesitas…” entre tanta y tanta sandez y bullshit que ya ni nauseas provocan. Mientras juran, perjuran y ¡se sienten! que son la Sierra Madre y que están pariendo al Popo y al Ixta.

Marcaditos desde la “quesque conquista” hay que admitir que ya veníamos bastante dañados de origen. El “quítate tú, pa’ ponerme yo” es consustancial a nosotros. Y no es “credo” ni me lo tomen como adoctrinamiento. Los hechos, hechos son. Ya los aztecas lo practicaban magistralmente. ¡Háztecabr…! que ‘ora me toca a mí. Pregúntenle si no a los tlaxcaltecas; hasta que estos últimos se les voltearon y se aliaron con “la mafia del podé…” (¿ ‘onde lo he oído?).

Luego pasamos por la “importación” de carne africana de alta calidad para servicios de esclavitud; y proseguimos con los encomenderos y el uso de lomos de nativos y tamemes, so pretexto de “cristianizarlos”.

Vendrían después actos tan “nobles” y ejercicio del poder como el “derecho de pernada”, privilegio exclusivo de los señores hacendados para estrenar a las vírgenes de su servidumbre, el cual mutaría en el conocido Pri-vilegio; Pan-Vilegio; PRD-vilegio y demás “vilegios” de dipus y senes sobre edecanes y secres. Usos y costumbres extendidos y sobrentendidos en el sector privado y en el mundo sindical, para darle su arrimón a toda chica con inquietudes de “crecer” en el ámbito laboral. ¿Dudas…? ¡Marque al 1-800 Te Cae! ¡Llame ya! (Ociosas y ociosos quienes se quieran aventar un tirito de análisis socio-antropológico, les tengo “unas” que ¡no las tiene ni Samuel Ramos! Incultos, googuelén quién era aquél, que hasta Octavio Paz pasó a fusilarse en su solitario laberinto).

Una vez dictada esta breve pero sesuda cátedra, que ya la quisieran los autosedicentes “intelectuales” ¡Voooy! Y luego de escuchar, ler –como dice el que cobra en la SEP- y ver ¡tanta estupidez!, dadme la oportunidad. Desideratamente hablando, hasta el necio y el ignorante como yo, tenemos nuestra propia historia y derecho a existir.

Así que “con el permi”, retomo el punto. La cosa, causa o motivo está suficientemente ya no de preocupar... ¡Ya pa’qué! Sino sencillamente de asumir y aguantar vara.

Quesque el “tejido social” se deshilachó… ¿A poco…? Se nos fue como hilo de media. Y todo comenzó por una “nadita”. Dejando que desde la cuna el escuincle berrinchudo hiciera de las suyas, en “colusión” con los fodongos padres echadotes y desobligados. “Ternurita” que se convertiría en un mocoso malcriado e insufrible a quien además se le aplaudirían todas sus “gracias”. Porque es “igualito a su papi”, y no me lo contraríen, porque me lo pueden “traumar”. Así comenzaron a gestarse los “rebelditos”. (Perfil psico-patológico aplicable a “ambos sexos”, para salvaguardar la “equidá de género”).

Así las cosas (como dicen en la radio) pasamos a la aparición de los “ninis-huérfanos” Tanto reales como “virtuales” (Ni jodas, Ni mestés jodiendo; que no tengo tiempo) Si te dan, ¡dales más duro! Pero si tu les das, diles que tu papi te respalda y que para eso están sus “guarros”.

Por esos y otros rincones de la vida fácil se fueron gestando los futuros virreycitos. Poco a poquito. Pensando que si en casa podían hacer y aguantárseles todas sus “malcriadeces” la calle y luego el ámbito público serían sencillamente una extensión para ejercer sus caprichitos. ¿Solapados por quién? ¿Sólo por papi o mami? No. Estimulados, aplaudidos y empujados por parientes, allegados y arrimados; mediando la “participación” de un electorado acarreado y procesos electorales subidos en “el carro completo”; “el trenecito”; “el ratón loco” y otras linduras, donde hasta los muertos pueden ejercer su “voto”, vía un “padrón electoral” adquirible en Tepito. ¡Llévelo, pásele, el auténtico, el original, acá se lo tenemos! ¡Diez pesitos le vale, sólo diez pesitos le cuesta!

Eso sumado a una población ignorante y sumisa. Temerosa, corruptible y corruptora, cuyo modelo aspiracional ha sido el funcionario encumbrado. ¡Testa di tutti teste! Siempre con el modelito radiofónico y televisivo, sin pasar por la escuelita. Comenzando con “Chucho el Roto” reivindicador de “el pueblo bueno” (Snif, snif); siguiendo con “Pepe el toro” ¡Pepe el toro, es inocente! Todo acompañado con cubas de bacachá, pa’cabar  on la enciclopedia sobre criminalidad de “El Señor de los Cielos”, serie magistral e imbécilmente producida por atascados como “Epigüebels” Ibarra el “criativo-criador” de los narco churros que invitan a la escuinclada a ser como Aurelio Casillas, el sueño de todo traqueto desde los diez años. Ni qué decir de llegar a convertirse en un “gober-precioso” acompañado de su Dulcinea quien “merece abundancia”:   

¿Que se les salió de la mano el gobierno y el control..? ¡¿Cuándo lo tuvieron?! Si se dedicaron a atascarse de poder y dineros mal habidos, mientras todo se iba desfigurando.

Mientras hoy, Alquilar Pachín y Coquito Castañuelas, erigidos como paladines de la “mexican intelectualité” y expertos en el “trepadismo”, pujan por la legalización de la martuchita, para que quede al alcance de todo el que quiera sembrarla en su maceta domiciliaria para fines estrictamente “medicinales”. ¡No me las estoy tronando, me estoy medicando por pre-inscripción de mi médico de cabecera! ¡Atízale maese, porque el alcohol te embrutece! ¡Esta es de la buena, de la madre naturaleza! 100%  orgánica, cuyos humos y su baño, no hacen daño! ¡Es el puro viaje! Y ¡Viajar –ya lo dijo el secre- es hacer Patria!  

No nos hagamos. Por décadas fuimos permitiendo paso a paso que grupos de advenedizos y oportunistas se hicieran del “poder” fingiendo que “gobernaban” mientras hacían de las suyas. Y “lo más pior de lo pior” dejando que tantos otros hicieran de las suyas y esos, de las suyas de las suyas.

A estas alturas, no le van a contar al “Viene-Viene” sobre las técnicas de “apartado de lugar” y la “venta de piso” pa’ estacionarse. Versión callejera, región X de la venta de plazas y el acomodo de “licitaciones”. El Viene-Viene trae “escuela” y trae lo suyo.

No está el culto y dilecto público conocedor de Ruiz Healy Times y la censora Madame Francine pa’ saberlo, pero este infeliz franelero, antes de ser tecleador, fue gasolinero en los años setentas. PEMEX y “lolita” –léase Hacienda- tenían un control absoluto sobre los litros vendidos. Una vez por semana pasaban los inspectores con cubetas de veinte litros a medir –bomba por bomba- lo que se vendía. Arqueo puntual del número de pipas que se compraban vs. las ventas declaradas. ¿Que no saben por dónde se escurre el guachico? A estas alturas y con la tecnología existente… Lo que no saben es tener madre, ni quién los parió.

Breviario cultural: En mi gasolinera, ubicada a una cuadra de Tlaxcoaque –sede de la entonces Dirección General de Policía y la temible DIP- los baños amanecían embarrados de sangre. Los “madrinas” –policías judiciales encargados del trabajo “sucio”- utilizaban los baños como “separos” para “interrogar” a los “indiciados”. Era el “debido proceso” que se estilaba. Para evitar amanecernos con un “muertito”, bastó una visita al general Daniel Gutiérrez Santos –antecesor de Mi Negro Durazo- para que las “madrizas” terminaran. ¡Qué tiempos aquellos! Los muertos del río Tula –adjudicados al Negro de Cumpas, compadre de Jolopo- fue cosa de niños, comparado con lo que ahora se ve. Los muertos aparecían –como se comprobó a raíz de los terremotos del '85- en los separos de la policía. No en fosas por todos lados como ahora. Había mayor “organización”.

"México, siempre fiel" a los que otrora quesque “gobernaban”, como a toda capillita ya les llegó su fiestecita. Antes ellos “ponían”. Ahora “los ponen”. ¿Quiénes? Los mismos que prohijaron. ¿Los dejaron? NO. ¡Los dejamos!    

¿Cómo nos quieren comparar son Siria? Los de allá son “pinches muertos”. Los nuestros son “señores cadáveres”. Pero ¡ya vamos a instituir un “protocolo” de actuación! ¡Naaadien por encima de la ley! ¡Llegaremos hasta sus últimas consecuencias! ¡Ay Güey!

Y mientras, nos seguimos chutando las “quebraditas” de la Cuchi-Cuchi Chepina… ¡Saca, saca, saca…!; frente al salario “rosa” del Maziso o la humilde maestrita de escuela a la que le tienen “miedo” por ser “probecita”.

Estamos cosechando lo que con tesón sembramos. Se nos reventó el barzón –anillo de hierro, madera o cuero por donde pasa el timón del arado- y sigue la yunta andando.

¡Soluciones, soluciones! Infeliz Viene-Viene. Eres bueno pa’ criticar pero no aportas nada… ¿Ya todo está perdido…?

¡Claro que no! Nada se ha perdido. Porque “nada” se tuvo. ¡Todo fueron mitos!, mentiras sobre mentiras. Trinquetes sobre trinquetes. Porquería sobre porquería. Lo que ahora queda no es “reconstruir”, sino “construir” lo que nunca se construyó. Una sociedad igualitaria, equitativa, justa, ¡Limpia! Desde el vientre materno, desde la cuna, desde la familia. Desde el seno originario de la sociedad.

¡Ay, Viene Viene! Del verbo ¡Ay! que significa “me duele”. ¡Tanta dejadez, tanto cinismo, tanta hediondez! ¡Usos y Costumbres! del ¡Ay se va! Del “dejar hacer y dejar pasar” de laissez faire, laissez passer (Sólo Madame Francine entendería).

Nosotros tan imitadores y deslumbrados por el “afrencesamiento” desde el siglo XIX, y tan dados a copiar usos y costumbres de otros lados, como por ejemplo de “los gringos”: We The People!, ¡Nosotros, el Pueblo!, ¿no podríamos en lugar de darnos tanto “baño de pueblo”, darnos un “bañito de dignidad”?

¿Hasta cuándo? Hasta que no nos toque en carne propia… y aún entonces, ¿quién sabe?

(Mentadas y recordatorios se agradecen por anticipado y se reciben de 9 a 14 y de 16 a 19 hrs, previa cita en @nomasentrenos)

¡Besitos! 

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Número 22 - Octubre 2018
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