Se encuentra usted aquí

María Cristina me quiere gobernar…

Viernes, 01 de Diciembre 2017 - 15:00

Autor

julio_chavezmontes.jpg
Julio Chavezmontes

Compartir

meade-lagarde.png

¡Ha comenzado el espectáculo del CI.N.E que todos esperaban!

El Circo Nacional Electoral ha puesto en marcha la tramoya candidaticia para que se registren los numerosos aspirantes a gobernar el país más tranquilo y próspero de Latinoamérica.

El abanderado Priísta para la ocasión, no fue destapado por Fidel Velásquez (desde ultratumba); no emana de la CTM, la CNC o la CNOP, sino de la SHCP, aclamado por CANACINTRA, COPARMEX, CCE, el FMI y demás organizaciones populares.

Tanto Meade como José López Portillo, salieron de la Secretaría de Hacienda para ocupar la “Silla del Águila” atribuida por Peña Nieto a Enrique Krauze, y endosada ahora al ya precandidato Meade.

Meade tiene credenciales inmejorables para aspirar a la PRImera magistratura.

La Secretaría de Hacienda es la única dependencia del gobierno que funciona con precisión y exactitud dignas del PRImer Mundo.

A Fox y a Peña Nieto se les pueden escapar hasta los cautivos de Almoloya, como el Chapo Guzmán, pero al SAT no se le escapa ni un desventurado contribuyente cautivo.

¿Proviniendo como López Portillo de una dependencia en la que conquistó bien ganada fama de cobrón, es indudable que, de llegar a la PRIsidencia, defenderá al Peso como el perro de la célebre colina de Cuajimalpa?

Hay quienes aseguran que el PRI ha muerto; que en la PRIlogía del Parque Jurásico, pertenece al capítulo del “Mundo Perdido”; que la extinción del tiranosaurio Beltrones, es prueba fehaciente de su desaparición definitiva…

Quienes así se pronuncian, subestiman las infinitas posibilidades cuánticas de combinar la ingeniería electoral con la ingeniería genética.

No hace falta recurrir al microscopio para entender que no existe un “nuevo PRI”, sino un clon del viejo PNR, con un ADN fortalecido a partir de la Asamblea XXII en la que decidió abrir las puertas a candidatos externos, como Meade.

Cuando veo cómo saltan de un partido a otro, como en los trapecios del circo Atayde, sólo me queda decir: "¡Qué razón tenías, mamá!".

Si mi madre viviera, diría con total calma que López Obrador es un híbrido entre Vicente Lombardo Toledano (cuya inteligencia no heredó) y Jorge Cruickshank García, que sucedió al fundador del PPS siguiendo los designios de Plutarco Elías Calles para que el PRI (entonces PNR) jamás dejara el poder.

Si Meade Kuribreña regresa a Palacio Nacional (y digo regresa, porque en Palacio Nacional ya despachaba como secretario de Hacienda), solamente tendría yo un deseo que expresar:

Que eleve la eficiencia de la administración pública a la mitad del nivel que detenta la Secretaría de Hacienda y su insaciable SAT.

¿Puede considerarse a Meade un hombre patriota?

¿Sí o yes?

Si tomamos en cuenta que Meade es egresado de Yale, lo mismo que Ernesto Zedillo (que a la fecha colabora en esa universidad gringa), vuelve sobre mí, la profecía de Robert Lansing, el secretario de Estado que el 4 de junio de 1925 le dijo al ex presidente Woodrow Wilson lo siguiente:

“México es un país muy fácil de dominar; lo único que hace falta, es controlar a un sólo hombre: El presidente mexicano…
…debemos reclutar ambiciosos jóvenes mexicanos; abrirles las puertas de nuestras universidades (¿Yale?) para moldearlos en el “American way of life”; infundirles nuestros valores y el respeto por el liderazgo de Estados Unidos…

…México necesitará administradores competentes. Cuando llegue la hora, esos jóvenes ambiciosos asumirán posiciones importantes y eventualmente, conquistarán la presidencia de México. Los Estados Unidos no necesitaran gastar ni un centavo ni disparar una sola bala para llevarlos a hacer lo que les ordenemos; y lo harán mucho más gustosos y radicalmente que si lo hiciéramos nosotros mismos.”

¿Estaremos en presencia de un candidato a la Meadida de la profecía de Lansing; o detrás de la afable presencia del hoy ex secretario de Hacienda, latirá un corazón que ama a México?

Por lo pronto, José Antonio Meade tiene que ingeniárselas para sortear los riesgos que le presentan dos pejes:

El Pejelagarto López Obrador y la Peje Lagarde del Fondo Monetario Internacional.

El tabasqueño quiere gobernar a México; y María Cristina nos quiere gobernar… a través de Meade.

¿Será aconsejable seguirle la corriente, como dice la pegajosa canción rumbera?

Puede que en México no ocurra una nueva revolución como la de 1910; que el Peje (que podrá ser lagarto pero no se quiere morir) no se levante en armas en 2018; pero el estallido social ya lo viven los mexicanos diariamente.

Basta con ver las estadísticas de la muerte que ubican a México al nivel de Somalia, Irak y Siria; y eso que no estamos en plena revolución.

Un país con 50% de desposeídos y marginados, no puede contener el crecimiento exponencial de la delincuencia, que es un fenómeno inseparable de la necesidad de sobrevivir.

Si ese rezago no es atendido y resuelto, la vida en Mexico será de plano imposible.

Yo no soy economista ni experto como el Doctor Meade, pero creo que debe pensar en recetarnos una Meadicina distinta de las que prescribe la “farmacia” financiera del Fondo Monetario Internacional.

Lo que sí sé, es que ningún país ha dejado atrás la pobreza, el hambre ni el desempleo, siguiendo las directivas del FMI y del Banco Mundial.

Tambien sé, que el FMI y el Banco Mundial fueron creados a toda velocidad después de la Segunda Guerra Mundial, para evitar que en el futuro surgiera otro Hitler que se apartara de los dictados de la élite financiera internacional, alcanzando además el éxito que obtuvo, poniendo en peligro el negocio de la especulación.

Por mi rupestre intuición, que los gringos llaman “gut feeling”, me da la pala que Meade “trae la música por dentro”; que detrás de su gesto afable y su impecable cortesía, es capaz de firmeza y consistencia.

Como ya he apuntado líneas arriba, Meade se encuentra entre dos Pejes: el Lagarto tabasqueño y la Lagarde francesa; María Cristina que nos quiere gobernar.

¿Meade tomará el camino del “empleado del mes”, o prevalecerá su amor por México?

__________________________________

  1. “María Cristina me quiere gobernar”. Canción inspirada en la hija de Isabel II de España que hicieron popular en México las grandes rumberas de la época de oro, como Ninón Sevilla.
    Tambien himno del FMI que proclama la intención de María Cristina Lagarde de gobernar a los mexicanos (y las abnegadas mexicanas) a traves de José Antonio Meade.
  2. La venerable dama de la imagen es la directora del FMI (Fondo Monetario Internacional), encargada de vigilar que si Meade llega a la PRIsidencia de la República, no se olvide de los pobres y los desamparados, que tanto preocupan al FMI y al Banco Mundial.
ruiz-healy_times_num_12_page_1.jpeg
Número 12 - noviembre 2017
Descargar