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Trump y la Guerra de las Galaxias

Martes, 14 de Agosto 2018 - 15:00

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Stephanie Henaro Canales

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En junio Donald Trump anunció la llegada de la Guerra de las Galaxias y la semana pasada el vicepresidente Mike Pence parece haberla confirmado. La creación de la Fuerza Espacial (Space Force) para 2020 nos habla de ese momento en donde la ficción se vuelve realidad y del inicio de, una nueva máxima de la geopolítica mundial, que no debemos dejar pasar por alto en México. 

Con la llegada de la era que se anuncia, con la creación de esta nueva rama militar, el dominio mundial se definirá en una nueva escala, en donde quien controle los océanos Atlántico y Pacífico, controlará el comercio mundial y quien controle el espacio controlará los océanos del mundo, la tierra, y será capaz de desarticular a países enteros derribando sus satélites. De ahí el que Trump haya decidido crear este nuevo comando militar, ante amenazas de que Rusia, China y Corea del Norte podrían atentar contra los sistemas satelitales de EE.UU.

Los satélites hacen que la mayoría de las guerras modernas sean posibles a través de los sistemas GPS, los de comunicación inalámbrica y los de predicción del clima. Haciendo, de esta manera, que sean considerados como uno de los blancos militares más atractivos.

En 2007, China utilizó un misil balístico para destruir a su propio satélite del pronóstico del clima que orbitaba a 861 km sobre la tierra, mientras que Rusia ha estado probando un misil que podría ser usado para destruir a un satélite o misil balístico, y es probable que otras naciones no se encuentren tan lejos.

Si una guerra espacial es iniciada y un satélite es derribado durante tiempos bélicos, el flujo de inteligencia en tiempo real será detenido, las tropas podrían perder información con respecto a su localización y terminar operando a ciegas.

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El espacio es absolutamente indispensable en el plan de desarrollo tecnológico industrial de todos los países, aprovechando la capacidad de los satélites de comunicaciones y del GPS. Además, ya está aquí el internet de las cosas. Actualmente, hay billones de objetos conectados. Muchos de éstos son terminales en teléfonos, computadoras o tabletas, pero cada vez más, se trata de objetos que no están operados por un ser humano, como automóviles que se manejan solos, plantas industriales, equipo médico y todo lo que tiene que ver con las ciudades inteligentes.

México tiene seis satélites en órbita: Satmex 5, Satmex 6, Satmex 8, QuetzSat 1, Mexsat 2 (Morelos III) 2015 y Mexsat 3 (Bicentenario). Los últimos tres fueron lanzados con fines de seguridad y son operados a través de Telecomm – Telégrafos (Secretaría de Comunicaciones y Transportes) desde dos centros de control que se ubican en Iztapalapa, Ciudad de México y Hermosillo, Sonora.

Tener por lo menos un satélite mexicano orbitando el planeta es imprescindible para el país, porque cuando ocurre un desastre natural y alguna zona queda incomunicada, la operación de los satélites hace posible el contacto y su puesta en operación permite la comunicación fija y móvil, tanto por cielo, como por tierra y mar. Por eso es que lo que ocurra con Trump y la guerra de las galaxias en 2020 nos importa y mucho.

Preparémonos para lo mejor y esperemos lo peor.

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Número 21 - septiembre 2018
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