Se encuentra usted aquí

Trump se sale con la suya

Martes, 28 de Agosto 2018 - 15:30

Autor

stephanie-henaro.jpg
Stephanie Henaro Canales

Compartir

trump-amce.jpg

Siempre he dicho que en cuestión de política los tiempos no son casualidad y esta ocasión en donde el día de ayer se ha anunciado la llegada a un acuerdo bilateral entre Estados Unidos y México , dentro del marco del TLCAN, no será la excepción. Porque al estar a días de las elecciones de medio término en Estados Unidos, que serán llevadas a cabo en el mes de noviembre y serán claves para los planes de reelección del magnate rumbo al 2020, Donald Trump se ha salido con la suya primero porque dividió y venció y después porque podrá hablar de otra promesa de campaña cumplida.

A pesar de la diferencia en el tamaña de las economías de los dos socios comerciales de Estados Unidos en el TLCAN los dos son proporcionalmente dependientes de la economía de Estados Unidos y por eso es que Trump se pudo dar el lujo de dividirlos para lograr sus objetivos y aprovechar, también, el cauce de los tiempos electorales de estos países.

Estados Unidos es el destino predilecto del 80% de las exportaciones mexicanas y el 76% de las canadienses. Mostrando esto de manera más clara de que lado queda la batuta y subrayando también la importancia que esto tiene en el cauce de los tiempos electorales de estos países.

En el caso de México el cierre de este acuerdo representa “el último pedacito de gloria” del gobierno saliente al asegurar la continuidad del modelo de nuestra economía pero, en realidad, esto se dio gracias a que Trump pudo lograr sus objetivos. Sobretodo en lo que respecta al sector automotriz que, en mi opinión, era lo que más le importaba a Washington.

De acuerdo con Robert Lightizher, el representante de comercio internacional de EE UU, el nuevo acuerdo llevará a un reequilibrio de los intercambios gracias, entre otras medidas, a que se establecen reglas específicas para el contenido original de los productores que cruzan la frontera sin arancel. En el caso de los vehículos a motor y sus componentes, se requiere que sea del 75%, cifra que anteriormente se elevaba a un 85%, a la vez que se incentiva de manera al cierre de la brecha salarial que, sin duda alguna, servirá de gancho para incentivar la producción en EE UU. En donde también se requerirá  un mayor uso de acero, aluminio, cristal y plástico de origen nacional que hará que el “superávit mexicano” con EE UU sea menor en los próximos años. ¡Bravo Donald! ¿ No les suena a otra promesa más cumplida?

En el caso de Canadá esto es un poco más complicado. En primera porque al haber alcanzado ya Estados Unidos un acuerdo con México esto le pone mucha presión porque tendrá que lograr lo que México logró en 5 semanas en pocos días. En segunda porque por más que de manera discursiva Trudeau subraye la prioridad de su clase media asegurar el destino del 76% de sus exportaciones pesa más para el bienestar de esta en términos reales y en tercera porque la mayoría de los canadienses detestan a Trump y aceptar sus condiciones de manera rápida y fácil lo harán quedar como un líder débil y esto podría afectarle en el resultado de las próximas  elecciones en octubre de 2019. Pero Trump ya se ha preparado para salirse con la suya también con los canadienses y esto se resume en dos palabras: aluminio y acero.

Junto con la ausencia de Canadá, este es uno de los puntos más importantes de la negociación cerrada el día de ayer. El litigio comercial abierto por EE UU tras la aplicación del arancel del 25% a las importaciones de acero y del 10%  a las de aluminio no se resuelve con la firma de este acuerdo. Siendo esto una vía para mantener presión sobre el gobierno canadiense -que se juega mucho más que México en este apartado- para que doble las manitas y firme el acuerdo.

¡BRAVO DONALD! Te saliste con la tuya.



Número 23 - Noviembre 2018
revista-portada.png
Descargar gratis