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Un PRI “chapeado” en la ciudad de México

Martes, 24 de Octubre 2017 - 16:30

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Israel Aparicio

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El exgobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, fue designado presidente capitalino del Partido Revolucionario Institucional (PRI), desde donde tendrá la difícil misión de posicionar a este instituto político en la próxima elección presidencial, así como buscar regresar a sus filas a Ricardo Monreal, para buscar ganar la jefatura de gobierno. En una suerte de doctor Frankestein, intentará revivir al PRI capitalino, que desde hace más de 20 años es un muerto entre los electores de la ciudad de México.

Aunque Monreal aseguró que no buscaría una postulación por el PRI, el nuevo dirigente del Comité Directivo tricolor podría convencerlo, ya lo invitó y podría generarse una eventual candidatura suficientemente competitiva. El aún titular de la delegación Cuauhtémoc por MORENA, jugaba con los tiempos para presentar su renuncia al partido patrimonialista de Andrés Manuel López Obrador, sin embargo el enorme desastre de edificios y casas derrumbadas por el sismo, le impidieron salir a posicionar su proyecto político para competir por la jefatura de gobierno.

Sin una figura de peso como Monreal, el paso de Eruviel Ávila por el PRI capitalino estará sentenciado a ser solo una “maquilladita”, una “chapeadita” al Comité Local que desde hace años no gana nada importante en la ciudad. Lejos de la recientemente aceitada maquinaria priísta del Estado de México, donde operó a placer y sobre la ley para mantener el feudo tricolor en el poder estatal, el nuevo cargo del ecatepense parece más un castigo por osar rebelarse al primer intento para ser gobernador del actual titular del ejecutivo mexiquense, Alfredo del Mazo Maza.

Los electores de la ciudad de México son tradicionalmente lejanos a las artes “mapacheriles” de los tricolores quienes gobiernan en tres delegaciones de la ciudad, sin embargo, su fuerza para incidir en las decisiones más importantes en el  gobierno capitalino, es casi inexistente. Cada candidato a jefe de gobierno, asambleísta y la mayoría de delegados estuvieron condenados a morder el polvo ante la aplanadora del aún gobernante del Partido de la Revolución Democrática y de la nueva primera fuerza política capitalina MORENA.

Los cochupos y programas paternalistas de los que hace uso el PRI en el Estado de México, son utilizados por el PRD y MORENA, al más puro estilo de la élite gobernante de Atlacomulco que tanto critican. No es tan puro ese ejercicio democrático y participativo de la ciudadana al elegir comités ciudadanos o sus representantes, en muchos casos las viejas estructuras partidistas del tricolor nutrieron los nuevos cuadros y liderazgos de los partidos de eso que llaman la izquierda en la ciudad de México.

Paradogicamente, Eruviel Ávila es enviado a combatir las artes priístas de sus adversarios políticos, donde es muy probable que le den una sopa de su propio chocolate tricolor. Los cuadros del PRI capitalino están totalmente olvidados o en el desprestigio total heredado por la acusación mediática contra Cuauhtémoc Gutiérrez y sus presuntos vínculos con redes de trata de personas. Varías dirigencias nacionales intentaron infructuosamente acabar con la carrera política del denominado “Rey de la Basura”, sin poder conseguirlo; sus relaciones de poder con varios actores importantes, siempre le hicieron salir a flote de múltiples acusaciones y señalamientos. Por su parte, Mariana Moguel Robles, solo tuvo un paso intrascendente en el PRI de la ciudad, sin pena ni gloria, hasta su reciente renuncia.

En la ciudad de México los escándalos, excesos y corruptelas ligadas al ejercicio de poder priísta sí permean en la ciudadanía que es la más politizada en el país. Eruviel entenderá que para muchos capitalinos no les fue tan ajeno el último escándalo del coordinador de los senadores priistas, Emilio Gamboa, que fue descubierto usando un helicóptero oficial para ir a jugar golf con el presidente Enrique Peña, como el mismo senador tuvo que aceptarlo, aunque trató de matizar el contexto.  O la petición de asilo político de la esposa de Javier Duarte, Karime Macías y su prestanombres, Moisés Mansur para evitar enfrentar procesos legales en México.

Eruviel enfrentará el reto titánico de darle presencia al PRI en la ciudad con las arcaicas formas de prevendas y cochupos que solo sirven en el Estado de México, con la diferencia que posiblemente desde el la presidencia nacional del PRI que encabeza Enrique Ochoa Reza (incondicional del todo poderoso Luis Videgaray) en coordinación con el presidente Peña, darán instrucciones para que Eruviel maneje presupuestos estratosféricos para buscar en la medida de lo posible, posicionar las candidaturas del tricolor, o en su defecto provocar divisiones en el voto de castigo contra el PRI.

Así se intentará repetir el efecto que permitió al tricolor, con las formas extremas requeridas, retener el Estado de México, pero sobre todo buscar competir en un ambiente que le es totalmente adverso de cara a la elección presidencial de 2018. Si no logran superar los altos niveles de rechazo contra el régimen en el poder, al menos intentaran que ninguna fuerza aglutine el voto opositor que podría vencerlos y quitarles el manto protector que gozan desde la presidencia de la República. Eruviel ya logró mediante negociaciones, dividir el voto opositor en el estado de México y ese será su gran reto en una entidad donde el tricolor, es una fuerza diezmada y totalmente rechazada.

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Número 13 - diciembre 2017
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