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Que la mujer se entere

Miércoles, 24 de Enero 2018 - 16:00

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Daniel Valles

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El aborto es más un tema de ideología política y de ideología religiosa. Pero es más que eso, es un tema teológico.

"Cuando la teología de uno está equivocada, toda la vida de uno está equivocada". (dev)

El debate a favor o en contra es siempre con un discurso invectivo. Duro. De odio casi siempre.

Ambas partes hablan de amor y esas cosas. Pero el mensaje está ausente del mismo en las razones que presentan las partes. Con sus excepciones, claro.

Mi posición es clara. Considero al aborto una opción equivocada. Compadezco a la mujer que lo ha practicado. Sufre una gran pérdida que le causa uno de los dolores más grandes que una mujer puede soportar. Tal vez el mayor.

Sé de la irresponsabilidad de la pareja. Entiendo a quienes con base en mentiras pretenden que las mujeres aborten. Odian la maternidad "per se" como cualidad especial de ser mujer. Un tipo de mujer que no pueden ser ellas. Que está completa y no confundida. Satisfecha en su cuerpo, alma y espíritu.

El tema del aborto cumple 44 años de ser debatido tanto en la opinión pública, como en los congresos. En las cortes de una gran cantidad de países.

Son 44 años de la infame decisión Roe vs Wade, (22/01/1973), que se da en la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos de América.

La que tiempo después se supo estuvo tomada con base en las mentiras que contó Norma McCorvey, alias Jane Roe.

Norma confesó años después la Mentira que contó. Que en realidad no fue violada.

En México el tema sigue siendo el de mayor análisis y controversia. El feminismo marxista insiste en que la mujer tiene derecho a decidir sobre lo que pasa en su cuerpo.

Esta es una verdad. Aunque cuando se habla del bebé no nato esta verdad deja de ser cierta. ¿Por qué?

Porque de no ser por el cordón umbilical que lo alimenta y lo oxigena es un cuerpo distinto al de la madre.

A pesar de que la ciencia genética ha determinado que la vida humana existe desde el momento de la concepción en el cuerpo de la mujer. El feminismo progresista no respeta tal hecho.

Fue el genetista francés, Jerome Lajeune (1952-1994), padre de la genética moderna quien declaró en 1983 que: “Desde el momento mismo de la fecundación, desde el instante en que a la célula femenina le llega toda la información que contiene el espermatozoide, existe un ser humano.”

Esta información ha sido ocultada por las clínicas abortistas, las cabilderas en los congresos y se ha mentido a las personas que legislan sobre estos menesteres.

La opinión pública no lo comenta de la misma forma como comenta sobre el derecho a decidir de la mujer.

Los alegatos a favor del aborto son siempre los mismos: “la mujeres deben decidir porque es su cuerpo y solamente a ellas les atañe”.

Esta es una declaración políticamente correcta. Lo verdad no es aceptable.

La gente repite lo anterior sin conocer El Meollo del Asunto. Hay cosas que no necesitan ser verdad, sólo compatibles con algo para que puedan ser o existir. ¿Cómo qué? Como que el feto es solo un tejido sin vida hasta que nace.

Se sabe que el hígado de la nueva criatura, a la segunda semana ha desarrollado sus propias células sanguíneas y que la placenta es parte de la nueva vida y NO DE LA MADRE.

Las mujeres no saben que el cerebro, los riñones y los huesos ya se perciben y que hay latidos propios en el corazón del bebé.

Que para la octava semana han terminado los días más importantes de la nueva criatura. Mide 4 cms. y pesa 4 grs.

Se permite abortar legalmente hasta la semana 12. Cuando el bebé ya está completo. Esto se consigue en la Ciudad de México, gracias a la "Ley Rosario Robles".

Las mujeres no saben que el desarrollo futuro de esta vida consiste ahora sólo en un refinamiento y aumento de tamaño. El que termina cuando cumpla 23 años de edad.

¡LA VIDA DE LA NUEVA CRIATURA, NO ES LA VIDA DE LA MADRE, SINO UNA VIDA SEPARADA E INDIVIDUAL! Esto lo sabe cualquier genetista. Pero no todas las personas.

Yo estoy a favor de que quien quiera abortar se le dé la información no sesgada y decida. Pero no de que le oculten una verdad científica, no religiosa que ya está ahí disponible para quien la busque. Ahí El Meollo del Asunto.


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Número 23 - Noviembre 2018
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