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Posibles retos del S.E.N. (7ª. Parte)

Lunes, 22 de Enero 2018 - 16:00

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Raúl Rosales

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Pudiera ser, tal vez, el más importante renglón a cubrir por el S.E.N., del personal al que se hará referencia en este espacio, además de la PREPARACIÓN EN GENERAL, del personal que labora en responsabilidades de carácter pedagógico, con sus diferentes desempeños, situación que puede y debe abarcar también al personal de apoyo, aunque sea en el campo más elemental de atención al alumnado de la institución correspondiente así como el nivel educativo, con la finalidad de que el trato o relación con ellos sea el más apropiado posible cuando así lo amerite la situación correspondiente.

Aparte de la generalidad de preparación, señalada anteriormente, es de destacar una de manera primordial, es la que corresponde al DIRECTOR DE ESCUELA, ya que como se ha señalado en colaboraciones anteriores, se ha dejado hasta la fecha, la evaluación para ellos en aspectos de carácter teórico, dejando por un lado la evaluación práctica, por lo que debiera de considerarse, sobre todo para este nivel una nueva forma de llevarla a cabo.  

Esta REVISION DE LA EVALUACIÓN y su posible MODIFICACIÓN, pudiera ser en las situaciones de ascensos administrativos donde se requiera presentar exámenes, ya que en la actualidad, a partir de la entrada en vigor de la Ley del S.P.D., éstos se dan, según tengo entendido, a partir de que el docente tenga sólo dos años de antigüedad y desde luego que a estas fechas, pues todos los que cuenten con ese espacio laborado, presentando un examen teórico, en donde resulte con la puntuación suficiente para ser idóneo en el nivel que haya concursado, así sea el de mayor jerarquía, pues simple, sencilla y llanamente, se le ubica en esa responsabilidad, pudiéndola hacer de su propiedad después de cierto periodo de permanencia en él, mismo que ratificará con otros exámenes, también de carácter teórico, pero que en ningún momento ni la Ley en mención, ni las autoridades responsables de estos mecanismos de ascensos, han tenido a bien, cuando menos es lo que se nota en la práctica, el de hacer revisiones o investigaciones de campo, para constatar el tipo de desempeño que esos docentes idóneos en teoría, están teniendo frente a las responsabilidades prácticas, en donde no se le requirió la inmediata anterior y mucho menos cubrir cierta antigüedad en ella para de alguna forma, cubrir el espacio correspondiente a experiencia laboral en los diferentes niveles en los que está  organizado el nivel escolar correspondiente.

El desempeño directivo con los nuevos mecanismos de evaluación, aparte de la teoría que se adquiere para el pase de las citadas evaluaciones, ya en la práctica, se sigue dando con sólo la aplicación del sentido común, pero que como se dice, es el menos común de los sentidos, por lo que sale de nuevo y preponderantemente, a la luz del desempeño, el sentido de autoridad o tal vez de autoritarismo, a simple vista, esto puede apreciarse como algo fuera de lo que pueda corresponder a un sistema de ascensos dentro de una organización institucional y sobre todo de tanto y variado renglón que se tiene que cubrir en el desempeño. Para superar éstas, aún presentes debilidades de la práctica DIRECTIVA, se hace necesaria la misma recomendación que para el ingreso a el área laboral como la de el docente, ya que, recae en este nivel de autoridad responsable de la coordinación de acciones en la toma de decisiones, lo más allegadas posible a una situación justa, sin olvidar en ningún momento, el sentido HUMANISTA de la resolución final, pues no debe pasarse por alto en ningún momento que la institución a la que se está dirigiendo, TIENE EL CARÁCTER FORMATIVO DE LAS NUEVAS GENERACIONES, situación que debe anteponerse en cualquier evento de carácter de relación de conflicto o de cierto nivel de problema alguno. Es aquí, donde una vez más se debe sugerir la actualización, capacitación y preparación en el área de RELACIONES HUMANAS, en donde tenga que dejarse atrás el esquema tradicionalista, de la añorada por muchos, disciplina férrea, que como se ha mencionado, el único que debía comprometerse a cumplirla era el ALUMNO, so pena de recibir la o las reprimendas establecidas por las autoridades escolares, en alianza, en muchas ocasiones, con los padres de familia y que hasta la fecha, buena parte de la sociedad desearía que se siguiera aplicando, para, más que formar o educar a los alumnos, fuera la de someterlos de forma arbitraria.

No es nada más con los alumnos con quien el DIRECTOR DE ESCUELA, debe tener un trato apropiado, sin perder el estatus que representa en todo momento, sino también con sus compañeros maestros frente a grupo o cualquier otra actividad correspondiente al desempeño dentro del plantel, importante lo es, de igual forma, el personal de apoyo, sin pasar por alto en ningún momento a uno de los protagonistas de hecho educativo, como lo son los PADRES Y MADRES DE FAMILIA pero, y qué decir de las autoridades educativas, tanto del renglón pedagógico, como administrativo. Es pues ineludible el POSIBLE RETO, que al igual que otros señalados debe tener el S.E.N. en el compromiso de la FORMACIÓN INTEGRAL DE LOS DIRECTIVOS, para sumar, a la ya multicitada CALIDAD EDUCATIVA, con la nueva visión de la administración educativa y no sólo enfocar esta estrategia en el salón de clases hacia el alumno, sino en todo espacio de desempeño de los protagonistas de la educación, donde el DIRECTOR, es un  elemento esencial.    


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Número 23 - Noviembre 2018
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